La imagen del silencio

El presidente del Deportivo, Germán Retuerta, a la salida de los juzgados el pasado martes junto a su hija Verónica. // Foto: www.guadaque.com

El presidente del Deportivo, Germán Retuerta, a la salida de los juzgados el pasado martes junto a su hija Verónica. // Foto: http://www.guadaque.com

Por Roberto del Barrio

Quiero iniciar esta página de El Hexágono, béndito rincón de expresión libre y pausada, aludiendo a la crisis. Pero no teman, no a la manida crisis económica fruto de muchos de nuestros problemas, tantos como 6.202.700, sino a su significado más profundo en lo etimológico y semántico. En lo general, una situación de crisis viene a traducirse como “un periodo de dificultades o cambios bruscos”. Es una definición certera y aplicable a múltiples aristas, también a la de la comunicación, una de las que más me apasiona. Uniendo ambos aspectos, llegamos a entender lo que puede suponer una crisis comunicativa, algo que yo resumiría como la confrontación de imágenes, mensajes y silencios ante esa “situación de dificultades y cambios bruscos”. Al fin y al cabo, una especie de batalla de conceptos, que en caso de ser pública descansa en buena parte en los medios de comunicación.

Todo esto aterriza aquí -se lo podrán imaginar- por la situación actual del Club Deportivo Guadalajara y el salpicón de lances ante los que ha tenido que elegir estrategia comunicativa: imágenes, mensajes y silencios. El último tuvo como escenario la salida de los juzgados el pasado martes, después de la declaración del presidente Retuerta y los representantes de la LFP por el asunto de la querella. De nuevo, la elección fue la del SILENCIO, con un tímido amago del abogado Javier Berrocal  -previa filtración de que posiblemente comparecería por el departamento de comunicación del club-, quizá como intento de distraer a la prensa, que hizo más de cinco horas de guardia.

El resultado, una IMAGEN desagradable de todos los cámaras, fotógrafos y periodistas corriendo detrás del presidente -acompañado por su hija y directora general-, casi en el papel de escapista en el tramo que separaba los juzgados del vehículo que lo recogía. Una IMAGEN desagradable y negativa, en mi opinión, perjudicial y hasta dolorosa que podría haberse evitado con cierta facilidad.

Durante los segundos (quizá un minuto) que duró el pasaje, Germán Retuerta llegó a pronunciar algunas palabras, creo que exactamente las mismas que podría haber pronunciado parándose ante los medios de comunicación para dar una IMAGEN de tranquilidad y sosiego que no le hubiera perjudicado lo más mínimo. Incluso hubiera sido igual de positiva si las declaraciones hubieran llegado en boca del abogado, que se limitó a decir que no hablarían por “respeto al proceso”.

Haciendo balance y recuento de las escasas palabras de ambos y componiendo un puzzle imaginario, ¿qué de malo hubiera habido en una declaración escueta delante de las camarás? Quizá un: “Hemos contestado a todo lo que nos ha preguntado la jueza, estamos tranquilos y optimistas, y vamos a respetar el proceso”. Innegablemente, esa IMAGEN hubiera sido la proyectada por los medios a la masa social deportivista y a toda la ciudad, mucho más aseada que la de la gymkana al más puro estilo paparazzi que nos dejó la jornada. La IMAGEN de los SILENCIOS suele ser negativa, y en esta ocasión también.

En ese sentido, desde el incio de este desagradable proceso no he compartido la gestión de las apariciones y desapariciones públicas de Germán Retuerta. Cuando estalló el asunto aquel 17 de febrero con la información de la Cadena Cope, el presidente se expuso a las radios nacionales (ese domingo y el lunes siguiente) en una procesión precipitada que le costó duros minutos de directo. Quizá en esas primeras horas hubiera sido más inteligente el SILENCIO o el MENSAJE en forma de comunicado plano que se utilizó después. Seguramente hubiera tenido más sentido como escudo ante el golpe inicial que como explicación posterior al tour radiofónico.

La prensa local. Lo que ha sucedido después, ya lo conocen. SILENCIO absoluto en los medios, incluso en el caso de la interesada denuncia de Las Palmas, y algún comunicado a toro pasado que tampoco puede interpretarse como una acción positiva (ni negativa). Y, por supuesto, ni una sola comparecencia organizada ante los medios de comunicación de Guadalajara, ninguneados en estos dos meses. Lo que equivale a evitar la relación con la sociedad alcarreña, con la masa social del Depor, con los socios y simpatizantes.

Pero, por supuesto, la estrategia comunicativa es de libre elección y tanto el C.D. Guadalajara como el presidente están en su absoluto derecho de optar por un camino o el contrario. Tanto como los medios de opinar sobre ello y de, lamentablemente, tener que resumir los acontecimientos del pasado martes con una desagradable y absurda “persecución” en busca de IMÁGENES, MENSAJES y SILENCIOS.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .