Exigencia máxima

Toledo, referente morado en ataque, luchando por un balón. Foto: Guadaque (Óscar de Marcos)

Toledo, referente morado en ataque, luchando por un balón. Foto: Guadaque (Óscar de Marcos)

Por Ana G. Hernández

El Deportivo Guadalajara rompió ayer una racha de tres jornadas sin ganar. Tres jornadas que corresponden a tres partidos ante rivales que aspiran al play-off, como son el Cartagena, la Hoya de Lorca y el Albacete Balompié. Lo hizo después de fajarse de otro equipo que también ronda la zona alta de la clasificación, La Roda. Sí, han leído bien, La Roda y zona alta de la clasificación. Sin menos preciar a los rodeños y al pichichi de la categoría, Arturo, no me gustaría meter en el mismo saco al Deportivo Guadalajara que a los manchegos. El Depor aspira a más y La Roda no debería ser rival, en ningún caso, capaz de deshacerse de esas aspiraciones de grandeza de los morados.

Sin embargo, ésta Roda sí que puede servir para que el equipo de Pérez Salvachúa de un espaldarazo. Y es que, si nos atenemos a la clasificación, los rodeños son el único equipo de la llamada “zona media-alta” que ha sido capaz de doblegar el Guadalajara. Eso sí, con matices y previo cambio de sistema. No hay que olvidar que dos penaltis, el primero muy claro y el segundo no tanto, y la maestría de Javi López han dado los tres puntos.

Hablo del cambio de sistema porque parece que el técnico todavía no dio con la tecla definitiva. No en vano, dependiendo del rival, del partido y de su marcha, funciona mejor el 4-1-4-1 o el 4-1-3-2, colocando a Quique en banda o en punta de ataque junto a Toledo. Ante La Roda, mejor la dupla en ataque de la segunda mitad. Ante el Albacete, los cuatro mediocampistas. Eso sí, Quique rinde bien donde le pongas, da igual la marcha del partido y el rival.

Además de hacer hincapié en que La Roda es el primer aspirante a algo que el Depor vence, el triunfo llegó después de remontar un gol en contra. Se trata de la segunda vez que esta temporada los morados dan la vuelta a un marcador adverso y eso sin contar la pequeña hazaña que lograron los de Pérez Salvachúa en el Carlos Belmonte. El estado de euforia logrado en tierras albaceteñas se prolongará una semana más gracias a la remontada en el otro derbi regional.

Y con todo esto que quiero decir, que el Depor debe aspirar a mucho más que a ganar a La Roda. El calendario es, medianamente, favorable de aquí al final de la primera vuelta y los morados no se pueden permitir fallar. La locomotora echa humo. El tren de los play-off no espera a nadie.

¿Kike dependencia?

La lesión de Kike Plaza y el pobre bagaje ofensivo del BM Guadalajara en Granollers (18-18 a falta de nueve minutos) plantearon una duda: la Kike dependencia. El pichichi de la Liga Asobal se rompió y con él se marcharon sus apabullantes siete goles por partido.  Una baja muy sensible y que quizá, en esos nueve minutos sin anotar en Granollers, se echó en falta. Pero una baja que este sábado en el David Santamaría apenas se notó. Y digo apenas porque los primeros lances fueron vacilantes. Costó varios minutos que la defensa hiciera lo que nos tiene acostumbrados y que el ataque encontrara las cosquillas a la zaga del Anaitasuna. Quizá costó por la ausencia del referente del equipo o quizá porque, simplemente, el equipo estaba frío.

Javi Parra, con un 100% de acierto, anotó cuatro goles. Foto: Guadaque (Óscar de Marcos)

Javi Parra, con un 100% de acierto, anotó cuatro goles. Foto: Guadaque (Óscar de Marcos)

Lo que está claro es que el sábado el BM Guadalajara cerró cualquier tipo de debate acerca de la “Kike dependencia”. Jorge Silva se enfundó el traje de máximo artillero y anotó los siete tantos del pichichi. Javi Parra, Edu Reig, Víctor Vigo y Valadao (cuatro dianas cada uno) secundaron al lateral portugués. El Anaitasuna fue un juguete en las manos de los alcarreños. Mención especial para Bozalongo, uno de los jugadores menos utilizados por parte de Mateo Garralda. Asumido su rol, tras la lesión de Kike Plaza, el de Logroño empieza a contar en las rotaciones. Fue pieza clave en la defensa morada y recompensó al míster con una gran actuación.

Por tanto, si el equipo no tiene “Kike dependencia”, ¿por qué se atascó de aquella manera en Granollers? Dejemos a un lado la inestimable actuación de Schulz bajo los palos. La razón salta a la vista, solo con mirar un par de estadísticas: los partidos a domicilio. Gijón, Huesca, Ciudad Encantada, Ademar y Granollers. Cinco duelos, un punto. Pero vayamos más allá, cinco duelos, un punto y minutos finales para olvidar, a excepción del partido ante el Ademar de León en el que la ‘pájara’ se hace extensible a todo el segundo tiempo. Cuando un problema se ha repetido en tantas ocasiones, no se puede hacer la vista gorda. Este BM Guadalajara no padece de “Kike dependencia”, padece de “casa dependencia”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.