“Lo que es de Celestino”

Vallejo, en una rueda de prensa durante su etapa en el Deportivo.

Por Roberto del Barrio

Más allá del plano futbolístico, ya he expresado en El Hexágono mi opinión sobre la peculiaridad del proyecto que ha elegido el Deportivo. Lejos de la potente figura que siempre había constituido la secretaría técnica, Germán Retuerta quiso dar un giro radical ante la propuesta de Carlos Terrazas. En este club había caído el entrenador del ascenso a Segunda B -Yoyo Ocaña- y el que llevó al equipo a estar 36 jornadas de 37 en zona de play-off -Arnaiz Lucas-. También Carrillo, al que se le agotó el crédito tras una buena temporada inicial, y Kike Liñero, el predecesor del propio Terrazas y que apenas duró un asalto en el banquillo.

En todas esas etapas el sistema contenía un funcionamiento bien diferente al actual. Celestino Vallejo marcaba unas líneas generales en consonancia con el entrenador, cuya figura nunca superaba en jerarquía a la del máximo responsable de la parcela deportiva. Además, Retuerta creía fielmente en esa figura y en la capacidad personal del soriano, un hombre de convicciones inalterables y que nunca se casó con nadie. Ni en el club ni fuera, según se puede interptretar por el desarrollo de los acontecimientos.

De hecho, en lo que me toca más de cerca, su relación con la prensa -“la prensa sentimental de Guadalajara”-, según sus palabras, siempre fue tensa. Recuerdo perfectamente el reguero de ataques indiscriminados de un amplio sector de la crítica cuando después del ascenso de Las Palmas apostó por el cambio en el banquillo. Recién llegado a Guadalajara, observe todo aquello -también participé- y cinco años y medio después puedo decir que nunca más volví a ver tanta dureza en los medios de la capital. Celestino nunca rehuyó el enfrentamiento con los periodistas, ni entonces ni a partir de entonces, y tampoco se preocupó demasiado por cultivar buenas relaciones. Actuó según sus preceptos y nadie puede dejar de reconocer que el tiempo acabó por darle la razón. Más allá del debate sobre sus formas, el fondo -los resultados- decantan la balanza a su favor. También algunos de sus argumentos, especialmente el que aseguraba que “en el fútbol no hay sentimientos”, una evidencia que le ha tocado vivir ahora desde el otro lado.

Él dirigió la construcción de la plantilla que ascendería en Anduva, con fichajes de especial mérito como los de Ernesto, Aníbal o Saizar, y apostó por el relevo temprano para confiarle el equipo a Carlos Terrazas, paradojas de la vida una decisión que hizo historia y que al mismo tiempo terminaría por costarle el puesto. Quizá fue el cabo que le faltó por atar a Celestino, pues el técnico vasco ya había comenzado a desarrollar en Jaén un modelo similar al que ahora ha extrapolado a Guadalajara (allí ejercía también de mánager general).

El rotundo éxito del bilbaíno le convirtió en ídolo y le otorgó toda la fuerza moral posible para plantear el gran reto al presidente. Pronto deslizó, incluso públicamente, su incredulidad en la figura del director deportivo, la clave de su idea, en la que el entrenador ejerce absoluto control. Era algo impensable por la estructura tradicional del club, pero Retuerta dio el paso y desplazó paulatinamente al que, hasta entonces, había sido su mano derecha. Vallejo no participó en las decisiones deportivas del mercado de invierno y antes de acabar la temporada Retuerta y Terrazas comparecieron para anunciar la buena nueva, el secreto a voces que todo el mundo intuía: Plenos poderes.

A partir de ese momento, el ostracismo de Vallejo, evidente, fue tildado por la cúpula del club como “labores administrativas”, un eufemismo en toda regla que se ha caído por su propio peso. Hace apenas un par de semanas Vallejo abandonaba la disciplina del Deportivo Guadalajara, aunque no ha habido ningún comunicado ofcial al respecto -tampoco me atrevería a asegurar si por el deseo del propio Celestino o el de la entidad morada-.

Sea como sea, su salida, silenciosa y lejos del más mínimo reconocimiento por parte del club, refuerza aún más el poder de Terrazas y la apuesta unidereccional del presidente. Como vengo defendiendo, el éxito del proyecto, repleto de riesgos, estará en los resultados. La idea es la de Terrazas y solo sobrevivirá con victorias, como todas. Pero a Celestino, lo que es de Celestino.

El Depor asegura sus cimientos. Mientras tanto, el equipo mantiene su particular lucha por salir del lío en el que se ha metido en este primer cuarto de la temporada. Evidentemente, el primer punto a tratar se fijaba en la extrema fragilidad defensiva mostrada y sufrida, un aspecto que parece mejorar a pasos agigantados en las últimas semanas. Un gol recibido en los partidos disputados ante Xerez, Ponferradina y Hércules da fe de ello, al mismo tiempo que eleva el nivel competitivo del Depor (cinco puntos sobre nueve posibles).

Aitor, de nuevo titular, durante el partido ante el Hércules. // Foto: http://www.deportivoguadalajara.es

Como dije en artículos pasados, la mejora defensiva es una materia directamente atribuible al entrenador, poseedor de mil y una herramientas y obligado a conseguir rebajar la media de tantos encajados, sangrante en el caso de los alcarreños en las primeras seis jornadas del campeonato.

Superado ese trauma, al menos aparentemente, el Depor parece ahora un bloque mucho más fiable, tanto como para resistir en el Rico Pérez durante 66 minutos con un jugador menos y regresar con un punto. Un paso, aún pequeño, para empezar la reconstrucción que se anhela en el Escartín y que podría solidificarse definitivamente en el duelo ante Las Palmas, otro de los equipos con urgencias, del próximo fin de semana.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .