Grafiti institucional

Nueva decoración de las casetas de peñas de Marchamalo. // Foto: Ayuntamiento de Marchamalo

Nueva decoración de las casetas de peñas de Marchamalo. // Foto: Ayuntamiento de Marchamalo

Por Concha Balenzategui

“Si es legal, no es grafiti”. Es la frase que se repite en la última novela de Arturo Pérez Reverte, El francotirador paciente, una aventura muy bien documentada que se desenvuelve en el mundo de los grafiteros. Ese lema es el mantra de algunos de los personajes del libro, que rechazan a quienes terminan “coqueteando” con el poder o con el mercado del arte, vistos como traidores al origen contestatario y marginal del grafiti.

El grafiti puede ser considerado arte urbano o acción vandálica, y creo que en alguna medida tiene cosas de ambos. Por eso hay muchos intentos de “domesticar” estas expresiones murales: Galerías de arte que han aupado la cotización de los más destacados escritores de paredes, desde las calles hasta los salones de los coleccionistas; museos de arte moderno que cuentan con obras de Bansky o Blek le Rat; comerciantes que piden al grafitero que decore su persiana metálica o la fachada de su negocio antes de que se llene de firmas, como los frescos de “Rector” que se pueden ver en el casco de Guadalajara… Y también hay ayuntamientos que organizan fiestas de arte urbano para decorar paredes de instalaciones municipales a ritmo de hip-hop, quizá con el ánimo -equivocado, a la vista de los resultados- de que cediendo espacios para la expresión, los grafiteros respetarán las fachadas de viviendas e instituciones.

Como el grafiti es un fenómeno ya longevo, y este tipo de derivaciones también, no se nos hace raro a estas alturas que el Ayuntamiento de Marchamalo contrate a uno de sus exponentes para decorar las casetas de las peñas. Ni que antes lo hiciera con otros entornos municipales, como el Ateneo Arriaca o el Espacio Joven. No sé si algunos, aerosol en mano, considerarán a Juan Carlos Fernández (por cierto, qué nombre tan poco grafitero) un “artista domesticado”. El resultado está a la vista, y a mí me gusta mucho. Pero, quizá porque sigo relacionando el grafiti con ese halo de expresión transgresora, de denuncia o protesta, me resulta chocante. No deja de ser curioso que la figura del grafitero, artista libre de ataduras o simple gamberro, sea bendecida y alentada por el poder, el mismo que en esencia contestaba. O al menos así era en otro tiempo.

Sin embargo, lo que me rechina es justamente lo contrario. Que sea un ayuntamiento el que se comporte como un grafitero contestatario. Marchamalo es un buen ejemplo de ello, y ahora también Azuqueca. Me refiero a los carteles, claro, porque de momento estos alcaldes no bombardean las paredes a brochazos. Últimamente, cuando visito Marchamalo, tengo la sensación de entrar en la trinchera, al pasar bajo una pancarta de lado a lado de la calle principal o ver un cartel presidiendo la fachada del Ayuntamiento. “Está usted en un lugar hostil a Cospedal”, vengo a interpretar ante la dura críticas a la gestión de la presidenta de la Junta que leo en esos lemas.

Ahora, el Ayuntamiento de Azuqueca de Henares coloca un cartel en el edificio en obras del viejo Centro de Salud, para denunciar que Cospedal impide este proyecto. Azuqueca es también un lugar que eleva al grafitero a la categoría de estilista municipal, de decorador de espacios urbanos -léase el Foro-, y que a su vez se comporta como un grafitero.

 

Cartel en el centro de salud de Azuqueca. // Foto: Ayuntamiento de Azuqueca.

Cartel en el centro de salud de Azuqueca. // Foto: Ayuntamiento de Azuqueca.

Hablo, claro está, de las formas. Marchamalo y Azuqueca tienen sobradas razones estar descontentos del trato que están recibiendo desde el Gobierno regional, no me cabe duda. El “castigo” se les infringe, por agravio comparativo con otros municipios, por tener alcaldes socialistas, Rafael Esteban y Pablo Bellido, que son además destacados en el organigrama del PSOE. Es una pena que, a la postre, no se aplica solo sobre sus votantes, sino sobre los vecinos de todos los colores.

Pero estos alcaldes equivocan el camino de la resistencia, porque olvidan que representan a todos los habitantes de sus municipios. Están en su derecho, incluso en el deber, de reivindicar lo que consideran justo para su pueblo, sea la reforma del centro de salud o el cobro de la deuda. Pero no pueden enfundarse al tiempo la camisa de gobernante y la de púgil de su rival político. Porque entonces están utilizando su cargo, legítimo, para la trifulca partidista.

En democracia hay muchas formas de ejercer la discrepancia. Por ejemplo, convocar ruedas de prensa o enviar notas a los medios de comunicación. Pero si el mensaje es la crítica al partido rival, deben hacerlo desde la sede de la calle Madrid, con el logotipo del puño y la rosa. Pueden usar sus cuentas personales de Twitter, o presentar mociones para debatir y aprobar en los plenos exigiendo justicia para con sus pueblos. Pero no es de recibo poner los medios de una institución -la casa consistorial o la página web- para difundir mensajes de este tono.

No sería honesto obviar que la delgada línea roja que separa el partido de la institución se traspasa desde hace muchos años, y desde todos los frentes. He visto al alcalde de la capital, Antonio Román, poner a caldo a José María Barreda desde la sala de prensa municipal por los atrasos en los pagos de la Junta al consistorio de Guadalajara, en una actitud beligerante que por cierto no encarna desde que su partido ocupa Fuensalida. Y me hago cruces cuando compruebo que el subdelegado del Gobierno en Guadalajara, Juan Pablo Sánchez, entre cuyas funciones está la de organizar las distintas elecciones, y velar por unas votaciones limpias, es además el coordinador de la campaña electoral del PP. Algo así como el capitán del equipo, y el árbitro del partido, en una misma persona. Intolerable.

