Un robo del copón

Botín recuperado en la "operación Ostensorio", la semana pasada. // Foto: Guardia Civil

Botín recuperado en la “operación Ostensorio”, la semana pasada. // Foto: Guardia Civil

Por Concha Balenzategui

Los robos en iglesias de la provincia han vuelto a ser noticia estos días, gracias a la detención de tres jóvenes a los que se atribuyen los cometidos en Quer, Miralrío, Loranca de Tajuña y Yunquera de Henares. Es la llamada “Operación Ostensorio”, que ha conseguido recuperar un botín de decenas de utensilios litúrgicos y ornamentales, además de esclarecer varios robos de vehículos.

Los saqueadores de templos han hecho el agosto en nuestra provincia desde hace años, aunque precisamente actuaban en los meses de invierno en ermitas apartadas o pueblos casi deshabitados. En este caso, las investigaciones estaban en marcha desde el mes de enero y no concluyeron hasta el día 17 de agosto, con el cerco a los sospechosos e incluso un intento de fuga por los tejados de Yunquera, al más puro estilo cinematográfico.

Mantener la vigilancia en alrededor de 300 iglesias con culto y medio millar de ermitas cerradas la mayor parte del año no es fácil en una provincia de nuestras dimensiones. En este caso, las víctimas han sido en su mayoría templos de lugares poblados, pero en muchas otras, los amigos de lo ajeno han aprovechado la ausencia de vecinos y vigilancia para campar como Pedro por su casa por “la casa de Dios”. Habitualmente son robos sin testigos, en que los ladrones pueden hacer todo el ruido necesario para descerrajar puertas y franquear ventanas que no siempre están en buenas condiciones. Con frecuencia, los vecinos o el párroco no se dan cuenta hasta días o semanas más tarde, cuando vuelven a abrir la iglesia.

La desprotección del patrimonio litúrgico ha dado lugar a las peculiares situaciones que todos conocemos en el mundo rural, donde las joyas de la Virgen o la talla del santo patrón se guardan en casa del párroco, si este vive en el pueblo, o incluso de algún vecino. Las ermitas se encuentran desnudas de imágenes y lienzos durante todo el año, y sólo el día de la fiesta patronal retornan las piezas a su sitio original. En muchos municipios y pedanías no es rara la figura, normalmente una señora, que custodia las llaves de la iglesia, y que se muestra recelosa cuando aparecen unos visitantes que se interesan por ver el templo. Algunas piezas de destacado valor se exhiben en el Museo Diocesano de Sigüenza, mientras una réplica ocupa su lugar original.

En la última noticia, me ha sorprendido el hecho de que los saqueos a lugares sagrados tenían el único objetivo de vender el botín por el valor de sus metales, fundamentalmente la plata con la que están hechos. Patenas, cálices y ostensorios como los que muestra la fotografía facilitada por la Guardia Civil, tenían como único destino la fundición en el negocio de la compra de metales, que es uno de los pocos que ha subido como la espuma merced a la crisis. Poco importaba que copones, vinajeras e hisopos estuvieran datados en los siglos XVII, XVIII y XIX. Se iban a vender al peso.

Hace unos cuantos años, el cura Fernando Serrano me relató que llegó a identificar en un anticuario las partes de un retablo, perfectamente embaladas y preparadas para viajar a Alemania y Japón, cuatro días después de la desaparición de la ermita de Riofrío del Llano, donde él actuaba como párroco. Estaba claro que los cacos actuaban por encargo, con grandes dosis de especialización y conocimiento de las piezas que manejaban, y con rapidez asombrosa. Una gran diferencia con estos detenidos, tres jóvenes rumanos, que igual expoliaban una iglesia que se llevaban un coche o asaltaban la Oficina de Correos de Humanes.

Atajar este tipo de robos se plantea como una lucha compleja, más allá de las costumbres relatadas de despojar de valor a los templos para mantener los objetos a mejor recaudo. Hay que entender que piezas que pueden ser capricho de un coleccionista no tienen siempre un valor material y muchas veces son de escaso peso artístico, como para adoptar costosas medidas de seguridad. Pero tienen un valor sentimental para los vecinos que los han reunido con sus donativos y mantenido con sus cuidados. Imágenes y objetos venerados a lo largo de generaciones, ante las que los fieles han rezado en momentos difíciles y han celebrado sus fiestas, son más suyas que de la Diócesis que oficialmente tiene la propiedad. Por eso debe estar en manos del pueblo al que pertenecen la decisión de su destino. Y también la responsabilidad. La protección del Patrimonio, cuando hablamos de obras de valor artístico o histórico, es un deber que supera las convicciones religiosas y compete a toda una sociedad y sus administraciones, independientemente de las creencias. No podemos dejarla en manos de un cura que atiende siete parroquias o de cuatro beatas bienintencionadas.

