La Igualdad de Género, en perspectiva

Viñeta de Forges que ilustra las obligaciones que afronta la mujer dentro de la sociedad. // Foto: http://enredando.webcindario.com/

Viñeta de Forges que ilustra las obligaciones que afronta la mujer dentro de la sociedad. // Foto: http://enredando.webcindario.com/

Por Marta Perruca

La semana pasada se celebraba el “Día de la Mujer Rural” y, aunque sé que llego un poco tarde,  la cada vez más frecuente aparición de noticias de actualidad que ponen de manifiesto la vulneración de los derechos básicos de la mujer y la perspectiva errónea a la hora de interpretar nuestro papel dentro de la sociedad, así como la degradación fortuita o intencionada de nuestra imagen, me han animado a dar forma a este artículo, que he decidido abordar como una especie de trabajo de investigación:

Dicho trabajo podría llevar el título: Manifestaciones y declaraciones poco afortunadas relacionadas con la perspectiva de la Igualdad de Género y los derechos fundamentales de la mujer: Los principales síntomas del retroceso en la lucha por la igualdad y el largo y penoso camino que todavía queda por recorrer

Introducción:

El presente estudio sociológico está realizado desde la perspectiva de la escuela “Perruquista” y para su realización se han utilizado unas técnicas de investigación “de andar por casa”, rigurosamente científicas.  El propósito del mismo no es otro que  abordar el análisis de algunos casos concretos de torpeza política que atentan contra la dignidad y los derechos fundamentales de las mujeres, con el propósito de detectar sus posibles causas y, en definitiva, las incoherencias del sistema y los principales errores a la hora de abordar políticas destinadas a alcanzar la igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres.

1. El complejo de superioridad de Arias Cañete y la pervivencia de una visión retrógrada en el papel político de la mujer

Probablemente todos recordaréis las declaraciones que hacía Miguel Arias Cañete (PP) en el programa de Antena 3 “Espejo Público” tras el debate televisivo contra su adversaria política socialista, Elena Valenciano, en las elecciones europeas del pasado 25 de mayo. El entonces candidato manifestó que “el debate con una mujer es complicado. Si demuestras superioridad intelectual o la acorralas, es machista” y añadía que: “Si debato con el señor Rubalcaba nos podemos decir todas las barbaridades, pero con una mujer se interpreta de otra manera”. Arias Cañete estaba convencido de haber ganado el debate, pero entendía que el hecho de que ese cara a cara fuera contra una mujer le había perjudicado, en el sentido de que si empleaba todas sus armas de convicción, se pudiera interpretar su “superioridad intelectual” como “machismo”.

A simple vista, los errores políticos de Arias Cañete son obvios: Si tan preocupado estaba de parecer machista y tan convencido de haber ganado el debate y de su “superioridad intelectual” respecto a su adversaria, está claro que no evitó lo primero y, además, puso en evidencia que tampoco es que sea muy superior intelectualmente, que digamos, porque si el debate le pudo haber sido favorable, de un plumazo, echó por tierra toda la ventaja que le podría haber aportado y se lo puso “a huevo” a su contrincante para sacar rédito político de sus declaraciones.

Por otra parte, este caso concreto pone de manifiesto la existencia de una perspectiva retrógrada de la imagen pública de la mujer, a la que parece que hay que tratar con condescendencia, como si no fuera capaz de afrontar las responsabilidades y consecuencias de la actividad política y ésta fuera una parcela exclusiva de hombres, a la que ellas han entrado por deferencia de éstos.

El problema radica en que parece que no se ha asumido todavía algo tan básico como que las sociedades está formadas por personas, sin importar sus diferencias de género, y que ambos deben formar parte de sus órganos de gestión, puesto que de lo contrario, el 50 por ciento de los miembros  de esas sociedades carecerían de representación.

2. Mónica Oriol: Cuando la mujer se convierte en su peor enemiga y la maternidad se entiende como un obstáculo.

Algo más recientes son las declaraciones de la presidenta del Círculo de Empresarios, Mónica Oriol que, ni corta ni perezosa y, acostumbrada ella a sembrar polémicas, manifestaba que prefiere contratar “a una mujer de más de 45 o de menos de 25 años porque como se quede embarazada, nos encontramos con el problema”. Desde luego esta representación femenina en un órgano de poder no resulta ser el mejor aliado en la lucha por los derechos de la mujer, pero al mismo tiempo, es ilustradora del principal obstáculo al que nos enfrentamos las mujeres a la hora de incorporarnos al mercado laboral: La posibilidad de quedarnos embarazadas no se percibe como algo absolutamente necesario y condición suprema de posibilidad de la existencia y funcionamiento de las sociedades, sino como “un problema”.

El sistema no ha terminado de asumir la necesidad de mantener unos niveles óptimos de natalidad que aseguren una tasa de reemplazo generacional. Estamos sumidos en una perspectiva individualista y cortoplacista, por lo que traer hijos al mundo no se percibe como una inversión de futuro, sino como eso mismo: Un problema económico y de producción para el empresario y un obstáculo para el desarrollo de la carrera profesional de la mujer y para su incorporación en el mercado laboral.

Esto se debe, principalmente, a que las políticas en materia de igualdad que se han llevado a cabo en nuestro país, no han sido las más acertadas y a la ausencia de medidas correctoras que igualen las condiciones de la mujer en el mercado laboral, algo que pasaremos a analizar más adelante.

3. El caso del concejal de Hortaleza: Cuando son los propios representantes de los ciudadanos los que no respetan los derechos de las mujeres

La actualidad nos tiene bastante acostumbrados a la aparición de estos supuestos en los que los derechos de la mujer se ven pisoteados. Hace apenas una semana, un concejal de Hortaleza, Ángel Donesteve, despedía a su secretaria porque había cometido la “irresponsabilidad” de tener un hijo y querer conciliar su vida laboral y familiar. El mencionado concejal realizaba las siguientes afirmaciones en el Pleno del Ayuntamiento de Hortaleza: “Los vecinos de Hortaleza se merecen una total dedicación, y doña Delia prefiere conciliar su vida personal y familiar, algo que alabo, pero yo necesito el máximo rendimiento y el máximo número de horas de trabajo”. O sea, que los vecinos de Hortaleza no se merecen una trabajadora municipal que sea madre y que quiera hacer efectivo su derecho a conciliar. Entonces, se supone que tampoco se merecerá una institución que vele y garantice los derechos de las mujeres y, por lo tanto, de la mitad de los vecinos a los que representa.

De nuevo nos encontramos con que la maternidad se percibe como un problema para la persona que contrata, del que se culpabiliza a la mujer. A mí se me ocurre otra perspectiva desde la que enfocar la situación. Mientras que los hombres no puedan parir somos las mujeres las que tenemos la función social, vital y absolutamente necesaria de traer vidas al mundo. Soportamos para ello nueve meses de embarazo y un parto doloroso y el Estado, no conforme con desentenderse por completo del cuidado de la criatura, la única solución que propone es que podamos reducir nuestra jornada laboral, renunciando con ello a una parte considerable de nuestro poder adquisitivo. Por supuesto, la culpa no es del sistema, sino de la mujer que es incapaz de cumplir con sus obligaciones laborales.

