El Azuqueca vence al Dépor y el Quabit no puede con la pegada del Barça

Por Pablo Vázquez

Primer derbi provincial de la temporada. Foto: CD Guadalajara (José Andrés Merino).

Club Deportivo Guadalajara y Club Deportivo Azuqueca pisaron el sábado por primera vez el verde en partido oficial desde el mes de marzo. Los dos equipos alcarreños se medían en los octavos de final de la Copa RFEF, con victoria de los azudenses. El choque sirvió para ver el estreno en sus respectivos banquillos a Sergio Rubio y al “Mono” Navarro Montoya, que se han hecho cargo de Dépor y “Azu” este verano. En balonmano, el Quabit no pudo con el todopoderoso Barça pese a mostrar una gran imagen.

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¡Que no pare la música!

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Por Eva Ryjlen (*)

Mi familia nunca fue especialmente musiquera, a excepción de las navidades donde se cantaban todas la canciones populares del Alamín alrededor del fuego. La música era un divertimento pero también algo que nos mantenía unidos todos los inviernos a pesar de la distancia. Supongo que eso provocaba en mí una sensación de protección, de estar en casa. Sigue leyendo

Invasión de Bambis (I)

Por Gloria Magro

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Foto: Silvia Fraguas

Cientos de animales silvestres mueren cada año atropellados en las carreteras de Guadalajara. Erizos, conejos, liebres, jabalíes, zorros y sobre todo corzos, una especie que en los últimos años se ha convertido en una verdadera plaga en amplias áreas de la provincia. La sobreabundancia de estos cérvidos trae de cabeza a conductores, agricultores y sorprendentemente para los profanos, también a quienes más debería de beneficiar el aumento de su población: a los cazadores. Sigue leyendo

La “bomba vírica”

Por Álvaro Nuño.

No hay más que encender la radio, asomarse al televisor o abrir internet para darse cuenta de la evidencia. La temida segunda ola del coronavirus se nos ha echado encima y nos está arrasando. Si desde la semana pasada, los datos de infecciones subían ya alarmantemente en todo el país, en esta ya vuelve a ser preocupante la cantidad de contagiados ingresados en los hospitales y, lo más terrible, de todo, el aumento de fallecidos diarios. En toda España, el pasado miércoles se registraron 11.289 infectados por el dichoso bicho y 130 personas fallecidas. Pero es que el martes 22 fueron 241 y el miércoles de la semana pasada 239. Son unos datos con lo que a uno de le ponen los pelos de punta y te entrar ganas de confinarte de nuevo en tu casa y no salir ni a por el pan, agotando todo lo que te quede en el congelador.

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Dime con quién andas

Por Sonsoles Fernández Day

El protocolo del Ministerio de Educación dice que si se da el caso de un alumno positivo en Covid-19 en un aula donde se use mascarilla y se mantenga la distancia de seguridad de 1,5 metros, sólo se pondrán en aislamiento los alumnos más cercanos a él. Los demás, seguirán yendo a clase, no será necesario confinarlos a todos. Leyendo esta información se me ocurre que podrían diseñar las clases como si fuera el programa de televisión ‘Ahora caigo’, el profesor en el centro y los alumnos alrededor perfectamente separados y colocados en su círculo aislado. Al primer síntoma maligno, se abre el suelo y ¡adiós! El niño cae, desaparece y vuelve a su casa por un túnel sin cruzarse con nadie. Problema resuelto.

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La fila

Por David Sierra.

Si hay algo que hemos aprendido en este tiempo de pandemia es aguardar una fila. A pesar de que siempre existen excepciones, la mayor parte de nosotros esperamos nuestro turno paciente y a cierta distancia unos de otros. Lo vemos en los supermercados, en las farmacias, en las administraciones cuando los trámites requieren asistencia presencial e, incluso, en las entidades bancarias a pesar de que cada vez tratan peor al cliente, reduciéndole los horarios de caja y oficina en favor de la utilización de cajeros y banca online.