Ante una pintada en una pared, podremos dudar y discutir si se trata de arte o de vandalismo. Pero en una institución no se pueden confundir los papeles de gobernante y de candidato. “Si es legal, no es grafiti”, decían los puristas. “Si eres institución, no te comportes como un grafitero”, añado yo.

El don de De las Heras

De las Heras

Juan Antonio de las Heras, teniente de alcalde de Guadalajara // Foto: J. Ropero. Ayuntamiento de Guadalajara

Por Óscar Cuevas

El rey Midas gobernó Frigia hace 29 siglos, ocho antes del nacimiento de Cristo. La mitología le atribuye la cualidad de convertir en oro todo aquello que tocaba con las manos. Un don que le había otorgado Dionisos agradecimiento a su comportamiento, pero que, como saben, acabó por hacer al monarca tremendamente desdichado. Midas no podía comer alimento alguno, ni acariciar a sus seres queridos, y clamó a Dionisos para que le fuera revertido aquel poder, lo que al final ocurrió.

En Guadalajara tenemos un político que tiene el mismo don, pero a la inversa. Y así, le viene ocurriendo que casi todo a lo que se arrima acaba por estropearse, paralizarse, arruinarse, enquistarse… Y muy frecuentemente, también por encabronarse; tal es la vehemencia y la “espontaneidad” que caracterizan a Juan Antonio de las Heras Muela; varón, nacido en Sigüenza en 1957, economista de formación, funcionario de la Diputación de profesión, pero que lleva en la política activa y asalariada de la provincia desde hace casi 20 años.

De las Heras, al que los suyos llaman “Juanan” o “Delas”, atesora algunas virtudes, cómo negarlo. Esas mismas espontaneidad y vehemencia que les comentaba, y que en ocasiones le hacen meter la pata, juegan otras veces a su favor a la hora de presentarse como tipo sincero, mostrar un fino sentido del humor, o tener eso que se llama “don de gentes”. Campechanía, dirían los monárquicos. Y lo cierto es que son muchos los que, en su partido, le adoran; y hablan y no paran de una supuesta “gran talla política” que, la verdad, yo no termino de ver. Sí me consta que es un hombre inteligente y culto. Algo pedante, pero culto; con una oratoria muy por encima del nivel habitual de la política provincial, en cualquier caso.

Pero reconocidas estas virtudes (otras tendrá que yo desconozco), decía que De las Heras es la antítesis de Midas, porque casi todo lo que toca tiende, indefectiblemente, a acabar mal. Comenzó su carrera política como diputado provincial en 1995, haciéndose cargo de la economía de la Diputación en la última y tremendamente convulsa legislatura de Tomey. Y la institución provincial generó un agujero económico de miles de millones de pesetas y requirió de un plan de saneamiento financiero justo después de su paso por la responsabilidad.

Demostradas sus dotes con las cuentas, “Delas” cogió las riendas de la economía del Ayuntamiento de la capital en el mandato 1999-2003, el último de Bris como alcalde. Y el Ayuntamiento de Guadalajara también generó un déficit millonario (fundamentalmente por el empecinamiento del PP en no subir los impuestos) que obligó a otro duro plan de saneamiento en el siguiente mandato.

Acreditadas  de nuevo sus capacidades de gestión del dinero en aquella etapa, pasó a encabezar la oposición al PSOE, con José Carlos Moratilla de presidente de la Diputación en el mandato 2003-2007. De las Heras era el presidente y portavoz del Grupo Popular en la institución. Y todavía se recuerda la crisis que se vivió con el ínclito Jesús Ortega encabezando una rebelión infame, que rompió el grupo, y que acabó con su destitución como portavoz popular, mientras De las Heras era incapaz de lidiar con el embolao.

Comprobada  su capacidad en la gestión de equipos, De las Heras fue premiado con un asiento en el Senado, donde lleva dos legislaturas, y con responsabilidades crecientes en el Ayuntamiento de Guadalajara, convertido en el primer teniente de alcalde de Román desde 2007.

Peineta De las Heras

La peineta de De las Heras dio la vuelta a España // Foto: Fotograma de Canal 19. Paulo Vega

Y especialmente glorioso está siendo este último mandato, en el que el seguntino se ha hecho cargo de las áreas de Urbanismo, Patrimonio y Transporte Urbano.

Comenzó esta etapa De las Heras con aquella declaración de intenciones que fue la peineta a los manifestantes del famoso pregón de Almudena de Arteaga, en septiembre de 2011. Una peineta que dio la vuelta a España.

SP11

El sector SP11 sigue durmiendo el sueño de los justos, cerrado, a pesar de que hace 7 años que se terminó el puente sobre la A2 // Foto: PSOE Guadalajara

Ratificada  su capacidad de gestionar situaciones de tensión, De las Heras ha tenido una legislatura tranquila en el terreno del Urbanismo. El crecimiento de la ciudad se ha paralizado, y a falta de gestionar nuevos desarrollos, se ha tenido que ocupar de desbloquear el sector SP11, al otro lado de la Autovía. Con el puente terminado desde 2007, en siete años al frente del asunto ha conseguido que sólo esté abierto para los autobuses urbanos.

Otro sector que tenía que desempantanar era el del final de los puentes sobre el Henares, con la construcción de una gran rotonda. Como saben todos los que pasan por allí con frecuencia, las cosas han avanzado una barbaridad, con dos agentes urbanizadores que lo han sido y no lo son.