4. García Page y los peligros del lenguaje sexista en la política

 Seguro que el coordinador del PSOE en Castilla-La Mancha todavía maldice el día que se le ocurrió utilizar el símil de la chacha y la aspiradora al referirse a María Dolores Cospedal. Por mucho que García Page trate de explicar por activa y por pasiva que sus comentarios se referían a la limpieza política del PP en relación al caso Bárcenas, parece difícil que el socialista pueda quitarse “el muerto” de encima. Y es que, por mucho que el PP haya utilizado estas desafortunadas declaraciones hasta la extenuación, sacándolas incluso de contexto, decir que el caso de los papeles del extesorero del PP, Luis Bárcenas, surge porque los dirigentes del PP “no saben hacer nada sin la chacha” y que  “lo cierto y verdad es que no pienso que Cospedal (secretaria general) sepa pasar la aspiradora”, puede resultar ofensivo al colectivo de las trabajadoras del hogar y vincula a las mujeres con, digamos, una obligación de desempeñar ciertas tareas, como si resultara “intolerable” que una mujer no supiera pasar la aspiradora. Además, a mí me plantea una duda: ¿Habrá pasado García Page alguna vez la aspiradora?

5. Ana Botella: La Superwoman

 Un “hurra” por la alcaldesa de Madrid, que supo pararle los pies al concejal “machista” de Hortaleza y lograr que readmitiese a la secretaria despedida, quisiese ésta o no incorporarse a su puesto de trabajo a las órdenes del susodicho concejal,  después de la que se había armado. Aunque su actitud haya sido la correcta y sus declaraciones no hayan sido objeto de críticas, creo que el punto de vista que esgrimió cuando quiso hacer valer las capacidades de la mujer en el desempeño de su labor profesional pone en evidencia todos los errores básicos en la interpretación del concepto de igualdad e incluso fundamenta el razonamiento de por qué en este país no existe una política de igualdad efectiva.

Después de relatar minuciosamente todas las gestas y hazañas llevadas a cabo como trabajadora, esposa y madre desde el momento en el que se incorporó al mundo laboral cuando tenía 22 años, Ana Botella afirmó que las declaraciones del concejal madrileño “resultan ofensivas, no sólo para mí, sino para todas las mujeres que las hayan escuchado, porque es dudar de la capacidad que tenemos las mujeres para trabajar y a la vez ocuparnos de nuestra casa”.

El error de base de la historia del feminismo en nuestro país es que se ha fundamentado en las capacidades de las mujeres, en lugar de en sus derechos. Ha perfilado una especie de “Superwoman” capaz de incorporarse al mercado laboral, trabajar igual o mejor que los hombres y, al mismo tiempo, hacerse cargo de la casa y del cuidado de los hijos. Es cierto que, en cierta medida, se ha trabajado para desdibujar esos rolles sociales que todavía pesan sobre la mujer, pero la verdad es que todavía queda un largo camino por recorrer.

Desde mi punto de vista, existe un problema muy grave a la hora de interpretar el concepto de igualdad de género. Habrá quien se lleve las manos a la cabeza ante lo que voy a decir, pero por mucho que nos empeñemos, hombres y mujeres nunca seremos iguales. Físicamente, por motivos que saltan a la vista, pero tenemos que reconocer que  tampoco somos iguales en cuanto a nuestras funciones dentro de la sociedad, porque las nuestras, las de las mujeres, son mucho más importantes. La mujer, por tanto, no debe aspirar a una igualdad de derechos, sino de oportunidades, puesto que para que ésta sea efectiva necesitamos unos derechos propios, que se adapten a nuestras funciones y características.

Si está claro que la sociedad no puede prescindir de la mitad de sus ciudadanos, debe contemplar las medidas para que una mujer no sea inferior en la escala social por el simple hecho de ser mujer. Debe asumir y reconocer que la mujer ha estado desempeñando funciones que le competen al Estado y que, en este sentido, éste debe diseñar herramientas para corregir esta cuestión o, en su defecto, compensar a este 50 por ciento de sus miembros. Esas medidas, por lo tanto, no deben ser concebidas como políticas de discriminación positiva, sino como justicia social.

El código ético

La 'famosa' peineta de De las Heras a los manifestantes en el pregón de Ferias de 2011, en una captura de Canal 19.

La ‘famosa’ peineta de De las Heras a los manifestantes en el pregón de Ferias de 2011, en una captura de Canal 19.

Por Rubén Madrid

Imaginen que durante ocho años uno de ustedes se dedica a robar indiscriminadamente farolas de la calle, ordenadores e impresoras de los despachos municipales, porterías y canastas de las canchas deportivas, la escultura de Buero Vallejo del teatro o el nuevo cuadro del rey que presidirá el Salón de Plenos y cuyo precio, por cierto, no nos han anunciado todavía. Supongamos que todo este material alcanza un valor de 240.000 euros. Y pongamos que todos nos enteramos de lo que ha hecho. Tendría que darse por perdido: lo mínimo sería correrle a gorrazos hasta que tomase camino de Soria para no volver nunca más. Pero resulta que si en vez de farolas, obras de arte o materiales de oficina se deja de pagar la concesión municipal de un negocio, el peso de la ley se aligera y el tiempo se dilata. Aunque nos haga perder el mismo dinero.

Como les supongo unos lectores instruidos, les pido disculpas por acudir esta vez a la demagogia para censurar por enésima vez la ligereza con que se gestionan los fondos públicos desde nuestras administraciones. Les supongo al tanto de la denuncia que hacía el viernes el PSOE de Guadalajara, pero les refresco la memoria: varias concesiones municipales adeudan un total de 335.000 euros al Ayuntamiento, a todos nosotros, en algunos casos desde hace ocho años.

Es el caso del restaurante El Botánico en San Roque, que debe 165.000 euros desde 2006. El propietario es el mismo que el del bar de La Concordia, por el que debe otros 75.000 euros desde 2009. Es decir, suma 240.000 euros, la cantidad a la que nos referíamos al inicio. Pero faltan también por pagar los 12.000 euros del empresario al que se le adjudicó el quiosco de La Chopera (que luego tuvo otras vicisitudes largas de contar aquí), y otros más de 16.000 euros que se deben todavía desde el bar del Zoo Municipal. Año tras año siguen sin cumplir, pero a ustedes no se les ocurre hacer un ‘simpa’ cuando se toman algo en sus terrazas.

He escuchado después en la radio al alcalde Román decir que, a pesar de algunos retrasos tan abultados, esta deuda no está perdonada y sigue estando reclamada y perseguida, aunque desde luego no se puede decir que lo estén haciendo ni con urgencia ni con contundencia. Sólo se ha retirado una concesión a un moroso, la del quiosco de Taracena, por la que se dejaron de pagar más de 16.000 euros entre los años 2010 y 2013. Tampoco se ha actuado todavía sobre los impagos de los cinco aparcamientos públicos (El Carmen, Santo Domingo, Plaza Mayor, Manantiales y Adoratrices) que acumulan por diferentes cánones y conceptos una deuda total con las arcas municipales de 73.851 euros.

Lo inmoral. Estas noticias saltan de cuando en cuando, aunque últimamente con una frecuencia que está superando nuestra infinita capacidad de encaje. Hay episodios a patadas y estas cosas de nuestro terruño parecen -aun cuando parten de la misma raíz: la administración de nuestros fondos públicos- una minucia cuando las comparamos con el crimen organizado de los ERES, los Gürtel o las tarjetas negras de Caja Madrid.

Virgilio Zapatero, exministro socialista y exrector de la UAH. // Foto: El Mundo.

Virgilio Zapatero, exministro socialista y exrector de la UAH. // Foto: El Mundo.

A falta de levantarnos un día también aquí con el susto de saber que lo que ocurría en los cortijos de Blesa y Rato pasaba en otras cajas que nos eran más próximas y con políticos que accedían a sus órganos de gestión gracias a nuestros votos, el escándalo mayúsculo de nuestra vecindad también nos ha enfrentado a muchos de nosotros a una profunda reflexión sobre la ética (y su ausencia) de los negocios públicos cuando hemos visto envueltos en el caso a personajes que llegamos a tratar con tanta frecuencia como -así parece, aunque él lo niega- el exrector de la UAH, Virgilio Zapatero. Estos días se me ha repetido con insistencia la escena de un entrevista que mantuve con él en su despacho: posó junto a una estantería donde había una figurita de Chaplin. Entretuvimos el momento de la foto comentando cosillas de este personaje inigualable, capaz de denunciar sin estridencias la podredumbre de la sociedad de su tiempo, tan pronto invocando carcajadas como conmoviéndonos hacia la amargura.

Hay veces que uno se echa a reír por no llorar y en este país hemos inventado un nuevo género durante esta crisis con el humor indignado, casi al nivel de la picaresca que cundió en el Siglo de Oro. Que hasta un catedrático de Derecho y Moral pueda estar envuelto en un asunto de este nivel dinamita cualquier puente (confianza, deberíamos llamarlo) que aún pudiese quedar en pie entre la ciudadanía y la ética individual de quienes nos administran. A veces me acusan de ingenuo. Y se lo he escuchado decir a muchos estos días: es que tenemos un problema de ética. O de Ética.

De acuerdo. Cada cual es culpable de sus propias inmoralidades, que son las inmundicias del espíritu, pero también es cierto que todos somos corresponsables de que no se castiguen convenientemente cuando afectan a intereses comunes, como ocurre con los usos irregulares de los fondos públicos, las evasiones de impuestos, los tráficos de influencias, las prevaricaciones habidas y por haber, todos los mangoneos. Y es aquí donde entra en juego, y no descubro nada, la figura de los castigos ejemplares.

Castigos ejemplares. Un profesor de Cabanillas, Ángel Renieblas, fue expedientado de manera fulminante por la Consejería de Cultura porque en una huelga de febrero de 2012 entregó una carta a los padres de sus alumnos justificando los motivos por los que ejercía su derecho a huelga. Le conocí porque hice con él un reportaje sobre un huerto urbano que tenía con los chavales en el patio del colegio, una historia que incluso me valió el Premio de Medio Ambiente de la APG. Me pareció un profesional ejemplar, y un modelo en la educación en valores. Pero Renieblas ha sido finalmente sancionado con un mes de empleo y sueldo porque su notificación a los padres se ha juzgado como falta leve. ¿Saben qué? El juez que ratificó en abril la sanción insistió en que este profesor había incumplido el código ético que rige la actuación de los empleados públicos. En mi idioma incumplir un código ético es cometer una inmoralidad.

Rueda de prensa de noviembre pasado con los llamados 'cinco del Buero'. // Foto: http:// lamanchaobrera.es.

Rueda de prensa de noviembre pasado con los llamados ‘cinco del Buero’. // Foto: http:// lamanchaobrera.es.

Recordarán también el castigo ejemplar que puede recaer sobre los llamados ‘los cinco del Buero’, algunos de los más exaltados profesores de la marea verde que interrumpió el pregón oficial de Almudena de Arteaga en el Buero Vallejo, en las Ferias de 2011. Nunca compartí los modales de aquella protesta, pero los cuatro años de cárcel que la Fiscalía pide a partir de la denuncia que hizo -y por la que no dio marcha atrás- nuestro ayuntamiento me parecen desproporcionados.

También fue feo, horrible, el gesto del teniente de alcalde Juan Antonio de las Heras, con una peineta que dio la vuelta a España en los medios de comunicación. No sé, ni me importa, si el indecoroso dedo corazón le ha acarreado algún coste político a De las Heras dentro de su partido. Pero sí sé que no ha tenido ningún castigo ejemplarizante como servidor público. Jamás pediría para él cuatro años de cárcel, pero sí que hubiese cesado en el cargo.

No ahondaré en demasiados casos: seguro que ustedes tienen sus favoritos. Los más llamativos, eso sí, son siempre aquellos mecanismos ‘sui géneris’ de depurar responsabilidades cuya aplicación difiere si el infractor procede de dentro o fuera de sus filas. Les pongo un ejemplo: al alcalde que desobedeció y pidió contra el criterio de su partido el cementerio nuclear para su pueblo, el yebrano Pedro Sánchez, se le abrió un expediente informativo del que nuca más supimos. Fue una reacción forzada y con los hechos consumados, después de partir al pueblo en dos. Al alcalde de Hiendelaencina, que defendió las urgencias de su pueblo con la inmensa mayoría de sus vecinos alentándole, se le ha castigado (ejemplarmente: para que no cundiese su díscolo ejemplo en la comarca) con la eliminación de las ayudas para la celebración de la Feria del Ganado y con un conflicto que dejó inadmisiblemente sin agua a los vecinos durante meses.

Y si hace un momento hablábamos de establecimientos comerciales que son concesión municipal a quienes de momento se les permite abrir cada día a pesar de sus elevados niveles de morosidad, también sé de casos en que el propietario se las ve y se las desea para organizar actividades paralelas (conferencias, mesas redondas, fiestas, conciertos) porque no cumplen con la legalidad. Algunos de estos establecimientos se ven obligados a renunciar a dinamizar sus negocios para evitar que caiga sobre ellos un castigo ejemplarizante. Porque con ellos, lo saben, no habrá vista gorda.

Así que sí es cierto que tenemos un problema de ética, o de Ética. Y que incluye el modo en que se aplican o no los castigos ejemplarizantes en esta ciudad, aunque me atrevo a decir que en todo el país, y que remite a su vez a un problema todavía mayor, un problema de moral, o de doble moral. Una doble moral que tiene otro nombre común: hipocresía.

Doble moral. La hipocresía es otra de las cabezas de este monstruo polifacético en que hemos convertido nuestro sistema. Por eso en la disputa entre esa oligarquía que se beneficia del estado de las cosas y una ciudadanía que sólo cuenta para añadir más carbón en la sala de máquinas, emerge el concepto de ética como núcleo central de la tan cacareada regeneración política. Y los partidos escupen continuamente mensajes de regeneración y de transparencia, pero sobre todo han parecido encontrar la piedra filosofal en el concepto de código ético.

¡Ay, el código ético!

Resulta un tanto artificiosa esta repentina adhesión de los partidos de siempre a los códigos éticos. Hace ya tres años y medio que el 15M expresó su multitudinaria pitada hacia unos partidos mayoritarios que por vez primera parecían verdaderamente abochornados. Detrás de eslóganes como “no hay pan para tanto chorizo”; “no nos falta dinero, nos sobran ladrones; “le llaman democracia y no lo es” o “entre capullos y gaviotas nos han tomado por idiotas” había en realidad una denuncia de la doble moral, de la hipocresía, de la falta de ética. ¿Por qué han tardado entonces el PSOE y el PP, los partidos más directamente aludidos, tres años y medio en reaccionar? ¿Por qué han tardado tanto en escuchar el clamor de las calles y las exigencias de su militancia más honesta, que la hay? Y es más: ¿Por qué han incumplido durante esta legislatura tantas veces los supuestos códigos éticos que ya tenían? ¿Y por qué son tan escasos sus códigos éticos cuando los comparamos con las exigencias a las que están dispuestos a someterse en otras formaciones como UPyD y Podemos?

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha desembarcado con la transparencia y la ética en la política como principios reivindicados en el ejercicio de la política.

El número uno del PSOE, Pedro Sánchez, ha desembarcado reivindicando ética en el ejercicio de la política y en el caso de las tarjetas opacas ha reaccionando expulsando a diez implicados.