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Néstor, el apagafuegos

Por Pablo Vázquez

El máximo accionista del Club Deportivo Guadalajara, Néstor Ruiz, anunció en una entrevista a la Cadena SER los planes qué tiene para la entidad. Aunque aún no se ha oficializado ningún nombre ni la llegada del “Mono” Navarro Montoya, sus palabras fueron muy bien acogidas en la parroquia morada.

Néstor Ruiz, máximo accionista del Dépor. Imagen: CD Guadalajara (captura, YouTube).

“Cuando estás cansado, cuando parece que estás muerto, cuando parece que no vas a llegar a la orilla… pero al final llegas. Estamos convencidos de que llegamos”, le decía Néstor Ruiz el pasado jueves a Kike Pastor en una entrevista en la Cadena SER. Sí, todo indica a que el Deportivo Guadalajara continúa caminando a buen ritmo para salir del concurso de acreedores. Contra todo pronóstico, Néstor seguirá siendo el máximo mandatario morado pese a que tras no ascender en Alcázar de San Juan se había especulado que el argentino iba a abandonar el barco.

Y es que en eso se puede resumir el convulso verano que se ha vivido en las oficinas del Pedro Escartín. Tanto mediática como oficialmente, los días han pasado en La Alcarria dejando solo malas noticias en forma de comunicado oficial. Primero, las bajas; después, un rumor sobre el adiós del máximo accionista al barco deportivista. Pero no, este muerto está muy vivo y todavía no ha dicho su última palabra. Néstor Ruiz no se rinde y quiere sacar al Guadalajara del atolladero en el que lo dejó la anterior junta directiva.

“Cada vez me gusta más Guadalajara”, decía Ruiz. Y no parecen ir en vano sus palabras, puesto que tal y como él mismo reconoce esta ciudad le tiene encandilado, hasta tal punto que quiere mudarse a vivir a tierras castellanomanchegas.  “Llegué para quince días y ya van seis meses por la pandemia. Me gustaría vivir aquí en un futuro no muy lejano”, aseguraba Néstor. Aun así, él mismo admite que en cuanto salve al club su idea es dejar de ser el propietario, algo que él no considera un sacrificio.

Pero, ¿por qué iba Néstor Ruiz a “comerse” todo el marrón que supone abandonar un concurso de acreedores y luego dejar el club en manos de otra propiedad? Pues bien, es que Néstor no considera ningún sacrificio esto que está haciendo. El argentino quiere dejar un legado pese al “poco” tiempo que piensa estar, aunque asegura que su decisión de irse en octubre no es ni mucho menos definitiva: “Creo que no es un sacrificio irme, porque ya cumplí con lo que quería. Yo me propuse salvar al club y voy a quedarme aquí hasta el 22 de octubre. No puedo decir que sea seguro que me vaya a ir, llegué para quince días y llevo aquí seis meses por culpa de la pandemia”.

No obstante, el argentino no se conforma con dejar al Dépor fuera de todo peligro, sino que pretende construir un proyecto a largo plazo que involucre desde el primer equipo hasta la última categoría del club. Para ello, el elegido es Carlos Fernando Navarro Montoya, más conocido como “Mono” Navarro Montoya. El que fuese portero de equipos como Boca Juniors y Vélez Sarsfield entre otros es visto desde la propiedad y la dirección del club como la persona perfecta para dirigir el nuevo proyecto que quieren formar en el Guadalajara.

Sin embargo, aunque tiene pinta de que está todo cerrado, Néstor reconocía en esta entrevista que solo falta el sí de Navarro Montoya, ya que se tiene que desvincular de su actual proyecto en Boca Juniors, donde es Director General de las Divisiones Juveniles e Infantiles. De hecho, ya ha anunciado que deja de serlo y el Deportivo Guadalajara está a la espera de que su desvinculación con el club de Buenos Aires sea efectiva para firmarle. Además de como entrenador, llegará como mánager general, con un estilo de juego “para jugar en campo rival desde los más mayores hasta los más pequeños”, como decía el máximo accionista morado.