Sector SP10

Hace 11 años, en 2003, que se aprobó que una gran rotonda regularía este cruce. El sector sigue parado // Foto: El Día de CLM

Protesta autobuses

Protestas vecinales por las nuevas líneas de autobuses, que siguen sin modificarse // Foto: El Digital CLM

Evidenciada su capacidad para desbloquear desarrollos urbanísticos atascados, el seguntino se puso en serio con la remodelación de líneas de autobuses anunciada y comprometida. Tras su caótico estreno, llovieron las críticas. Y prometió que reformarían lo realizado para frenar el malestar ciudadano. Casi un año y medio después, los resultados de su gestión están a la vista de todos.

Testada su capacidad de reacción para solucionar los problemas de los autobuses, también hemos visto, recientemente, su capacidad de resolver situaciones de emergencia con el transporte en taxi de personas discapacitadas. La ciudad, que debería tener por Ley un taxi adaptado, no lo tiene. Y esto ha generado situaciones kafkianas en los últimos días, que han hecho desesperar hasta al mismísimo presidente de Nipace.

Demostrada su sensibilidad con las personas con problemas de movilidad, De las Heras también ha tenido todo un mandato para velar por el Patrimonio Histórico de la ciudad. Y todos hemos podido comprobar cómo ha peleado para evitar el derribo de edificios de alto valor histórico, y cómo vela para que esos propietarios que tratan de forzar ruinas de inmuebles para derribarlos saduceamente, no lo puedan hacer. Que hasta una ruta en honor han ideado colectivos ciudadanos, enseñando los mejores solares del pasado mendocino. Y también hemos visto cómo gestiona obras de calado, como la del Museo Sobrino en el antiguo Matadero. La única de su competencia (las demás son cosa del edil de Obras), y la que más retraso acumula y más quebraderos de cabeza está dando al Ayuntamiento.

Museo Sobrino Obras

El Museo Sobrino acumula un retraso de años en su finalización // Foto: Elena Clemente. CulturaenGuada

Peinetas, sectores urbanísticos, transporte público, patrimonio histórico, obras de rehabilitación monumental. Todo un catálogo para un concejal que, digo yo, quizá debería implorar a los dioses del Olimpo que le reviertan ese don que tiene. Si Dionisos pudo arreglar lo de Midas, todo es posible.

La historia de la planta perdida y encontrada en Yunquera

Imagen de la fachada exterior de la planta de voluminosos de Yunquera. // Foto: MVH

Imagen de la fachada exterior de la planta de voluminosos de Yunquera. // Foto: MVH

Por Marta Perruca

No cabía en mi asombro. Como de costumbre, consultaba la prensa provincial cuando me encontraba con una vieja conocida: La nueva Planta de Voluminosos de Yunquera de Henares. Sí, puede parecer paradójico e incluso una contradicción, que una vieja conocida mía sea, sin embargo, nueva, que lo es, porque acaba de ponerse en marcha. Y es que recuerdo como si de ayer se tratase aquellos últimos meses de agonía del periódico en el que trabajaba, hace ahora algo más de dos años, cuando la Planta de Voluminosos era uno de esos temas recurrentes de las páginas de Corredor del Henares y siempre estaba a punto de ponerse en marcha, puesto que las obras, que en algún momento estuvieron muy avanzadas, llegaron a estar prácticamente terminadas sin que llegáramos a ver cortada esa cinta inaugural.

Puede que suene un tanto pueril, o quizá pretencioso, pero  me encontraba con esta vieja amiga de la que no he vuelto a saber nada desde aquellos años trepidantes en la prensa escrita diaria de esta provincia, y he tenido la sensación de que hay cuestiones que necesitan ser alimentadas por la leña informativa para que no pasen a formar parte del olvido, como si el parón de estos dos años se debiera a que no hemos tenido puestos nuestros ojos sobre ella y el silencio informativo la hubiera relegado a ese lugar donde las cosas dejan de existir.

El caso es que leía ese titular que anunciaba la puesta en funcionamiento de la planta en periodo de prueba, para su apertura definitiva en septiembre, mientras rondaban por mi mente las posibles causas de la demorada inauguración de una infraestructura, que primero se iba a abrir en 2008 y después en 2011, para borrarse de los papeles durante más de dos años y resurgir cual ave fénix de sus cenizas, ahora.

Lógicamente, lo primero que se pasó por mi cabeza es que lo más probable fuera que estos retrasos se debieran a motivos de carácter económico, pues todos conocemos los problemas de deuda que arrastra la Mancomunidad Vega del Henares (MVH), aunque solo sea por las cantidades que reclama  el Consorcio Provincial de Residuos o por el rifirrafe interno que se traen en su seno los ayuntamientos de uno y otro signo. Quizá esta época de apretarse el cinturón –pensé- desaconseje la puesta en marcha de una infraestructura de este tipo.

A priori, parece una buena idea: Poner en marcha una planta donde se puedan derivar aquellos enseres con un volumen considerable: mobiliario, colchones, electrodomésticos… que de otra manera acabarían acumulándose en algún vertedero y que aquí pueden recibir un tratamiento adecuado y ser reciclados y reutilizados. Esta iniciativa no sólo se adapta a unos criterios de sostenibilidad medioambiental, sino que encaja a la perfección con la legislación vigente y la política que emprendió en su día la Administración regional de ir sellando paulatinamente todos los vertederos de Castilla-La Mancha.

Pero claro, también nos parecía buena idea que los restos resultantes de las labores de limpieza de los montes sirvieran de combustible para una planta de biomasa que generase energía. Entonces pensamos que se crearían puestos de trabajo, porque se requeriría de operarios que procedieran a desbrozar los montes y de personal que se encargara del funcionamiento de la planta, pero con el tiempo, no solo se han reducido las plantillas de Geacam, sino que se clausuraba la planta que abría sus puertas en Corduente apenas dos años antes, porque según Unión Fenosa, no es rentable.

Por otra parte, hay que tener en cuenta que con la crisis se ha reducido el consumo y, por tanto, también el volumen de enseres del que los vecinos necesitan deshacerse. De igual manera, entiendo que los ayuntamientos, a su vez, no estarán tan interesados en pagar este tipo de servicios, ahora que los ingresos son menores y las arcas municipales hacen aguas.

En los últimos años hemos visto como han ido desapareciendo del diccionario político conceptos como rentabilidad medioambiental, rentabilidad social e incluso rentabilidad a largo plazo. Lamentablemente, hoy por hoy, tenemos meridianamente claro que solo es rentable aquello que se puede medir en dinero contante y sonante.

Pero, como decía, todo esto no es más que un catálogo de reflexiones previas al momento de embarcarme en la lectura de la noticia en cuestión. El problema de estos retrasos parece haber sido la deuda de 600.000 euros que la MVH mantenía con la empresa adjudicataria de las obras, correspondiente a la parte que debía abonar la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, y que quedó resuelto con el pago a proveedores en 2013, así como algunos trámites administrativos para la obtención de los permisos y licencias pertinentes.

Ahora, con todo en regla, la planta se pone en marcha, aunque –según nos dicen- a modo de prueba, para comprobar el estado de sus instalaciones y llevar a cabo los preparativos oportunos para su puesta en marcha definitiva en el mes de septiembre.

Quizá, vieja amiga, tengamos que despedirnos esta vez con un apunte en rojo en la agenda para el mes de septiembre, no sea que el silencio informativo te devuelva de nuevo a ese lugar inhóspito donde las cosas no existen.

Periodistas de mal agüero

El cineasta Solís, con el alcalde y la concejala de Cultura, tras recibir el Goya. // Foto: Ayto. de Guadalajara.

El cineasta Pedro Solís, con el alcalde y la concejala de Cultura, tras recibir el Goya. // Foto: Ayto. de Guadalajara.

Por Rubén Madrid

Hoy 20 de agosto hace dos años que se publicó el primer artículo en este blog coral de análisis y opinión. Ya entonces quisimos que el nombre, El Hexágono, identificase sus seis caras (el mismo número de lados que tienen las celdas del panal de abejas, en un guiño local) con la diversidad de enfoques que puede y debe tener el análisis de la realidad más próxima, que es de la que hablamos. En mi caso, y sospecho que en el de mis compañeros, he sido fiel a aquello que expresamos, por ejemplo cuando se trataba de sacar la vara a pasear: “La crítica, que pocos encajan con deportividad, será siempre constructiva y honesta”, exponíamos en algo así como nuestra declaración de intenciones.

En dos años ha habido, al menos por mi parte, aciertos y desatinos. Pero en un vistazo atrás me llaman ahora la atención los muchos artículos en los que los análisis se han convertido a la postre en algo así como un ejercicio de predicción. No creo que ninguno de nosotros tengamos una bola de cristal, pero lo cierto es que en ocasiones hemos dado ciertos avisos o denunciado algunas intenciones que al cabo se han visto confirmadas, aun cuando en el momento pudieron hacernos pasar por cenizos, en palabras de Rajoy, o en pájaros de mal agüero.

Al margen de mis propios artículos, hay dos casos que me resultan especialmente significativos. No creo que Perruca hiciese vudú, sino periodismo, cuando consultó a trabajadores bien informados que alertaron de que el Plan de Incendios de este año había sido diseñado de un modo en que los recursos para luchar contra el fuego eran insuficientes. Es lógico que su artículo, que parecía escrito después y no antes de lo ocurrido, corriese como la pólvora durante los desastres de Aleas y Bustares de este verano, que vinieron a confirmar sus malos augurios.

Tampoco quería Roberto del Barrio en su día enviar al Depor a Segunda B, pero durante semanas avisó de las negruras del asunto, apartando su simpatía por los colores y basándose más bien en una información que siempre apuntó de forma atinada hacia lo que acabó sucediendo. Quisieron matar una y mil veces al mensajero, que decía lo que ninguno queríamos oír, pero soy testigo directo de que lo que hizo fue analizar honestamente las cosas, como un periodista bien aplicado en su tarea. 

Tampoco en mi caso quise ver confirmada la predicción de que a Hiendelaencina le caerían represalias por su actitud en la batalla de las Urgencias y el lío de la contaminación del agua (luego nos enteramos por Concha Balenzategui, aquí mismo en el Hexágono, de que se quedaron sin Feria porque se les suprimió la ayuda); como no pretendíamos incordiar por incordiar cuando advertimos del error en que se caía con la transformación de Titiriguada en una suerte de “Titiri…cómo” o cuando, en un par de ocasiones, nos quejamos de la deriva de las declaraciones de BIC impulsadas por nuestro consejero Marín con los toros y con la cetrería, que sigue en su línea: ahora es el turno para la seguidilla manchega, mientras nadie en Toledo se acuerda del Maratón de los Cuentos. Estamos también más cerca de ver resuelto más tarde que nunca y más mal que bien el cierre del Teatro Moderno, como veíamos venir, y después de demandar planes globales en varias ocasiones para el casco antiguo de nuestra ciudad, parece que al fin la Corporación en Pleno ha coincidido en el diagnóstico.

Cuando en el primer aniversario de su llegada a la Presidencia dijimos que la política económica de Cospedal que primaba la reducción del déficit tendría desastrosas consecuencias para otros objetivos como combatir el paro o mantener las políticas sociales, sólo apuntábamos hacia lo que finalmente ha resultado ser el pan nuestro de cada día en Castilla-La Mancha; y más de lo mismo se puede decir respecto del aviso al PSOE de que, por mucho que se empeñaran Rubalcaba, Page y Bellido, la Conferencia de Sevilla que habían celebrado suponía apenas unos retoques cosméticos que amenazaban con que se corriese el maquillaje en plena campaña electoral: luego vino mayo y ya lo vimos…

Pantallazo del artículo "Las mentiras del Plan de Incendios" de Marta Perruca.

Pantallazo del artículo “Las mentiras del Plan de Incendios” de Marta Perruca.

Con todo esto sólo quiero decir que a menudo el análisis de las cosas nos lleva a decir lo que algunos no quieren oír, o lo que otros pueden interpretar como la expresión de una voluntad antes que el apunte de unos hechos consumados. Y se comprende: a nadie le gusta ver un cuervo desde la ventana de casa. Pero, por favor, tampoco disparen contra el pianista.

No se trata ahora de confirmar nuestras dotes adivinatorias, sino  de explicar que hay comportamientos o consecuencias tan evidentes que se ven venir de lejos y no hay nada de agorero en decirlas mejor pronto que demasiado tarde. Y estos ejemplos se me han venido en catarata a rebufo de una noticia que conocíamos ayer: el Ayuntamiento de Guadalajara ha anunciado que el cineasta Pedro Solís, ganador de dos premios Goya por los cortos ‘La Bruxa’ y ‘Cuerdas’, será el pregonero de las Ferias de este año.

Me alegro mucho por él: la decisión prolonga el minuto de gloria de un paisano al que se le da francamente bien lo que hace y resalta el componente humano que tiene comenzar nuestros días más animados con una cara tan amable y que presume de forma tan sencilla de su procedencia alcarreña, hasta el punto de que parece un guadalajareño de toda la vida (un GTV, los dicen) aun cuando nació en Barcelona.

Pero, siendo así, no he dejado de sonreírme. En primer lugar, porque hace unos días visualicé, esta vez sí como un hechicero de andar por casa, que Solís sería el pregonero, cuando escuché al alcalde decir que este año se había optado por un hombre con el que los guadalajareños nos sentiríamos muy identificados. Pero, además, porque no era la primera vez que la brujería (¿será por “la Bruxa”?) apuntaba en esa misma dirección: en febrero, apenas unos días antes de que el alcarreño recibiese el Goya, nos adelantábamos al comportamiento de unas autoridades que habían dado semanas antes la espalda al estreno del cortometraje organizado por Baidefeis o de la Muestra Alcarreña de Cortometrajes (la MAC) del Cineclub, donde también se proyectó.

Releo ahora: “serán seguramente estas mismas autoridades que cierran espacios culturales, retiran ayudas para festivales, cobran por el uso de espacios comunes a las asociaciones y no acudieron a ninguna de las proyecciones de este corto las que si ‘Cuerdas’ gana el Goya el domingo correrán el lunes a proclamar sus felicitaciones a los cuatro vientos”. Y así mismo ocurrió, como muchos de ustedes recordarán. Ahora los mismos que (me consta) estaban invitados al estreno de ‘Cuerdas’ y no acudieron le escogen también como pregonero de Ferias y Fiestas.

No hace mucho el propio Solís me recriminaba entre sonrisas el panorama tan gris que a veces dibujamos en estas páginas virtuales: “No encuentro margaritas, por más que busco”. Y tiene razón. La realidad social, que es la que nosotros miramos, es gris tirando a gris oscuro y a veces se nos aproxima como los nubarrones en el cielo antes de la tormenta. En esos casos siempre hay alguien que alerta de la que se avecina, como un mal augurio, y casi siempre el resto prefiere darle la espalda: ¡aguafiestas! 

Quisiera uno contar aquí cada mañana que amanece soleado y que el panorama está florido, y nos complicaríamos mucho menos la existencia si lo hiciésemos así, pero también convertiríamos este blog en una farsa. Y para flores, y para farsas, ya tenemos otros panfletos que nos presentan un mundo perfecto. El municipal ‘Guadalajara 30 días’ nos cuesta, eso sí, 140.000 euros al año. Aquí en El Hexágono no les puedo prometer que cada miércoles vaya a predecir el futuro, como tampoco que vayamos a prodigarnos en florituras. Pero, al menos, se lo daremos gratis. Y sin intereses.

Turismo y solidaridad

El castillo de Zorita de los Canes, ahora se puede conocer con visitas teatralizadas. // Foto: Turespaña.

El castillo de Zorita de los Canes, ahora se puede conocer con visitas teatralizadas. // Foto: Turespaña.

Por Abraham Sanz

Atraer a más público a enclaves de la provincia no es fácil. Más aún en época estival donde los destinos preferidos de la población se encuentran lejos de los límites provinciales. No obstante, hay muchos que prefieren estas vacaciones para perderse en alguno de los pequeños pueblos de la provincia, por lo que, para variar del habitual paisaje de su pueblo, siempre es más que positivo ver como lugares de interés como la ciudad visigoda de Recópolis, quiere ofrecer una alternativa más al turista en fin de semana.

Recópolis es un punto turístico de sobra conocido en la región, pero no por ello hemos de dejar de lado su promoción dado que estas excavaciones nos descubren una antiguo enclave que nos muestra un poco más de la historia de nuestra provincia a lo largo de los siglos. Pero, muchas veces, el atractivo de este lugar hay que dotarle de algún aliciente más que permita no sólo conocerlo más a fondo; sino conseguir que se extienda este conocimiento sobre toda la comarca alcarreña aledaña y sus preciosos rincones. De ahí, que desde este parque arqueológico, se haya puesto en marcha una novedosa iniciativa que nos adentra aún más en el castillo de Zorita –desde Recópolis la vista de este es espectacular-. Se trata de una serie de visitas teatralizadas que, de un modo divertido, quieren trasladar al espectador, las peculiaridades de esta construcción y su entorno, retrotrayéndonos casi 900 años.

