Cal y Arena

Juan Manuel Miranda, periodista de Guadalajara

Juan Manuel Miranda, periodista de Guadalajara

Por Juan Manuel Miranda

Los resultados del fin de semana deportivo para los equipos de Guadalajara nos han dejado, como es normal y lógico, alegrías y sinsabores.

La derrota del Deportivo en casa ante la Balompédica Linense es dolorosa. Porque nos adelantamos en el marcador antes de cumplirse el primer minuto de juego. Y porque el Escartín se estaba mostrando infranqueable, a la espera de arañar otros puntos a domicilio y apuntalar el posicionamiento del equipo en la zona noble de la tabla. Pero, visto lo visto en el campo, la victoria de la “Balona” fue lógica e incontestable. Los de La Línea conforman un bloque hecho, rodado y experimentado, que supo reaccionar con oficio ante un gol madrugador en su contra. Con fuerza, empuje y más fútbol que los nuestros, los andaluces se llevaron merecidamente los puntos.

Lo más preocupante en las filas moradas es que, aparte los habituales recambios de Grasa o Javi López por Mateo y Zazo, a la espera de lo que pueda dar de sí Koke, no se desvelan variantes ofensivas que sirvan al equipo de verdadero revulsivo para dar la vuelta a un marcador adverso.

Imagen del encuentro entre el Deportivo Guadalajara y la Balompédica Linense

Imagen del encuentro entre el Deportivo Guadalajara y la Balompédica Linense

Asimismo, el Deportivo sigue exhibiendo un bajón físico en los finales de ambos períodos que es doblemente preocupante: porque ocurre, y porque los rivales conocen que el Guadalajara prácticamente transita por “su pretemporada”.

Cambiando de balón, los chicos de Garralda cumplieron, derrotando al Puerto Sagunto en el Multiusos, pero con más nervios de los esperados y necesarios. Sobre todo en el desenlace del encuentro, cuando todo parecía encarrilado, con una renta suficiente y pocos minutos por disputar.

Es cierto que el Balonmano Guadalajara también se está haciendo. Los directores del juego afinan su batuta, buscando la distancia con los compañeros. La defensa morada está suficientemente trabajada: cumple a rajatabla las órdenes de sus entrenadores y comete pocos errores. Asusta todavía la irrupción de lagunas de juego en ataque, y se repiten los fallos incomprensibles desde los seis metros, como ya ocurriera el año pasado.

Imagen del encuentro entre el Balonmano Guadalajara y el CB Puerto Sagunto

Imagen del encuentro entre el Balonmano Guadalajara y el CB Puerto Sagunto

Lo importante es que los dos primeros puntos están en el casillero, sumados frente a un rival directísimo. Lo cual calma los ánimos de una armada que posee un gran potencial, pero a la que estamos exigiendo demasiado desde las quinielas y pronósticos.

El Brihuega, entretanto, inicia con mal pie su periplo por la Segunda División del fútbol sala. Aunque todavía es pronto para valorar la evolución de los hombres de Rubén Barrios, su valentía al arrancar el duelo con el Elche con portero jugador dice mucho de su ambición. No salió bien la jugada, pero ahí queda la intención de sorprender en un difícil debut en tierras alicantinas.

El CEBA Guadalajara, por su parte, ha logrado una primera victoria histórica en su debut en Primera Nacional, ante el Tobarra. Los chicos del Guadalajara Basket, de igual manera, dieron buena cuenta del Globalcaja Cuenca. Buenos resultados en el deporte de la canasta, aderezados con una medalla de bronce para la selección nacional absoluta masculina, cosechada este fin de semana en Eslovenia.

Lo que es deseable, para todos los clubes y disciplinas, es que los aficionados acudan a animar y acompañar a sus equipos, a estadios y pabellones, porque ahí reside la verdadera motivación para sus jugadores, técnicos, directivas y patrocinadores. Un campo sin público es como un jardín sin flores. Ganemos o perdamos…

Cuestión de enfoque

Javier Pastrana, periodista de Guadalajara

Javier Pastrana, periodista de Guadalajara

Por Javier Pastrana*

“Santiago, coño, que no te pongas bizco”. Perdita Durango. Bardem atraviesa la cabeza de Segura con un cuchillo. De la Iglesia se desespera. Es un momento dramático. No hay que hacer reír. “Lo siento amiguete, error de casting”. Hay un ERE en Geacam. El primer día que Nala llegó a casa tardó cinco minutos en hacerse caca en el descansillo. Había sangre. Nos asustamos mucho, aunque acabábamos de conocerla. Tenía una enfermedad, una grave. Es difícil hablar de cosas importantes, tener una opinión que merezca la pena compartir. También están desmantelando el sistema sanitario, por cierto. O quizás no. A lo mejor es verdad que toda esa gente sobra. Algo menos de un mes después nos ofrecieron cambiarla por otro perro. No. Ya éramos una familia… una pequeñita. Dos meses más tarde Begoña me llamó llorando. “¿Se va a morir?” A veces es imposible no quererla. Conozco a tanta gente en paro que no sé ni por dónde podría empezar a hablar del asunto. Ya ha pasado un año y pico. Me mira desde el sofá, aburrida, blanquita y peluda. No es un final. Eso es lo mejor.

Dicen que la Diputación quiere robarles competencias a los pueblos. Creo que el problema radica principalmente en las lógicas dudas que nos despierta la conducta moral de nuestros políticos. Y es verano, de noche. No ha llovido en todo el día. Hace calor y bebo un tinto de verano en una terraza del centro. La moral de nuestros políticos… Un niño pide una y otra vez a sus padres que le sigan. “He encontrado un charco gigante”. La moral… Las promesas electorales… La responsabilidad de los electores. “Es gigante, de verdad”. Uno a uno se los lleva a todos. Nala, Begoña y yo tenemos un escondite secreto… Bueno no. Tenemos una hora secreta. Vamos allí, con otros perros, para jugar a escondidas. Es la única hora en la que nos dejan hacerlo. Si hay que madrugar para jugar, se madruga. Faltaría más, con lo cara que está la diversión en estos días. Creo que el número de suicidios entre los jóvenes ha aumentado mucho desde que empezó la crisis. No me siento capaz de hablar de nada serio. Hay demasiada información. Demasiadas verdades… y encima me falta personalidad para defender una postura propia.

Tengo miedo del suicidio. Tengo miedo de que me golpee, como la muerte. No a mí, a algunos de los míos, que es menos grave, pero más cruel. Tiene sesenta o setenta años, cuatro hijos, nietos, un número indeterminados de gatos, dos perras y un pajarito que recogió de la calle. Chel es un poco protestona. Nira es capaz de estar horas dejando que la acaricien. Empiezo a ser realmente consciente de mi propia mortalidad. Y eso que aún no sé nada. “Es que es gigante, papa, de verdad”. Tengo ganas de ver ese charco. Con tanta gente dependiendo de ella, da la sensación de que los animales son los únicos que la hacen compañía.

A veces, cuando habla de la soledad, me recuerda a mí. Cada vez que Begoña llega a casa, sale corriendo a recibirla, levantando la patita. A mí me espera, paciente, boca arriba. Espera que vaya para rascarle la barriga. Es vaga, mimosa y digna. También me recuerda a mí. ¿Dónde estará el dichoso charco gigante? ¿Existirá realmente? ¿Será para mejor la reforma de la Administración local? ¿Es verdad que implantar guardias localizadas en las ambulancias de emergencias no implica riesgos para la población? Al delegado de la Junta sólo parecen interesarle los toros. Los empleos, los despidos, los servicios básicos… esas son cosas de las que se ocupan las empresas privadas. Los toros no. Los toros son bien de interés cultural.

Hay un chico bailando con su madre. Él tiene unos 30 años y síndrome de Down. Ella a lo mejor no es su madre. No sé qué pensar, pero sonrío. Sin malicia, que conste. Es sólo que hay cosas que te hacen sonreír. Hacen falta sonrisas. Si no, no creo que hubiera aumentado el número de suicidios. “Te encanta hablar de ti mismo”, me recriminaron con cariño una vez. No soy tan cínico como para tratar de negarlo. El cinismo me lo guardo para el trabajo, como todos los periodistas. ¿De verdad puede haber un charco gigante en medio de la ciudad cuando ni siquiera ha llovido? Salgo corriendo a buscarlo.

Si no estuviera en casa, tumbada en el sofá, es muy probable que Nala hubiera salido corriendo conmigo. La que sí está es Begs, que me mira con una sonrisa en los labios.  Lo encuentro y es verdad, es gigante. El Plan de Cuenca del Tajo. Madre mía, de dónde ha salido tanta agua… ¿y tantos suicidios? Creo que nada de lo que escribo a diario me ayuda a levantarme por las mañanas. Creo que nada de lo que hablan las radios o los periódicos me importa realmente. Seré un egocéntrico. ¿De qué merece la pena hablar cuando te dejan escribir de lo que te da la gana? A lo mejor, de aquellas cosas que no entiendes, de las que te enternecen o de las que te ayudan a levantarte todas las mañanas. Es una cuestión de enfoque, supongo. De verdad, el charco es gigante… A lo mejor esta columna se merecía algo más serio. Lo siento… Error de casting, amiguetes.

* Javier Pastrana es licenciado en periodismo y técnico de imagen. A mediados del año 2003 entró como becario en el periódico Nueva Alcarria, donde tras varios años cubriendo la información provincial se instaló en la sección de cultura en la que continúa desarrollando su labor diaria. 

Prensa para hoy

Presentación de la Tribuna de Cuenca, el pasado martes. // Foto: Junta de Comunidades

Presentación de la Tribuna de Cuenca, el pasado martes. // Foto: Junta de Comunidades

Por Concha Balenzategui

Una noticia positiva en la prensa regional. En lugar del cierre continuado de medios de comunicación, del que en nuestra provincia hemos tenido sangrante experiencia, la apertura de una nueva cabecera, y además en formato de papel. La vecina Cuenca ha asistido esta semana a la reaparición del periódico La Tribuna, ahora con periodicidad de cinco días a la semana. Renace de la mano de los mismos empresarios que decidieron clausurarlo hace cuatro años, y con una plantilla formada en buena medida por antiguos trabajadores. El grupo Promecal, que mantiene cabeceras en Castilla y León y otras provincias de Castilla-La Mancha, fue también el que cerró hace cuatro años La Tribuna de Guadalajara.

La reencarnación de La Tribuna en Cuenca se viene justificando por la falta de existencia en aquella provincia de un diario en papel, tras el cierre del veterano El Día de Cuenca, el pasado marzo. Hay que precisar que desde hace algunos meses, a Cuenca le nació otro periódico, el semanario Las Noticias de Cuenca, impulsado por antiguos trabajadores de El Día, y que la nueva Tribuna no sale a diario, sino de miércoles a domingo. En definitiva, que Cuenca sigue sin diario.

Guadalajara es la otra provincia española que no tiene ningún diario propio, aunque hace unos años llegó a tener tres, además de un bisemanario, una revista en papel couché y un semanario gratuito. No insisto en el duelo por la pérdida, que ya ha sido abordado en este foro hexagonal en anteriores ocasiones. Y abro un paréntesis: ¿Qué quieren? Estos seis redactores -y otros que han pasado por aquí los domingos- somos especialistas en periodismo, pero también sabemos de cierres de medios y de desempleo.

Fin del paréntesis y prosigo con el caso de Guadalajara, a la luz de la nueva situación en Cuenca. ¿Se puede hacer un empresario de la comunicación un planteamiento similar en nuestra provincia? A priori, no. Actualmente aquí se publica un bisemanario y un gratuito quincenal. Mencionaré también el boletín municipal mensual que ha puesto en marcha Antonio Román, aunque no pertenece al mismo plano informativo, porque sí compite, y además en ventajosas condiciones, con el resto de medios en la búsqueda de ingresos publicitarios.

Ciertamente, la existencia del folleto Guadalajara 30 días y la pervivencia de otras cabeceras no satisface ni de lejos las necesidades de información de nuestra sociedad provincial, en criterios de pluralidad. Pero está claro que deja poco margen para un nuevo proyecto con costes de impresión, que son impresionantes, y valga la redundancia. Tampoco hay que olvidar que en el reparto del pastel publicitario -no cabe hablar de tarta en nuestro maltrecho tejido empresarial- pelean por las migajas además las emisoras de radio y la multitud de micromedios digitales.

Sé que circulan por Guadalajara algunos rumores de un proyecto de un nuevo papel, no sé si en los quioscos o en los buzones. Como en la Facultad nos enseñaron que el rumor no es noticia, y la noticia no es tal hasta que la confirmen varias fuentes distintas, no ahondaré en ello.

Pero la experiencia me dice que es posible y probable, a pesar de todo lo dicho, que en 2014 veamos aparecer algún nuevo periódico en Guadalajara, con el horizonte puesto en las elecciones de 2015. Todos conocemos medios que nacieron en vísperas electorales y que pervivieron poco más allá del recuento de votos. Pero también otros de los que se decía lo mismo duraron más de 20 años. Así qué no se sabe qué pasará con los proyectos, estos de Cuenca o los que pudieran surgir en Guadalajara, pero me apostaría a que son pan -si pagan a los trabajadores- para hoy, y hambre para mañana. Dada la situación del colectivo de periodistas, cualquier iniciativa creadora de empleo en el sector sería bien recibida. Pero cuestión distinta es saber si un periódico nacido en estas circunstancias cumple la misión, en términos acuñados por Dolores de Cospedal en la presentación de La Tribuna, de “informar, formar y ser el orgullo de la sociedad democrática”. El empresario de Promecal, Antonio Méndez Pozo, señaló en el mismo acto que la función de un periódico es la de ser “testigo de la autoestima de una sociedad como la que hoy nos acoge”. Pues en Guadalajara debe estar por los suelos.

En el ambiente de “buen rollo” creado junto a las casas colgadas, Cospedal quiso hablar de otra buena noticia para el colectivo, la tramitación del Colegio Oficial de Periodistas. Ciertamente, ha sido un anhelo y una reivindicación de la profesión, pero llega en un momento en que ésta se encuentra en vías de extinción. En definitiva, como no se den prisa en los trámites, acabamos todos “reconvertidos” en otra cosa (conozco ya varios periodistas agricultores, administrativos o teleoperadoras) y no hay un mínimo quorum para su constitución. Esperemos que no pongan cuotas muy altas, o alguno tendrá que empeñar el teclado y la grabadora para colegiarse.

La única respuesta es ciudadana

Imagen del salón de actos donde se desarrollará el TEDxAlcarria 2013. // Foto: tedxalcarriast.com

Imagen del salón de actos donde se desarrollará el TEDxAlcarria 2013. // Foto: tedxalcarriast.com

Por Yago López

Si hay algo más desalentador que la crisis y sus consecuencias, con la ausencia de empleo como principal estandarte, es la falta de soluciones que hay sobre la mesa y por extensión la nula perspectiva de futuro, desde luego a corto pero alarmantemente también a medio o a largo plazo. Es duro acudir a las oficinas del SEPECAM pero lo es más ver en blanco su tablón de anuncios, tanto en la sección de empleo como en la de oferta formativa.

Por todo ello, y ante la pasividad de la administración pública, que para tener como máxima y urgente prioridad la creación de empleo por encima del resto de competencias –como se encargó de gritar de pueblo en pueblo la señora Cospedal cuando aún era aspirante a presidenta-, ha demostrado que: o bien la predisposición de volcar sus esfuerzos en esta materia era una mera estrategia electoral o los dirigentes elegidos son simplemente incapaces, aunque también pudiera ser perfectamente una mezcla de ambos factores.

Lo cierto es que hasta el momento solo la iniciativa ciudadana ha planteado soluciones y acciones tangibles encaminadas a resolver los problemas reales derivados de la crisis económica. Lo vimos con los desahucios con la creación de una plataforma que se vuelca con las personas afectadas y actúa hasta donde sus limitaciones le dejan, y a veces incluso más allá. También lo vemos con la proliferación de bancos de alimentos organizados por vecinos voluntarios en los distintos municipios de la provincia. Son ellos y no las instituciones los que dan respuesta a esta grave situación y están impidiendo que, al menos de manera extendida, la población con menos recursos pase hambre.

Precisamente de la mano de ciudadanos comprometidos, o por lo menos activos y con intención de promover un cambio social ante el ensimismamiento general, llega a Guadalajara la próxima semana TEDxAlcarriaST, una iniciativa que nace con el objetivo de convertirse en una cita anual que “sirva de impulso a la actividad innovadora de la ciudad a través del descubrimiento del talento local y la puesta en común de ideas y proyectos”.

Este evento surge inspirado en la organización internacional sin ánimo de lucro TED, creada hace ya cuarto de siglo en California y dedicada desde entonces a las Ideas que Merecen la pena Difundir (“Ideas Worth Spreading). Su funcionamiento general consiste en la celebración de jornadas en las que pensadores y profesionales ofrecen su experiencia a través de conferencias de corta duración y espacios de debate con los asistentes de manera completamente gratuita. Por TED han pasado personalidades como Bill Gates, Al Gore, Jane Goofal, Isabel Allende o Gordon Brown, entre otros.

En Guadalajara la propuesta es más modesta pero no por ello menos interesante. En esta primera edición que tendrá lugar el 26 de este mes de septiembre, bajo el lema “despertando el talento local”, en el salón de actos del Edificio Multidepartamental de la Universidad de Alcalá de Henares se ha conformado un equipo de ponentes de diversas disciplinas que a priori promete. Un consultor, un arquitecto, diversos ingenieros, una filósofa, un músico o un deportista de élite contarán su experiencia e ideas en el marco de esta iniciativa. Entre las conferencias, encontramos la aportación de viejos conocidos de la capital, como Blanca Calvo (quién fuera alcaldesa de la capital y sobre todo directora de la Biblioteca de Dávalos hasta su reciente jubilación) o Daniel Martínez Batanero (concejal en su día del Ayuntamiento de Guadalajara y actual director general de Nuevas Tecnologías de Castilla-La Mancha).

La iniciativa promete, aunque habrá que ver si su desarrollo tiene lugar acorde con las expectativas que despierta. De momento, algo es algo, y sin duda es siempre una buena noticia que personas con un nivel de preparación como los citados den un paso adelante y propongan cambios ante el inmovilismo de la administración, que solo esperen en su bunker de comodidad a que amaine el temporal por obra y gracia de dios.