Con él, llegarán los refuerzos y también las renovaciones. Los seis actuales jugadores de la primera plantilla que aún no se han marchado (Manolo, Módula, Iván Moreno, Ablanque, Pantoja y Laucha) se espera que continúen vistiendo la elástica alcarreña, al menos, otra temporada más. El club, previsor, tiene bajo la manga ya varios refuerzos con los que poder empezar la pretemporada que da el pistoletazo de salida previsiblemente entre este miércoles y el jueves. Según CMMedia, el ex Joan Grasa sería uno de los refuerzos y se sumaría al lateral derecho Miguelito, además de Adri Castro, de La Roda.

No se prevé que haya fichajes de relumbrón, ya que tal y como reconoce Néstor Ruiz, “no son tan importantes las ‘bombas’ si luego el vestuario es un polvorín. Queremos un vestuario compacto”. Aun así, el argentino promete una plantilla que ilusionará a la afición y llamará aún más a la ciudad a involucrarse en el proyecto del Club Deportivo Guadalajara.

 Azuqueca, primer rival

Apenas tres fechas después del inicio de los entrenamientos para el Deportivo Guadalajara, está fijado su primer partido. Este será contra el Club Deportivo Azuqueca en los cuartos de final de la Copa RFEF. Un Azuqueca que disputó su primer partido de preparación en la matinal del pasado sábado ante el San Agustín de Guadalix, con resultado de 0-0 en el Nuevo Tomillar de Alovera.

Conocer, la mejor forma de preservar

 

Por Carlos Paulos (*).

Todos recordamos el 13 de marzo de 2020 como la fatídica fecha en la que se anunció el confinamiento de la población como medida extrema para frenar la extensión de los contagios por Covid-19. Pero ocurrieron más cosas ese día, entre otras el archivo definitivo del proyecto de construcción de un vertedero de residuos industriales en la campiña de Guadalajara, con amplio rechazo en la comarca.

Y se archivó porque resulta que unas parejas de águilas imperiales tienen la buena costumbre de reproducirse por esas tierras y la actual legislación las considera especie en peligro de extinción de especial protección. Por ese motivo, además, las administraciones europea, estatal y autonómica gastan un dineral en planes para su conservación y limitan las actividades que los humanos en peligro de expansión pueden desarrollar en sus territorios para garantizar su pervivencia.

Lo curioso de este hecho es que hasta los años 70 del s. XX, con la ley en la mano, el asunto se habría resuelto con un par de tiros, con las águilas disecadas encima del aparador de cualquier fonda de pueblo y con el cazador recompensado por la administración de aquella época con propina del promotor del vertedero. Con las aportaciones obligatorias de ayuntamientos, propietarios agrícolas y de cotos, se premiaba económicamente el exterminio sistemático de las especies de fauna silvestre que podrían suponer un peligro para la conservación de las especies de caza y la ganadería en el marco de una supuesta gestión cinegética responsabilidad de las Juntas de Extinción de Animales Dañinos y Protección a la Caza, que coordinaban la labor de los conocidos como “alimañeros”.

Las Juntas se crearon de forma obligatoria en todas las provincias por decreto de 11 de agosto de 1953. En Guadalajara su reglamento provisional se publica en el BOP en noviembre de 1954, quedando bajo la dirección del ingeniero jefe del Distrito Forestal, Alejandro Mola y Meló.

De su actividad y premios anuales a los mejores alimañeros se daba cumplida cuenta en la prensa local y nacional. ABC y La Vanguardia publicaron también estas crónicas firmadas por Luis Monge Ciruelo, su corresponsal en la provincia. Además, se publicaba una estadística oficial anual de la que existe copia en la Biblioteca de Guadalajara y que fue la que me puso tras la pista de esta institución.

Mi condición de bibliotecario curioso y naturalista aficionado, miembro de la Asociación DALMA desde niño, me inclinaron a investigar el impacto que la Junta de Extinción pudo tener sobre la fauna de la provincia. Y quise hacerlo con cierto distanciamiento, sin ideas preconcebidas y sin prejuicios sobre una época -la postguerra- o una actividad -la caza- que no me son especialmente simpáticas. Hay que comprender que las recompensas por el exterminio de estos “animales dañinos” suponían en la mayoría de los casos un suplemento económico para muchas familias de unas zonas rurales ampliamente deprimidas y con una economía de subsistencia en una postguerra prolongada. “Era eso o dedicarse al furtivismo, con los riesgos que suponía”, como me comentó uno de los alimañeros premiados en 1958.

En el año 1994 publiqué en el boletín Dalmacio el primer resultado de mi investigación en el que aportaba cifras concretas: entre 1955 y 1960 la Junta Provincial eliminó más de 68.000 ejemplares de fauna silvestre o sus crías y huevos, más del 10% del total nacional, abonando a sus cazadores algo más de 275.000 pesetas de la época. Entre ellos se encontraban tres lobeznos de la última camada conocida en Guadalajara hasta el presente siglo, que fueron abatidos en Albalate de Zorita en 1956. Y es posible, aunque resulta difícil comprobarlo documentalmente, que también fuesen responsables de la desaparición del quebrantahuesos en el Alto Tajo, que ahora pretende reintroducir la Consejería de Desarrollo Sostenible de la JCCM. También perecieron linces, aves rapaces de todo tipo incluidos los buitres, tejones, jinetas y muchas urracas, casi 25000.

Estos datos corresponden a nuestra provincia y a un período de tiempo muy concreto. En otras provincias la persecución fue de las mismas dimensiones, llegando el total nacional a los 655.000 ejemplares justificados ante las Juntas. ¿Fue éste el total de los animales abatidos? No, en absoluto. Como digo, fueron los debidamente justificados y recompensados, pero es lógico pensar que hubo muchos otros que no pudieron presentarse al cobro o que correspondían a especies que no estaban tasadas. Además, esta práctica no se dio solamente en los años 50.

La caza de las mal llamadas alimañas es una práctica histórica, por necesidad para salvaguardar la cabaña ganadera o por amparo de los propietarios del terreno que protegían así sus piezas de caza. Hay ordenanzas que lo documentan desde el medievo. Para el caso que nos ocupa, la Ley de caza de 1902 dedicaba todo un capítulo a los animales dañinos y su reglamento de 1903 establecía las recompensas. Esta ley perduró ni más ni menos que hasta 1970, para desesperación de los cazadores que desde el primer momento requerían de las autoridades una actualización total, y no solo de los precios establecidos por alimaña abatida. Resulta curioso que aguantase monarquías, la dictadura de Primo de Rivera, la II República y el franquismo. No creo que haya otra norma con tan variado recorrido ni con tantas ordenes que desarrollaron y aclararon su articulado según soplaban los vientos.

Las sociedades de cazadores y ganaderos ampliaron con sus fondos esas escasas recompensas de forma particular y organizaron la sistematización de la persecución, sobre todo del lobo y el zorro, por todos los medios autorizados: disparo, trampeo, cepos, lazos y veneno. Las provincias con mayor cabaña ganadera, Santander y Asturias, fueron el origen de las Juntas provinciales. Dos publicaciones, la Revista Cinegética Ilustrada y el Calendario de Caza y Pesca, atestiguan con sus artículos cómo se produjo esa persecución a lo largo del siglo XX hasta que se legisló la protección de esas especies hasta entonces cazables. Con la ley en la mano, una vez más, la premisa era la siguiente: “Toda fauna es especie de caza salvo la que se declare protegida”. Ese era el caso de las aves insectívoras, cuya protección venía recogida en la misma norma y fue defendida y divulgada a ultranza por los mismos medios y sociedades que perseguían al resto de la avifauna. Eso daba lugar a extrañas compatibilidades:  en 1943 el primer presidente de la Federación Española de Caza (FEC), Joaquín España Cantos, organizó a su vez la “Oficina para la Investigación y Estudio de la Emigración de las Aves” que fue la primera oficina de anillamiento española.

La ley de caza de 1970 vino a corregir esa manera de pensar gracias, entre otros, a la labor divulgadora y científica que realizaron Félix Rodríguez de la Fuente, aprovechando su ya entonces gran tirón mediático, y la Sociedad Española de Ornitología (SEO), creada en 1954, el mismo año de la puesta en funcionamiento de las Juntas. Ellos y otros muchos hicieron ver al régimen la paradoja de perseguir una fauna, en especial las rapaces y el lobo, que eran protegidos por convenios internacionales, como el de Protección de las Aves de 1950, que España suscribió con un afán aperturista.

De ese periodo proviene el tradicional enfrentamiento entre los cazadores con una visión más tradicional y los conservacionistas, que defendían una nueva forma de abordar la cuestión cinegética y cuyo planteamiento, con muchas dificultades, venció y perdura hasta nuestros días: “Toda fauna está protegida salvo la que se declare especie de caza”. La diferencia es significativa.

Estos cincuenta años desde aquella protección han permitido la recuperación de algunas especies, que ahora deben enfrentarse a otros problemas una vez superada la persecución directa, sobre todo la proliferación de infraestructuras viarias y energéticas que limitan sus áreas de distribución a espacios con mayor o menor protección oficial e impiden un mayor intercambio genético de las poblaciones, también en nuestra provincia. El conocimiento público de la biodiversidad de Guadalajara y también su disfrute como un recurso turístico irremplazable endógeno deberían ser también objeto de actuación por la administración. Conocer es la mejor forma de preservar.

Pero eso es tema para otro debate y una nueva publicación.

descarga(*) Carlos Martín Paulos Rey (1967) es bibliotecario en Guadalajara y desarrolla su actividad conservacionista desde los años 80 en la Asociación Alcarreña para la Defensa del Medio Ambiente (DALMA), la Sociedad Española de Ornitología y la Sociedad Gallega de Historia Natural. Ha publicado diferentes estudios sobre ornitología y los aspectos legales e históricos de la protección ambiental. También ha sido responsable del la Organización Sectorial de Medio Ambiente del PSOE de Guadalajara, cuyo Comité Provincial preside en la actualidad. @carlos_m_paulos.

 

Alarmados

Por Gloria Magro.

Mi amiga perdió a su padre este verano así que lleva semanas de trámites y papeleo. El último de ellos ha sido contratar una alarma de seguridad para la casa del pueblo. Ahora que irán menos por allí les preocupan los okupas y también la posibilidad de que roben en su ausencia así que han pensado en ponerse en contacto con alguna de las muchas empresas que ofrecen servicios de vigilancia y aviso a las autoridades en caso de intrusión. Mi amiga y su familia pagarán por dormir tranquilos y la empresa conseguirá un cliente más.

Estadística en mano, la posibilidad real de que alguien ajeno entre en una vivienda en la provincia de Guadalajara es más bien remota y mucho más lo es la posibilidad de una okupación. Sin embargo, las estrategias basadas en el miedo funcionan, a las empresas de seguridad las están haciendo ricas y el negocio no para de crecer. Esta semana el Ministerio del Interior ha dado nuevas instrucciones a las Fuerzas de Seguridad para agilizar y homogeneizar los trámites en caso de okupación o allanamiento.

En Guadalajara de un tiempo a esta parte muchos inmuebles presentan en sus fachadas el logotipo rojo y plateado de una conocida empresa de alarmas a modo de aviso disuasorio para los amigos de los ajeno y que ahora también se promociona como un recurso efectivo contra el nuevo enemigo a batir: los okupas. Un fondo de inversión sueco ha pagado recientemente 1.321 millones de euros por hacerse con algo menos del tres por ciento de Securitas Direct. La empresa escandinava es el cuarto grupo de servicios de seguridad más grande del mundo, presente en 56 países y con cerca de 370 mil empleados. Sus anuncios suenan constantemente en la radio y al escucharlos cualquiera diría que vivimos en un país de ladrones, okupantes en potencia -si es que tal palabra existe- e inseguro, con una policía incompetente y una Justicia inoperante.

Las cuñas publicitarias de esta compañía reproducen todo tipo de situaciones, de familias y de necesidades; todas con un denominador común: el recurso al miedo. En radio y televisión no dan tregua y cualquiera que haya pinchado en algún enlace verá como sus redes sociales empiezan a escupir información no deseada sobre dispositivos antirrobo. Por un no tan módico precio al mes ofrecen la seguridad de que nadie entrará en casa sin ser percibido de antemano, visto, grabado y en última instancia si accede, disuadido por el ruido ensordecedor de una alarma e incluso de humo esparcido por un dispositivo que impedirá que los intrusos cumplan con su objetivo. Tal debe de ser el potencial de este mercado que en los últimos meses hasta las empresas de telefonía ofrecen de forma adicional este tipo de productos.

Según los datos del Ministerio del Interior, Guadalajara es una provincia segura dentro de un país muy seguro como es el nuestro. Hasta la fecha, este año se han registrados 50 robos en domicilios. Si tenemos en cuenta que solo en la capital el Ayuntamiento estima que hay censadas cerca de 45.000 viviendas y en la provincia la Diputación Provincial cobra el IBI de 195.000 más -sin incluir a 18 municipios que gestionan sus propios impuestos, entre ellos algunos de la importancia de Azuqueca de Henares y Trillo-, la estadística demuestra que se trata de una polémica artificial basada en un alarmismo interesado y no en en cifras reales y demostrables, al menos aquí. El número de delitos denunciados en domicilios en Guadalajara durante 2020 es de momento un 13 por ciento inferior a la del resto de España y también un 10 por ciento inferior a 2019, es decir, que la delincuencia en la provincia no solo no aumenta sino que a día de hoy va en descenso. La posibilidad por tanto de que nuestra casa sea asaltada u okupada a día de hoy es mas bien remota, comparable poco más o menos con la posibilidad de que nos toque la Lotería de Navidad aunque siempre hay a quien le toca.

Marisa se levantó de la cama de madrugada, desvelada por el ruido que salía del jardín de los vecinos. Sabiendo que hacía mucho tiempo que esa casa no se alquilaba, no dudó en asomarse a la ventana trasera a ver que ocurría. Los dos hombres habían saltado la escueta valla sin seto y después de acceder al interior por el salón, habían vuelto a salir mientras la vecina insomne contemplaba atónita la escena. Por algún motivo discutían a voces y así, discutiendo, los encontró la policía y se los llevó. De no haber sido sorprendidos in fraganti, los dos hombres hubieran cometido en principio un delito de allanamiento de morada, tal vez agravado con robo, lo hubiera decidido el juez; pero de haber decidido quedarse irregularmente en la casa, ambos hubieran cometido un delito de usurpación o una okupación en función de la propiedad y la utilización del inmueble.

Pese a la creencia popular, la okupación, regulada jurídicamente como delito de usurpación, no es lo mismo que el allanamiento de morada. Son tipos penales distintos que afectan a bienes jurídicos diferentes y que comportan penas radicalmente opuestas. Su comisión no depende de si alguien está unas horas o unos días fuera de casa cuando un extraño accede a su vivienda y al volver descubre que no puede entrar en su propia casa, sino de la naturaleza del inmueble en el que el intruso ha entrado. Si se trata de nuestra morada, de nuestro lugar de residencia, estamos ante un allanamiento pero si se trata de un inmueble en desuso -propiedad de un banco, por ejemplo-, es una usurpación.

En España el delito de allanamiento de morada de un particular se encuentra tipificado en el art. 202 del Código Penal que contempla dos modalidades típicas: la básica, entrada en morada ajena y mantenimiento en la misma contra la voluntad del morador, castigada con pena de prisión de seis meses a dos años (art. 202.1 C.P.) y el tipo cualificado si conlleva violencia o intimidación, castigado con de uno a cuatro años de prisión y multa (art. 202.2 C.P.).