El Moderno, crónica de una tomadura de pelo

Actuación a las puertas del Teatro Moderno en protesta por su cierre. // Foto: amigosdelmoderno.wordpress.com

Actuación a las puertas del Teatro Moderno en protesta por su cierre. // Foto: amigosdelmoderno.wordpress.com

Por Yago López

La mala gestión política en este país, y por descontado en la región de Castilla-La Mancha y en la provincia de Guadalajara, hace ya tiempo que indigna soberanamente a prácticamente la totalidad de los ciudadanos, que sufren en sus carnes los desmanes de unos dirigentes a los que ni siquiera ya parece importarles la opinión pública, al menos mientras todavía haya margen para las elecciones y su reprobable conducta no pueda demostrarse en un juzgado. Españoles, la democracia ha muerto.

La facilidad con la que dicen una cosa para hacer la contraria y ocultan y manipulan información que solo ellos conocen, dada la opacidad de su gestión, parece no tener límites, y abarca desde el hecho más simple a la decisión más crucial. Un claro ejemplo del circo en el que se ha convertido su acción política y lo poco o nada que importamos los ciudadanos lo encontramos en un hecho puntual, importante aunque no vital, como es el cierre del teatro Moderno de Guadalajara.

Aunque la clausura de un espacio cultural es siempre una pésima noticia, es evidente que no estamos hablando de un hospital ni de un centro de educación pública que serían palabras mayores. Sin embargo, en el asunto del Moderno, cerrado a cal y canto desde hace un año, encontramos un claro y completo ejemplo de la gestión política que está llevando a cabo el Gobierno regional de Castilla-La Mancha en la comunidad en general y en la provincia de Guadalajara en particular, de espaldas a la ciudadanía y manipulando a su antojo. Promesas incumplidas, falsos testimonios, uso interesado de la burocracia y así una larga lista de despropósitos conforman la crónica del cierre de este pequeño teatro.

Para verlo claro basta examinar las conversaciones con la Junta de una asociación local que ha vivido el asunto paso a paso –de este teatro depende su actividad-: el Cineclub alcarreño. Esta organización cultural, con más de tres décadas de existencia, ha servido como termómetro de la situación, ya que desde el mismo momento del anuncio del cierre de El Moderno, que adelantó www.culturaenguada.es en el verano de 2012, hasta la actualidad, se ha afanado en conocer lo más de cerca posible la situación del expediente de este espacio cultural de Guadalajara capital, pues era allí donde llevaba a cabo sus proyecciones.

Al contrario que los gobernantes con los vecinos, la asociación sí ha rendido cuentas de sus actuaciones con sus socios. De esta forma, se puede comprobar en una más que recomendable crónica en su página web todo lo acontecido al respecto del cierre del teatro, su presunta externalización y los inquietantes problemas estructurales de su edificio (que como el Guadiana aparecen y desaparecen). La correspondencia mantenida entre el Cineclub y los distintos órganos (in)competentes de la Junta no tiene desperdicio.

El consejero de ramo, Marcial Marín, ha demostrado una capacidad extraordinaria para defender férreamente una postura y a los dos días la contraria sin ni siquiera sonrojarse. Primero que el teatro no estaba cerrado, luego que sí pero temporalmente, a las semanas que se iba a externalizar la gestión porque era una fórmula inmejorable, después que el edificio no estaba en condiciones, luego que el asunto se retrasaba porque se quería realizar el pliego de los pliegos, más tarde que había empresas peleándose por la contrata, a los seis meses que resulta que lo han pensado mejor e igual no lo privatizan y por último que mejor se lo ceden al Ayuntamiento de la capital.

En conclusión: una absoluta tomadura de pelo donde el expediente va de Consejería en Consejería sí hay alguien que reclame y si no se pudre en un cajón mientras el teatro permanece cerrado y los artistas protestan representando sus obras a las puertas, pero en la puta calle. En definitiva: un despropósito. Les invito a que lean detenidamente las respuestas del Gobierno regional a las cuestiones planteadas por el Cineclub. Simplemente indignante y vergonzoso.

Incapacidades

Residencia de ancianos "Las Sabinas" en Molina de Aragón. // Foto: M.P.

Residencia de ancianos “Las Sabinas” en Molina de Aragón. // Foto: M.P.

Por Marta Perruca

Observo impotente cómo desde hace algunos meses he ido perdiendo algunas capacidades fundamentales. Primero fue la capacidad de sorprenderme y después la de indignarme. En realidad creo que todo empezó cuando extravié la capacidad más importante de todas: Estoy hablando de la capacidad de confiar en nuestros gobernantes.

Por poner un ejemplo que ilustra muy bien este proceso. El pasado 12 de junio salía a licitación la gestión de la residencia de ancianos “Las Sabinas” de Molina de Aragón, lo que suponía pasar de un sistema de gestión mixto a la privatización del servicio, con lo que el edificio sigue siendo de la Junta, pero pasa a ser gestionado completamente por la empresa privada. Este cambio de modelo, como así ha sido, debía entrar en vigor el 1 de agosto. Pues bien, no me sorprendió que el Gobierno regional apostase por el modelo privado, puesto que todos sabemos que Castilla-La Mancha sigue la senda de Madrid en lo que a privatizaciones se refiere. Tampoco me pilló desprevenida que virase hacia esta opción en pleno mes de agosto, con premeditación, nocturnidad y alevosía, cuando es más fácil acallar las voces en contra y las posibles protestas de sindicatos, empleados y familiares -ya lo han hecho otras veces-. Y por supuesto, diría que se veía venir que este nuevo pliego de condiciones, en lugar de mejorar el servicio, lo iba a deteriorar en gran medida.

