Carrera de relevos

La cencerrada de La Otra Guadalajara transcurrió por la Calle Mayor. // Foto: M.P.

Por Marta Perruca

Cuando pienso en el negro panorama que se nos viene encima me acuerdo de algo que dijo Ignacio Martínez Mendizábal, uno de los antropólogos del equipo de Atapuerca, en una conferencia a la que asistí hace varios meses. El profesor aseguraba que, inmerso en el silencio y la soledad de la Sima de los Huesos tuvo la oportunidad de escuchar, entre susurros apagados, a nuestros ancestros más primitivos y ellos le transmitieron una gran lección: No somos más que uno de los eslabones de una gran cadena y no estaremos aquí para siempre. Simplemente, somos corredores de una carrera de relevos y tenemos el deber y la obligación de hacerlo lo mejor posible para pasar el testigo a las generaciones venideras.

La Otra Guadalajara ante las puertas de la Diputación Provincial. // Foto: M.P.

La Otra Guadalajara acudía ayer a la capital con cencerro en mano para reclamar el inicio inmediato de las obras del Parador de Molina de Aragón y protestar por la mutilación que ha sufrido el proyecto. Ellos no se cansan de reivindicar lo que creen que es justo, porque son conscientes de que el futuro hay que lucharlo ahora, y que de nada sirve lamentarse cuando el tren ya se ha ido. Los molineses sabemos bien lo que es perder trenes por haber llegado tarde.

La Otra Guadalajara se desplazó también a la Subdelegación de Gobierno y a la Delegación de la Junta. // Foto: M.P.

Todavía resuena en mi tímpano el incansable ruido de los cencerros -La Otra Guadalajara sabe bien que las carencias de la despoblación que sufre la zona bien pueden suplirse con ruido y constancia- y me encuentro con que no hacen más que aparecer nuevos frentes en los que luchar. El periódico digital Guadaqué se hacía eco esta semana de la posible desaparición del Observatorio Meteorológico de Molina a raíz de la entrada, que el periodista e investigador del clima, Vicente Alpui, realiza en su blog “Estrellas y Borrascas”.

Intentando asimilar lo que, de momento, es un rumor me he puesto en contacto con varios departamentos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET)  –con el Observatorio de Guadalajara, con la delegación territorial de Castilla-La Mancha  y con el mismo delegado- pero nadie se ha atrevido a confirmar ni a desmentir la noticia.

Ya casi se ha convertido en una costumbre eso de que, mientras el rumor se oficializa o no, llega Paco con la rebaja y nos encontramos con que hemos perdido otro tren. Así que, por si las moscas, no pienso bajar la guardia.

Desde los años 40, el observatorio molinés viene recopilando los datos climatológicos de esta tierra y albergando una de las series más interesantes de nuestro país. Allí se tomaron mediciones tan relevantes como aquellos 28,2 grados bajo cero que se recogieron un 28 de enero de 1952, o la mayor amplitud térmica que le valió el record guiness el 8 de febrero de 1981 con una mínima de 10,2 grados bajo cero y una máxima de 19,2 grados.

Imagen del Observatorio Meteorológico de Molina de Aragón. // Foto: M.P.

Desde luego, soy consciente de que existen batallas más importantes, que se están dirimiendo en estos momentos, como las relativas a la Sanidad, la Educación o la que mantienen los responsables de velar por nuestros bosques, entre otras muchas, pero es que ya hemos renunciado a tantas cosas…

Yo no quiero resignarme a ver cómo se esfuma el legado que nos dejaron quienes tuvieron que correr antes. No quiero tener que formar parte de un futuro en el que todo lo bueno que llena nuestra vida cotidiana forme parte de un museo, ni lamentarme en una vieja mecedora mientras narro a mis nietos lo que un día tuvimos, pero permitimos que desapareciera, o lo que pudimos hacer para mejorar lo que nos encontramos, pero lo vimos marchar desde la estación.

Es una verdad de Perogrullo, pero ya hemos vivido demasiados años dejando de lado la evidencia de que cada día que pasa estamos construyendo nuestro futuro y de que cada decisión será determinante. Quizá tengamos que mandar a nuestros políticos de peregrinación a Atapuerca, o arrojarlos a todos a la Sima de los Huesos. No sé, no termino de decidirme.

De momento, intento convencerme cada día de que, a pesar de la tormenta, ahora mismo estamos corriendo esa carrera de relevos y, por lo tanto, tenemos la obligación de dejar lo mejor de nosotros mismos cuando los siguientes vengan a recoger el testigo.

Un pensamiento en “Carrera de relevos

  1. Hablando con Ignacio me comentaba ¿ Cual es el principal incentivo para vuestro trabajo en el Museo Comarcal ?, le respondimos ” nuestros nietos “.
    En esta carrera de relevos, que decía ignacio, tenemos que llevar el testigo lo más lejos y alto posible para que nuestros nietos, que ya no nuestros hijos, tengan alguna posibilidad de una vida mejor. pero sinceramente nos faltan apoyos y relevos.

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