La letra pequeña del emprendimiento

Los autónomos se quejan de la subida de las bases de cotización. // Foto: Europa Press

Los autónomos se quejan de la subida de las bases de cotización. // Foto: Europa Press

Por Abraham Sanz

Incentivar el emprendimiento ha de ser una máxima en los actuales tiempos de crisis donde el mercado laboral es incapaz de absorber el elevado número de personas en desempleo. Son muchos los mensajes que desde la organización política en el poder que se lanzan a la ciudadanía en este sentido y es más, la propia sociedad parece haber aceptado el envite y en los últimos datos del paro ya se evidenciaba una notable subida en el conjunto de autónomos que habían forjado su propia empresa, arriesgando sus ahorros e invirtiéndolo todo en apostar por una idea que les permitiera crearse su propio empleo. No es tarea fácil sin duda porque, si bien, los trámites legales se han aliviado mucho para conseguir que este paso sea más fácil de dar; lo que siempre ha sido una traba para lanzarse a esta aventura ahora mismo lo es más: la elevada cuota que se ha de pagar en concepto de cotización a la Seguridad Social.

Es evidente que aunque te conviertas en una persona que cree su propia persona que se gestione de forma autónoma has de pagar una cuantía por este concepto, dado que esto significa que desde el Gobierno se puedan financiar una serie de prestaciones y servicios de carácter público que sean de calidad; sin embargo, el incremento de la cotización contemplando como se está propiciando el desmoronamiento de nuestro estado del Bienestar con abundantes recortes en el aspecto sanitario y educativo especialmente, te lleva a pensar que el incremento de este tipo de cotizaciones o impuestos, no es más que una vía para que la clase trabajadora, finalmente, pague los platos rotos de una crisis que ellos no generaron.

Si realmente se quiere incentivar el emprendimiento en un país como España donde no existe una cultura emprendedora tan potente como en otros países europeos, lo primero que se debe hacer es mirar alrededor y contemplar como es el sistema impositivo español el que más presión fiscal ejerce sobre las personas que buscan el autoempleo. Y si además, ahora la cuota se incrementa un 22% pasando de 256,7 euros a 313,4, hará que más de uno se piense dos y hasta tres veces asumir este riesgo en un periodo en el que, además, la falta de fluidez del crédito motiva que la situación de las personas que o bien se han embarcado en estas empresas o bien estudian la posibilidad, siga siendo de un gran riesgo.

Es más, tampoco existe un programa de ayudas eficaz que permita dar una opción más fácil a aquellos que deciden emprender en época de crisis donde, un margen de uno o dos años con una presión fiscal más liviana y con ayudas de lo público por la creación de empleo, serían vitales para que muchos se lanzaran a esta aventura del autoempleo. Bien es cierto que la nuestra conciencia todavía se encuentra vinculada (y mucho) a la cultura del pelotazo, aquella que consiste en buscar la receta mágica en un periodo de tiempo corto para presumir de ganancias e idea; cuando emprender es todo lo contrario. Es una carrera de fondo. Apostar por una idea y trabajar diariamente en conseguir que esta, cada día, vaya recogiendo sus frutos a costa de muchas horas, de mucho trabajo y de mucho esfuerzo.

De ahí que sean muchas las ideas que circulan por las mentes de los ciudadanos, pero que sean pocos los que gozan de un respaldo financiero suficiente con el que pensar emprender dado los elevados costes fijos a los que se debe hacer frente a la hora de montar tu propia empresa donde, desconoces totalmente si tu facturación te permitirá lo primero, afrontar estos costes y, lo segundo, que si una vez pagados estos puede ser rentable a largo plazo. Por este motivo, el arranque de muchos de estos negocios de emprendedores se fragua en la sombra, lejos de la legalidad que permita a las personas que están detrás evaluar sus gastos, la viabilidad y rentabilidad de la idea, antes de embarcarse en un maremágnum de gastos que le lleve a un pozo sin salida.

