El absurdo del teatro

Marín asiste a la gran gala final del concurso turino Soy noviller@ en la plz de toros de Albacete. // Foto Juan Echagüe (JCCM).

Marín, en la plaza de toros de Albacete en la gala del concurso ‘Soy noviller@’. // Foto Juan Echagüe (JCCM).

Por Rubén Madrid

Se abre el telón y aparece un señor de Albacete, consejero de Cultura (se supone que por su amor a los toros). Sobre el escenario, alumnos de colegios que representarán en los próximos tiempos diversos espectáculos escénicos. ¿Cómo se llama el sitio donde están? ¿Un teatro? No: un salón de actos.

La tradicional muestra ‘El teatro viene de la escuela’, un acierto educativo y cultural que mantiene el actual Ejecutivo, se desplaza en esta edición del Teatro Moderno hasta el salón de actos del complejo San José. Ayer se dio el pistoletazo de salida en una convocatoria en la que el consejero Marcial Marín aprovechó para hablar de su extremada preocupación por nuestra salud y seguridad. Nunca se lo podremos agradecer lo suficiente.

Últimamente nos estamos acostumbrando a sentarnos en cualquier lado para ver teatro. El ciclo ATAquilla, de la Agrupación Teatral Alcarreña, lo hemos visto con unas gradas (llamémoslas supletorias) sobre el propio escenario, como se hace con las obras de la clásica Red de Teatros que antes paraban en el Moderno, escenario que reclama también como ideal esa asociación. A Ultramarinos de Lucas, como a Payapeutas y tantos otros artistas de la ciudad, les hemos visto recientemente en ‘la puñetera calle’, como ha llamado su programación de primavera la Asociación de Amigos del Moderno. Y ahora vamos a ver a los niños hacer teatro fuera del teatro…

Dice el consejero que era una temeridad mantener abiertas las puertas del Moderno porque hay deficiencias en el edificio, aunque sigue sin aclarar a qué se deben ni han ofrecido el informe pertinente a la asociación que se lo ha pedido.

De hecho, y salvo que se ofrezcan detalles convincentes, lo del informe de las deficiencias suena a excusa fácil para salir del paso. Otra ocurrencia más en esta huida hacia adelante al que le estaría arrojando el ímpetu de quienes defienden la reapertura del teatro.

Los hechos

Recapitulemos: hace un año precisamente el ciclo ‘El teatro viene de la escuela’ fue el último que se subió a las tablas antes del verano. La Junta no programó nada más para otoño e instó al Cineclub Alcarreño a que llevase sus proyecciones de versión original al San José. Ante estos dos hechos, alguien con criterio (en Guadalajara hay gente culta que lee y ve cine coñazo de ese que obliga a pensar) se temió que nada bueno se estaba tramando en Toledo. El tiempo ha dado la razón a quienes pronosticaron que el teatro iba a cerrar.

Sólo cuando doscientas personas en pleno verano se concentraron en la calle dispuestas a denunciar lo que ocurría, consiguieron 1.500 firmas en cuatro días para respaldar su manifiesto, lograron reunir a mil personas a las puertas del Moderno en una protesta y consiguieron la adhesión de una gran cantidad de asociaciones e intelectuales, el consejero pensó que ya era hora de dar alguna excusa: el teatro Moderno cerraría porque con el PSOE estaba mal gestionado. Lo dijo de pasada, porque jamás se ha convocado a la prensa alcarreña para hablar expresamente sobre el asunto.

Lo que el consejero daba a entender es que tampoco él, pese a liderar nada menos que el PP en su provincia, era más válido como político. Por eso la opción más convincente pasaba por sacar a concurso la gestión, eufemismo de la privatización. Que luego el pliego no convenciese a ninguna empresa (como ha pasado con los parques arqueológicos) y que el Moderno siguiese cerrado sin solución de continuidad sería algo que sólo entretendría a los mal pensados.

Ante la inacción de la administración, cuya política era de «coste cero», público y artistas dieron el paso porque estaban convencidos de que el teatro podría reabrir con un gasto de únicamente 50.000 euros al año.No contaba el consejero con que estos gafapastas, titiriteros, vagos y maleantes estaba dispuestos a conformar una asociación, poner pasta de su propio bolsillo y optar a una suerte de autogestión o gestión cooperativa del espacio para mantener una programación que desde entonces no ha encontrado acomodo en ningún otro espacio de la ciudad.

Entre tanto, el Cineclub Alcarreño hizo otro tanto de lo mismo removió todas las romas y todos los santiagos de la burocracia, que no son pocos, para presentar un proyecto que costeaba y reabría el Moderno para proyectar cine en versión original. Tenían incluso el visto bueno de la Consejería de Hacienda. Estaba todo resuelto. Sólo un motivo de fuerza mayor podía evitar esta solución temporal para el Cineclub y la otra, a más largo plazo, para la que sólo hacía falta implicación ciudadana.

Y date que, de la noche a la mañana, han aparecido goteras y Dios sabrá qué riesgos que ahora amenazan con doblar las rodillas de los cimientos, sepultar bajo toneladas de escombros al patio de butacas en mitad de una función y partir en dos las tablas de un teatro tan insigne, restaurado hace sólo diez años.