Realmente detesto haber perdido la capacidad de sorprenderme, porque ya son tantas, que cuando quiero indignarme me bloqueo.

¿No me digáis que no es para indignarse? Después de los malos momentos padecidos por el personal y los usuarios del centro, que llegaron a acampar a las puertas de la residencia a consecuencia de varias nóminas impagadas, la Junta resuelve lavándose las manos, poniendo sobre la mesa 2,5 millones de euros para que la empresa, que se hacía cargo del servicio con la participación de la Administración regional, sea ahora la responsable de lavar en solitario los trapos sucios.

El resultado de este proceso de privatización ha sido la reducción de servicios y la eliminación de una veintena de puestos de trabajo, aunque cabe decir que esto no se ha traducido en despidos, porque  algunos trabajadores se han marchado por su propio pié y a otros se les ha reducido la jornada. Eso sí, la responsabilidad es la misma y el sueldo ridículo.

Y al otro lado se encuentran los usuarios de este centro que tiene 54 plazas para residentes y 20 para el Centro de Día. Yo no sé muy bien si la señora Cospedal y sus secuaces se creen inmunes al paso del tiempo; quizá no esperan ser nunca usuarios de estos recursos que, cabe recordar, son servicios públicos dirigidos a las personas, esas a las que la Carta de Derechos Humanos otorga una dignidad pero que, al parecer, esta estrambótica nueva situación prefiere medir en términos de rentabilidad. Yo les recomendaría una de mis canciones favoritas “When I´m sixty four” (Paul MacCartney- The Beatles), justo en la parte que dice “You´ll be older too”, porque parece que se les ha olvidado..

La consecuencia más grave de esta privatización, a mi juicio, es la reducción del horario de Medicina y Enfermería. Con este nuevo pliego de condiciones se pasa de tener médico 20 horas a la semana (De 8.00 a 12.00 y de lunes a viernes) a exigir 6 horas semanales; en el caso de los enfermeros se pasa de tener servicio 24 horas al día, con seis enfermeros repartidos en tres turnos, a exigir 40  horas a la semana. La materialización de estas medidas ha sido tan desastrosa que el médico no ha aparecido todavía por su puesto de trabajo porque, al parecer, está de vacaciones y los enfermeros, con preparar las medicaciones de los residentes casi han agotado su jornada.

El pliego también fija recortes en el puesto del fisioterapeuta, que queda reducido a media jornada. La empresa está trabajando para cubrir esta plaza, pero el salario no interesa a nadie por lo que, de momento, la residencia no tiene fisioterapeuta. Por si fuera poco, también se han registrado problemas en el servicio de lavandería y en la atención de los usuarios, por la reducción de personal.

A mí debería indignarme de nuevo la inoperancia a la hora de atajar los contratiempos que surgen a lo largo del camino: esa manía a la que nos tienen acostumbrados los políticos de optar por la salida más fácil y menos eficaz colocando cuatro parches mal puestos.

Tendría que poner el grito en el cielo porque de nuevo damos un paso atrás, permitiendo que se nos despoje de nuestra dignidad. Pero aquí me encuentro, luchando contra mi incapacidad, porque hace tiempo que he dejado de confiar en los políticos; hace tiempo que descubrí que sus decisiones injustas no me sorprendían y entonces fue cuando perdí la capacidad de indignarme ¿Y sabéis lo que pienso? que realmente no sirve de nada rasgarse las vestiduras y sentirse indignado por los acontecimientos, si luego no se hace nada para cambiar las cosas.

Desde mis incapacidades solo digo una cosa: “Vosotros seréis viejos también”.

Vidas desperdiciadas

Una mujer pide en la Calle Mayor, la semana pasada. // Foto: R.M.

Una mujer pide en la Calle Mayor, la semana pasada. // Foto: R.M.

Por Rubén Madrid

Por lo que se ve, estamos a punto de convocar la presencia de las ratas en nuestras calles, que, como bien relató Albert Camus, son el primer síntoma de la peste inminente. Vamos por el buen camino, que diría nuestro presidente: ayer conocíamos que en 2012 la esperanza de vida ha retrocedido en España por vez primera en la historia (en la historia con registros estadísticos, que no es poco) o que han aumentado los robos a domicilios en nuestra provincia; y a poco que esperemos aceptaremos poner fin por decreto al contrato de 40 horas semanales y sustituiremos la justicia y la sanidad pública por la beneficiencia y los hospicios.

De momento, el centro de la ciudad de Guadalajara se ha poblado de mendigos que hasta hace poco formaban parte del paisaje de las grandes capitales: teníamos que ir a Madrid para comprar en El Corte Inglés y también para observar a esos vagabundos que duermen entre cartones. Ahora tenemos lo uno y lo otro. Este verano he llegado a contar algún día hasta ocho personas pidiendo entre la plaza de Santo Domingo y la Plaza Mayor.

He tomado prestado el título de un libro del sociólogo Zygmunt Bauman, premio Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales, para este artículo, porque el concepto de “vidas desperdiciadas” es el que mejor refleja, por cuanto tienen de inmundicia social y de destinos quebrados, estos menesterosos que pueblan nuestras aceras.

Portada en España (Ed. Paidós) del libro de Zygmunt Bauman.

Portada en España (Ed. Paidós) del libro de Zygmunt Bauman.

¿Por qué son tantos? Por lo pronto, a cualquiera se le viene a la cabeza la relación directa entre tanto pordiosero y los estragos de una crisis catastrófica, no sólo por la sacudida del fenómeno sino por la gestión política con que hemos afrontado sus emergencias. La justificación, en cambio, se queda corta: no basta con advertir el efecto y lamentarnos; tener salpicado el centro de la ciudad de mendigos es un fracaso rotundo de todos nosotros como comunidad local con un proyecto social que imaginamos preocupado por algo más que una injusticia balompédica. Estas presencias incómodas en el corazón de la ciudad delatan que algo no funciona, tampoco aquí y ahora, y exigen una sensibilidad ciudadana y unas políticas municipales que de momento han brillado por su ausencia.

No hay que limpiar a los mendigos de la ciudad porque hagan feo entre los participantes del certamen de mimos de Ferias o porque obliguen a cambiar el rumbo del trenecito turístico, sino porque resulta totalmente incompatible el concepto de ciudad habitable que imagino que todos queremos con la presencia de estos indigentes que nos salen al paso con sus súplicas de supervivencia. Al margen de respuestas tan simples que me he encontrado estos días al comentar este asunto (como que muchos de estos mendigos viven muy bien o, todavía más descabellado, que hay quien mendiga porque prefiere esa forma de vida) creo que entre quienes tienen tres dedos de frente el fenómeno exigirá una reflexión más profunda. Y cabe empezar con una pregunta: hay más indigentes porque somos más pobres, pero ¿somos más pobres porque hay crisis económica o también porque hemos renunciado a un reparto más igualitario tanto de la abundancia como de la miseria?

Habla en el ensayo aludido el pensador polaco Bauman del modo en que el moderno sistema de producción y consumo capitalista genera residuos no sólo materiales sino también humanos, a quienes también bautiza como “seres fallidos”: lo son a escala global los refugiados de la guerra en el negocio militar (más presente hoy que nunca en Siria); y lo es el mendigo a la puerta de nuestros supermercados, como vemos también mejor que nunca ahora en Guadalajara.

Dice este intelectual que “la producción de residuos humanos tiene todo el aire de un asunto impersonal y puramente técnico”, ya que responde a eufemismos como ‘demandas de mercado’, ‘presiones de la competencia’ o ‘productividad’ y eficiencia”. Visto así, no cabe duda de que lograron su propósito los líderes mundiales que se comprometieron a refundar el capitalismo en la cumbre de Washington de 2008, cuando la crisis parecía una broma: las políticas neoliberales han vuelto a engrasar la maquinaria para hacerla más competitiva, aligerando las cargas del estado social. Hay que competir con los países emergentes y también aquí hay que abaratar costes para disparar la producción de bienes y servicios y de vidas desperdiciadas. Mercado obliga.

Cómo hemos cambiado

La empresa informativa ha sufrido un importante deterioro en Guadalajara durante la crisis.

La empresa informativa ha sufrido un importante deterioro en Guadalajara durante la crisis.

Por Abraham Sanz

Hace apenas unos años, las salas de prensa de Ayuntamiento, Diputación, Junta de Comunidades o de cualquier otro organismo que se preciara convocar a los medios de comunicación, se quedaban pequeños para albergar la notable afluencia que estas citas contaban debido a la gran variedad y diversidad de empresas existentes dedicadas a informar de la realidad social tanto de la ciudad como de la provincia de Guadalajara.

Muchas de ellas llegaron auspiciadas por la efervescencia del ladrillo y tal como llegaron, se fueron. Sin dejar su impronta ni su poso en la sociedad alcarreña que veía como la estantería de prensa local en el quiosco se ha ido reduciendo a un ritmo vertiginoso debido a esta crisis que, si bien se está cebando con todos los sectores productivos, con el de la información y la comunicación está siendo de lo más destructivo. Y no sólo está minando un área económica, sino que está socavando algunos derechos tan sagrados como el de a una información veraz y no dirigida dentro de la sana competencia que debe reinar en este mundo.

Y Guadalajara está siendo un paradigma de esta situación siendo la primera provincia en dejar de tener un periódico de tirada diaria donde tras la desaparición de La Tribuna y El Día, Nueva Alcarria sólo parecía poder sostener este estandarte y, apenas pudo hacerlo unos meses, motivando que volviera a su fórmula tradicional de décadas anteriores donde toda la actualidad se resumía en dos ediciones: lunes y viernes. Y en los 90 y primero s años del siglo XXI, además, este medio pugnaba con otro bisemanario como Guadalajara Dos Mil; otro periódico reconvertido a revista de reportajes en profundidad en su última etapa –El Decano- y diversos medios gratuitos donde, realmente llegó a cuajar Noticias Guadalajara que servían información de calidad, a cada uno de los buzones de la capital.