Sin duda, la letra pequeña del emprendimiento, está en estos elevados costes tanto en lo que se refiere a la cotización de la Seguridad Social como a la espectacular subida del Impuesto sobre el Valor Añadido que se ha fraguado durante la crisis, elevando éste hasta el 21%, encareciendo así el coste de sus productos motivando a muchos a tratar de asumir una parte de este impuesto en aras a conseguir mantener su ritmo de ventas, aún a costa de perder en su facturación. En definitiva, antes de emprender es mejor estudiar la viabilidad del proyecto que se busca establecer y, sobre todo leer la letra pequeña para que no nos den gato por liebre.

Un seguro desde los once metros

Javi López celebra el tanto de la victoria el día del Cádiz. Foto: Lydia López

Javi López celebra el tanto de la victoria el día del Cádiz. Foto: Lydia López.

Por Ana G. Hernández

Es muy curiosa la forma en la que el Deportivo Guadalajara ha salido del atolladero en el que estaba inmerso. Dos penaltis en el descuento, dos goles de Javi López y seis puntos. La plantilla morada ha salvado la primera bola de partido. Ahora toca arrebatar la cuarta plaza al Cádiz y cumplir con el objetivo de estar en el play-off de ascenso a Segunda División. No será nada fácil conseguirlo.

Estas dos victorias pueden dar al Depor ése remanso de paz que se echaba en falta en las últimas fechas. Los tirones de orejas de Pérez Salvachúa parece que dieron sus frutos, aunque de penalti y en el último minuto. Después de que Espín saliera a la palestra, el capitán dio la talla en El Carpio de Córdoba. Y si el murciano y Akrong fallaban, Álvaro Campos resolvía las posibles incidencias. No en vano, la zaga alcarreña continúa siendo el gran hándicap de este Guadalajara, a pesar de no encajar ningún tanto en los dos últimos duelos. El problema, que siguen produciéndose errores en el centro de la defensa, aunque no supongan goles. Pero que no supongan goles, no es excusa para evitar los fallos defensivos.

El técnico dejó claro en rueda de prensa lo que añora de alguno de sus pupilos: compromiso. Precisamente, ésa será la cualidad indispensable que exigirá a sus dos nuevos jugadores, Rubén Arroyo y Rida. El marroquí debutó con la elástica morada ayer ante el filial cordobés y lo hizo con muy buen pie. Y es que, fue éste último el que provocó la pena máxima que le valdrían los tres puntos al Deportivo.

Volviendo a las penas máximas, Javi López se ha erigido como salvador del Deportivo Guadalajara con permiso de Quique González, por supuesto. El delantero vallisoletano es el gran referente, ya sea en la punta de lanza del ataque o escorado en la banda. Pero a estas alturas de la temporada, el goleador morado necesitaba un socio que le respaldara los días en los que no está acertado de cara a la portería rival, rara avis, y Javi López se ha erigido en ese socio predilecto. Lo ha hecho sin hacer ruido y desde el punto de penalti.

La seguridad con la que el malagueño se enfrenta a ese lance es vital para el equipo. Cuatro de cuatro y nueve puntos a la faltriquera. La Roda, en dos ocasiones, el Cádiz y, ahora, el Córdoba B ya conocen la determinación con la que Javi López ejecuta las penas máximas. Sin embargo, el Depor no debería de esperar a que el colegiado de turno pite una penalti a su favor en el minuto 90 para conseguir la victoria. Claro que las penas máximas son un recurso tan válido como cualquier otro, pero también que es complicado que se produzcan día sí y día también. Los de Pérez Salvachúa no pueden escudarse en éste lance para lograr los objetivos. El Depor necesita más.

El 2014 en blanco

Cambiando de tercio, pero sin salirme del deporte rey, hoy quiero dedicar unas líneas al Azuqueca. Al igual que en el comienzo de la temporada, el cuadro rojinegro no ha comenzado con buen pie el 2014. Los de Miguel López se han vuelto a tropezar en las mismas tres piedras de la primera vuelta: Almansa, Atlético Ibañés y Puertollano. A pesar de que se mantiene la misma estructura de temporadas pasadas, éste Azuqueca no es el mismo y no lo voy a descubrir yo ahora tras 22 jornadas de Liga.

Los rojinegros también perdieron en el partido de la primera vuelta. Foto: Club Deportivo Puertollano

Los rojinegros también perdieron en el partido de la primera vuelta. Foto: Club Deportivo Puertollano.