La okupación, conocido como delito de usurpación se regula en el artículo 245.2 C.P. y su definición es muy clara: “El que ocupare, sin autorización debida, un inmueble, vivienda o edificio ajenos que no constituyan morada, o se mantuviere en ellos contra la voluntad de su titular, será castigado con la pena de multa de tres a seis meses“. La propia definición lo dice: no puede constituir morada. Si constituye morada, estamos ante un allanamiento y la policía puede actuar de forma inmediata para desalojar a quien está en el interior de la vivienda que se enfrentará a penas de prisión. Sin embargo, si se okupa un inmueble que NO constituye morada, el desalojo sólo se podrá ejecutar con la preceptiva orden judicial, con otros procedimientos y otros plazos que previsiblemente se alargarán en el tiempo.

La crisis económica a partir de 2011 y la abundancia de viviendas desocupadas pertenecientes a entidades bancarias en los grandes cinturones urbanos propician situaciones percibidas como indeseadas por los vecinos que generan grandes titulares en los medios de comunicación pero que no dejan de ser marginales. Aún así, algunos partidos políticos utilizan la okupación como recurso partidista, apelando al miedo y la inseguridad jurídica a sabiendas de que no existe esa inseguridad porque como delito está perfectamente tipificado. El Ayuntamiento de Guadalajara aprobó en el pleno del pasado 4 de septiembre una moción del Grupo Popular que incluía medidas concretas como la creación de un protocolo específico dentro de la Policía Local para abordar de un modo más eficaz los casos de okupaciones. La moción salió adelante con el apoyo de PSOE, Ciudadanos y Vox. Un día después, el grupo municipal de VOX apoyaba en la Plaza Mayor una concentración de la Plataforma Stop Okupas a la que no acudió literalmente nadie.

Esta misma semana el Ministerio del Interior ha puesto en marcha un nuevo protocolo de actuación policial para tratar de agilizar el desalojo de okupas. Aunque aseguran que las okupaciones no se han incrementado notablemente, también afirman que “existe una percepción subjetiva de inseguridad ligada a este fenómeno y, por tanto, hay que darle respuesta”, según informaba el periódico El Mundo el pasado jueves. La novedad principal es que se elimina el plazo de 48 horas para echar a los okupantes. Además, se establece que hay delito de allanamiento de morada tanto en la okupación de primera vivienda como en la segunda residencia y en ambos casos es posible desalojar de forma inmediata al intruso sin necesidad de solicitar medidas judiciales. Se trataría de una instrucción para “clarificar” y “homogeneizar” los modos de actuación de las fuerzas de seguridad conforme a la legislación actual y de acuerdo con los criterios establecidos por la Fiscalía General del Estado.

Además de la mejora de los atestados, Interior ha hecho público que habilitará este mes en la aplicación para móviles Alertcops una herramienta específica para que cualquier ciudadano, propietario o vecino, pueda alertar con su teléfono a las fuerzas de seguridad de que un inmueble ha sido okupado e, incluso, pueda proporcionar a los agentes fotos del lugar. La instrucción de Interior también incluye actuaciones de tratamiento, información y asesoramiento a las víctimas.

El miedo es libre y las imágenes de desahucios, vecinos problemáticos y además ilegales que protagonizan horas y más horas de televisión como relleno de todo tipo de programas resultan alarmantes. Fuera de España, en Europa, es inusual ver viviendas con tapias, muros y ventanas enrejadas. Se trata de una cuestión cultural en países donde ni siquiera tienen persianas o cortinas que les resguarden de miradas ajenas. Aquí ahora hemos dado un paso más allá, contratamos seguridad privada para afrontar nuestros temores sean o no infundados.

Otro modelo de Ferias

Por Álvaro Nuño.

Viernes de Ferias en Guadalajara y, sin embargo, las calles de la ciudad están semivacías, tristes, con una sensación que se encuentra entre la nostalgia y el temor. Nostalgia, porque deberíamos estar celebrando las Ferias y Fiestas de la ciudad, cada uno a su manera, en el baile-vermú, montando a los niños en los cachivaches del ferial, bailando en alguna verbena con el pañuelo de la peña anudado al cuello, o delante de los cuernos de un morlaco después del chupinazo. Y temerosos porque el bicho que obligó a suspender toda celebración parece que sí sigue campando a sus anchas, lo que ha obligado a Sanidad y al Ayuntamiento a tomar medidas más restrictivas para intentar parar las infecciones.

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