Una bonita iniciativa que no sólo permite conocer mejor nuestra historia y nuestros pueblos, sino que se convierte en una interesante propuesta para un fin de semana en el que poder disfrutar de la Alcarria Sur, degustando a sorbitos la belleza de estos pueblos y adentrándonos más en su interesante pasado. Pueblos como el propio Zorita, Almonacid, Anguix y, como remate, Pastrana, crean tras de sí una singular ruta por nuestra historia y por las raíces de la provincia alcarreña.

Aunque no todo es turismo en la provincia durante el verano. También abundan diferentes propuestas solidarias que, además, sirven para poner a alguno de los pueblos más pequeñitos de actualidad ya sea por una medida novedosa, ya sea por la continuidad que esta tiene en el tiempo. En esta ocasión, me gustaría destacar el empeño que desde hace un buen puñado de años, desde la pedanía de Huetos (Cifuentes), en sacar su lado más solidario y seguir recabando fondos que permitan apoyar a los habitantes de una pequeña población de Mali con el ‘Proyecto Karangasso’. Con un pequeño mercado artesana y con las donaciones de los que a este pequeño pueblo se desplazan un fin de semana de agosto, se logra mantener este proyecto que, gracias a la bondad y generosidad de los vecinos de la zona, se viene sufragando.

Como el innovar en este tipo de acciones solidarias goza siempre de un positivo respaldo, al habitual mercado que organiza la Asociación Cultural de este pueblo, se ha unido una pequeña marcha solidaria que proponía una ruta hasta el antiguo lavadero del pueblo. La venta de dorsales –al precio de un euro- mejoró las expectativas e, incluso la participación fue más que notable en los cuatro kilómetros de recorrido, dando muestras que, aunque sea verano, nuestro corazón hacia los más necesitados sigue latiendo y estando vivo. Con todo, han sido cerca de 9.000 euros los recaudados para este fin solidario.

En definitiva, ya sea por amenizar el fin de semana ya sea por lograr un fin solidario, la provincia cuando quiere se mueve y lo hace de una forma más que notable.

El agravio comparativo

La justicia convertida en árbitro de fútbol. Foto: El Gráfico.

La justicia convertida en árbitro de fútbol. Foto: El Gráfico.

Por Ana G. Hernández

Sinceramente la semana pasada di por cerrado el capítulo judicial para centrarme en el deportivo haciendo referencia a ese círculo vicioso que terminó con el descenso administrativo de Real Murcia y el ascenso de Carlos Terrazas y su Mirandés a Segunda División. Sin embargo, cómo iba yo a prever el domingo pasado, cuando escribía el artículo, que el Juzgado Número 7 de lo Mercantil de Madrid iba a conceder la cautelar al Real Murcia y que la justicia ordinaria iba a entrar en conflicto con la justicia deportiva. Es más, cómo iba a preverlo después de que el verano pasado, en una situación semejante con el Deportivo Guadalajara aferrándose al clavo ardiendo de la ‘cautelarísima’, el Tribunal de lo Contencioso Administrativo le denegara esa gracia al club alcarreño. Sencillamente, di carpetazo al asunto por eso de que todos somos iguales ante la justicia y, como todos somos iguales, el Real Murcia sería igual que el Deportivo Guadalajara. Sin embargo, me equivocaba.

Cierto es que el club pimentonero eligió ir por lo mercantil, una cautelar que entra más bien raspando por esa vía, y que los alcarreños optaron por la otra vía y que quizá de esa diferencia derive el agravio comparativo entre los dos clubes. Lo que me hace pensar, por un lado, en si los abogados del Depor no supieron ver esa posibilidad que sí vieron con clarividencia los letrados del Murcia. Y, por el otro, en si lo que pasa es que nos están tomando el pelo, y por primera vez desde que llevo escribiendo en El Hexagono de Guadalajara me incluyo en la reflexión. Obviamente, no creo que los defensores morados hayan tenido que ver en que la cautelar no haya llegado a buen puerto. Por lo que, el argumento de que nos están tomando el pelo crece enteros.

Germán Retuerta junto a los encargados de la defensa del Depor. Foto: Deportivo Guadalajara.

Germán Retuerta junto a los encargados de la defensa del Depor. Foto: Deportivo Guadalajara.

Siempre fui de la opinión de que si el Deportivo Guadalajara hizo algo mal en su ampliación de capital y la justicia lo demuestra, la entidad debe pagar por ello. Exactamente igual que cuando un personaje público utiliza su posición para lucrarse fraudulentamente a costa del Estado. El problema es que vivimos en España y en España muchas veces las normas están para saltárselas y ponerse el mundo por montera. Y si encima desde el tercer poder te echan un cable, pues mejor que mejor. El segundo problema es que en España no podemos aprovecharnos todos del primer problema, obviamente porque sino nuestro sistema se vendría abajo y habría que construirlo desde sus cimientos y, qué demonios, los que sí se aprovechan perderían sus privilegios. Y todo ello nos conduce al tercer problema, la desigualdad reinante, que nada tiene que ver con eso que dice la Constitución de que todos somos iguales ante la ley.

Los más expertos que yo en ciclismo se echarían las manos a la cabeza con lo que voy a decir, pero me va a servir para ilustrar la igualdad de la que hablo. Si un corredor dopado gana seis Tours de Francia consecutivos ante rivales que, al igual que él, iban dopados para tener mejor rendimiento; ¿no será que ese corredor era superior al resto, dopado o sin dopar? Pues en el deporte rey ocurre lo mismo, aunque sin poder extrapolarlo al pie de la letra claro. Si muchos equipos están haciendo trampas, es decir, no cumplir al pie de la letra con las normas del juego, y se les permite seguir jugando en Primera y Segunda División, ¿por qué a otros equipos se les castiga por hacer esas mismas trampas? La igualdad de esos Tours, a pesar de estar adulterados, nada tiene que ver con la desigualdad que reina en el mundo del fútbol. El pez grande se come al pequeño y, encima, lo aplaudimos… Como muestra el despliegue mediático por el posible descenso administrativo de un ‘histórico’ y su comparación con un descenso administrativo que parece olvidado fuera de las fronteras de la provincia.

Los niños saharauis disfrutan de unas “vacaciones en paz” en el verano de Guadalajara

Avelino González cuenta su experiencia como familia acogedora de niños saharauis.

Avelino González cuenta su experiencia como familia acogedora de niños saharauis.

Por Avelino González Vega

Son inocentes, y sin embargo están condenados en una cárcel abierta en el más inhóspito de los desiertos, a temperaturas que sobrepasan 50º grados en estos momentos.

La algarabía del desierto se escucha ahora en Guadalajara. Los niños y niñas saharauis llevan varias semanas en el seno de familias de nuestra provincia. Sus voces: inocentes, inmaculadas, claman solidaridad para su pueblo, el saharaui y agradecen la respuesta y el apoyo de la Alcarria.

Nuestra tierra está llena de vestigios árabes. Sus vocablos y toponimias nos rodean: Wad Al Hayara, significa río de piedras y Alcarria, pueblo.

Los niños y niñas saharauis llevan varias semanas disfrutando de un verano, de unas merecidas vacaciones, a las que cualquier niño debería tener derecho. Sin embargo, su realidad es muy diferente: hay niños que no tienen acceso a los derechos fundamentales. Lo niños saharauis son víctimas de una injusticia, de la que no son culpables y están condenados a padecer los calores y el rigor de la vida en una cárcel abierta, en el más inhóspito de los desiertos, con una temperaturas que sobrepasan con holgura los cincuenta grados en estos momentos a las que se añaden algunas carencias fundamentales: sin agua, sin alimentos, ni medicamentos; sin saneamiento, ni electricidad; sin juegos electrónicos, ni piscinas… Sin tantos `sin´ que la ilusión por salir de allí es lo único que pequeños y grandes comparten como una esperanza que los mantiene vivos.

De la hamada del Sáhara a la Alcarria

De las haimas a nuestros hogares. Contrastes de la vida: temperaturas infernales, arena y viento, en todos los horizontes: tierra y cielo. En el Sáhara parece que la superficie terrestre es superior a la celeste, ¿ficción o realidad? La impotencia humana y como testigo el sol. Y aquí nos quejamos de olas de calor.

En mi familia acogemos a una niña saharaui y conocemos la vida y las familias de los Campamentos de Refugiados del desierto: “…los saharauis están a sombra de una tela, en las haimas, donde las madres siguen dando de mamar a los niños, donde el agua es un bien tan escaso, como necesario; y las neveras y los hielos son un espejismo, o un sueño, como lo son las playas, las piscinas y los helados,…”

Los saharauis en general hablan el castellano (es la segunda lengua oficial) con relativa fluidez y se esfuerzan por aprenderlo. Hasta 1975 fueron españoles, ahora son un pueblo a la deriva, condenado porque Marruecos y su graciosa majestad, Mohamed VI, que les impiden desarrollarse como pueblo y como personas, les quiere robar hasta lo que ya no tienen. En los campamentos de refugiados es frecuente escuchar sentimientos como este: “…sólo nos queda la dignidad de la esperanza, recuperar nuestra tierra, vivir en libertad junto a las costas del Atlántico de las que fuimos expulsados huyendo de las bombas de NAPALM, fósforo blanco, de una muerte segura…”

“Vacaciones en Paz” es una programa solidario por el que, desde hace casi 20 años, los niños saharauis vienen con familias españolas para recuperarse de todas las carencias tan características de los campamentos: sanitarias, nutritivas y de una paz que añoran, y aprenden el castellano, que para los saharauis es la segunda lengua oficial.

A Guadalajara han venido, en la presente edición de “Vacaciones en Paz”, treinta y dos niños para pasar el verano en otras tantas familias. Niños y niñas como Marian, Mulay Ahmed, Salma, Mohamed, Yussef, El Azza o Hadiyetu… se convierten en familiares por una temporada. Son pequeños que cada vez se extrañan menos de nuestro mundo, aunque se sorprenden de la naturalidad de nuestras costumbres: ducharse a diario o cambiarse de ropa, sacar dinero del cajero o encender una lámpara… La curiosidad es enorme, no sólo por la cultura y tradiciones. En más de una cosa deberíamos ser humildes y aprender de ellos.

Los niños, españoles o saharauis, juegan sin…

Marian ya ha venido en otras ocasiones a Brihuega, donde han estados algunos de sus hermanos: “las bicicletas, las muñecas, el fútbol, emular los `galácticos del fútbol español, los juegos electrónicos, la televisión, las piscinas y las playas… me gusta todo…”

Son días de efervescencia que intentan vivir con intensidad. Cada uno ya ha oído hablar a su hermano o algún pariente o amigo de lo que son las vacaciones en España y ya han hecho planes para disfrutar a tope. Para los niños, como para cualquier persona, la imaginación, la ilusión, va más allá de la realidad. En los campamentos la ausencia de juguetes se suple con el ingenio. En España les faltan horas al reloj para realizar sus proyectos.

Ver niños ilusionados en las fiestas de los pueblos, amalgamados con los lugareños, en torno a los “Cabezudos” o jugando a los encierros en Brihuega, aplaudiendo a los guerreros del Torneo de Justas en Hita, jugando al fútbol con la camiseta de Alovera o de Aranzueque… es una realidad beneficiosa para todos: para saharauis y españoles.

LA SOLIDARIRAD CON EL PUEBLO SAHARAUI

La frase más pronunciada en estos días hacia las familias que acogen a un niño o niña saharaui es: “¡vaya obra que estáis haciendo!”. Es solidaridad y responsabilidad. Vivimos en una sociedad en la que tenemos que ayudarnos unos a otros, luchar juntos contra las injusticias y construir, entre todos, un mundo más equilibrado, más justo y solidario, y humanamente más habitable para todos…”

Los niños saharauis y españoles juegan en el Parque de las Eras de Brihuega. El Parque de las Eras parece la ONU: ecuatorianos, dominicanos, rumanos, polacos, colombianos, búlgaros, cubanos, alemanes, ingleses, saharauis y brihuegos; todos se entienden y juegan sin mirarse al color de la cara, al credo que profesan, ni mucho menos a la cantidad de matemáticas que saben. Tienen más cosas en común que diferentes, eso les une. Ahora escuchan la misma Música de la Banda de Brihuega.

A mí se me ocurre una reflexión: “¿Por qué los mayores nos empeñamos en buscar diferencias donde no las hay? ¿Por qué condenamos lo ajeno sin conocerlo?… “Somos más responsables de los males y bienes de este mundo de lo que nosotros creemos…”

LA VIDA FAMILIAR CON UN SAHARAUI

La convivencia es enriquecedora, porque es lo que más se trabaja y lo que más se disfruta. Nuestra experiencia, ahora que ya llevamos acogidos en los últimos años a varios niños y niñas saharauis, es muy elocuente: “…con la mirada conquistan la nevera y la cocina: todo se les antoja. Luego, a los pocos días, como el resto de niños, están hartos de todo, incluso de helados y chuches…”

Los niños saharauis forman parte de nuestra familia. La convivencia nunca es fácil, pero tiene su recompensa. Los niños vienen a nuestras familias con varios objetivos: comprobar su salud, recuperarse nutricionalmente, eludir los meses más duros del desierto, aprender el castellano,… pero sobre todo, conocer una cultura donde la paz es un hecho, como lo son el respeto de los derechos humanos, la tolerancia al color de la piel y al credo, a la libertad y a un bienestar de un primer mundo por el que sin duda lucharán en un futuro, cuando les llegue esa responsabilidad…”

Una cuestión recurrente es si esta acogida solidaria temporal es conveniente. Pues bien, desde el inicio de los tiempos existe el bien y el mal. Esto viene a significar una realidad que todos, sin excepción, padecemos. Tenemos momentos de mejor y de peor. Reflexionen sobre sí mismos. Se terminan los ratos buenos y nos introducimos en los malos, se acaba la buena vida, las vacaciones, las fiestas,… y llega el trabajo, el madrugar, el aguantar imposiciones de jefes o compañeros…

Los niños saharauis, como lo de cualquier parte del mundo, pueden ser pobres, pero no tontos. Sus familias están estructuradas, su infancia tiene un gran equilibrio en lo personal, en lo sentimental y emocional. Están escolarizados en su totalidad. En el Sáhara no existe el analfabetismo. Cuando los niños vienen de vacaciones a España, a nuestras casas, saben que tienen que regresar, y es más, lo están deseando, pese a que nos cause dolor, al separarnos de ellos, a las familias que hemos convivido con ellos.

Los niños saharauis están deseando volver a contar las experiencias que aquí han vivido. Lo que han visto, observado y aprendido,… y les aseguro: es mucho. Siguiendo los consejos de los facultativos, se recuperan nutricionalmente, pasan controles y análisis clínicos, para detectar posibles enfermedades latentes; aprenden el español, idioma que puede abrirles en el futuro muchas puertas, y también aprenden que otros niños, aunque en apariencia diferentes, en realidad se parecen mucho. Y que pueden jugar perfectamente con ellos y convivir en paz.

Además, debido al cariño, una vez que se van, se llevan ayuda humanitaria, y este vinculo también se traduce en una comunicación a los largo del año, que también se traduce en el mantenimiento y sostén de esa ayuda humanitaria. Eso es responsabilidad y compromiso solidario. Y si les queda alguna duda, hagan, por favor, un ejercicio de empatía, pónganse en su lugar, o pongan a sus hijos en su lugar. ¿Que desearía ustedes si necesitasen esa ayuda? ¿Rechazarla porque luego llega la realidad? Seamos coherentes y responsables.

Y aún así, las familias de acogida recibimos una recompensa enorme, que supera con creces la ayuda que podemos entregar. Debemos recordar que lo que nos hace grandes son nuestros conocimientos, y con esto se aprende, y mucho. Y lo que nos hace felices, son nuestras obras, y es lo que nos sobrevive. Mi deseo: que sean felices.

* Avelino González Vega nace en 1964 años en Pajares de la Lampreana (Zamora). Por motivos de trabajo recala en Brihuega en 1986, donde habitualmente reside. Ha cursado estudios de ingeniería técnica (Gijón, Zamora y Salamanca) y periodismo (Madrid), y ha colaborado en prensa asiduamente desde 1995. Ha publicado una novela: “Romance en la Alcazaba” (2003), y es coautor, junto a otros escritores en varios libros. Actualmente cursa estudios de Ciencias Políticas (UNED).