SOS por el castillo de Galve

Rosa Herrero, secretaria de la Asociación Castillo de Galve

Rosa Herrero, secretaria de la Asociación Castillo de Galve

Por Rosa Herrero*

Puede que para muchas personas se trate solo de un conjunto de piedras en las que los poderes públicos no deberían perder ni un segundo teniendo en cuenta las urgencias de la crisis. Para otros, se trata de salvaguardar el patrimonio como instrumento cultural de calado, pero también con el fin de convertirlo en un motor de dinamización económica. Huelga decir que los miembros de la Asociación Castillo de Galve, creada en 2006 con el fin de salvar de la ruina a este monumento, nos encontramos en éste último grupo. Invertir en patrimonio no es un gasto ni un derroche. Es una medida inteligente cuyos efectos positivos se multiplican si se hace con acierto.

Quienes promovimos la asociación, vecinos y oriundos del pueblo, nos marcamos un doble propósito: por un lado, hacer visible el problema, contar a la opinión pública el estado de degradación del castillo; y, por otro, impulsar su rehabilitación. Siete años después, seguimos en la brecha. El primer objetivo se ha satisfecho parcialmente y el segundo aún está muy lejos.

Castillo de Galve de Sorbe. // Foto: Asociación Castillo de Galve

Castillo de Galve de Sorbe. // Foto: Asociación Castillo de Galve

Galve de Sorbe es un municipio de apenas 130 habitantes, con una población escasa y envejecida y una escuela pública que este curso ha cerrado por primera vez en su historia. Sin embargo, de su pasado relevante dan buena prueba las dos picotas, los escudos y lienzos que aún sobreviven en varias fachadas y, sobre todo, el castillo medieval. Se trata de un edificio del siglo XV levantado por la familia de los Estúñiga sobre otro anterior mandado construir por el Infante Don Juan Manuel. Pese al deterioro, es uno de los monumentos de mayor valor histórico de la Sierra de Guadalajara. Layna Serrano, cronista provincial, describió la Torre del Homenaje de Galve como “una de las más bellas de los desmochados castillos de la provincia”.

No abundaremos en los elementos artísticos y arquitectónicos que atesora el castillo. Nos remitimos a la bibliografía que reseñamos más abajo. Nuestra tarea como asociación es evitar que el castillo se derrumbe, el destino que le espera si nadie frena su destrozo progresivo. El edificio, que entonces era propiedad de la Casa de Alba, fue subastado en 1971 en la Delegación de Hacienda en Guadalajara. Fue adquirido por 1,4 millones de pesetas por un empresario catalán que luego lo revendió a su actual propietario, Enrique Calle Donoso, un empresario radicado en Madrid que también posee en la provincia el castillo de Riba de Santiuste.

El dueño decidió acometer unas obras en el castillo entre mediados de los setenta y los ochenta del siglo pasado. Fue un conjunto de intervenciones arbitrarias y sin el asesoramiento técnico adecuado. Así lo entendió el Ministerio de Cultura que, a través de Bellas Artes paró las obras en seco ante el uso indebido de materiales y la incorporación de elementos impropios en un inmueble del siglo XV. Por ejemplo, tapiar con ladrillos parte de la fachada exterior o levantar muros de hormigón en determinadas zonas del interior.

Imagen del tejado interior del Castillo de Galve de Sorbe. // Foto: Asociación Castillo de Galve

Imagen del tejado interior del castillo de Galve de Sorbe. // Foto: Asociación Castillo de Galve

El castillo inició en ese momento un proceso de deterioro fruto del abandono al que le ha sometido el dueño y el pasotismo de las administraciones públicas. Los desprendimientos en el exterior, especialmente en la Torre del Homenaje –la parte más importante del edificio desde el punto de vista histórico-, son constantes. La secuencia de fotografías a lo largo de los últimos años permite certificar la progresiva ruina del castillo. Dentro, la situación es aún más vejatoria: puertas viejas, sillas rotas, bazofia de todo tipo, hierbas, maleza, plásticos, uralita…

Interior del Castillo de Galve de Sorbe. // Foto: Asociación Castillo de Galve

Interior del castillo de Galve de Sorbe. // Foto: Asociación Castillo de Galve

El edificio se ha convertido en un vertedero indigno en un monumento de este calibre. La Asociación Castillo de Galve emprendió desde sus inicios una serie de iniciativas encaminadas a forzar la rehabilitación de este inmueble. Mantuvimos contactos con la Junta de Castilla-La Mancha, la Diputación de Guadalajara y el Ayuntamiento de Galve en un intento a varias bandas destinado a desbloquear la situación. Asimismo, también contactamos con el dueño del edificio, quien desde el primer momento mantuvo una actitud entre distante y soberbia hasta el punto de rechazar la ayuda económica que el Gobierno regional le ofreció durante la anterior legislatura.

En noviembre de 2006, tras recoger más de 1.300 firmas exigiendo la rehabilitación del edificio, la Asociación Castillo de Galve negoció el borrador de un contrato de cesión de uso con el propietario que contemplaba un periodo máximo de cesión de 50 años. Parecía el principio del fin de la pesadilla, pero todo se fue al garete por la indolencia de las principales partes implicadas. La Administración regional vio la operación con recelo (nunca invierte en un monumento que no es de titularidad pública), el dueño se echó para atrás y la oportunidad se perdió en el limbo.

El fracasado intento de buscar una solución que no implicara ni la venta del edificio ni la expropiación abocó al castillo al abandono absoluto, teniendo en cuenta que el dueño rompió la baraja por completo y se desentendió (más si cabe) del monumento. Las presiones desde Galve, entre ayuntamiento, asociación y convocatorias sociales, fructificaron a partir de 2007 en la exigencia formulada por la Junta de Castilla-La Mancha al dueño para que éste presentara un proyecto de rehabilitación serio.

Según la resolución de la Comisión Provincial de Patrimonio, los cuatro requisitos solicitados por la Junta al dueño fueron los siguientes:

1.- Consolidación general de los paramentos de cerramiento exterior del castillo, al fin de evitar los desprendimientos de los elementos y materiales sueltos que puedas originar el deterioro de fábricas y posibles daños a las personas, principalmente consolidación de la torre del homenaje y consolidaciones en las coronaciones de los muros perimetrales de cerramiento del recinto

2.- Limpieza general y desescombro de los diversos compartimentos interiores.

3.- Estudio, catalogación y recuperación de los elementos procedentes del castillo que se encuentran sueltos, tanto en el interior como en el exterior de la edificación.

4.- Cubrición de los compartimientos interiores realizados en el castillo al fin de evitar la entrada de agua y el deterioro de los elementos interiores.

El propietario presentó en 2010 el proyecto integral destinado a rehabilitar el castillo que no contemplaba una restauración integral, pero sí al menos los parámetros indicados por la Administración. Sin embargo, los técnicos de Patrimonio, con buen criterio, rechazaron el proyecto e instaron al dueño a subsanar las deficiencias que presentaba. Y ahí se acabó la historia porque al señor Calle Donoso se le debió agotar la paciencia y desistió en su intento. Nunca más se supo y el proyecto se quedó en un cajón.

Torre del Castillo de Galve de Sorbe. // Foto: Asociación Castillo de Galve

Torre del castillo de Galve de Sorbe. // Foto: Asociación Castillo de Galve

Ante el comportamiento irresponsable del propietario, nuestra asociación exigió a la Junta de Comunidades que cumpliera la ley e iniciara un procedimiento sancionador. A finales de 2010 mantuvimos una entrevista con Luis Martínez, entonces director general de Patrimonio, en la que admitió la posibilidad de expropiar el edificio y, en todo caso, confirmó la incoación de un expediente de sanción al dueño que acarrearía una multa económica. Debido a la lentitud del proceso administrativo y jurídico que se abría, la Junta reclamó a la asociación paciencia y discreción. Lo hemos cumplido fielmente. Llevamos dos años esperando la materialización de este expediente sancionador, pero no hemos notado ningún avance. Por ello, nuestra entidad acaba de pedir una entrevista personal (ya lo hizo sin éxito el pasado año) tanto con el consejero de Cultura, Marcial Martín, como con el delegado provincial de la Junta, José Luis Condado. Nuestra intención es pedirles información sobre este proceso. El Ayuntamiento de Galve de Sorbe tampoco tiene constancia oficial del estado actual de la sanción al dueño. La falta de transparencia, unida a la imposibilidad de recursos económicos, es lo último que le faltaba al castillo para completar su desdicha.

La Junta de Castilla-La Mancha, antes del cambio de gobierno, admitió en boca del entonces director general de Patrimonio haber actuado de forma negligente en el caso del castillo galvito. Para nosotros es una declaración relevante, pero estéril. Lo mollar es cambiar la predisposición, tanto del titular privado como de las administraciones públicas, y salvar el edificio.

El castillo de Galve, igual que el resto de castillos de España, está declarado por ley Bien de Interés Cultural (BIC). El propietario del edificio, al tenerlo abandonado y en un pésimo estado, está violando tanto la Ley de Patrimonio Histórico Español (16/1985) como la recientemente aprobada Ley de Patrimonio Histórico de Castilla-La Mancha (4/2013).
En concreto, el punto 1 del artículo 23 de la ley regional de Patrimonio señala: “Los propietarios, poseedores y demás titulares de derechos reales sobre bienes integrantes del Patrimonio Cultural de Castilla-La Mancha están obligados a conservarlos, cuidarlos y protegerlos adecuadamente para asegurar su integridad y evitar su pérdida, deterioro o destrucción”.

Vista trasera del Castillo de Galve de Sorbe. // Foto: Asociación del Castillo de Galve

Vista trasera del castillo de Galve de Sorbe. // Foto: Asociación Castillo de Galve

Con relación a las obligaciones de los poderes públicos, el citado artículo insta a éstos a garantizar “la conservación, protección y enriquecimiento del Patrimonio Cultural de Castilla-la Mancha de acuerdo con lo establecido en esta Ley y en la normativa urbanística que resulte de aplicación”. La norma también indica que “cuando los propietarios, poseedores o demás titulares de derechos reales sobre bienes integrantes del Patrimonio Cultural castellano-manchego no realicen las actuaciones necesarias para el cumplimiento de las obligaciones previstas en el apartado 1, la Consejería competente en materia de Patrimonio cultural les requerirá para que lleven a cargo dichas actuaciones”.

La legislación autonómica también incluye la posibilidad de imponer multas coercitivas a los dueños de patrimonio que no cumplan con sus obligaciones. En concreto, señala sanciones de hasta 6.000 euros con periodicidad mensual.
Tras aprobar una moción municipal en apoyo del castillo en el Ayuntamiento de Galve de Sorbe, el Ministerio de Cultura remitió una carta en mayo de 2006 en la que recordaba que el artículo 37.3 de la Ley del Patrimonio Histórico español estable que “es causa justificativa de interés social para la expropiación por la Administración competente de los bienes afectados por una declaración Bien de Interés Cultural, el peligro de destrucción o deterioro o un uso incompatible con sus valores”.

Nada de esto se está cumpliendo en el castillo de Galve de Sorbe, sumido en el desamparo y la podredumbre. ¿De verdad que no merece correr mejor suerte una de las joyas del patrimonio de nuestra Serranía?

La situación que atraviesa la fortaleza, tal como ocurre en muchos otros monumentos olvidados, es fruto de la insensibilidad hacia el patrimonio histórico. La crisis económica ha acentuado esta realidad. “Guadalajara es la provincia con más fortificaciones, pero no es la más poblada ni es la más rica para mantenerlos”. Lo dijo precisamente en Galve, en julio de 2007, el doctor José Luis García de Paz, investigador del patrimonio recientemente fallecido y amigo infatigable de nuestra causa, durante una jornada de divulgación de los castillos de la provincia.

Sabemos que si en tiempos de vacas gordas no obtuvimos casi ningún resultado, ahora en medio de las vacas flacas la empresa se torna casi utópica. Pese a ello, ni la Asociación Castillo de Galve ni los vecinos del pueblo vamos a desfallecer. Pedimos colaboración a la sociedad en este empeño y agradecemos las muestras de adhesión que hemos recibido a lo largo de todos estos años. Son el mejor estímulo para el futuro.

BIBLIOGRAFÍA

CONDE SUÁREZ, Raúl: «El castillo de Galve pierde la batalla de la historia». Alcarria.com, 01.09.2002 [publicado antes en Guadalajara Dos Mil].
http://alcarria.com/2002/09/el-castillo-de-galve-pierde-la-batalla-de-la-historia/
Ídem: “El reino de la uralita”. Nueva Alcarria, 29.06.06.
http://www.lagarlopa.com/el-reino-de-la-uralita/
Ídem: “Los castillos, una asignatura pendiente”. El Decano de Guadalajara, 08.08.08.
http://www.lagarlopa.com/los-castillos-asignatura-pendiente/
GARCÍA DE PAZ, José Luis. Castillos y fortificaciones de Guadalajara. Editorial Nueva Alcarria. Guadalajara, 2007.
HERRERA CASADO, Antonio. Guía de Campo de los castillos de Guadalajara. Aache ediciones. Guadalajara, 2000.
JIMÉNEZ ESTEBAN, Jorge (1992). Castillos de Guadalajara. Pentahlon. pp. 127.
LAYNA SERRANO, Francisco. Castillos de Guadalajara. Aache ediciones. Guadalajara, 1994.

 

*Rosa Herrero es Secretaria de la Asociación Castillo de Galve, entidad fundada en 2006 entre varios vecinos y oriundos del pueblo con el apoyo del Ayuntamiento de la localidad. La asociación promovió en 2006 un manifiesto de apoyo al castillo que reunió 1.300 firmas, entregadas posteriormente al Gobierno de Castilla-La Mancha. En junio de 2007 organizó la I Jornada Cultural ‘Castillos de Guadalajara’, que reunió a dos centenares de asistentes y una selección de ponentes de lujo con especialistas destacados en la materia. La entidad ha promovido decenas de actos culturales, divulgativos y reivindicativos alrededor de este monumento. Además, ha negociado directamente tanto con el dueño como con las distintas administraciones en la búsqueda de soluciones que permitan salvar de la ruina al castillo. 

7 pensamientos en “SOS por el castillo de Galve

  1. fidel,esta claro que con situaciones como en la que esta el castillo,con la ley que no se aplica,un propietario pasota,las autoridades desaparecidas y ni se les espera ,estan pidiendo a gritos otras formas de actuar,burgos y su barrio el gamonal y su lucha para que escuchen los politicos son un ejemplo. ? todos los serranos en defensa de su patrimonio¿,mucho animo galvitos?.

    • Yo pienso exactamente lo mismo; en la recogida de firmas no se exige ni la cesión del castillo por parte del propietario al ayuntamiento; ni tampoco se denuncia ante el defensor del pueblo. Llevo mucho tiempo intentando reunir firmas, pero creo que ésta no es la solución porque en las firmas no se exige nada.

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