Vidas desperdiciadas

Una mujer pide en la Calle Mayor, la semana pasada. // Foto: R.M.

Una mujer pide en la Calle Mayor, la semana pasada. // Foto: R.M.

Por Rubén Madrid

Por lo que se ve, estamos a punto de convocar la presencia de las ratas en nuestras calles, que, como bien relató Albert Camus, son el primer síntoma de la peste inminente. Vamos por el buen camino, que diría nuestro presidente: ayer conocíamos que en 2012 la esperanza de vida ha retrocedido en España por vez primera en la historia (en la historia con registros estadísticos, que no es poco) o que han aumentado los robos a domicilios en nuestra provincia; y a poco que esperemos aceptaremos poner fin por decreto al contrato de 40 horas semanales y sustituiremos la justicia y la sanidad pública por la beneficiencia y los hospicios.

De momento, el centro de la ciudad de Guadalajara se ha poblado de mendigos que hasta hace poco formaban parte del paisaje de las grandes capitales: teníamos que ir a Madrid para comprar en El Corte Inglés y también para observar a esos vagabundos que duermen entre cartones. Ahora tenemos lo uno y lo otro. Este verano he llegado a contar algún día hasta ocho personas pidiendo entre la plaza de Santo Domingo y la Plaza Mayor.

He tomado prestado el título de un libro del sociólogo Zygmunt Bauman, premio Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales, para este artículo, porque el concepto de “vidas desperdiciadas” es el que mejor refleja, por cuanto tienen de inmundicia social y de destinos quebrados, estos menesterosos que pueblan nuestras aceras.

Portada en España (Ed. Paidós) del libro de Zygmunt Bauman.

Portada en España (Ed. Paidós) del libro de Zygmunt Bauman.

¿Por qué son tantos? Por lo pronto, a cualquiera se le viene a la cabeza la relación directa entre tanto pordiosero y los estragos de una crisis catastrófica, no sólo por la sacudida del fenómeno sino por la gestión política con que hemos afrontado sus emergencias. La justificación, en cambio, se queda corta: no basta con advertir el efecto y lamentarnos; tener salpicado el centro de la ciudad de mendigos es un fracaso rotundo de todos nosotros como comunidad local con un proyecto social que imaginamos preocupado por algo más que una injusticia balompédica. Estas presencias incómodas en el corazón de la ciudad delatan que algo no funciona, tampoco aquí y ahora, y exigen una sensibilidad ciudadana y unas políticas municipales que de momento han brillado por su ausencia.

No hay que limpiar a los mendigos de la ciudad porque hagan feo entre los participantes del certamen de mimos de Ferias o porque obliguen a cambiar el rumbo del trenecito turístico, sino porque resulta totalmente incompatible el concepto de ciudad habitable que imagino que todos queremos con la presencia de estos indigentes que nos salen al paso con sus súplicas de supervivencia. Al margen de respuestas tan simples que me he encontrado estos días al comentar este asunto (como que muchos de estos mendigos viven muy bien o, todavía más descabellado, que hay quien mendiga porque prefiere esa forma de vida) creo que entre quienes tienen tres dedos de frente el fenómeno exigirá una reflexión más profunda. Y cabe empezar con una pregunta: hay más indigentes porque somos más pobres, pero ¿somos más pobres porque hay crisis económica o también porque hemos renunciado a un reparto más igualitario tanto de la abundancia como de la miseria?

Habla en el ensayo aludido el pensador polaco Bauman del modo en que el moderno sistema de producción y consumo capitalista genera residuos no sólo materiales sino también humanos, a quienes también bautiza como “seres fallidos”: lo son a escala global los refugiados de la guerra en el negocio militar (más presente hoy que nunca en Siria); y lo es el mendigo a la puerta de nuestros supermercados, como vemos también mejor que nunca ahora en Guadalajara.

Dice este intelectual que “la producción de residuos humanos tiene todo el aire de un asunto impersonal y puramente técnico”, ya que responde a eufemismos como ‘demandas de mercado’, ‘presiones de la competencia’ o ‘productividad’ y eficiencia”. Visto así, no cabe duda de que lograron su propósito los líderes mundiales que se comprometieron a refundar el capitalismo en la cumbre de Washington de 2008, cuando la crisis parecía una broma: las políticas neoliberales han vuelto a engrasar la maquinaria para hacerla más competitiva, aligerando las cargas del estado social. Hay que competir con los países emergentes y también aquí hay que abaratar costes para disparar la producción de bienes y servicios y de vidas desperdiciadas. Mercado obliga.

Cómo hemos cambiado

La empresa informativa ha sufrido un importante deterioro en Guadalajara durante la crisis.

La empresa informativa ha sufrido un importante deterioro en Guadalajara durante la crisis.

Por Abraham Sanz

Hace apenas unos años, las salas de prensa de Ayuntamiento, Diputación, Junta de Comunidades o de cualquier otro organismo que se preciara convocar a los medios de comunicación, se quedaban pequeños para albergar la notable afluencia que estas citas contaban debido a la gran variedad y diversidad de empresas existentes dedicadas a informar de la realidad social tanto de la ciudad como de la provincia de Guadalajara.

Muchas de ellas llegaron auspiciadas por la efervescencia del ladrillo y tal como llegaron, se fueron. Sin dejar su impronta ni su poso en la sociedad alcarreña que veía como la estantería de prensa local en el quiosco se ha ido reduciendo a un ritmo vertiginoso debido a esta crisis que, si bien se está cebando con todos los sectores productivos, con el de la información y la comunicación está siendo de lo más destructivo. Y no sólo está minando un área económica, sino que está socavando algunos derechos tan sagrados como el de a una información veraz y no dirigida dentro de la sana competencia que debe reinar en este mundo.

Y Guadalajara está siendo un paradigma de esta situación siendo la primera provincia en dejar de tener un periódico de tirada diaria donde tras la desaparición de La Tribuna y El Día, Nueva Alcarria sólo parecía poder sostener este estandarte y, apenas pudo hacerlo unos meses, motivando que volviera a su fórmula tradicional de décadas anteriores donde toda la actualidad se resumía en dos ediciones: lunes y viernes. Y en los 90 y primero s años del siglo XXI, además, este medio pugnaba con otro bisemanario como Guadalajara Dos Mil; otro periódico reconvertido a revista de reportajes en profundidad en su última etapa –El Decano- y diversos medios gratuitos donde, realmente llegó a cuajar Noticias Guadalajara que servían información de calidad, a cada uno de los buzones de la capital.

Y con la llegada del nuevo siglo, comenzó a aflorar la televisión como un medio redescubierto para la información local. Y el añejo Canal V, se transformó en Canal Guadalajara; llegaron otros procedentes del resto de la región como CNC o CRN e incluso nació el ente regional de información CMT con su televisión y su radio; la Conferencia Episcopal también se lanzó a la pequeña pantalla con el canal Popular TV e incluso, surgieron otras iniciativas propias alcarreñas como Tele Arriaca o el recién clausurado Canal 19 2.0. Sí, Guadalajara, hace apenas unos años vivía la edad de oro de los medios de comunicación, acompañados de las siempre presentes emisoras de radio de compañías nacionales y la emergente internet que servía como complemento a algunos medios escritos o como una plataforma de lanzamiento para otros que hoy perviven aún como Guadaqué.