Nada nuevo bajo el sol

El PP manda un mensaje de tranquilidad a los más de 37.000 pensionistas de la provincia. // Foto: www.elpais.com

El PP manda un mensaje de tranquilidad a los más de 37.000 pensionistas de la provincia. // Foto: http://www.elpais.com

Por Marta Perruca

Y de nuevo hojeo los diarios para dar forma a esta entrada y me encuentro con el típico comunicado con el que el PP provincial pretende apagar fuegos, o mejor dicho, tranquilizar a los más de 37.000 pensionistas de la provincia a cerca de lo que propone el anteproyecto de Ley de Reforma de las Pensiones. Un escueto texto que a mí, al menos, no me aclara nada, pero eso sí, tenemos que estar tranquilos porque el objetivo es “conservar y consolidar el sistema público de pensiones, dar tranquilidad y seguridad a los pensionistas y garantizar la seguridad financiera del sistema”.

¿Y cómo se va a conseguir todo eso? Pues muy fácil. Las pensiones, a partir de 2019, no se calcularán con el IPC, sino mediante una compleja fórmula matemática que tendrá en cuenta el índice de sostenibilidad y el de revalorización. Y explican los populares: “El primero estará ligado a la esperanza de vida, y el segundo supondrá que independientemente de la situación económica del país, las pensiones no se congelarán”. Pues es verdad, me quedo más tranquila, oiga. Pero por si acaso, siguen arrojando luz al asunto y señalan que las pensiones no van bajar porque se contempla “una actualización mínima actual del 0,25 por ciento y una máxima de 0,25 sobre el IPC”. De lo de la pérdida de poder adquisitivo no  dicen nada, claro.

Y según a qué lado se mire hay quien ve el vaso medio lleno y quien lo ve medio vacío. Yo, por mi parte, me quedo con la reflexión de Iñaki Gabilondo: Como dice un viejo proverbio árabe “La primera vez que se produce un engaño, la culpa es del que engaña; la segunda vez, del que se deja engañar” y ya cuando te engañan ocho, nueve y hasta diez veces…

“Nihil novum sub sole” como dice aquella alocución latina. Así que vuelvo a sentirme un poco estúpida cuando en un primer ejercicio de acercamiento me pregunto cómo va a hacer este Gobierno para garantizar  –cito textualmente- “ que los mayores cobren una pensión justa y los pensionistas de mañana cobren como sus abuelos”, ahorrando al mismo tiempo 809 millones de euros a las arcas de la Seguridad Social solo en este año. Otros cálculos a largo plazo hablan de 33.000 millones de euros. Y otra vez me repito en otra cuestión de sentido común. Está pasando en la Sanidad y también en la Educación. Cada vez que claudicamos retrocedemos en un camino en el que luego será muy complicado avanzar. Entonces llegará el momento de las lamentaciones y pensaremos en lo que podríamos haber hecho y no hicimos y recordaremos esta segunda década del siglo XXI decisiva de nuestra historia, un tiempo propicio para el cambio, pero en el que, en lugar de aprovechar las rachas de viento, renunciamos a tantas cosas…

Y yo, ya sabréis, o quizá no, que soy una persona optimista por naturaleza y me dicen “crisis” una y otra vez, y yo vuelvo a repetir: “oportunidad”. “Si lo puedes imaginar lo puedes lograr. Si lo puedes imaginar lo puedes crear”, decía Albert Einstein.

A mí me encantan las grandes historias. A menudo pienso que no me enamoro tanto de las personas como de la historia que me ha llevado a ellas. El caso es que hace unos meses cogí un libro al azar de la estantería. Un título que rescaté del trastero justo el año pasado cuando hacía la mudanza: “El médico de Lhasa” de T. Lobsang. En mi casa los libros tienen vida propia. Aparecen en los lugares más insospechados. A veces pienso que no soy yo la que decido el próximo libro que voy a leer, sino que ellos me eligen a mí. Y de esta manera este libro comenzó a leerse prácticamente solo, por el simple hecho de estar allí y tener el tamaño perfecto de mi bolsillo para mis tardes de paseo. Al abrirlo me sorprendió descubrir algunas hojas de libreta dedicadas a mi hermano mayor. Este libro fue un regalo de una antigua novia que tuvo hace más de 20 años. Aquella chica había marcado los pasajes que más le gustaban del libro recortando la esquina superior: “La persona imagina que puede hacer esto y lo otro y, efectivamente, puede hacerlo. Mientras la imaginación le dice que puede, la “voluntad” quiere realmente que lo haga”, dice uno de ellos.

Recuerdo aquella infancia en la que no necesitábamos que nadie nos animaran a la lectura porque aquella vieja colección de Emilio Salgari, los títulos que muchos atesoramos en nuestras estanterías de la editorial Salvat o las obras de de Julio Verne ya planteaban un reto suficiente a una temprana curiosidad. Quizá es que en mi casa los libros tienen vida propia y nos eligen, sin más.

Y nada nuevo hay bajo el sol, pero con esta cita de Einstein arrancaba otra de las noticias que leía hoy sobre las “V Jornadas de Animación a la Lectura de Azuqueca” destinadas a padres y madres, con un programa prometedor y unos invitados de excepción, y ayer mismo leía este pasaje del libro que un día una vieja novia regaló a mi hermano, y a mí me encantan las grandes historias.

Si hablamos de asentar las bases, me gusta el planteamiento de estas jornadas, que entiende que los libros, al fin y al cabo, son un alimento para el alma; la chispa que enciende esa imaginación con la que al final se logran las cosas, porque de la cita de Einstein se desprende que  el único límite es el que determine nuestra imaginación y hay otros muchos caminos por andar, otras nuevas oportunidades que se esconden detrás de la palabra “crisis”.

Nada nuevo bajo el sol.

Una oposición cerrada por fiestas

El alcalde hace balance en la despedida de las Ferias, el domingo. // Foto: Ayto. de Guadalajara.

El alcalde hace balance en la despedida de las Ferias, el domingo. // Foto: Ayto. de Guadalajara.

Por Rubén Madrid

No me atrevo a decir que las Ferias y Fiestas que acaban de celebrarse en la capital arriacense han sido sin duda las mejores de los últimos siete años, como ha defendido el alcalde, pero aún me atrevo menos a decir lo contrario. Sobre todo después de escuchar los balances de la oposición.

Si yo fuese concejal de Festejos estaría ampliamente satisfecho al escuchar los condescendientes comentarios de quienes precisamente deben ejercer la labor de vigilancia y sacar punta, si cabe, a este asunto que puede parecer menor, pero que no lo es: ni por el interés que suscita en la calle ni por las cifras presupuestairas manejadas, que hacen de esta semana la más inversora del año.

Queda la duda de si los concejales de la oposición han librado en bloque en Ferias, han disfrutado de lo lindo (en ese caso, que lo admitan) o se han quedado sin ideas que aportar a una siempre saludable crítica constructiva de cara a las próximas ediciones.

Actuación de Festitiriguada. / Foto: R.M.

Actuación de Festitiriguada. / Foto: R.M.

Valerio había pedido su comparecencia con varios días de adelanto y se puso delante de los micrófonos cuando a alguno todavía le olía el culo a pólvora. Pero en su rueda de prensa del lunes a primera hora confundió el balance de Ferias con un comentario de su experiencia personal en la vuelta al tabajo tras el fin de semana. Porque en realidad a la ciudadanía le interesa muy poco si la portavoz socialista lo pasó bien en los conciertos de Melendi y de Barricada, como confesó. Lo que los ciudadanos, especialmente sus votantes y los miembros del equipo municipal/comisión de festejos, quieren escuchar es una opinión bien armada sobre el desarrollo general de los eventos, sobre la consideración que le merece la calidad de los actos en consonancia con los costes que entre todos empleamos y sobre las novedades en la programación, que son en realidad las que marcan la diferencia de un año para otro.

Y es aquí donde la desgana fue notable, porque la portavoz socialista aseguró incluso que no había habido novedades, cuando los encierros en punta y la transformación del Titiriguada en el engendro Festitiriguada bien merecerían un balance aparte en cada uno de los casos.

Hay quien ha pensado que Valerio anda con la mente centrada en Madrid, donde las fiestas son en primavera. No se trata de criticar por criticar, sino de aportar un punto de vista agudo a una semana en la que entre todos proyectamos tanto corazón como talonario. Cabe esperar más entusiasmo. Los ocho concejales del grupo socialista pueden (y deben) cumplir con su compromiso ciudadano. Que la portavoz del equipo diga apenas que el programa es continuista como si fuese una crítica y adjudique todo el mérito del buen desarrollo de las fiestas a la madre naturaleza (mejor habría sido apuntarle el tanto, ya puestos, a la Virgen de la Antigua), es una aportación tremendamente pobre.

Ni tampoco la la tarea acabaría aquí, sino que apenas debería comenzar ahora: es momento de bucear entre facturas, comprobar si acaso hay cuentas infladas o incumplimientos de contratos por parte de las empresas que hacen su agosto con nuestro alborozo de septiembre. No por estar en fiestas hay que ser menos exigentes. Ni tampoco es ninguna ocurrencia. Les aseguro que en otras provincias me he topado con concejales de oposición que se tiran una noche en vela debajo del flexo y tirando de calculadora y que ofrecen no sólo titulares ingeniosos en sus balances, sino también conclusiones contundentes, incluyendo cifras que, obviamente, nunca serán difundidas a los cuatro vientos por los miembros del equipo de gobierno.

Tampoco IU llega mucho más lejos, aunque al menos ha prometido esforzarse en pedir los números reales y aporta alguna idea propia, aunque su balance general tenga la misma letra que el del año pasado y, por lo menos, que el antepasado. “Mentiríamos si dijésemos que ha sido un desastre, porque no sería verdad, pero tampoco hay que exagerar con la maravilla con que nos ha obsequiado el señor Carnicero”, ha dicho José Luis Maximiliano.