Reaccionan ahora los partidos con códigos éticos como si su preocupación por la moral tuviese en realidad mucho menos componente ético que político, concretamente de cálculo electoral. O nuestra mirada está ya muy viciada o vemos que ha quedado al descubierto que su amor por la ética se ha desatado por la proximidad de las elecciones de mayo, en las que tendrán que lidiar con la competencia supuestamente al alza de UPyD, IU y ERC, los únicos partidos que aprueban para Transparencia Internacional, y de esos otros proyectos que llegan con la pureza de los recién nacidos.

Lo dudoso de esta apasionada entrega a los códigos éticos por parte de los partidos mayoritarios reside precisamente en eso, en que no han sido los remordimientos propios ni los sonrojos por los afeamientos desde las acampadas, los intelectuales independientes o las encuestas del CIS lo que les ha llevado a renovar su compromiso ético. Aun cuando debieron hacerlo hace muchísimo tiempo, si no desde el principio porque el código ético debería de ser el código genético de la tarea pública.

Recomienda Savater en su ‘Etica para Amador’ que “quien desee la vida buena para sí mismo, de acuerdo al proyecto ético, tiene también que desear que la comunidad política de los hombres se base en la libertad, la justicia y la asistencia”, como pilares fundamentales de la vida en democracia.

De modo que los convictos de la nueva moral están a tiempo de convencernos a base de hechos: más vale tarde -y es tarde- que nunca. Que no hablen tanto de ética y que pongan sus códigos en práctica cuanto antes. Que cese la laxitud con el amigo empresario y que se acabe la ausencia de los castigos ejemplares cuando los infractores están en nuestras filas. La ética es un saber práctico. Como el movimiento, sólo se demuestra andando.

La magnanimidad del que manda aquí

Palacio del Infantado

Detalle de la fachada del Infantado // Foto: Olga Berrios (Flickr)

Por Concha Balenzategui

Dice el refranero popular que de sabios es rectificar, y parece que este es el espíritu que ha guiado al Gobierno autonómico respecto a la entrada del Palacio del Infantado. El delegado de la Junta de Comunidades en Guadalajara, José Luis Condado, anunciaba el pasado viernes que se ha introducido un cambio en la normativa que, desde la pasada primavera, imponía el pago de una tasa para visitar el monumento. Según dijo -aunque ha sido escasamente recogido por los medios escritos- se hará una excepción y se podrá entrar gratuitamente entre las cinco y las siete de la tarde, de martes a viernes, horario que se suma a los fines de semana, que ya eran una excepción al pago.

José Luis Condado

José Luis Condado, delegado provincial de la JCCM // Foto: lacronica.net

No hay muchas explicaciones a este cambio, pero es evidente que es una marcha atrás en toda regla en una decisión que no había sentado nada bien en la población desde el principio. La Asociación de Guías Turísticos, y el Seminario de Literatura Infantil y Juvenil fueron de los primeros en protestar por la medida. Es evidente, también, que la rectificación se produce por dos circunstancias concatenadas. O mejor diríamos tres; a saber: La fiesta que el PP organizó en el Palacio para clausurar su reciente Reunión Interparlamentaria, a principios de este mes, que fue denunciada por el PSOE, y que aunque tuvo un escaso eco en los medios, hizo temblar a las redes sociales de indignación. La segunda es el anuncio de convocatoria de una manifestación, liderada por la propia Asociación de Guías Turísticos, que probablemente venía larvándose desde hacía tiempo, pero que encontró aliento tras el agravio destapado por el guateque popular. La tercera circunstancia es más coyuntural, y no es otra que estamos a siete meses de las Elecciones Municipales y Autonómicas, y el equipo de Cospedal no se puede permitir que las protestas se sigan elevando de tono. Una torpeza demasiado grande para tan poco rédito económico, en suma.

Que es tiempo de rectificaciones en el PP no se le escapa a nadie, y menos a Gallardón, con su abortada reforma de la Ley del Aborto. Los populares parece que han afinado la sensibilidad, o su oído, ante el malestar general, y se pueden permitir “recular” en cosas intrascendentes que no pongan en peligro la eliminación del déficit, que es su sancta sanctorum. Porque está visto que con lo importante no pueden. No pueden arreglar el paro, ni establecer el prometido convenio sanitario con Madrid (ahora la culpa es del ébola, fíjate tú), ni volver a arrancar las obras del Hospital Universitario (ahora aplazado hasta 2019), ni definir la ampliación de la Universidad de Alcalá de Henares. Pero sí se pueden permitir una insignificancia como renunciar a los 3 euros del Infantado, e incluso emprender un lavado de cara para reabrir el Teatro Moderno, porque los “culturetas”, que se han demostrado incansables en protestas como las de “la puñetera calle”, se han convertido en una molesta china en el zapato.

Las presidentas del PP regional y provincial, Cospedal y Guarinos, entran al Infantado por la puerta principal. // Foto: Nacho Izquierdo

Las presidentas del PP regional y provincial, Cospedal y Guarinos, entran al Infantado por la puerta principal el día del “guateque”. // Foto: Nacho Izquierdo

Pero puestos a evitar que la protesta se encone tontamente, tampoco es cuestión de volver a abrir de par en par la puerta principal del Infantado dejando el acceso gratuito permanente, deben pensar. Porque sería reconocer dos errores: el cometido con la norma recaudatoria, y la torpeza de la fiesta pepera. Así que adoptan una especie de “ni para ti ni para mí”; un “abro la mano pero no lo te doy lo que quieres”. Lo importante es que se sepa quién manda en el palacio y quién decide si puedes entrar o no con calcetines blancos. Quién marca el horario y el precio. Que quede claro quién manda aquí. Ese es el mensaje.

Si ustedes pensaban que el Palacio del Infantado era parte de sus vidas porque se dejaron allí los codos en sus tiempos de Bachillerato y Universidad entre la Sala de Estudio y los descansos de cigarrillo en las escaleras, están equivocados. Si eligieron estas columnas para las fotos de su boda porque pensaron que no había entorno más bello para grabarlo en el recuerdo de su día más importante, es que el enamoramiento les cegaba. Si un día de mediados de junio pensaron que este claustro era el “palacio de los cuentos”, es que los colores de las banderolas y la escucha continuada de tanta fantasía les nubló la razón. Y si oyeron alguna vez la historia de una antigua bibliotecaria llamada Juana Quílez, que encontró un documento que posibilitó la recuperación del palacio para la ciudadanía, están desmemoriados.

Porque una vez más queda patente que el palacio es suyo, y que solo un gesto de magnanimidad de quienes lo gestionan ha permitido que, además de la fiesta de los elegidos, puedan abrirse sus puertas, de forma racionada, para los ciudadanos de a pie.

Con la decisión de la Junta (insisto, sin admitir error alguno) se abre ahora un nuevo escenario, que ya es presa de los matices. Y es el de saber si la medida satisface a quienes se quejaban de la tasa impuesta, si se considera suficiente este horario. Está claro que ahora los vecinos y visitantes tienen la oportunidad de conocer gratuitamente el palacio. De forma limitada, pero en todo caso más amplia, por ejemplo, que la de los monumentos gestionados por el Ayuntamiento, que tienen un pago obligado de un euro, medida contra la que no se ha levantado nadie.

Así las cosas, la convocatoria parece que continúa adelante, ahora para el 16 de noviembre. Se despega un tanto en el tiempo (en principio se barajaba el 26 de octubre) y se enfría la indignación por el guateque, y también por la rectificación de la Junta.

La movilización se hace coincidir con las Jornadas de Patrimonio, lo cual tiene mucho sentido, y se habla de un acto de reivindicación y festivo. Y, con esa lectura, a mí me parece oportuno. Si ya no es una inflamada protesta, sí será interesante un mensaje de respuesta a la medida y contramedida del Gobierno regional. Ya no será la indignación, pero debe seguir siendo un toque de atención, un recordatorio de que el buque insignia de nuestro patrimonio, ese para el que queremos la declaración de Patrimonio de la Humanidad, es nuestro. Nuestro.

El problema de las variantes

Toledo controla el balón ante la defensa rival. Foto: José Andrés Merino.

Toledo controla el balón ante la defensa rival. Foto: José Andrés Merino.

Por Ana G. Hernández

El Depor necesitaba sacar algo positivo del Cerro del Espino después de los últimos tropiezos ligueros, y así lo hizo. Se trajo un punto y buenas sensaciones, aunque también se pudo traer la victoria y no lo hizo. Y es que, los morados demostraron lo que son capaces de hacer tanto positiva como negativamente. No en vano, una pérdida de balón volvió a evidenciar las carencias defensivas del cuadro entrenado por Pérez Salvachúa. La pérdida de balón, claro, se tradujo en el gol del empate colchonero.

Dejando atrás los problemas defensivos, la medular es un constante baile de nombres. Como en el mundo del cine, el director elige a su protagonista y para cada película escoge los secundarios más adecuados. En el Depor, el actor principal es Chema Mato y Pérez Salvachúa intenta darle las mejores opciones. El problema, que el técnico aún no encontró la clave del éxito para triunfar en los Goya. Ante el filial del Atlético de Madrid decidió secundar al cántabro con Arroyo y Pérez en las bandas. Sin embargo, ante el Toledo en el Escartín prefirió que el pivote lo ocupara Borja Yebra para dar más libertad a Mato y Rida en la media punta. En Huesca, la combinación elegida fue Yebra, en el pivote, con Pérez y Mato más adelantados. Mientras que en Zubieta optó por Yebra, Arroyo y Mato. Ante el Sestao, cinco jornadas atrás, la medular también fue diferente: Mato, Arroyo y Rida. Así que, nos tenemos que remontar a la jornada 4 para ver un centro del campo repetido. Ante el Real Unión de Irún, Pérez Salvachúa también alineó Yebra, Arroyo y Mato. Cinco nombres, una constante y muchos cambios es la rúbrica de que el director no tiene claro a quién dar su total confianza.

En otras palabras, el Depor tiene muchas variantes y precisamente ahí reside la causa de las constantes permutas en el once titular. Todos coincidimos en la importancia de tener un fondo de armario adecuado y capaz de competir por un puesto en la alineación, pero tanto cambio de idea durante las nueve jornadas disputadas solo hace pensar que las cosas no van todo lo bien que deberían. La clasificación lo refrenda.

César Montes da instrucciones a sus pupilos en un tiempo muerto. Foto: El Día Digital.

César Montes da instrucciones a sus pupilos en un tiempo muerto. Foto: El Día Digital.

Balonmano en estado puro

Puede que la temporada pasada el BM Guadalajara jugase mejor. Qué digo, bastante mejor. Incluso puede que los jugadores de la plantilla del año pasado sean mejores que los de esta campaña. Pero todo eso queda reducido a nada cuando a falta de cinco segundos se gana un partido que diste por acabado tres minutos atrás en un siete metros que se marchó al limbo. Esta temporada el equipo morado no puede aspirar a Europa, como lo hizo el año pasado con cierta presunción. Esta temporada y en este partido ante el Puente Genil, el BM Guadalajara me recordó a ese equipo modesto, recién ascendido y que bregaba con fuerza por hacerse un pequeño hueco en Asobal.

Es más, el gol de Juanlu Moyano me recordó a aquel apoteósico tanto de Edu Reig sobre la bocina que sirvió al BM Guadalajara de 2011/12 para empatar con el todavía poderoso Cuatrorayas Valladolid. Eran otros tiempos, tiempos en los que la crisis económica mundial dejaba poco a poco su impronta en el balonmano. Tiempos en los que se sufría lo indecible por puntuar. Eran los tiempos de Sergio de la Salud y su especial conducción del juego. Tiempos a los que se regresó, después de un año en el que se quiso abarcar más de lo que se podía. La esencia del equipo modesto y peleón de antaño, retornó junto a César Montes y unos jugadores que quieren hacerse un nombre en el panorama balonmanístico nacional.

Contra la exclusión, formación

Junta directiva de la Federación de Mujeres Internacionales, en el Monasterio de Lupiana con motivo del encuentro internacional del proyecto europeo EVALT sobre formación del voluntariado. A la derecha, Ernestina Coello.

Junta directiva de la Federación de Mujeres Internacionales, en el Monasterio de Lupiana con motivo del encuentro internacional del proyecto europeo EVALT sobre formación del voluntariado. A la derecha, Ernestina Coello.

*Por Ernestina Coello

La Asociación Internacional Mujeres nace en 1989 con el fin de dedicarse a organizar cursos y charlas para la formación de mujeres en temas de interés que mejoren su calidad de vida y la de la sociedad en la que vive y trabaja.

Empezamos en una sala que nos dejó el Ayuntamiento en el centro social de la calle Cifuentes, dos horas a la semana, en las que con presupuesto cero organizábamos charlas y actividades que se realizaban en la Biblioteca Provincial. Eran épocas históricas llenas de entusiasmo, en las que muchas personas colaboraron para traer a Guadalajara profesionales de todo tipo que nos abrían la mente al mundo y a la cultura.

En 1994 participamos en la IV Conferencia Mundial de la Mujer que se celebró en Pekín. Conocimos allí colectivos que dentro y fuera de España estaban luchando por la igualdad. En mayo de 1995 organizamos una conferencia en el palacio del Infantado sobre lo que habíamos vivido en China. Mujeres de otros colectivos vinieron a contarlo a las guadalajareñas de forma gratuita: Carmen Quintanilla, presidenta de Afamer, y Sefa Amell, representando al Colectivo de Dones en la Esclesia vinieron de Ciudad Real y de Barcelona, respectivamente. De Madrid vino Paloma, del grupo Católicas por el derecho a decidir, y la presidenta de Mujeres Viudas a nivel nacional.

Desde entonces hemos participado en el primer Consejo Regional de la Mujer como miembros fundadores y hemos aprendido mucho de la colaboración con otras entidades, como la de Mujeres Progresistas de Madrid, que nos permitió traer a Guadalajara el programa “Kanguras”. Este programa fue durante años el que permitió que muchas mujeres se formasen en diversos campos, obtuviesen el permiso de conducir y se hiciesen más “empleables”.

Con la llegada de la Democracia, se nos había hecho creer que la lucha por las libertades ya no tenía razón de existir. Ya éramos libres. Los partidos “democráticos” velaban por la igualdad y fraternidad. Nosotros, ciudadanos y ciudadanas de a pie, podíamos dedicarnos a nuestras aficiones y nuestras familias.

Fue entonces cuando las “ vocacionales” empezamos a darnos cuenta de que las asociaciones de mujeres crecían como hongos y de que en su mayoría se dedicaban al ocio y al entretenimiento. Total, para esos estaban las “políticas”, o sea, las mujeres que en el entorno de los partidos se ofrecían par liderar el movimiento de las mujeres con criterios y enfoque partidistas.

Se inventaron las subvenciones y, al calor de las mismas, el número de asociaciones creció de forma exponencial. No obstante, no todas tenían la misma importancia. Las había de “poca monta”, para el ocio, etcétera, y las que presentaban programas más enjundiosos y mejor retribuidos. Eran estas las adscritas a partidos políticos en la órbita del poder, y las que estaban siempre presididas por mujeres militantes de los mismos.

El tema no era tanto la adscripción a los partidos, sino el hecho de que los cargos eran generosamente retribuidos y no se cuestionaba la rotación ni el cambio de titularidad. Eran personas de confianza del partido, y eso las hacía competentes e imprescindibles.

No creo que estas prácticas, tan extendidas como estamos viendo ahora en todos los ámbitos, fueran beneficiosas para el movimiento de asociaciones de mujeres. De hecho, con la crisis y la supresión de las subvenciones, gran parte de las asociaciones han desaparecido o han quedado reducidas a la mínima expresión. Todas las paniaguadas de los partidos han perdido fuelle y han descubierto que la militancia no retribuida no les satisface.

Nuestra asociación, Mujeres Internacionales con sede en Guadalajara se federó en 2005 con otras asociaciones de pueblos pequeños de la provincia con las que nos unían lazos de amistad y confianza para compartir experiencias y ayudarnos mutuamente. Formamos en la actualidad una pequeña federación provincial cuyos fines son básicamente formativos. No tenemos conexión con otras organizaciones dependientes de partidos políticos de ningún signo.

Hemos organizado un intercambio con Oxford en los que participaron mujeres de distintos pueblos pequeños y tres programas de adultos “Grundvit” con otros países europeos a los que visitamos y cuya duración ha sido de nueve años. En la actualidad, estamos en lista de espera para la obtención de becas de formación para nuestro profesorado dentro del programa Erasmus plus.

Nuestros proyectos estrella son tres:

  • Herramientas para el cambio (2013-2015). Proyecto dirigido a mujeres víctimas de violencia de género cuyos objetivos son integrar a la mujer maltratada en una estructura de formación normalizada y proporcionar herramientas mediante la formación para su inserción en la sociedad y en el mundo laboral. Estaba subvencionado por el Instituto de la Mujer y la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha en 2013. En la actualidad es autofinanciado.
  • Servicio de inserción laboral académica multilingüe para mujeres en riesgo de exclusión social (2008- 2014), cuyos objetivos son integrar a la mujer en una estructura de formación normalizada y proporcionar herramientas mediante la formación para su inserción en la sociedad y en el mundo laboral. Financiado un año por el Instituto de la mujer y en la acualidad por FEPAMUC-GU con recursos propios y cuotas de las personas asociadas. La orientación académica y laboral ha sido posible gracias a nuestras colaboradoras voluntarias dirigidas por la coordinadora de programas, experta en orientación.
  • Proyecto aulas cibernéticas (2008-2012). Renovación del proyecto Aulas cibernéticas de alto rendimiento para la Alfabetización y Reciclaje de Mujeres en Ofimática y Nuevas Tecnologías y para la Formación Ocupacional de Autoempleo de Mujeres. Autofinanciado con recursos de las personas asociadas y las cuotas de las personas usuarias.

Tenemos que agradecer el esfuerzo y colaboración de tantas mujeres de diversas nacionalidades que a lo largo de los años han colaborado desinteresadamente y siguen haciéndolo para que otras mujeres más desfavorecidas puedan tener igualdad de oportunidades y acceder al mundo de la cultura y el trabajo. El proyecto que nació hace 25 años sigue en pie gracias a ellas. Nuestra federación, FEPAMUC Guadalajara, está abierta a todas aquellas personas que deseen colaborar con la misma sin distinción de raza, género, religión, etcétera. siempre que se respete la Declaración de los Derechos Humanos para hombres y mujeres.

PD. Para más información dirigirse a la web. 

*Ernestina Coello nació en Terrinches (Ciudad Real). Estudió Bachillerato y se examinó como alumna libre en el Instituto Isabel la Católica de Madrid y obtuvo el título de maestra en la Normal de Islas Filipinas como alumna libre. Más tarde compaginó la enseñanza con los estudios de Filosofía y Letras en la Complutense para pagarse los estudios. Su vocación de enseñar se la debe a sus profesores en general y en particular al profesor de filosofía Cecilio Muñoz Fillol del instituto Bernardo de Balbuena en Valdepeñas.

En 1960 trabajó en Nueva York durante seis meses para Schools for the Future, dirigido por Caleb Gateño. Disfrutó la beca Fulbright en 1970 enseñando en Idaho a niños mejicanos procedentes de trabajadores migrantes. En 1986 enseñó en Luton con un programa de intercambio de profesores.

Ha trabajado en diversos centros de enseñanza media de Guadalajara y Valdepeñas. Durante 42 años ha intentado transmitir a sus alumnas y alumnos la importancia del conocimiento de las lenguas extranjeras y de la formación para abrirse puertas en el mundo. Durante su vida laboral organizó intercambios entre sus alumnos y otros institutos de diversos países, como Reino Unido, Italia y Dinamarca.

Miedo

Por Ana María Ruiz

Virus del ébola// Foto: CDC.com

Virus del ébola// Foto: CDC.com

El diccionario de la Real Academia Española define la palabra miedo como la “perturbación angustiosa de ánimo por un riesgo o daño real o imaginario”. Y miedo es precisamente la sensación que se ha instalado entre la población a raíz del caso de Teresa Romero, la auxiliar de enfermería contagiada por el virus del ébola ingresada en el Hospital Carlos III de Madrid.

Aunque las autoridades sanitarias lleven semanas tratando de tranquilizar a la opinión pública, es inevitable el temor generado entre los ciudadanos ya que desde el inicio de una de las mayores crisis sanitarias que ha padecido España, la gestión informativa de nuestros dirigentes políticos ha sido caótica. Ellos, que deberían haber sido los encargados de transmitir confianza, se han convertido en los principales causantes de la alarma. Un presidente del Gobierno desaparecido; una ministra de Sanidad que comparece ante los medios de comunicación defendiendo lo indefendible; un impresentable consejero de Sanidad madrileño al que le sobra boca y le falta dignidad; un consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha que dice tenerlo todo controlado pero que no comparecerá ante las Cortes hasta se haya dado respuesta integral al problema; una total falta de previsión en la adopción de medidas preventivas y una improvisación absoluta a la hora de actuar una vez que ha surgido el problema. ¿Así pretenden que los ciudadanos confíen? ¿Así esperan que no cunda el pánico? Eso sí, son raudos y veloces a la hora de culpar a la enfermera por no cumplir el protocolo y a los medios de comunicación por ser alarmistas. Sí señores, así se gestiona una crisis y se tranquiliza a un país. Escondiendo la cabeza debajo del ala y matando al mensajero.

Hospital Universitario. Los primeros en estar asustados son los profesionales sanitarios, precisamente los que deberían estar mejor preparados para hacer frente a un problema de esta magnitud, los primeros en estar expuestos al peligro. Desde el inicio de la crisis sindicatos y demás asociaciones de trabajadores de la salud pública han llamado la atención sobre la falta de formación y de medios en caso de que se produjese un contagio.

En Castilla-La Mancha se ha activado el protocolo del ébola en tres ocasiones: en agosto en Talavera y en septiembre en Villarrobledo y Guadalajara. Afortunadamente, ninguno de los casos sospechosos resultó positivo. El consejero de Sanidad, José Ignacio Echaniz, aseguró entonces y sigue asegurando que “la rapidez y eficacia de la actuación en los tres casos sospechosos producidos en la región hasta el momento demuestran la alta preparación y el eficaz dispositivo de alerta establecido en todos los centros sanitarios” y añade que “el Sescam garantiza que los hospitales de Castilla-La Mancha están preparados para abordar un potencial caso de ébola, tanto con medios humanos como materiales”.

