Curso de ética para empresarios

Extrabajadores de Nueva Alcarria, durante la concentración del pasado martes.

Extrabajadores de Nueva Alcarria, durante la concentración del pasado martes.

Por Elena Clemente

Dieciocho exempleados del diario Nueva Alcarria -desde hace unos meses, bisemanario- protestaban esta semana en la calle, una vez más, porque los dueños del periódico han incumplido un acuerdo firmado con ellos cuando fueron despedidos. Dicho acuerdo, según los afectados, consistía en el pago en dos plazos de las nóminas atrasadas y las indemnizaciones correspondientes -unos 220.000 euros en total, calculan los extrabajadores-. El primero, el 15 de julio y el segundo, el 15 de septiembre. El tiempo ha pasado pero el empresario da la callada por respuesta mientros ellos reclaman que se les pague lo que les corresponde, lo que es justo, simplemente.

Francamente, es lamentable. Lamentable que los trabajadores tengan que estar luchando -en la calle, con abogados en algunos casos; en los juzgados otros, gastándose ellos mismos dinero de su bolsillo- para que les den lo que les deben, para decir al empresario que les pague de una vez. Y es lamentable que los políticos, los que tienen el poder para legislar, no hagan leyes para que empresarios sin moral y sin palabra no puedan descansar tranquilos, debiendo miles de euros a trabajadores honestos que, estoy segura, se han dejado horas y horas no remuneradas, frente al ordenador.

Debería haber leyes que obliguen a este tipo de empresarios a responder con su patrimonio personal, porque es indignante que un empresario siga con su vida, con su casa, con su ‘imperio’ –aunque no sea como en los años de bonanza- mientras sus trabajadores tienen que tirar de calculadora y hacer cábalas para poder pagar sus facturas. Por no hablar, de que habrá algunos a los que estas deudas les hayan recortado tanto la liquidez de sus cuentas bancarias, que hayan tenido que tragar saliva ante tamaño abismo. Simplemente, es lamentable que un empresario pueda despedir gratis.

La lucha de los trabajadores despedidos de Nueva Alcarria es la lucha de muchos otros, entre ellos, los trabajadores de Avicu, que también esta semana volvían a Santo Domingo. Siguen esperando el cobro de indemnizaciones después de dos años y me consta que para los abogados que llevan el proceso, esto está siendo un sudoku. Es para clamar al cielo, sobre todo, cuando encima se rumorea que el matadero puede reabrir sus puertas y contratar “a cientos de trabajadores”, según publican varios medios de comunicación.

Salvando este inciso, vuelvo a la prensa. La situación de los extrabajadores de Nueva Alcarria me es cercana porque fui despedida, junto con otros 19 compañeros, el pasado mes de mayo del diario El Dia de Guadalajara. Y aún seguimos sin cobrar (cinco nóminas e indemnizaciones). Su propietario, el empresario conquense Santiago Mateo, decidió cerrar el periódico. Supongo que porque estaba harto de que todo el mundo se enterara -gracias a nuestras 9 jornadas de huelga– de lo ‘buen’ empresario que es y la catadura moral que se gasta. También fuimos despedidos, y también, como me consta que les pasó a los compañeros de Nueva Alcarria, sufrimos lo nuestro hasta que llegó el cierre. Meses y meses sin cobrar, desinformación, angustia ante el futuro… Rayet sigue vendiendo casas, supongo y Santiago Mateo continúa con su aventura -ahora regional- llamada El Dia de Castilla-La Mancha, un batiburrillo de noticias, un refrito malo -ya dije una vez que no hay rencor en mis palabras, es objetividad periodística-. Invito a que no lo compren, ni se suscriban y que si lo están, se den de baja.

Señores políticos, está bien fomentar el carácter emprendedor y apoyar el empresariado, además de dar ayudas -cuando vuelvan-, agilizar la burocracia, hacer planes de empleo, otorgar bonificaciones, dar premios, crear asignaturas en la escuela para que los adultos de mañana no demonicen la figura del empresario… puede ser necesario, sí. Pero lo es más, creánme, tomar medidas ante actuaciones como las que he descrito arriba. Les propongo, por ejemplo, un curso de ética para empresarios.

Ante tanta amnistía con el empresario que no tiene principios y sí mucha caradura, no queda otra que decirlo muy alto, echarse a la calle, seguir luchando y seguir protestando. Porque, afortunadamente todavía, nos queda la palabra.

2 comentarios en “Curso de ética para empresarios

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.