Pero no queda ahí la maniobra de hacer saltar a escena, nunca mejor dicho, el viejo truco de los técnicos que avalan la decisión política que censura la opinión pública. A los consejeros de Cultura, como a los grandes filósofos, hay que leerlos entre líneas. Y si se fijan bien, Marín dio ayer un paso más, que ha pasado algo inadvertido: “tenemos que conocer cuáles son esas deficiencias para incluirlas en el pliego”. No sólo está reiterando que todo el proceso se retrasa para ver si Amigos del Moderno se aburre de estar en la puñetera calle, sino que quien quiera acudir al concurso (esa asociación ha sido la única que lo ha manifestado públicamente) probablemente tenga que asumir al pago de la rehabilitación del edificio.

Amante del teatro como presuponemos a un titular de Cultura, hay que reconocer su capacidad o la de su equipo para dar cambiazo al guión en mitad de la función y para inventar un género nuevo, el absurdo del teatro. Mientras, las gentes de bien de esta ciudad tenemos que agraceder a los anticuados planes escolares de la EGB y de la LOGSE que estos amigables Amigos del Moderno criados en ellas hayan resultado unos santones formalitos y no se les haya pasado por la cabeza, ante el encadenamiento de provocaciones desde Toledo, acudir a métodos ilegales y mucho más contundentes como la okupación del edificio.

El ruedo

Si la Junta mantuviese una preocupación por el teatro similar a la que manifiesta con los toros, no sólo no ahogaría al sector y recuperaría las ayudas suprimidas a las compañías profesionales y no recortaría de forma alarmante las actuaciones y los escenarios del circuito de artes escénicas, como ha hecho, sino que además se tomaría en serio el asunto del Moderno, en vez de hacer un papelón que bien les merecería un Max en la gala que se avecina (nota para el consejero: los Max son los más importantes galardones de artes escénicas de este país; las artes escénicas incluyen la danza).

No le vamos a pedir desde Guadalajara al consejero, al delegado Condado y a la coordinadora Violeta de Miguel que acudan a las citas culturales si nos les gustan: esa práctica era habitual entre consejeras como Soledad Herrero y delegadas como Riansares Serrano, y también de dirigentes del PP como el alcalde Román, que apoya cada ciclo de música o teatro que se pone en marcha desde el Ayuntamiento (sin ir más lejos el viernes pasado en el Buero). No vamos a pedir que interpreten un papel que resultaría poco creíble a estas alturas, pero, al menos, sí cabe esperar que como políticos no inventen un problema para cada solución, como dice el presidente del Cineclub Alcarreño.

Les propongo que, mientras marean la perdiz, abran el teatro poniendo un cubo debajo de la gotera, como se ha hecho toda la vida; que cada cual asuma los riesgos de ir al teatro. Por ustedes mismos no teman: si el techo se viene abajo, les pillará en los toros.

A propósito de toros, se me ocurre un acertijo para los lectores que tal vez les sirva para entender que nuestro titular de cultura se sienta tan agusto en la grada de una plaza de toros: se levanta el telón y aparece el consejero en un coso manchego. Una charanga (no equivocar con la maltrecha Banda Provincial de Música) interpreta un famosísimo pasodoble. ¿Cuál es el título?

(La solución, aquí: http://www.youtube.com/watch?v=jHZd5PqEKpE).

6 comentarios en “El absurdo del teatro

  1. Magistral articulo, que no es de opinion, porque lo que hace es una relación de hechos contrastados.
    La verdad es tozuda, y a un mentiroso se le coge antes que aun cojo..y cuales son nuestros mentirosos de cabecera?:
    * Juan Fogue, asesor de la delegacion provincial de cultura, ex agente politico de Anpe, mentiroso al decir en incontables ocasiones que, primero, el teatro no se cerraba, que va era un parón en la programación , segundo que estaban haciendo el pliego de condiciones, tercero, que espinete es su amigo mas querido…
    * El «avezadísimo aficionado a los toros, y gran corredor de encierros» (tal y como lo presentaba el ABC en su toma de posesion) Jose Luis Condado, ejemplo de lo que una nulidad puede aportar a una cargo, que no solo es nada, sino que acaba consiguiendo restar. Mentiroso, porque prometio a la Asociacion de Amigos del Moderno de que les informaría de cuantas novedades hubiera en el expediente para la cesión del uso del Teatro al cineclub que «ya tenia casi casi el vbº de hacienda..».y que las únicas llamadas que ha hecho han sido más cercanas al matonismo gangsteril y a la amenza vil que propias de un cargo publico.
    * Consejería de Cultura en pleno, para que distinguir a ninguno de los miserables gestores temporales de la incultura de nuestra comunidad autonoma, solo decir que cuando lo más que se puede decir de tí es que has hecho mejores a los que te predecieron, es que te lo tienes que mirar…
    * PP de guadalajara; desde Román, desentendido del tema, aunque tomando partido por la mentira institucional, pasando por Nogueroles, y por una inexistente comision de cultura del PP de Guadalajara que se debió crear para hacer una nota de apoyo al cierre del teatro. inexistente porque tras pedir cita con esta comision la respuesta del PP es que eso no existía.
    * Y especial mención a la diputada de guadalajara en las cortes regionales, Adela de la Torre, vocal en la comision de cultura de las cortes, quien no ha tenido el valor o la verguenza de responder a la petición de una reunión con la Asociación de Amigos del Moderno, cita que se le lleva pidiendo desde hace mas de seis meses, haciendo gala de su profunda vocación de servicio.
    Y todos todos los mencionados, todos todos, cobran de usted y de mí, y aún tienen el valor de tratarnos con el desprecio con el que nos tratan.
    Es verdad, no entiendo la paciencia que demostramos tener.
    PD perdón por las posibles faltas ortograficas, por los susceptibles

  2. Pingback: Cosas pequeñas | Asociación de Amigos del Moderno

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