Sin embargo, los trabajadores del sector no son tan optimistas. Sin ir más lejos, la pasada semana comenzaron en el Hospital Universitario de Guadalajara los cursos de formación sobre el manejo del ébola. La sensación de los mismos al salir fue prácticamente generalizada: incertidumbre. Sobre todo en lo relativo a los equipos individuales de protección que se han distribuido en los centros sanitarios. De hecho, los delegados de Prevención de UGT, CC.OO., Sindicato de Celadores y Sindicato Médico han solicitado una reunión urgente con el Comité de Seguridad y Salud del Hospital con el fin de tratar estos asuntos. Así, afirman que el material enviado en agosto consta de un gorro, unas calzas, una mascarilla, unas gafas y dos guantes, material desechable como el que se usa en los quirófanos, por lo que los trabajadores dicen sentirse “engañados”. Las redes sociales están que arden. Numerosos trabajadores de los hospitales de Guadalajara y Villarrobledo han denunciado, tanto de forma anómina como personal, que no están dispuestos a ponerse esos supuestos trajes de protección por mucho que se ajusten a las directrices de la OMS. Se han colgado imágenes del material suministrado junto a comentarios como “que se lo pongan ellos”, “yo con eso no entro, se pongan como se pongan”, “yo me niego, que se expongan ellos”, “”que me echen si quieren pero yo no entro, parecen de coña”,y así un largo etcétera.

Imagen colgada en las redes sociales del material distribuido en los hospitales de Villarrobledo y Guadalajara//Foto: Facebook

Según ha podido saber El Hexágono de Guadalajara de fuentes de toda solvencia, el 8 de octubre, una vez confirmado el caso de la auxiliar del Carlos III, se convocó en el Hospital de Guadalajara un taller sobre el protocolo de actuación y sobre cómo utilizar de forma correcta esta equipación. Dicho taller tuvo una duración de poco más de media hora. Para cualquier aclaración o duda se les remitió a un documento colgado en la intranet del Sescam o a videos de YouTube. Talleres similares se impartieron los días 10 y 13 en los servicios de Urgencias y Medicina Interna. Esta es la formación “especializada” que se ha impartido en Guadalajara. El personal del Hospital Universitario ha pedido a la Dirección que se tomen medidas o, de lo contrario, se negarían a atender un posible caso de ébola en Guadalajara “y nos ampararía la ley porque no tenemos ni los materiales adecuados ni el adiestramiento suficiente para garantizar nuestra seguridad”, señalan las fuentes consultadas  por El Hexágono.

Es verdad que, al día siguiente de esa reunión, se recibió en el servicio de Urgencias un mono completo de nivel 4 pero, según denuncian los trabajadores, no se explicó en por qué del cambio ni se dieron pautas para su correcto uso por lo que no sirve de nada tener un traje especial si no se sabe cómo utilizarlo.

En Atención Primaria los ánimos también andan caldeados. Hubo que esperar hasta el 13 de octubre -cinco días después de que se confirmara el contagio de Teresa Romero- para llevar a cabo las charlas informativas a los supervisores, jefes de guardia y servicios de Prevención de los centros de salud, en los que además se recibieron los llamados “kits ébola” en cajas similares a las que se utilizan para empaquetar folios, e incluso en bolsas de supermercado. Todo un ejemplo de la seriedad con la que ha de tomarse este asunto.

¿Se imaginan ustedes si en estas condiciones el caso sospechoso de ébola registrado en Guadalajara hubiese resultado positivo? ¿Quién hubiera respondido de tanta improvisación? ¿También se habría culpado a los profesionales?

Fotografía tomada en uno de los talleres formativos del Hospital Universitario//Foto: Facebook

Por todo ello, la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública de Guadalajara ha exigido plenas garantías a los responsables sanitarios, así como que se forme adecuadamente a los profesionales expuestos a tratar con casos sospechosos y confirmados por ébola (médicos, enfermeros, auxiliares, celadores y personal de las ambulancias) y que se ponga a sus disposición el material que les proteja debidamente, “por garantías de los mismos, los profesionales y de los usuarios de la sanidad”.

Más información. Y si los profesionales sanitarios están asustados, ya pueden imaginarse las dudas que se han generado entre el resto de la población, que suple la escasez de información oficial con búsquedas en internet -donde han circulado noticias falsas sobre supuestos nuevos contagios-, las noticias de los medios de comunicación -que no siempre son todo lo serias que sería exigible- y las conversaciones de calle, algo sumamente peligroso cuando se habla de una crisis sanitaria de esta magnitud.

No basta con distribuir notas de prensa y colgar casi a escondidas un insulso enlace sobre el virus en la página web de la administración correspondiente, tal y como ha hecho la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. No estamos pidiendo el baño de Fraga en Palomares a raíz de la crisis de las bombas termonucleares; ni Cañetes comiendo chuletones de vaca loca o yogures caducados; ni Echánices bebiendo agua del grifo en Hiendelaencina tras la contaminación de la red de abastecimiento por un vertido de gasoil. Estamos reclamando comparecencias serias, rigurosas y periódicas para informar sobre el ébola que tranquilicen de verdad a los ciudadanos o al menos creen la sensación de que sus responsables sanitarios se preocupan por ellos. Es necesaria una comunicación pública eficaz porque la propaganda a la que nos tienen acostumbrados no vale en casos que afectan directamente a la salud. La ocultación genera miedo y desconfianza.

No puedo acabar mi artículo sin dar un buen collejón a la televisión regional por la payasada que se marcó la pasada semana su subdirectora de informativos, Yolanda Guirado, quien presentó el programa de debate político No Nos Moverán provista de unos guantes, tocándose la cara y espetando: “¿Un simple gesto o un error? Hasta los más grandes, hasta los más valientes, cometen fallos”. Ojiplática me quedé.¿ Es que no hay nadie que ponga un poco de cordura en la TV pública de Castilla-La Mancha? Vergonzoso

 

El Tourmalet del PSOE

 

Araceli Martínez, en su época de diputada regional (2007-2011) // Foto: PSOE

Araceli Martínez, en su época de diputada regional (2007-2011) // Foto: PSOE

Por Óscar Cuevas

La última semana ha sido de gran convulsión en el seno del PSOE de Guadalajara. Todo, a cuenta de la búsqueda de un candidato a la Alcaldía de la capital en las Elecciones Municipales de la próxima primavera. Las turbulencias se desencadenaron por la especie de baile de la yenka que se ha marcado la concejala Araceli Martínez, quien en pocos días ha pasado de estar a punto de anunciarse como postulante a las Primarias, a decir que nunca se lo ha planteado. Abundaremos en este asunto de Martínez enseguida, pero tratemos antes de analizar un trasfondo que posiblemente sea más interesante. Porque el PSOE arriacense tiene infinidad de problemas, muchos de ellos de compleja solución, que quizá expliquen la situación actual.

Javier Irízar ha sido el único candidato capaz de ganar unas elecciones locales para el PSOE en Guadalajara. Las últimas, en 1987 // Foto: PSOE

Javier Irízar ha sido el único candidato capaz de ganar unas elecciones locales para el PSOE en Guadalajara. Las últimas, en 1987 // Foto: PSOE

La primera dificultad para el PSOE arriacense es de carácter histórico, o más bien sociológico, si me apuran. Porque en toda la historia de la democracia municipal los socialistas sólo han ganado en una ocasión por mayoría absoluta unos comicios locales en Guadalajara (1983). Y no son el partido más votado desde hace la friolera de 27 años, cuando superaron a los populares (entonces AP) por apenas 900 votos en 1987. Desde entonces, las victorias de la derecha se han repetido de manera sistemática. Incluso en 2003, cuando Jesús Alique accedió a la Alcaldía, el PP fue ligeramente más votado que el PSOE. Y digo que el problema es sociológico, más que organizativo, porque tampoco en Elecciones Europeas o Generales el PSOE gana nunca en esta ciudad (la última vez fue en 1982). En definitiva: Que esta es una capital netamente conservadora, donde el voto de centro-derecha está mucho más consolidado que el de centro-izquierda, y donde ser candidato socialista es, casi siempre, un auténtico marrón.