Y con la llegada del nuevo siglo, comenzó a aflorar la televisión como un medio redescubierto para la información local. Y el añejo Canal V, se transformó en Canal Guadalajara; llegaron otros procedentes del resto de la región como CNC o CRN e incluso nació el ente regional de información CMT con su televisión y su radio; la Conferencia Episcopal también se lanzó a la pequeña pantalla con el canal Popular TV e incluso, surgieron otras iniciativas propias alcarreñas como Tele Arriaca o el recién clausurado Canal 19 2.0. Sí, Guadalajara, hace apenas unos años vivía la edad de oro de los medios de comunicación, acompañados de las siempre presentes emisoras de radio de compañías nacionales y la emergente internet que servía como complemento a algunos medios escritos o como una plataforma de lanzamiento para otros que hoy perviven aún como Guadaqué.

A mediados de la primera década del 2000, se había creado un auténtico gigante con pies de barro –como bien han definido a este fenómeno varios compañeros- que a la primera que vinieron mal dadas, vimos como el auténtico kraken que es la crisis, devoró a este gigante sin piedad alguna, quebrando y minando el derecho a los ciudadanos a recibir puntualmente la información. No sólo malos gestores inmobiliarios, venidos a peores gestores de empresas informativos fueron la causa de este mal; sino que los periodistas no conseguimos llegar con nuestro producto ni los publicistas convencer de que anunciarse en estos medios era notablemente efectivo.  Y como a perro flaco, todo se vuelven pulgas; toda esa bacanal de medios desapareció hasta lo que hoy apenas vislumbramos donde, el temor de que alguno más desaparezca es casi tan palpable como real.

Nuestro bisemanario más añejo, que luce ya sus buenas canas en el pelo, sigue en combate contra la ley concursal y quizá, septiembre, sea una fecha clave en la misma; muchos de los anteriormente dichos desaparecieron, mientras que radios y televisiones sobreviven con una plantilla ínfima y haciendo sus trabajadores gala de lo que se llama vocación, alargando las horas de su día sólo por otorgar al espectador o al oyente o al lector, la última actualización de las diferentes informaciones obtenidas.

Dicho sea de paso, esta crisis ha propiciado la aparición de otras ediciones gratuitas por la ciudad que ni de lejos se pueden comparar a las editadas tiempo atrás, tanto por su escasa pluralidad como por el hecho de, incluso, una de ellas estar financiada por el propio Ayuntamiento. Ni su estética ni su contenido cala en la población pero el hecho de ser el único mecanismo en papel gratuito que se ofrece, les permite actualmente dominar de un modo injusto el escaso mercado.

Y aunque internet parece la salida, como válvula de escape para dar rienda suelta a ciertas inquietudes puede ser una oportunidad, pero aún le falta camino por recorrer para que pueda convertirse en un negocio totalmente factible en el ámbito de la prensa local. Cierto es que ha permitido recuperar la pureza de la profesión gracias a la libertad que ofrece la red de redes y permitir el nacimiento de bonitas iniciativas en Guadalajara como la de Cultura EnGuada o lacomunidad.info, amasadas por manos de periodistas y gestionadas por ellos mismos.

O como esta misma de El Hexágono, a cuento de quien viene hoy esta reflexión, ya que hace apenas un año comenzábamos con esta aventura y aún seguimos aquí dando guerra. Un frente abierto para la opinión y la reflexión hecho para poder seguir afilando nuestra pluma hasta que nos llegue una oportunidad definitiva donde continuar desarrollando esta bonita profesión como es la del ser periodista. Hoy en día, quizá una utopía; pero todo sueño necesita una lucha que entre todos los que nos dedicamos a estos debemos defender tanto por el honor de la profesión como por el derecho que tenemos a informar y a ser informados.

Garralda, señalado ante su gran reto

El técnico navarro, junto a su cuerpo técnico en una rueda de prensa. // Foto: www.lacronica.net

El técnico navarro, junto a su cuerpo técnico en una rueda de prensa. // Foto: http://www.lacronica.net

Por Roberto del Barrio

En época de recesión extrema y depresión económica sangrante, la Asobal calienta motores ante una nueva edición. Con la gran herida que deja la desaparición del Atlético de Madrid y que otorga el título al Barcelona, pero con nuevos alicientes para prácticamente todos los demás contendientes.

En los últimos años, la Liga ha perdido esa clase media que de vez en cuando amenazaba a los gigantes -especialmente representada por Valladolid, Ademar y alguno más que se sumaba a la fiesta- y ha configurado un panel competitivo intensamente igualado. El proceso ha culminado en el escenario planteado, con título culé, un Naturhouse como alternativa más bien lejana y un enorme terreno detrás por luchar, debatir y conquistar. Todo ello, además, después de un nuevo verano marcado por el exilio de los jugadores nacionales, obligados a emigrar para ver recompensado su talento.