A mediados de la primera década del 2000, se había creado un auténtico gigante con pies de barro –como bien han definido a este fenómeno varios compañeros- que a la primera que vinieron mal dadas, vimos como el auténtico kraken que es la crisis, devoró a este gigante sin piedad alguna, quebrando y minando el derecho a los ciudadanos a recibir puntualmente la información. No sólo malos gestores inmobiliarios, venidos a peores gestores de empresas informativos fueron la causa de este mal; sino que los periodistas no conseguimos llegar con nuestro producto ni los publicistas convencer de que anunciarse en estos medios era notablemente efectivo.  Y como a perro flaco, todo se vuelven pulgas; toda esa bacanal de medios desapareció hasta lo que hoy apenas vislumbramos donde, el temor de que alguno más desaparezca es casi tan palpable como real.

Nuestro bisemanario más añejo, que luce ya sus buenas canas en el pelo, sigue en combate contra la ley concursal y quizá, septiembre, sea una fecha clave en la misma; muchos de los anteriormente dichos desaparecieron, mientras que radios y televisiones sobreviven con una plantilla ínfima y haciendo sus trabajadores gala de lo que se llama vocación, alargando las horas de su día sólo por otorgar al espectador o al oyente o al lector, la última actualización de las diferentes informaciones obtenidas.

Dicho sea de paso, esta crisis ha propiciado la aparición de otras ediciones gratuitas por la ciudad que ni de lejos se pueden comparar a las editadas tiempo atrás, tanto por su escasa pluralidad como por el hecho de, incluso, una de ellas estar financiada por el propio Ayuntamiento. Ni su estética ni su contenido cala en la población pero el hecho de ser el único mecanismo en papel gratuito que se ofrece, les permite actualmente dominar de un modo injusto el escaso mercado.

Y aunque internet parece la salida, como válvula de escape para dar rienda suelta a ciertas inquietudes puede ser una oportunidad, pero aún le falta camino por recorrer para que pueda convertirse en un negocio totalmente factible en el ámbito de la prensa local. Cierto es que ha permitido recuperar la pureza de la profesión gracias a la libertad que ofrece la red de redes y permitir el nacimiento de bonitas iniciativas en Guadalajara como la de Cultura EnGuada o lacomunidad.info, amasadas por manos de periodistas y gestionadas por ellos mismos.

O como esta misma de El Hexágono, a cuento de quien viene hoy esta reflexión, ya que hace apenas un año comenzábamos con esta aventura y aún seguimos aquí dando guerra. Un frente abierto para la opinión y la reflexión hecho para poder seguir afilando nuestra pluma hasta que nos llegue una oportunidad definitiva donde continuar desarrollando esta bonita profesión como es la del ser periodista. Hoy en día, quizá una utopía; pero todo sueño necesita una lucha que entre todos los que nos dedicamos a estos debemos defender tanto por el honor de la profesión como por el derecho que tenemos a informar y a ser informados.

Garralda, señalado ante su gran reto

El técnico navarro, junto a su cuerpo técnico en una rueda de prensa. // Foto: www.lacronica.net

El técnico navarro, junto a su cuerpo técnico en una rueda de prensa. // Foto: http://www.lacronica.net

Por Roberto del Barrio

En época de recesión extrema y depresión económica sangrante, la Asobal calienta motores ante una nueva edición. Con la gran herida que deja la desaparición del Atlético de Madrid y que otorga el título al Barcelona, pero con nuevos alicientes para prácticamente todos los demás contendientes.

En los últimos años, la Liga ha perdido esa clase media que de vez en cuando amenazaba a los gigantes -especialmente representada por Valladolid, Ademar y alguno más que se sumaba a la fiesta- y ha configurado un panel competitivo intensamente igualado. El proceso ha culminado en el escenario planteado, con título culé, un Naturhouse como alternativa más bien lejana y un enorme terreno detrás por luchar, debatir y conquistar. Todo ello, además, después de un nuevo verano marcado por el exilio de los jugadores nacionales, obligados a emigrar para ver recompensado su talento.

Pero el panorama, tan poco halagüeño en lo general para este deporte que nos ha hecho campeones del mundo, se ha tornado en un ejercicio de renovada ilusión para el Balonmano Guadalajara. Haciendo de la necesidad virtud, el cuadro alcarreño afronta seguramente su campaña más ambiciosa en la Asobal, con Garralda a la cabeza por segundo año consecutivo y con el toque de atención que supuso el sufrimiento del pasado fin de temporada.

En los planes del club ya se contemplaba el 2012-2013 como el curso del salto de calidad, una escalada que se vio frenada con la aparición de los jeques que se llevaron a Radulovic y Rasic a golpe de talonario. Desde los despachos se prefirió engordar el granero y no reforzar el equipo, que acabó sufriendo hasta la última jornada para lograr la permanencia.

Parra y Valadao, durante el partido de pretemporada contra el Anaitasuna, que acabó con victoria alcarreña. // Foto: www.guadaque.com

Parra y Valadao, durante el partido de pretemporada contra el Anaitasuna, que acabó con victoria alcarreña. // Foto: http://www.guadaque.com

Con ese mismo afán de control económico, la directiva y el cuerpo técnico han agudizado aún más el ingenio para conformar ahora un plantel que ha colocado al Balonmano Guadalajara, incluso, como máximo candidato a equipo revelación. Y eso que piezas de tanto nivel como De la Salud, Nenadic o Jorge Gómez también han puesto fin a su etapa alcarreña, el paso previo al empleo de cada euro de presupuesto con el máximo mimo.

Así, han llegado ocho nuevos jugadores de perfiles variados: apuestas seguras y consolidadas como los nacionales Kike Plaza, Víctor Vigo, Muíña y Diego Moyano, que aseguran un gran poso, y la colonia brasileña, con el ex del Naturhouse Ales Silva a la cabeza y las tres grandes apuestas calidad-precio que suponen Alemeida, Pozzer y Valadao, internacionales que ajustan al milímetro el presupuesto y de cuya adaptación, seguramente, dependa el listón definitivo del nivel del equipo.

En la mezcla confían repletos de motivación Garralda e Ike Cotrina, convencidos de ensamblar el proyecto para responder a las expectativas. Sobre el papel, parten con un potencial que invita al optimismo. El ejército conformado y el estado de la Liga colocan al mito navarro ante su gran reto, el de catapultar el estatus alcarreño en la Asobal con su liderazgo después del complicado año que le tocó vivir en su debut y bautismo como técnico.

Y todo ello en un momento de gran simbolismo en el que el morado regresa a la camiseta. Quizá un guiño; tal vez el inicio del camino que lleve al balonmano guadalajareño a recuperar el lugar destacado que alcanzó con brillo en los años 90.