Primer encierro de estas Ferias. / Foto: Lainformacion.com.

Primer encierro de estas Ferias. / Foto: Lainformacion.com.

Echa de menos el portavoz y coordinador provincial de IU, según su rueda de prensa de ayer, los conciertos más ‘minimalistas’ de antaño en el Infantado, exige que el pregón salga de nuevo a la calle, critica el gasto en los encierros y vuelve a destacar la “desconexión” entre los epicentros de la fiesta, a pesar (recuerda, y hace bien) de los 4,3 millones de euros pagados por las arcas públicas para habilitar el nuevo recinto ferial. Son, a pesar de todo, brochazos gordos para evaluar toda una semana de festejos. Dichas así, tampoco creo que al alcalde le hayan preocupado demasiado estas notas negativas  sobre la semana de festejos.

¿Por qué esta aparente desidia? El balance de Ferias lleva camino de ser un acto más de fin de fiesta, como la traca o los fuegos artificiales. Es obvio que en el PSOE e IU hay más ganas de hablar de la paralización judicial del megacontrato. Pero nada impide abordar dos asuntos importantes como se merecen: pensémoslo en términos de coste económico, porque gastamos en estas fiestas patronales más de medio millón de euros, según el presupuesto declarado, dejando aparte gastos derivados de la necesidad de redoblar esfuerzos en limpieza o seguridad.

El concejal del ramo, Jaime Carnicero, habló largo y tendido para ofrecer sus impresiones. La oposición, no. Y no creo ser el único ciudadano al que el somero repaso de PSOE e IU le ha suscitado un reguero de dudas y preguntas sobre asuntos concretos de esta edición…

  1. ¿Qué opinan PSOE e IU del desfile de Ferias? ¿Creen que se ajusta al coste? Después de una cuarta edición tematizada, ¿prefieren este modelo o el anterior que mezclaba en una misma comitiva a peñas y carrozas?
  2. ¿Qué opinan de las actuaciones musicales? Al margen de sus gustos personales, ¿qué les parece el cartel: es variado y de calidad? ¿Comparten con Carnicero que se han traído las mejores actuaciones musicales posibles y que no cabían otras al margen de Melendi, Hombres G o Supermartxé, cuando también estaban de gira artistas como Loquillo o M-Clan, que esos días tocaron gratis en Trillo y Meco, por no hablar de Quique González, Fito o Pablo Alborán?
  3. ¿Mantendrían los socialistas e IU en el futuro un festival de teatro popular con comedia ligera para el público más maduro, como se ha hecho por vez primera este año con gran respusta de público en la Plaza Mayor? ¿Abre las puertas esta iniciativa a otro tipo de teatro en la calle en fiestas?
  4. ¿Qué balance concreto hacen de la feria taurina? ¿Qué alternativas proponen a esas manchas de cemento que la propia Valerio destacaba, sobre todo en la última corrida? Si los carteles no son malos, ¿qué falla? ¿Juega en contra de la feria del año siguiente la excesiva permisividad del palco para ofrecer tan baratos los trofeos a los toreros y abrir la puerta grande?
  5. ¿Cómo juzgan los concejales de la oposición la principal apuesta de esta feria, los encierros en punta?
  6. ¿Cómo resolverían Valerio y Maximiliano el problema de la división del ambiente festivo entre el Ferial y el eje Santo Domingo-Fuente de La Niña? ¿Son las zonas verdes el mejor escenario para las prácticas de los peñistas? ¿Se pueden condicionar las ayudas públicas a las peñas a su presencia definitiva en el nuevo recinto? ¿O prefieren desperdigar las atracciones, tómbolas y chuerrerías por el merendero de San Roque y a los pies del Panteón?
  7. ¿Qué les parece el Festitiriguada? ¿Creen que ha sido un digno sucesor del Titiriguada? ¿Deben mantenerse ambos conceptos, uno en ferias y otro, como se pretendía, en otra ubicación del calendario cultural? ¿Creen que el paso de la organización de una asociación a una empresa ha ganado en profesionalidad?
  8. Y, como curiosidad, ¿qué opinan del respaldo que dio con su presencia a la feria taurina el consejero de Cultura, Marcial Marín, frente a la total ausencia en cualquier otro de los actos culturales?
  9. ¿Están de acuerdo con el destino a Cáritas, Manos Unidas y/o Fundación Nipace de las recaudaciones benéficas de algunos de los actos?
  10. ¿Qué actos concretos consideran que le sobra al programa de Ferias y qué le falta?

Casi todas estas preguntas apenas han merecido análisis profundos en los balances del lunes y el martes. Por eso, si yo fuese Carnicero, me tomaría la callada por respuesta (positiva). En mi caso, insisto, no sé si han sido las mejores Ferias y Fiestas desde 2007 (para la financiación disponible, creo que también las pasadas fueron estupendas). De lo que sí estoy seguro ahora es de que no han sido las peores Ferias desde que Valerio y Maximiliano están en la oposición.

El pulso de los pueblos

Por Abraham Sanz

La Diputación apoya un nuevo año a que los comercios del medio rural sigan latiendo.

La Diputación apoya un nuevo año a que los comercios del medio rural sigan latiendo.

Dice un dicho popular que “mala carretera, lleva a mal pueblo” y en su arreglo ya lleva enfrascada varios años la Diputación Provincial para lograr que la red provincial dirija a todos los conductores a buenos y hospitalarios pueblos como los existentes en Guadalajara. Pero en ellos la vida no es fácil desde el gran éxodo rural que tuvo lugar en la provincia durante el último cuarto del siglo XX donde la mayor parte de la población vio en las emergente industria de la capital o del Corredor del Henares un refugio para su economía y para comenzar una nueva vida, siendo el pueblo ya ese lugar donde acudir los fines de semana o verano para disfrutar con la familia o amigos.

No obstante, hubo un porcentaje de población que no quiso renunciar a seguir viviendo en su localidad natal, tratando de ganarse la vida mediante la implantación de pequeños negocios  con los que asegurar que sus propios vecinos pudieran tener, al menos, un bar donde reunirse, una pequeña tienda donde aprovisionarse bien de alimento, electrodomésticos o de diversos materiales; un horno para el pan o algún establecimiento hotelero donde, en las poblaciones con mayor tirón turístico, lograr atraer viajeros que a la postre servirían para apoyar su economía local. Con esta fórmula muchos pueblos lograron mantenerse durante las décadas de los 80 y los 90, junto con grandes inversiones como las que supusieron las dos centrales nucleares en Guadalajara con todo el conglomerado de servicios que a su lado llevaban. Colegios e institutos florecían por algunas zonas de la Alcarria o de la Sierra que tiempo atrás parecían condenadas al ostracismo y una población joven rebrotaba en estos entornos. Jóvenes que ahora, en un número mayor, también cambiaron el aire del pueblo por la polución de la ciudad en busca de oportunidades que, en principio los primeros no podían darles.

Durante la última década, los intentos de arraigar población en los núcleos rurales a través de ayudas gracias a los grupos de Acción Local y diferentes iniciativas de la Diputación, al menos consiguieron que el corazón de muchos pueblos al menos latiera, a pesar de que la mayoría de sus funciones vitales se encontraban en pleno proceso de desaparición. Y como la vida en un pueblo no sólo se traduce en la cantidad de vecinos que allí habitan, sino en tomar el pulso al comercio local, ya con la anterior Corporación Provincial se decidió poner en marcha una ayuda a los pequeños establecimientos situados en el entorno rural. Lugares donde ya no se busca sólo el negocio, sino en poder dotar al municipio de los servicios fundamentales para que aún pueda seguir latiendo.

En principio se orientó a municipios de menos de 250 habitantes, pero ya el año pasado, el equipo de Gobierno popular –que con acierto ha mantenido esta ayuda- elevó esta cifra hasta los 300. Y es que mantener una pequeña tienda o un bar en este tipo de localidades es algo sólo reservado para valientes y románticos que quieren ver como su pueblo puede mantener ciertas facilidades sin necesidad de tener que acudir a la capital. Sinceramente, la cuantía no es que sea una auténtica panacea -140.000 euros a repartir entre 176 comercios-, pero si sirve para afrontar gastos que ya sí que harían casi inviable que un negocio de estas características lograse sobrevivir en el medio rural.

Este esfuerzo de la Diputación Provincial permite que el corazón de estos pequeños pueblos pueda seguir bombeando unos años más así como continuar en el intento de seguir fijando población en estos núcleos rurales a lo que, la crisis, puede otorgar de nuevo un protagonismo inesperado, puesto que muchos ya aburridos de toparse contra el mismo muro en la ciudad, decida regresar al pueblo para volver a buscarse las habichuelas como años atrás. Durante los últimos años, la ayuda –cuya cuantía apenas ha variado- ha estado repartida entre la misma o parecida cantidad de comercios; quien sabe si en un par de años, la Institución Provincial se ve en la tesitura de tener que aumentarla, porque el regreso de población al mundo rural es una realidad. Ojalá, puesto que no sólo permitiría revalorizar algunas partes de la provincia y así dotarlas de mejores infraestructuras para conseguir que aquella Guadalajara, aquella provincia que circulaba a dos velocidades, vea como por fin la lenta comienza a acelerar, eso sí, con paso firme y sereno.