Pero el panorama, tan poco halagüeño en lo general para este deporte que nos ha hecho campeones del mundo, se ha tornado en un ejercicio de renovada ilusión para el Balonmano Guadalajara. Haciendo de la necesidad virtud, el cuadro alcarreño afronta seguramente su campaña más ambiciosa en la Asobal, con Garralda a la cabeza por segundo año consecutivo y con el toque de atención que supuso el sufrimiento del pasado fin de temporada.

En los planes del club ya se contemplaba el 2012-2013 como el curso del salto de calidad, una escalada que se vio frenada con la aparición de los jeques que se llevaron a Radulovic y Rasic a golpe de talonario. Desde los despachos se prefirió engordar el granero y no reforzar el equipo, que acabó sufriendo hasta la última jornada para lograr la permanencia.

Parra y Valadao, durante el partido de pretemporada contra el Anaitasuna, que acabó con victoria alcarreña. // Foto: www.guadaque.com

Parra y Valadao, durante el partido de pretemporada contra el Anaitasuna, que acabó con victoria alcarreña. // Foto: http://www.guadaque.com

Con ese mismo afán de control económico, la directiva y el cuerpo técnico han agudizado aún más el ingenio para conformar ahora un plantel que ha colocado al Balonmano Guadalajara, incluso, como máximo candidato a equipo revelación. Y eso que piezas de tanto nivel como De la Salud, Nenadic o Jorge Gómez también han puesto fin a su etapa alcarreña, el paso previo al empleo de cada euro de presupuesto con el máximo mimo.

Así, han llegado ocho nuevos jugadores de perfiles variados: apuestas seguras y consolidadas como los nacionales Kike Plaza, Víctor Vigo, Muíña y Diego Moyano, que aseguran un gran poso, y la colonia brasileña, con el ex del Naturhouse Ales Silva a la cabeza y las tres grandes apuestas calidad-precio que suponen Alemeida, Pozzer y Valadao, internacionales que ajustan al milímetro el presupuesto y de cuya adaptación, seguramente, dependa el listón definitivo del nivel del equipo.

En la mezcla confían repletos de motivación Garralda e Ike Cotrina, convencidos de ensamblar el proyecto para responder a las expectativas. Sobre el papel, parten con un potencial que invita al optimismo. El ejército conformado y el estado de la Liga colocan al mito navarro ante su gran reto, el de catapultar el estatus alcarreño en la Asobal con su liderazgo después del complicado año que le tocó vivir en su debut y bautismo como técnico.

Y todo ello en un momento de gran simbolismo en el que el morado regresa a la camiseta. Quizá un guiño; tal vez el inicio del camino que lleve al balonmano guadalajareño a recuperar el lugar destacado que alcanzó con brillo en los años 90.

Un año y 56.500 gracias

Por El Hexágono de Guadalajara

Este blog de artículos de opinión cumple su primer año. Fue el domingo 19 de agosto cuando emitimos nuestra carta de presentación, para ir descubriendo a lo largo de la semana siguiente cada una de las caras que conformaban este equipo. En este tiempo hemos acudido fieles a nuestra cita a las ocho de la mañana de cada día, laborable o festivo, con un registro de 56.500 visitas: gracias a todos por cada una de las veces que habéis pinchado y leído nuetros artículos; gracias, también, por los 464 comentarios, sobre todo aquellos efectuados con el ánimo de fomentar el debate público, así como a los 577 seguidores de nuestra cuenta de Twitter y los 343 amigos de Facebook.

No podemos pasar por alto un agradecimiento especial para Elena Clemente, la compañera que formó parte del equipo fundador y que nos acompañó hasta que, a principios de año, dejó no sin cierta lástima este proyecto para ser relevada por Concha Balenzategui, que curiosamente ha tenido el honor de ser la única en escribir como firma invitada (fue la segunda) y, desde su incorporación, todos los sábados.

Pero sobre todo queremos insistir en la mirada poliédrica que conforman nuestras seis firmas y las que a lo largo de todo el año hemos invitado aquí cada domingo. Por aquí han desfilado los periodistas Alberto Abril, Carlos Sanz Establés, Rosa San Millán, Paco Campos, Óscar Cuevas (en dos ocasiones, la segunda para hablar del adiós de Canal 19 2.0), Juan Velasco, Pedro Aguilar, Ricardo Clemente,Paloma MoraErnesto Morán, Julio Martínez, Borja Montero, Beatriz Pariente, Mónica Tovar, Paz Ruiz Utrilla, Gracia Iglesias, Fernando Rojo, Luis Ortega y Miriam Pindado, además de los cronistas taurinos Sergio Lafuente y Jaime Hita. Y hay muchos otros en mente de veteranía y calidad contrastados que esperamos se incorporen en este espacio dominical hecho para ellos.

Pero desde el principio quisimos que también la sociedad guadalajareña tuviese oportunidad de pronunciarse en estos artículos con los que cerramos cada semana. Han firmado representantes de asociaciones y plataformas como Rincón Lento, la Plataforma en Defensa de la Sierra Norte, Accem, La Camada, Proyecto Hombre, La Otra Guadalajara, Guadalajara no está en la Mancha y Amigos del Moderno. También han participado voces tan autorizadas en sus campos como María Martín (tráfico), Sergio Viñuelas (apicultura), Ike Cotrina, Pablo Carnicero o Miguel López López (en deportes) o Pep Bruno, Antonio Herrera Casado, Plácido Ballesteros, José Antonio Alonso, José Ramón López de los Mozos, Francisco García Marquina, Luis Moreno y Blanca Calvo como firmas relacionadas con la cultura. En otras ocasiones, las firmas han desembarcado puntuales ante alguna cita del calendario guadalajareño, como han sido José María Rey por el 1 de Mayo, Emilio Cobos por el Día del Libro, Juan Leal ante el 175 aniversario del instituto Brianda de Mendoza. Aunque, por supuesto, la incursión más extravagante fue la de los Reyes Magos, que se pasaron por este blog el domingo día 6 de enero para justificar el carbón que dejaron entre quienes peor se habían portado a lo largo del año.

El equipo del Hexágono ha considerado que la mejor manera de celebrar este primer año de vida es invitar a nuestros lectores a releer las firmas invitadas de los domingos. Rescatamos por ello algunos párrafos de los artículos publicados con más visitas del blog. Disfruten de su lectura.

Blanca Calvo, en la Biblioteca de Dávalos.

Blanca Calvo, en la Biblioteca de Dávalos.

Todos los humanos somos interinos porque todos estamos sometidos a la muerte. Algunos humanos, además, tienen una segunda interinidad porque viven situaciones con caducidad específica. Unos lo hacen por gusto –los políticos son un buen ejemplo: se presentan voluntariamente a las elecciones a pesar de que saben que su mandato está limitado–, pero a otros les empuja la necesidad de ganarse la vida, y ese es el caso de los funcionarios interinos, que saben que tendrán que marchar cuando un funcionario fijo cubra su plaza y que ahora, sin que se haya dado esa circunstancia, en Castilla-La Mancha acaban de ser despedidos en un 80% aunque se diga lo contrario”.

‘Internidades’, de Blanca Calvo, el 26 de agosto

Alberto Abril, periodista de Radio Televisión Castilla-La Mancha.

Alberto Abril, periodista.

La única certeza es que hasta el momento todos los órdagos acabaron con final feliz. Miento, hay otra más, la cara que se queda al perder un ‘all-in’ tiene mucho de Ecce Homo restaurado con dudoso gusto. Es el precio de jugar en el alambre, cuando las victorias saben a gloria y las derrotas son más crueles. Quizá la virtud esté en la humildad del término medio, del crecimiento con paso pequeño pero firme. No lo sé, pero se la pueden jugar con ello. Ya saben, all-in.

‘All-in, los órdagos de Terrazas’, Alberto Abril, 9 de septiembre.

Ana Ongil, retratada por su hermana, la cineasta Elvira Ongil.

Ana Ongil, retratada por su hermana, la cineasta Elvira Ongil.

La propuesta del “Hágalo usted mismo” es interesante en cuanto a la actitud del consumidor cultural. Significa el paso del espectador pasivo, del asistente no implicado, al gestor cultural, al ciudadano que propone y es crítico. Cuántas veces no habremos escuchado la tristísima frase de “en Guadalajara no se hace nada”, que cada vez que oigo, personalmente, se me clava en el alma. La respuesta es otra pregunta (retórica, en este caso): “Y tú, ¿qué has hecho por Guadalajara?”. Además de necesario, sacarnos las castañas del fuego puede ser una idea apasionante. Si no somos conscientes de ello, difícilmente conseguiremos que nuestro panorama cultural y de ocio crezca (e incluso se mantenga) en los próximos años.

‘El Rincón Lento, hágalo usted mismo’, Ana Ongil, 28 de octubre de 2012

ricardo_clemente_hexagono

Dos planes generales de urbanismo y un gran centro comercial después, la Guadalajara más castiza se muere deshabitada, aburrida, recibiendo cada mes nuevas paladas de tierra como el cierre de bares y comercios de larga tradición o la menguante oferta cultural, actividades que complementen por la tarde y los fines de semana el movimiento diurno de bancos, oficinas y administración pública. La crisis es sólo parcialmente responsable. El urbanismo salvaje, pensado para la especulación del suelo y no para la habitabilidad, es la madre del cordero.

‘La costra de Guadalajara’, Ricardo Clemente, 9 de diciembre de 2012

Paloma Mora, periodista.

Paloma Mora, periodista.

El running encarna los valores del compañerismo, del respeto, de la humildad, de la fortaleza y de la superación, desde el corredor más modesto, al profesional, y un claro ejemplo lo tenemos en nuestro flamante subcampeón de Paratriatlón, Daniel Molina, todo un ejemplo como atleta y como persona. En Guadalajara nos gusta correr. Nuestros corredores y corredoras son buenos, muy buenos, pero no ganan nada, o muy poco por ello, porque del atletismo, hoy por hoy, no se puede vivir. El atletismo no ocupa portadas, no abre los telediarios, si un corredor se lesiona no tiene a un medio de comunicación pendiente día y noche de su recuperación. Porque con el atletismo no se gana dinero y por eso no interesa.

‘Guadalajara tiene una deuda con el atletismo’, Paloma Mora, 20 de enero de 2013.

Jerónimo Lorente, en el centro, durante el encierro de La Otra Guadalajara en Turespaña. // Foto: www.laotraguadalajara.net

Jerónimo Lorente, en el centro, durante el encierro de La Otra Guadalajara en Turespaña. // Foto: http://www.laotraguadalajara.net

Le demos las vueltas que le demos al por qué cometen esta salvajada contra los que vivimos en estos pueblos, no cabe llegar a otras conclusiones que no sean alguna de las tres siguientes: 1) Que estamos dirigidos sanitariamente por ignorantes supinos que no conocen la geografía de Castilla-La Mancha ni saben nada de sanidad. 2) Que se tratara de autoridades sanitarias que padecen sadismo y están muriéndose de placer con el daño que nos están haciendo 3) Que se quiere aprovechar el río revuelto de la crisis, para dejarnos desamparados sanitariamente y, de ese modo, hacernos ahuecar el ala definitivamente a los que queremos seguir viviendo aquí y que desaparezca la Comarca, ya que deben pensar, que los gastos que conlleva resolver las carencias básicas que han generado la marginación y el olvido de esta tierra, no les compensa electoralmente al ser una zona tan despoblada.

‘Ayúdennos a dar gritos de auxilio’,Jerónimo Lorente, 24 de marzo de 2013.

Ike Cotrina

Ike Cotrina

La relación con Mateo [Garralda] es muy buena. Tenemos mucha confianza el uno en el otro, y nos respetamos mucho. Mi labor consiste en decirle todo lo que veo o creo, y él tiene que desechar propuestas y elegir alguna a veces, yo también debo ser consciente de que puede no estar de acuerdo. Trabajamos conjuntamente en todos los ámbitos, aunque evidentemente, debido a mi trabajo en otro lado, en él recae la mayoría del peso de todo, y también la responsabilidad. Le estoy muy agradecido por permitirme compaginar mi trabajo en el colegio con mi trabajo en el club. A nivel personal, es un buen tipo, pasamos los viajes y los ratos que distendidos riéndonos de todo. Además, contamos con otro gran colaborador, Ernesto Martín.

Oye Ike, ¿qué tal con Mateo?’, Ike Cotrina, 7 de abril de 2013.

El entrenador de fútbol Miguel López, en el banquillo azudense del San MIguel.

El entrenador de fútbol Miguel López, en el banquillo azudense del San Miguel.

Quiero dejar claro que formar un equipo no significa “todos iguales” sino “todos unidos” en pos de una visión, que se debe ir transformando, adaptando; si no, se queda obsoleta y pierde atractivo. Hay que saber renovar la ilusión, a medida que el objetivo va siendo más poderoso, más exigente. Para estimular, hemos asumido la idea de que si queremos, podemos. Como la canción de Atahualpa Yupanqui: “El horizonte va más allá”. El horizonte siempre está “más allá”. Ese horizonte, ese objetivo, se tiene que ver con claridad. Pero cuando se llega a él aparece un nuevo horizonte. Una buena empresa, un buen equipo nunca llega a la cima y un equipo nunca se debe dar por satisfecho.

‘Trabajo: la filosofía del éxito’, Miguel López López, 19 de mayo de 2013

Juan Isidoro Ciruelos Huarte, administrador de la iniciativa "Guadalajara no está en La Mancha" en Facebook y Twitter.

Juan Isidoro Ciruelos Huarte, de “Guadalajara no está en La Mancha”.

Pensar sobre esta cuestión parece requerir preguntarnos qué somos y qué sentimos que somos los habitantes de esta provincia que una reciente campaña turística institucional llamó “el corazón de España”, con agradable elocuencia. (…) Mirándolo bien, puede que sí que seamos el corazón de España. Corazón independiente, corazón que no manda, que vive perdido entre la gente, que sangra tercamente…como suspira aquel fado.

‘El corazón de España’, Juan Isidoro Ciruelos Huarte, 2 de junio de 2013

Fernando Rojo, periodista de Guadalajara

Fernando Rojo, periodista de Guadalajara

No es una conspiración. Es un linchamiento. No veo posible montar una conspiración con la complicidad del Consejo Superior de Deportes. Nada gana dicho organismo en una conspiración. Sin embargo, cualquiera puede formar parte de un linchamiento. Incluso el Consejo Superior de Deportes. Por miedo, por pasividad, por el qué dirán, por ir con la masa, porque las evidencias parecen suficientes a primera vista, por ejemplificar… Cosas más raras han ocurrido. Hasta Henry Fonda estaba dispuesto a participar al principio en el linchamiento de Ox-Bow.

‘No es una conspiración, es un linchamiento’, Fernando Rojo, 16 de junio de 2013