Un año y 56.500 gracias

Por El Hexágono de Guadalajara

Este blog de artículos de opinión cumple su primer año. Fue el domingo 19 de agosto cuando emitimos nuestra carta de presentación, para ir descubriendo a lo largo de la semana siguiente cada una de las caras que conformaban este equipo. En este tiempo hemos acudido fieles a nuestra cita a las ocho de la mañana de cada día, laborable o festivo, con un registro de 56.500 visitas: gracias a todos por cada una de las veces que habéis pinchado y leído nuetros artículos; gracias, también, por los 464 comentarios, sobre todo aquellos efectuados con el ánimo de fomentar el debate público, así como a los 577 seguidores de nuestra cuenta de Twitter y los 343 amigos de Facebook.

No podemos pasar por alto un agradecimiento especial para Elena Clemente, la compañera que formó parte del equipo fundador y que nos acompañó hasta que, a principios de año, dejó no sin cierta lástima este proyecto para ser relevada por Concha Balenzategui, que curiosamente ha tenido el honor de ser la única en escribir como firma invitada (fue la segunda) y, desde su incorporación, todos los sábados.

Pero sobre todo queremos insistir en la mirada poliédrica que conforman nuestras seis firmas y las que a lo largo de todo el año hemos invitado aquí cada domingo. Por aquí han desfilado los periodistas Alberto Abril, Carlos Sanz Establés, Rosa San Millán, Paco Campos, Óscar Cuevas (en dos ocasiones, la segunda para hablar del adiós de Canal 19 2.0), Juan Velasco, Pedro Aguilar, Ricardo Clemente,Paloma MoraErnesto Morán, Julio Martínez, Borja Montero, Beatriz Pariente, Mónica Tovar, Paz Ruiz Utrilla, Gracia Iglesias, Fernando Rojo, Luis Ortega y Miriam Pindado, además de los cronistas taurinos Sergio Lafuente y Jaime Hita. Y hay muchos otros en mente de veteranía y calidad contrastados que esperamos se incorporen en este espacio dominical hecho para ellos.

Pero desde el principio quisimos que también la sociedad guadalajareña tuviese oportunidad de pronunciarse en estos artículos con los que cerramos cada semana. Han firmado representantes de asociaciones y plataformas como Rincón Lento, la Plataforma en Defensa de la Sierra Norte, Accem, La Camada, Proyecto Hombre, La Otra Guadalajara, Guadalajara no está en la Mancha y Amigos del Moderno. También han participado voces tan autorizadas en sus campos como María Martín (tráfico), Sergio Viñuelas (apicultura), Ike Cotrina, Pablo Carnicero o Miguel López López (en deportes) o Pep Bruno, Antonio Herrera Casado, Plácido Ballesteros, José Antonio Alonso, José Ramón López de los Mozos, Francisco García Marquina, Luis Moreno y Blanca Calvo como firmas relacionadas con la cultura. En otras ocasiones, las firmas han desembarcado puntuales ante alguna cita del calendario guadalajareño, como han sido José María Rey por el 1 de Mayo, Emilio Cobos por el Día del Libro, Juan Leal ante el 175 aniversario del instituto Brianda de Mendoza. Aunque, por supuesto, la incursión más extravagante fue la de los Reyes Magos, que se pasaron por este blog el domingo día 6 de enero para justificar el carbón que dejaron entre quienes peor se habían portado a lo largo del año.

El equipo del Hexágono ha considerado que la mejor manera de celebrar este primer año de vida es invitar a nuestros lectores a releer las firmas invitadas de los domingos. Rescatamos por ello algunos párrafos de los artículos publicados con más visitas del blog. Disfruten de su lectura.

Blanca Calvo, en la Biblioteca de Dávalos.

Blanca Calvo, en la Biblioteca de Dávalos.

Todos los humanos somos interinos porque todos estamos sometidos a la muerte. Algunos humanos, además, tienen una segunda interinidad porque viven situaciones con caducidad específica. Unos lo hacen por gusto –los políticos son un buen ejemplo: se presentan voluntariamente a las elecciones a pesar de que saben que su mandato está limitado–, pero a otros les empuja la necesidad de ganarse la vida, y ese es el caso de los funcionarios interinos, que saben que tendrán que marchar cuando un funcionario fijo cubra su plaza y que ahora, sin que se haya dado esa circunstancia, en Castilla-La Mancha acaban de ser despedidos en un 80% aunque se diga lo contrario”.

‘Internidades’, de Blanca Calvo, el 26 de agosto

Alberto Abril, periodista de Radio Televisión Castilla-La Mancha.

Alberto Abril, periodista.

La única certeza es que hasta el momento todos los órdagos acabaron con final feliz. Miento, hay otra más, la cara que se queda al perder un ‘all-in’ tiene mucho de Ecce Homo restaurado con dudoso gusto. Es el precio de jugar en el alambre, cuando las victorias saben a gloria y las derrotas son más crueles. Quizá la virtud esté en la humildad del término medio, del crecimiento con paso pequeño pero firme. No lo sé, pero se la pueden jugar con ello. Ya saben, all-in.

‘All-in, los órdagos de Terrazas’, Alberto Abril, 9 de septiembre.

Ana Ongil, retratada por su hermana, la cineasta Elvira Ongil.

Ana Ongil, retratada por su hermana, la cineasta Elvira Ongil.

La propuesta del “Hágalo usted mismo” es interesante en cuanto a la actitud del consumidor cultural. Significa el paso del espectador pasivo, del asistente no implicado, al gestor cultural, al ciudadano que propone y es crítico. Cuántas veces no habremos escuchado la tristísima frase de “en Guadalajara no se hace nada”, que cada vez que oigo, personalmente, se me clava en el alma. La respuesta es otra pregunta (retórica, en este caso): “Y tú, ¿qué has hecho por Guadalajara?”. Además de necesario, sacarnos las castañas del fuego puede ser una idea apasionante. Si no somos conscientes de ello, difícilmente conseguiremos que nuestro panorama cultural y de ocio crezca (e incluso se mantenga) en los próximos años.

‘El Rincón Lento, hágalo usted mismo’, Ana Ongil, 28 de octubre de 2012

ricardo_clemente_hexagono

Dos planes generales de urbanismo y un gran centro comercial después, la Guadalajara más castiza se muere deshabitada, aburrida, recibiendo cada mes nuevas paladas de tierra como el cierre de bares y comercios de larga tradición o la menguante oferta cultural, actividades que complementen por la tarde y los fines de semana el movimiento diurno de bancos, oficinas y administración pública. La crisis es sólo parcialmente responsable. El urbanismo salvaje, pensado para la especulación del suelo y no para la habitabilidad, es la madre del cordero.

‘La costra de Guadalajara’, Ricardo Clemente, 9 de diciembre de 2012

Paloma Mora, periodista.

Paloma Mora, periodista.

El running encarna los valores del compañerismo, del respeto, de la humildad, de la fortaleza y de la superación, desde el corredor más modesto, al profesional, y un claro ejemplo lo tenemos en nuestro flamante subcampeón de Paratriatlón, Daniel Molina, todo un ejemplo como atleta y como persona. En Guadalajara nos gusta correr. Nuestros corredores y corredoras son buenos, muy buenos, pero no ganan nada, o muy poco por ello, porque del atletismo, hoy por hoy, no se puede vivir. El atletismo no ocupa portadas, no abre los telediarios, si un corredor se lesiona no tiene a un medio de comunicación pendiente día y noche de su recuperación. Porque con el atletismo no se gana dinero y por eso no interesa.

‘Guadalajara tiene una deuda con el atletismo’, Paloma Mora, 20 de enero de 2013.

Jerónimo Lorente, en el centro, durante el encierro de La Otra Guadalajara en Turespaña. // Foto: www.laotraguadalajara.net

Jerónimo Lorente, en el centro, durante el encierro de La Otra Guadalajara en Turespaña. // Foto: http://www.laotraguadalajara.net

Le demos las vueltas que le demos al por qué cometen esta salvajada contra los que vivimos en estos pueblos, no cabe llegar a otras conclusiones que no sean alguna de las tres siguientes: 1) Que estamos dirigidos sanitariamente por ignorantes supinos que no conocen la geografía de Castilla-La Mancha ni saben nada de sanidad. 2) Que se tratara de autoridades sanitarias que padecen sadismo y están muriéndose de placer con el daño que nos están haciendo 3) Que se quiere aprovechar el río revuelto de la crisis, para dejarnos desamparados sanitariamente y, de ese modo, hacernos ahuecar el ala definitivamente a los que queremos seguir viviendo aquí y que desaparezca la Comarca, ya que deben pensar, que los gastos que conlleva resolver las carencias básicas que han generado la marginación y el olvido de esta tierra, no les compensa electoralmente al ser una zona tan despoblada.

‘Ayúdennos a dar gritos de auxilio’,Jerónimo Lorente, 24 de marzo de 2013.

Ike Cotrina

Ike Cotrina

La relación con Mateo [Garralda] es muy buena. Tenemos mucha confianza el uno en el otro, y nos respetamos mucho. Mi labor consiste en decirle todo lo que veo o creo, y él tiene que desechar propuestas y elegir alguna a veces, yo también debo ser consciente de que puede no estar de acuerdo. Trabajamos conjuntamente en todos los ámbitos, aunque evidentemente, debido a mi trabajo en otro lado, en él recae la mayoría del peso de todo, y también la responsabilidad. Le estoy muy agradecido por permitirme compaginar mi trabajo en el colegio con mi trabajo en el club. A nivel personal, es un buen tipo, pasamos los viajes y los ratos que distendidos riéndonos de todo. Además, contamos con otro gran colaborador, Ernesto Martín.

Oye Ike, ¿qué tal con Mateo?’, Ike Cotrina, 7 de abril de 2013.

El entrenador de fútbol Miguel López, en el banquillo azudense del San MIguel.

El entrenador de fútbol Miguel López, en el banquillo azudense del San Miguel.

Quiero dejar claro que formar un equipo no significa “todos iguales” sino “todos unidos” en pos de una visión, que se debe ir transformando, adaptando; si no, se queda obsoleta y pierde atractivo. Hay que saber renovar la ilusión, a medida que el objetivo va siendo más poderoso, más exigente. Para estimular, hemos asumido la idea de que si queremos, podemos. Como la canción de Atahualpa Yupanqui: “El horizonte va más allá”. El horizonte siempre está “más allá”. Ese horizonte, ese objetivo, se tiene que ver con claridad. Pero cuando se llega a él aparece un nuevo horizonte. Una buena empresa, un buen equipo nunca llega a la cima y un equipo nunca se debe dar por satisfecho.

‘Trabajo: la filosofía del éxito’, Miguel López López, 19 de mayo de 2013

Juan Isidoro Ciruelos Huarte, administrador de la iniciativa "Guadalajara no está en La Mancha" en Facebook y Twitter.

Juan Isidoro Ciruelos Huarte, de “Guadalajara no está en La Mancha”.

Pensar sobre esta cuestión parece requerir preguntarnos qué somos y qué sentimos que somos los habitantes de esta provincia que una reciente campaña turística institucional llamó “el corazón de España”, con agradable elocuencia. (…) Mirándolo bien, puede que sí que seamos el corazón de España. Corazón independiente, corazón que no manda, que vive perdido entre la gente, que sangra tercamente…como suspira aquel fado.

‘El corazón de España’, Juan Isidoro Ciruelos Huarte, 2 de junio de 2013

Fernando Rojo, periodista de Guadalajara

Fernando Rojo, periodista de Guadalajara

No es una conspiración. Es un linchamiento. No veo posible montar una conspiración con la complicidad del Consejo Superior de Deportes. Nada gana dicho organismo en una conspiración. Sin embargo, cualquiera puede formar parte de un linchamiento. Incluso el Consejo Superior de Deportes. Por miedo, por pasividad, por el qué dirán, por ir con la masa, porque las evidencias parecen suficientes a primera vista, por ejemplificar… Cosas más raras han ocurrido. Hasta Henry Fonda estaba dispuesto a participar al principio en el linchamiento de Ox-Bow.

‘No es una conspiración, es un linchamiento’, Fernando Rojo, 16 de junio de 2013

Un PSOE con acento en la O

Ricardo Calvo, en los años 80. // Foto: Luis Barra. Archivo Flores y Abejas

Ricardo Calvo, en los años 80. // Foto: Luis Barra. Archivo Flores y Abejas

Por Concha Balenzategui

En la última semana han fallecido Ricardo Calvo y Pedro Santiago, que fueron concejales del PSOE en las primeras corporaciones del Ayuntamiento de Guadalajara. Por caprichos del destino, apenas unos días han separado la marcha de estos dos hombres que llegaron a la política activa de la mano de Javier de Irízar, primer alcalde democrático de nuestra ciudad. Descansen ambos en paz.

Corría el año 1979 cuando estos dos hombres entraban en el Consistorio junto a Irízar, convertido en el alcalde más joven de España, digamos que por una carambola. La hegemónica UCD, que se presumía ganadora en Guadalajara como en la mayor parte de España, no se había presentado a las elecciones porque sus representantes entregaron los documentos con unos minutos de retraso en el Gobierno Civil. Como resultado de esta ausencia, el voto se repartió entre Coalición Democrática (liderada por Alianza Popular), como fuerza más votada, con 7 ediles; el PSOE, con una diferencia de unas decenas de votos y los mismos concejales; el PCE, que obtuvo 4 sillones en el salón de plenos, y la ultraderechista Unión Nacional (Falange y Fuerza Nueva), con otros 3.

Pedro Santiago

Pedro Santiago, a la derecha, como teniente de alcalde de Guadalajara, junto a Javier de Irízar. // Foto: Luis Barra. Archivo Flores y Abejas.

Santiago y Calvo forman parte de esa historia reciente de una democracia en pañales que dista mucho en las formas y protocolos de la que ahora conocemos. Parece impensable, por ejemplo, que la falta de mayoría arrojada por las urnas se tradujera, en lugar de en inestabilidad y tensiones irresolubles, en un gobierno de coalición municipal en la que tenían cabida fuerzas tan aparentemente dispares como Falange Española y el Partido Comunista. Pero sus respectivos representantes, Carlos Vaamonde y Juan Ignacio Begoña, fueron ambos tenientes de alcalde, junto a Pedro Santiago y Álvaro Hernando (AP) en aquella primera corporación.

En un tiempo en que la Transición española había dado imágenes de unidad como los Pactos de la Moncloa y renuncias para el acuerdo como la propia Constitución del 78, una alianza de este calibre no parecía tan insólita como en los tiempos actuales. Además de talantes más dados a la apertura y a la negociación, pesaba en aquel experimento el hecho de que Irízar era consciente de que su Alcaldía era debida a aquel tropezón de los tres minutos, y que la voluntad popular no se había expresado enteramente en las urnas.

Qué lejana nos parece aquella política. Qué distinta aquella Guadalajara que a pasos agigantados terminaba de dejar de lado la agricultura para centrar su desarrollo en la industria, donde las multinacionales se iban uniendo a las empresas autóctonas. Luego fueron esas multinacionales las que dieron la espalda a la provincia, o la propia Guadalajara la que dio la espalda a las fábricas apostando por la construcción. Finalmente, el estallido de la burbuja dejó arruinada a una ciudad que no puede mantenerse únicamente por los servicios.

Ricardo Calvo, a la izquierda, junto a Javier de Irízar. // Foto: Luis Barra. Archivo Flores y Abejas.

Ricardo Calvo, a la izquierda, junto a Javier de Irízar. // Foto: Luis Barra. Archivo Flores y Abejas.

Y qué diferente aquel PSOE de los 80, tan pegado a los polígonos industriales y a los movimientos sociales, tan presente en las naves y en las huelgas, integrado por hombres curtidos en la clandestinidad. Un PSOE con acento en la O, de obrero. Santiago y Calvo son dos ejemplos de aquellos personajes que no pisaron la Universidad, pero que tenían las gargantas peladas de hablar en asambleas y reuniones de barrio. Santiago procedía del Alamín, cuya asociación coordinó muchos años después de dejar la política, y Calvo era de Horche. Pedro Santiago salía de Industrias Plaza, como Alfonso Trillo, que llegó a ser senador. O Luis Sevillano, que ha sido el concejal más longevo del Ayuntamiento y seguramente el último que podía encarnar esa “O” en las siglas del puño y la rosa.

Santiago fue también secretario provincial de UGT, mientras Calvo era, por aquel entonces, secretario de organización del PSOE. Calvo presidió la Mancomunidad de Aguas del Sorbe entre junio de 1979 y octubre de 1986, y se convirtió en la mano derecha de Irízar, varias veces teniente de alcalde. Años más tarde, Santiago seguía en su barrio del Alamín, con su asociación vecinal, mientras Calvo se convertía en empresario de la construcción.

Calvo no dejó el Ayuntamiento hasta 1992, también por una rocambolesca situación. Blanca Calvo, la alcaldesa de IU con tres concejales, pidió su cabeza antes de pactar con el PSOE. Además había exigido la renuncia de Irízar, Araceli Muñoz (años más tarde fue consejera de Industria, y luego directiva de Rayet), y de Fernando Planelles. Este último al final no quiso marcharse, rompió el pacto, y propició en 1992 la llegada a la Alcaldía de José María Bris, que estuvo en el poder durante 11 años. Pero aquella es otra historia.

La de hoy, la que muchos en Guadalajara han recordado esta semana en el tanatorio, es la de aquellos primeros socialistas con pocas letras y mucho mando. Aquel PSOE que sí ganaba elecciones en Guadalajara, y que en 1983, con personajes como Calvo y Santiago, obtuvo la única mayoría absoluta y el mayor porcentaje histórico registrado por este partido en la capital, con el 50 por ciento de los votos y 14 concejales (aún lejos de los actuales 16 del PP de Román).

Era seguramente el socialismo que demandaba aquella ciudad de la última parte de la Transición, con características y vecinos muy diferentes a los actuales. No caben nostalgias ni comparaciones con una realidad divergente. Pero no está de más repasar algunas improntas y valores de los de entonces, para preguntarse si han sido justamente desechados.

Condenados a perder

María Dolores de Cospedal entrando en la Audiencia Nacional para declarar como testigo en el caso Bárcenas. // Foto: hoy.es

María Dolores de Cospedal entrando en la Audiencia Nacional para declarar como testigo en el Caso Bárcenas. // Foto: hoy.es

Por Yago López

Las imágenes entrando a declarar en la Audiencia Nacional de la actual secretaria general del PP, y no olvidemos -por lo que nos toca más de cerca- presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, han recorrido estos días las televisiones de medio mundo. La repercusión social de su paso por los juzgados es innegable, en la línea del eco mediático que despierta el caso Bárcenas en el que la dirigente popular está implicada hasta el tuétano, para bien o para mal.

Cospedal ha repetido ante el juez Ruz lo que le costó tanto decir a la prensa: que no tiene nada que ver con los delitos de los que le acusa el extesorero de su partido desde que en 2008 asumió la Secretaría General del PP. Dijo en sala judicial –como tanto le gusta insistir- que no cobró sobresueldos en sobres marrones ni de otros colores, al tiempo que, al igual que un día antes sus predecesores en el cargo, negó la existencia de una contabilidad B en el partido y por tanto cada una de las acusaciones de Bárcenas.

Poco o nada se habló, porque el juez que instruye el caso no creyó conveniente, de la presunta financiación ilegal de la campaña electoral del PP en las elecciones de Castilla-La Mancha  a través de una interesada donación de Sacyr-Vallehermoso que aportó a cambio de la concesión de la contrata de basuras de la capital regional. Dejando a un lado los matices legales que separan los testigos de los imputados y las complejidades que diferencia una pieza judicial de otra y con ello el Tribunal que debe asumir cada caso en función de la condición o no de aforado del implicado, la cuestión es que pase lo que pase, se demuestre lo que se demuestre, y tarde lo que tarde en demostrarse, Castilla-La Mancha tiene todas las de perder en este asunto.

Partiendo, faltaría más, de la presunción de inocencia, y corrigiendo las palabras de los líderes socialistas que aseguran que lo que tiene pico y parece un pato es un pato, considero que en un Estado de Derecho las reglas son sencillas: ya puede parecer un pato, tener plumas y pico de pato y andar como él, que para determinar que alguien es culpable de un delito hay que demostrarlo en un juzgado. Pero en todo caso, parece que hay dos finales posibles a todo este embrollo, con sus matices por supuesto, y en los dos la región que gobierna Cospedal sale malparada.

En líneas generales pueden pasar dos cosas. Una es que finalmente se demuestre que la presidenta regional es inocente de todo lo que se le acusa, y eso la convierta por tanto en la salvadora y regeneradora del Partido Popular. Está demostrado, y así lo han confirmado varios dirigentes populares que algo no funcionaba bien en el partido ya que algunos cargos orgánicos reconocen haber cobrado en dinero negro y el que fuera su tesorero tiene cuentas millonarias repartidas por los bancos de medio mundo. Por tanto, si finalmente se descubre que Cospedal no tuvo nada que ver con todos estos chanchullos y, es más, fue ella la que puso fin a esta corrupción, su figura política quedará más que reforzada y quién sabe si esto la impulsará a animarse a su gran objetivo político (y esto es un secreto a voces): optar a la presidencia del Gobierno, su gran ambición.

Como presidenta o incluso como ministra, abandonaría Castilla-La Mancha y si te he visto no me acuerdo. Todos los ciudadanos de la región han comprobado en sus carnes las prebendas obtenidas en su comunidad  autónoma gracias a la posición nacional de su presidenta en el partido que gobierna la nación (en materia de trasvase o en la instalación del cementerio nuclear por poner un par de ejemplos). Todo un chollo. Pues ya pueden imaginar lo que les espera una vez que Cospedal quede desvinculada de la Junta y definitivamente instalada en Madrid, con empadronamiento y todo me refiero.

Pero claro, también puede demostrarse que Cospedal es corrupta hasta la médula y entre otras muchas corruptelas, cobró sobres con dinero negro y financió su campaña electoral a cambio de contratas multimillonarias. En este caso, la presidenta regional, en la que depositaron su confianza la mayoría de los castellanomanchegos que se acercaron a las urnas en 2011, acabaría condenada por reírse de todos sus votantes y ser la más corrupta en una región que juró sanear precisamente en este terreno. Con todo esto, da igual ser de derechas que de izquierdas que de centro comercial, basta con apelar al sentido común para darse cuenta que para Cospedal Castilla-La Mancha es en el mejor de los casos un trampolín para su verdadera aspiración (llegar a la Moncloa) y en el peor un vergel donde hacerse millonaria a costa del contribuyente.

Guadalajara, en fiestas ¿ Y mañana…?

Muchos pueblos de la provincia disfrutan de sus fiestas patronales. // Foto: alustante.com

Muchos pueblos de la provincia disfrutan de sus fiestas patronales. // Foto: alustante.com

Por Marta Perruca

“Media España está en fiestas”, abría ayer la noticia todos los telediarios, como cada verano cuando se aproxima el 15 de agosto. Durante estas fechas son numerosos los municipios españoles que celebran sus fiestas patronales, por supuesto, también en nuestra provincia, donde  Alique, Atienza, Congostrina, Morillejo, Brihuega, Galve de Sorbe, Mantiel, Pastrana, Peralveche, Mazarete, Torete, Pardos, Milmarcos e Hijosa, son solo algunos ejemplos.

Los noticiarios, como también lo hacía hace algunas semanas María Martín, cuando se despedía en “El Hexágono” de la Jefatura Provincial de Tráfico, alertaban también del peligro de nuestras carreteras, recordando que la mayoría de accidentes mortales que tienen lugar en estas fechas, suceden en los desplazamientos cortos. Por supuesto, no debemos dejar de llamar a la prudencia al volante, puesto que todos sabemos que estos días son muy dados a trayectos con alguna copa de más.

Algunos de nuestros municipios llevan ya algunos días inmersos en la algarabía propia de estos días festivos; otros apuraban ayer las horas para rematar los últimos preparativos. Las banderas ya se abrían paso en los balcones y las guirnaldas se cruzaban en el cielo de la Plaza, donde ya se había levantado el escenario para amenizar las verbenas. Otro año más, a los Consistorios les ha tocado ajustar el presupuesto a unos maltrechos bolsillos, pero no por ello se ha desvanecido el ambiente, que ya huele a fiesta.

Durante estos días hay un movimiento impropio de nuestros pueblos. La chiquillería juega en la plaza, el bar luce lleno hasta la bandera y hay un movimiento inusual de coches. Se observa a los vecinos hablando por teléfono, porque falta tal o cual cosa, para no se qué acto del programa. Todas las puertas de las casas, en otras estaciones cerradas a cal y canto, están ahora abiertas y las vecinas se asoman a través de las cortinas para gritar: “¡Carmen, vamos a la plaza!” y Carmen responde al otro lado “Ya va”. También los hay que sacan sus sillas de mimbre a la puerta y observan a vecinos y amigos pasar, como si de un espectáculo se tratara. Y vaya si lo es ¿Cuánto tardarán en ver en el pueblo una estampa similar? Los que hemos vivido en los pueblos de nuestra provincia lo sabemos bien: Exactamente, un año.

Todos sabemos lo que son estas fiestas de ambiente de verbena y charanga, de peñas y concursos de disfraces, tortillas, postres, etc. De campeonatos de mus o guiñote, festejos taurinos varios, procesiones de santos subiendo y bajando las calles y demás espectáculos, dependiendo de la idiosincrasia de cada pueblo. Todos hemos disfrutado alguna vez de ellas. En Molina de Aragón, cuando se aproximan estas fechas, sacamos el calendario y decidimos a qué pueblos vamos a ir, porque esto solo sucede una vez al año y hay que aprovechar.

Pero, ¿qué pasará la semana que viene? Vivimos  días de sobredosis, olvidando cada año que cuando pase esta semana el alboroto será solo la triste reminiscencia de lo que un día fueron nuestros pueblos. Llegamos en verano para disfrutar de los vermús con orquesta, de las noches de verbena, del ambiente de las peñas y charanga, sin importarnos lo que pasará mañana.

Pues lo digo yo. Mañana seremos solo los fantasmas de los que hablaba la semana pasada. Esos que chillan de frío por las calles en invierno y que si no le ponemos remedio, se irán adueñando paulatinamente de todo, hasta que no quede nada más. Nada, excepto los fantasmas.

Y me consta que no es necesario vivir todo el año en un lugar para contribuir a su mantenimiento y desarrollo. Muchos pueblos saben las cosas que se pueden conseguir desde, por ejemplo, una asociación cultural que mantiene a sus miembros informados e implicados en los asuntos municipales a través de una página en Internet y gracias a las facilidades de comunicación que ofrecen las nuevas tecnologías, por ejemplo. Hay lugares donde esos fantasmas se visten con su piel de vez en cuando para poner al servicio de su municipio su talento, ofreciendo asesoramiento en cuestiones importantes o arrimando el hombro en aquellos aspectos que al final dotan de vida a los pueblos y garantizan su mantenimiento, aun en época de fantasmas.

Es importante que se creen esos vínculos con los pueblos de verano, que en invierno no se reconocen en el espejo, porque otro año, cuando llegue agosto, querremos volver y que al abrir el grifo tengamos agua; y que si nos ponemos malos puedan atendernos en el consultorio médico. Querremos que, como cada martes y jueves, suba el pescadero, el panadero, el carnicero y el de las frutas y verduras a suministrarnos alimentos y que tengamos a quien recurrir si por ejemplo, se rompe la antena o sufrimos una avería eléctrica. Esperaremos que, como otros años, el Ayuntamiento deje abierto el wi-fi, y que el teleclub tenga sus puertas abiertas para que podamos disfrutar de los vermús en la plaza. Pero nada de eso nos quedará si dejamos que en nuestros pueblos solo vivan los fantasmas.

Los pueblos de nuestra provincia llevan todo el año esperando estos días en los que sus calles se llenan de vida y rebosan alegría y diversión, pero no olvidéis que al cabo de la semana, cuando agosto empiece a languidecer, en las calles apenas quedarán los fantasmas.

El pasto de las llamas

ublicada por el periodista Andrés Bachiller en su cuenta de Twitter.

Espectacular fotografía de Tortuero tras el que ha sido el mayor incendio en la provincia de este verano, con unas 1.300 hectáreas quemadas. // Foto: Efe.

Por Rubén Madrid

Un verano más, el fuego está poblando la provincia de paisajes de ceniza: Tortuero y Valdepeñas de la Sierra, Almoguera, Tórtola, Valdeconcha, Yunquera… Los conatos de incendio que pasan a mayores y alcanzan la categoría de incendio forestal en toda regla están siendo demasiados en los últimos días. Como consecuencia, se producen desastres ecológicos en lugares de interés medioambiental como el Parque Natural de la Sierra Norte o, lo que todavía es más importante, los sucesos amenazan la seguridad de nuestras gentes, obligando a evacuar poblaciones enteras ante la proximidad de las llamas a las casas, como ha ocurrido en Tortuero, Valdesotos o Valdeconcha.

Las condiciones meteorológicas siempre juegan en contra por estas fechas, pero la sucesión de alarmas y la importancia de los sucesos hacen obligada la pregunta: ¿existe una relación directa entre la política forestal que se está aplicando desde Medio Ambiente y esta última oleada de fuego que estamos viviendo?

De acuerdo que la chispa que desencadena la catástrofe suele saltar de una barbacoa o de una cosechadora, de un cigarrillo mal apagado (como en Tórtola), de un maldito rayo en una tarde de tormenta o del descuido humano en las tan habituales quemas de rastrojos, pero a estas alturas también sabemos que el fuego no se propaga igual en un bosque sin desbrozar que en otro donde durante los meses previos a los rigores veraniegos se ha realizado una labor de limpieza.

Va a hacer casi un año que inauguré mis artículos en este blog con un artículo precisamente sobre política forestal: decíamos entonces que los expertos recuerdan siempre que los incendios se apagan en invierno, señalando así la importancia de la política de prevención, y animábamos a la Junta a aplicar las propias palabras de la consejera María Luisa Soriano al plantear la necesidad de poner “todos los medios” en la lucha contra el fuego.

Dos vecinos observan el paisaje tras el incendio de Valdeconcha, que calcinó medio millar de hectáreas. // Foto: Efe.

Dos vecinos observan el paisaje tras el incendio de Valdeconcha, que calcinó medio millar de hectáreas. // Foto: Efe.

Insistimos un año después en el mismo mensaje: poner todos los medios pasa por reforzar los medios materiales y humanos, nunca por recortar o ajustar allí donde la demanda de esfuerzos no permite relajaciones, como demostró la oleada de incendios de 2012 y como lo está subrayando todavía con más virulencia este estío infernal.

Poner más medios es trabajar con más gente y durante todo el año, contra lo que pretenden los planes de la Junta con la empresa pública Geacam, primero con el ERE de la Junta intervenido por los juzgados y ahora con un futuro incierto que podría incluir el cierre; poner más medios pasa por mejorar la coordinación, frente a lo que denunciaba por ejemplo el sindicato CCOO en Tortuero; y poner más medios es también reforzar las dotaciones de refuerzo de los bomberos del Consorcio, cosa que tampoco Diputación está haciendo. En el mismo sentido, el cierre de una instalación como la planta de biomasa de Corduente, que se alimenta precisamente de residuos forestales, no puede tomarse como un dato positivo.

Las gentes de los pueblos vienen avisando de la situación de los montes. Al alcalde de Tamajón tampoco le ha sorprendido lo ocurrido e incluso consideraba “previsible” algo como lo ocurrido en Tortuero, donde el monte era “un polvorín”. Pese a estos comentarios y pese a nuestras sospechas, quisiera escuchar la voz de los expertos para que confirmen o descarten esta supuesta correlación entre las políticas contra incendios y la proliferación de escandalosos y peligrosos fuegos de los últimos días. La Guardia Civil está haciendo su trabajo para investigar las causas más directas de los incendios. Hay que saber si el resto de nuestras autoridades están cumpliendo también con su misión de allanar el camino a la lucha contra el fuego porque, de no ser así, resultaría imperdonable: no podemos recordar año tras año la desgracia de los pinares del Ducado de Medinaceli de 2005 y no aplicarnos el cuento.

A vueltas con el aparcamiento

El caos a la hora de aparcar, una norma en algunas calles de Aguas Vivas. // Foto: A.S.

El desorden a la hora de aparcar, una norma en algunas calles de Aguas Vivas. // Foto: A.S.

Por Abraham Sanz

Parece algo inaudito, pero la progresiva ocupación de los nuevos desarrollos de Guadalajara, hacia la zona de Aguas Vivas o las Lomas, ha motivado la nueva aparición de una serie de problemas de movilidad que llaman bastante la atención, no sólo por la falta de previsión de las diferentes corporaciones municipales que han pasado por el Ayuntamiento capitalino durante la última década que ha permitido que se traspasen los mismos problemas de los antiguos barrios a los nuevos; sino también por la falta de una mentalidad más abierta por parte de una población joven que se empeña en seguir anclada en un modelo que poco a poco hemos de desterrar tanto por el bien del medio ambiente como por el de nuestro bolsillo.

Que el coche utilitario sea la única forma de movernos tanto por la ciudad como para aproximarnos a nuestro lugar de trabajo, es una fórmula que ha de tender a la desaparición puesto que ya las familias no pueden soportar el gasto de más de dos vehículos por vivienda y, a veces, si uno solo. Sin embargo, aún muchos se resisten a esta idea debido a la reciente adquisición bien de su segundo vehículo o bien a que los adolescentes comienzan a crecer y la única forma de independencia a la que pueden aspirar inicialmente, es a la que le aporta el vehículo que se ha comprado con sus primeros sueldos. Esta mentalidad procura problemas de aparcamiento tales como los que padecen actualmente barrios como La Esperanza, Escritores, la Llanilla o el casco histórico, en otras zonas como Aguas Vivas.

A pesar de gozar de un diseño de amplios bulevares y que los edificios dispongan de su propio aparcamiento, esto no evita que cada noche, contemplemos como existen calles totalmente anegadas de vehículos en aceras o en lugares inapropiados como en diversas curvas, e incluso dificultando la salida de alguno de los garajes de la zona. Por no hablar de cuándo llega el fin de semana, donde el Bulevar de Entrepeñas, se convierte en un auténtico reguero de vehículos debido a que esta zona se ha convertido en el segundo paseo del ocio de la ciudad tras el centro comercial Ferial Plaza, debido a la importante oferta hostelera que aquí se aglutina. Si bien se actuó tanto en esta vía como en la paralela Avenida de Beleña, como en la Avenida de Alcorlo, lo cierto es que estas actuaciones no han sido suficientes y todas las vías colindantes a ambas, son un auténtico caos de vehículos aparcados sin ningún criterio y sin ningún orden.

Es muy común ver coches aparcados en la acera o dificultando el acceso al garaje. // Foto: A.S.

Es muy común ver coches aparcados en la acera o dificultando el acceso al garaje. // Foto: A.S.