La marcha de jugadores clave unido a que la mayoría de equipos ya sabe como contrarrestar el juego azudense son las causas para entender el devenir de este año. Después de varias campañas consiguiendo el milagro del play-off, digo milagro por el presupuesto más bien reducido con el que cuenta la entidad rojinegra, la normalidad se ha impuesto en el San Miguel. Éste año el Azuqueca no será el equipo revelación, ni estará en los puestos altos de la clasificación, ni sorprenderá con sus resultados, pero aprenderá la lección de resistir aunque las cosas vayan mal dadas.

SOS por el castillo de Galve

Rosa Herrero, secretaria de la Asociación Castillo de Galve

Rosa Herrero, secretaria de la Asociación Castillo de Galve

Por Rosa Herrero*

Puede que para muchas personas se trate solo de un conjunto de piedras en las que los poderes públicos no deberían perder ni un segundo teniendo en cuenta las urgencias de la crisis. Para otros, se trata de salvaguardar el patrimonio como instrumento cultural de calado, pero también con el fin de convertirlo en un motor de dinamización económica. Huelga decir que los miembros de la Asociación Castillo de Galve, creada en 2006 con el fin de salvar de la ruina a este monumento, nos encontramos en éste último grupo. Invertir en patrimonio no es un gasto ni un derroche. Es una medida inteligente cuyos efectos positivos se multiplican si se hace con acierto.

Quienes promovimos la asociación, vecinos y oriundos del pueblo, nos marcamos un doble propósito: por un lado, hacer visible el problema, contar a la opinión pública el estado de degradación del castillo; y, por otro, impulsar su rehabilitación. Siete años después, seguimos en la brecha. El primer objetivo se ha satisfecho parcialmente y el segundo aún está muy lejos.

Castillo de Galve de Sorbe. // Foto: Asociación Castillo de Galve

Castillo de Galve de Sorbe. // Foto: Asociación Castillo de Galve

Galve de Sorbe es un municipio de apenas 130 habitantes, con una población escasa y envejecida y una escuela pública que este curso ha cerrado por primera vez en su historia. Sin embargo, de su pasado relevante dan buena prueba las dos picotas, los escudos y lienzos que aún sobreviven en varias fachadas y, sobre todo, el castillo medieval. Se trata de un edificio del siglo XV levantado por la familia de los Estúñiga sobre otro anterior mandado construir por el Infante Don Juan Manuel. Pese al deterioro, es uno de los monumentos de mayor valor histórico de la Sierra de Guadalajara. Layna Serrano, cronista provincial, describió la Torre del Homenaje de Galve como “una de las más bellas de los desmochados castillos de la provincia”.

No abundaremos en los elementos artísticos y arquitectónicos que atesora el castillo. Nos remitimos a la bibliografía que reseñamos más abajo. Nuestra tarea como asociación es evitar que el castillo se derrumbe, el destino que le espera si nadie frena su destrozo progresivo. El edificio, que entonces era propiedad de la Casa de Alba, fue subastado en 1971 en la Delegación de Hacienda en Guadalajara. Fue adquirido por 1,4 millones de pesetas por un empresario catalán que luego lo revendió a su actual propietario, Enrique Calle Donoso, un empresario radicado en Madrid que también posee en la provincia el castillo de Riba de Santiuste.

El dueño decidió acometer unas obras en el castillo entre mediados de los setenta y los ochenta del siglo pasado. Fue un conjunto de intervenciones arbitrarias y sin el asesoramiento técnico adecuado. Así lo entendió el Ministerio de Cultura que, a través de Bellas Artes paró las obras en seco ante el uso indebido de materiales y la incorporación de elementos impropios en un inmueble del siglo XV. Por ejemplo, tapiar con ladrillos parte de la fachada exterior o levantar muros de hormigón en determinadas zonas del interior.