Barómetro electoral de Metroscopia para El País de octubre de 2014 // Gráfico: El País

Barómetro electoral de Metroscopia para El País de octubre de 2014 // Gráfico: El País

El segundo problema de fondo está en la situación política general de España. El PSOE sigue arrumbado en las encuestas, se miren como se miren. No recuperan los votos perdidos, no rescatan apenas apoyos de los que pierde a chorros el gobernante PP y, al tiempo, tienen un boquete enorme abierto en el flanco izquierdo. Tal es la situación que, si el ambiente no cambia, no sería nada raro que la izquierda alternativa le meta al PSOE un bocado de proporciones históricas en mayo de 2015. Sobre todo si se consolida ese movimiento de convergencia que está surgiendo en ese espectro ideológico, y que en por estos lares parece que va a fructificar en torno a “Ganemos”.

El tercer problema del PSOE de Guadalajara es, este ya sí, de carácter interno. La Agrupación Local es una grillera desde hace años. Los intentos más o menos bienintencionados por confluir, naufragan. Las rencillas de viejas disputas afloran a la mínima. Las “familias” siguen existiendo y estiran la cuerda hacia sus posiciones. Y la ausencia de liderazgo se hace patente. La situación se agravó hace tres años y medio, cuando lo que se esperaba como una derrota “aceptable” de Magdalena Valerio en 2011, se convirtió en un batacazo tan descomunal como inesperado.

Han pasado tres años y medio desde entonces, y el partido no ha hecho más que dar tumbos y palos de ciego con este asunto. Entre otras cosas, porque Valerio decidió seguir como cara pública del socialismo local a pesar de su derrota, y se ha perdido un tiempo valiosísimo que quizá debía haber utilizado el PSOE construyendo ese nuevo liderazgo que ahora buscan casi a la desesperada.

Mensaje de Araceli Martínez publicado en su perfil de Facebook

Mensaje de Araceli Martínez publicado en su perfil de Facebook

Les decía al comienzo del artículo que Araceli Martínez ha bailado la yenka, y me reafirmo en ello. Ayer mismo la concejala decía lo siguiente en su perfil de Facebook: “A lo largo de los últimos días se ha especulado en distintos medios de comunicación de Guadalajara sobre mi intención de presentarme a las Primarias. Es sorprendente, pues yo nunca lo he planteado en esos términos”. Y afirmaba también: “No es mi intención concurrir en estos momentos, pero si lo hiciera estaría tan acreditada y merecería tanto respeto como cualquier otro militante”. Entre medias, Martínez habla de unas “maliciosas filtraciones de vete a saber quién y por qué” y se queja de que algunos medios no la habían llamado para contrastar la noticia.

Puede ponerse como quiera, Araceli. Pero ella sabe que oculta parte de la verdad. Porque su paso adelante hacia las Primarias era, hasta hace muy pocas horas, un hecho del que nadie dudaba. Ni la actual Dirección, que estaba impulsando su candidatura con todas las bendiciones; ni el -digamos- “sector crítico”, que el pasado fin de semana estaba que fumaba en pipa porque la candidatura de Martínez les parecía descabellada.

Algo ha pasado en apenas un par de días, y habrá que esperar a que lo aclare la interesada. Si quiere, en cualquier red social, ya que a los periodistas que le han llamado no les ha querido contestar.

Les contaré algo personal. Cuando supe de fuentes de primerísima mano, el pasado fin de semana, que Araceli Martínez pretendía ser candidata a la Alcaldía, lo primero que pensé fue que no era la mejor de las opciones. Creo que los socialistas necesitan de un perfil de más peso, de alguien más popular (en el sentido estricto de la palabra), más conocido, y de amplia aceptación en la sociedad civil, si quieren recuperar posiciones en el Ayuntamiento y tener alguna opción de arrebatar la Alcaldía a la derecha; siquiera pactando con el resto de fuerzas progresistas.

Pero, dicho lo anterior, también reconozco que cuando escuché a los opositores de la “opción Martínez” (también destacados militantes socialistas) haciéndose cruces, indignándose por la apuesta de la Dirección, me sorprendí aún más. Porque el PSOE dispone de un valioso instrumento de democracia interna, del que puede justamente alardear, y que en ocasiones pareciera que nos gusta más a quienes no militamos en partido alguno, que a los propios afiliados socialistas.

Quienes querían aupar a Araceli Martínez como candidata argumentaban varias razones de peso: Pese a su juventud, tiene una dilatada experiencia en la política local y regional. Tiene también una notable cultura política y una muy buena capacidad dialéctica. Asimismo, sus defensores apuntan que Araceli Martínez tiene un perfil progresista muy moderno y actual, que puede conectar con esa izquierda alternativa con la que quizá necesiten pactar, y que puede al tiempo taponar la sangría de votos hacia IU, Podemos, Ganemos, o como quiera que se llame el asunto al final.

Por contra, quienes son críticos con su opción también tienen algunos argumentos. Señalan que está demasiado ligada a dos figuras que fueron duramente derrotadas, como Alique y Barreda. Y le afean que en la presente legislatura, en la que ha sido concejala del Grupo Socialista del Ayuntamiento, su trabajo político ha sido escaso, y su implicación con sus compañeros, prácticamente inexistente.

En cualquier caso, lo indiscutible es que el tiempo perdido por el PSOE no es recuperable. Porque si la apuesta iba a ser Araceli… ¡qué tres años han desperdiciado! ¿No debía haber sido ella entonces una de las ediles liberadas del Grupo Municipal? ¿No debería haber asumido hace meses la Portavocía? ¿No debería haber tenido una presencia pública nítida que limara el hándicap de su desconocimiento por la ciudadanía? ¿A qué ha estado esperando Pablo Bellido?

Llegados a este punto, lo que parece claro es que el PSOE, su militancia y sus dirigentes, deberían creer más en las Primarias, deberían confiar más en ellas. Porque unas verdaderas primarias siempre refuerzan a quien las gana… si es que se celebran, claro. De poco sirven si luego nadie da el paso y el candidato sale elegido “a lo Page”, sin oposición alguna.

Por ello, creo que hacen mal los críticos con Bellido (sí, ya sé que él ha dicho que será neutral, pero también les digo que quería a Martínez) en afearle su apuesta. Porque en sus manos está la posibilidad de confrontar ideas y candidatos si no les gusta lo que hay. Y harían bien estos críticos en dar pasos adelante, en lugar de hacer aspavientos ante lo que otros construyen.

El abogado Andarias es a día de hoy el único militante que ha anunciado su deseo de ser candidato en las Primarias // Foto: lacronica.net

El abogado Andarias es a día de hoy el único militante que ha anunciado su deseo de ser candidato en las Primarias // Foto: lacronica.net

Sea como fuere que resuelvan el “embolao”, el caso es que los socialistas arriacenses tienen mucha tarea por delante. Todo un Tourmalet que tendrán que escalar ellos solitos. Y, no sé, quizá llegando a la cumbre encuentren un mirlo blanco, aunque no parece probable. De momento, a día de hoy, el único postulante sigue siendo el incansable Nacho Andarias. Nadie da un duro por él, ni siquiera porque logre los avales suficientes. Pero quién sabe. Igual, como sigan mareando la perdiz los demás, don Ignacio se convierte en el mirlo a desplumar.