El problema se agrava cuándo el Multiusos de Aguas Vivas acoge algún acto multitudinario, donde el aparcamiento es todo un artículo de lujo y el caos ya se extiende hasta las vías principales. Afortunadamente, ya se logró evitar el estacionamiento sobre la mediana de la avenida del Vado, pero la falta de previsión al introducir una instalación así, motiva esta serie de problemas de movilidad que debían haberse afrontado desde el principio con una zona de aparcamiento más voluminosa en su entorno, dado una infraestructura de estas características, se encuentra concebida para albergar grandes espectáculos. Y si a ello le unimos el caos en que se encuentra sumido el transporte público y la difícil orografía de las calles capitalinas, el uso del coche parece inevitable para muchos lo que conlleva un auténtico calvario para aparcar y auténticos quebraderos de cabeza para la Policía Municipal para regular el tráfico.

De ahí que el Ayuntamiento deba redactar un nuevo proyecto que mejore el plan de estacionamiento en este barrio de la capital y vaya supervisando el crecimiento del resto de sectores de esta zona donde, en breve, puede ocurrir lo mismo debido a la escasez de espacios destinados al aparcamiento de vehículos y al incremento de la oferta hostelera de la ciudad. Además, de actuar contra aquellos que se toman la libertad de invadir zonas peatonales para dejar su vehículo durante toda la noche, despreocupándose por completo de los perjuicios que ocasionan al peatón o a aquellas personas con movilidad reducida que precisan de mayor espacio para moverse.

Aunque el vehículo sea aún el eje que mueve nuestro pensamiento de cómo movernos por esta ciudad, debemos respetar a quienes deciden hacerlo de otras formas bien sea andando, en bicicleta o a través del transporte público, por lo que hemos de respetar los espacios habilitados para este tipo de movilidad menos contaminante y comenzar a concienciarnos de la necesidad de tratar de unirnos a esta oferta. Mientras que a la par, el Consistorio debe comenzar a replantearse su política de aparcamientos tanto en las zonas nuevas como en los antiguos barrios para evitar los atropellos que actualmente se cometen contra las vías públicas, incrementando áreas de aparcamiento o habilitando nuevos espacios como bien hicieron con el parking gratuito de El Ferial o posteriormente efectuarán en la Ramón y Cajal con el nuevo eje cultural –aunque sean más que escasos-.

Coches estacionados en curvas o en lugares que dificultan la circulación es ya algo habitual. // Foto: A.S.

Coches estacionados en curvas o en lugares que dificultan la circulación es ya algo habitual. // Foto: A.S.

No obstante, moverse en coche sigue siendo un auténtico quebradero de cabeza así como aparcarlo tanto en zona azul como en áreas de no pago, de ahí que hemos de incentivar una nueva movilidad con un mejor transporte urbano así como nuevas zonas de aparcamiento que eviten imágenes de coches amontonados en las aceras.

Otra movilidad es posible y está en nuestras manos. #findelacita

Salvachúa, la opción fácil

El presidente Retuerta, junto a Salvachúa y Jorge en la presentación del técnico. // Foto: www.guadaque.com

El presidente Retuerta, Salvachúa y Jorge, en la presentación del técnico. // Foto: http://www.guadaque.com

Por Roberto del Barrio

Consumada la demolición de los cimientos y la parte más visible de la obra de Carlos Terrazas, toca reconstruir. Tarea desagradable, ingrata e iniciada con el regusto amargo del descenso; misión que Germán Retuerta ha encomendado a Carlos Pérez Salvachúa y a Jorge Martìn.

Sin duda, una decisión sencilla, poco estridente y efectiva desde el punto de vista funcional, pues son hombres de la casa que tomarán el desafío como una gran oportunidad. Era la opción más fácil y la única que permitía solaparse, de alguna forma, con la posibilidad remota que ofrecía el milagro de la cautelarísima. Es de suponer que durante las últimas semanas este plan B se ha trabajado en el Escartín en previsión del desenlace más temido, de alguna forma un camino recorrido en un momento en el que la situación requiere agilidad máxima.

Desde ese punto de vista, el nombramiento de Salvachúa facilita la adaptación a la nueva situación impuesta por las circunstancias, aunque, sin embargo, carece de un impacto suficiente para elevar el ánimo de la afición deportivista, muy necesitada de nuevos referentes, nostálgica de sus viejos ídolos, de caras y ojos en los que creer de verdad.

No descubro nada si digo que Terrazas, dentro de su carácter extremadamente peculiar, era un auténtico líder, un maestro de la dialéctica capaz de darle la vuelta a la tortilla infinitas veces para hacer ver que la razón siempre regía en su argumento, la tuviera o no -muchas veces he discrepado con sus teorías de la sala de prensa-.

Terrazas, para bien o para mal, era la cara y los ojos del Depor, también el cerebro. Pero ya no está, y en una época de tal depresión en todos los estamentos del deportivismo se me antoja fundamental encontrar una figura que asuma ese rol (se me ocurre Carlos Pouso como ejemplo -sólo un simple ejemplo- de lo que quiero explicar). No responde al perfil Salvachúa, eterno segundo plano del cuerpo técnico salvo en los momentos de urgencia que le llevaron al banquillo -tras las destituciones de Falete y Arnaiz Lucas-. Sus apariciones, indiscutiblemente, están asociadas a malos momentos, y ahora su reto mayúsculo le pondrá ante la tesitura de hacer frente a la temporada más complicada que se recuerda, a convencer a la grada de que recupere la ilusión y a llenar, al menos en parte, el espacio del hombre que quitó todos los complejos al deportivismo.

Germán y Verónica Retuerta, durante el acto junto a aficonados del pasado jueves. // Foto: www.guadaque.com

Germán y Verónica Retuerta, durante el acto junto a aficonados del pasado jueves. // Foto: http://www.guadaque.com

Sólo el tiempo dirá si Salvachúa se esforzará en ser ese líder o volverá a asumir la función encomendada por el club con la misma actitud discreta que en las anteriores etapas. Siempre fue un hombre más de la directiva que de los entrenadores con los que compartió banquillo. Ahora le llega la oportunidad de quitarse todos los sambenitos acumulados y demostrar los conocimientos adquiridos para sacar al Depor de este atolladero 2013-2014. Sin duda, su suerte será la de todos.

Y tendrá que trabajarla y buscarla también con las dificultades de las fechas reinantes y de un presupuesto que se ajustará al máximo para capear el temporal. Los jugadores que han ido desfilando lo han hecho después de recibir propuestas muy a la baja (entre el 50 y casi el 75 por ciento de reducción en algunos casos), una muestra evidente del tipo de proyecto que requiere el momento y la categoría.

Y todo ello a dos semanas de iniciar el campeonato en el incómodo Grupo IV y con el llamamiento a la desesperada de la directiva para captar abonados. Retuerta trató de corregir su desliz de la última rueda de prensa con un acto público el pasado jueves en el que anunció precios económicos -aunque han traído polémica, no me parecen desorbitados- y el regalo de una acción del club a cada socio si se alcanza la utópica cifra de 7.000. Muy poca cosa. Y quizá el gesto llegue demasiado tarde, como las reuniones ofrecidas por el presidente a los socios que lo deseen. Sin duda, hay que reconocer el valor de la iniciativa, pero da la sensación de que la afición del Depor necesitará mucho más para volver a creer.