Imagen del tejado interior del Castillo de Galve de Sorbe. // Foto: Asociación Castillo de Galve

Imagen del tejado interior del castillo de Galve de Sorbe. // Foto: Asociación Castillo de Galve

El castillo inició en ese momento un proceso de deterioro fruto del abandono al que le ha sometido el dueño y el pasotismo de las administraciones públicas. Los desprendimientos en el exterior, especialmente en la Torre del Homenaje –la parte más importante del edificio desde el punto de vista histórico-, son constantes. La secuencia de fotografías a lo largo de los últimos años permite certificar la progresiva ruina del castillo. Dentro, la situación es aún más vejatoria: puertas viejas, sillas rotas, bazofia de todo tipo, hierbas, maleza, plásticos, uralita…

Interior del Castillo de Galve de Sorbe. // Foto: Asociación Castillo de Galve

Interior del castillo de Galve de Sorbe. // Foto: Asociación Castillo de Galve

El edificio se ha convertido en un vertedero indigno en un monumento de este calibre. La Asociación Castillo de Galve emprendió desde sus inicios una serie de iniciativas encaminadas a forzar la rehabilitación de este inmueble. Mantuvimos contactos con la Junta de Castilla-La Mancha, la Diputación de Guadalajara y el Ayuntamiento de Galve en un intento a varias bandas destinado a desbloquear la situación. Asimismo, también contactamos con el dueño del edificio, quien desde el primer momento mantuvo una actitud entre distante y soberbia hasta el punto de rechazar la ayuda económica que el Gobierno regional le ofreció durante la anterior legislatura.

En noviembre de 2006, tras recoger más de 1.300 firmas exigiendo la rehabilitación del edificio, la Asociación Castillo de Galve negoció el borrador de un contrato de cesión de uso con el propietario que contemplaba un periodo máximo de cesión de 50 años. Parecía el principio del fin de la pesadilla, pero todo se fue al garete por la indolencia de las principales partes implicadas. La Administración regional vio la operación con recelo (nunca invierte en un monumento que no es de titularidad pública), el dueño se echó para atrás y la oportunidad se perdió en el limbo.

El fracasado intento de buscar una solución que no implicara ni la venta del edificio ni la expropiación abocó al castillo al abandono absoluto, teniendo en cuenta que el dueño rompió la baraja por completo y se desentendió (más si cabe) del monumento. Las presiones desde Galve, entre ayuntamiento, asociación y convocatorias sociales, fructificaron a partir de 2007 en la exigencia formulada por la Junta de Castilla-La Mancha al dueño para que éste presentara un proyecto de rehabilitación serio.

Según la resolución de la Comisión Provincial de Patrimonio, los cuatro requisitos solicitados por la Junta al dueño fueron los siguientes:

1.- Consolidación general de los paramentos de cerramiento exterior del castillo, al fin de evitar los desprendimientos de los elementos y materiales sueltos que puedas originar el deterioro de fábricas y posibles daños a las personas, principalmente consolidación de la torre del homenaje y consolidaciones en las coronaciones de los muros perimetrales de cerramiento del recinto

2.- Limpieza general y desescombro de los diversos compartimentos interiores.

3.- Estudio, catalogación y recuperación de los elementos procedentes del castillo que se encuentran sueltos, tanto en el interior como en el exterior de la edificación.

4.- Cubrición de los compartimientos interiores realizados en el castillo al fin de evitar la entrada de agua y el deterioro de los elementos interiores.

El propietario presentó en 2010 el proyecto integral destinado a rehabilitar el castillo que no contemplaba una restauración integral, pero sí al menos los parámetros indicados por la Administración. Sin embargo, los técnicos de Patrimonio, con buen criterio, rechazaron el proyecto e instaron al dueño a subsanar las deficiencias que presentaba. Y ahí se acabó la historia porque al señor Calle Donoso se le debió agotar la paciencia y desistió en su intento. Nunca más se supo y el proyecto se quedó en un cajón.

Torre del Castillo de Galve de Sorbe. // Foto: Asociación Castillo de Galve

Torre del castillo de Galve de Sorbe. // Foto: Asociación Castillo de Galve

Ante el comportamiento irresponsable del propietario, nuestra asociación exigió a la Junta de Comunidades que cumpliera la ley e iniciara un procedimiento sancionador. A finales de 2010 mantuvimos una entrevista con Luis Martínez, entonces director general de Patrimonio, en la que admitió la posibilidad de expropiar el edificio y, en todo caso, confirmó la incoación de un expediente de sanción al dueño que acarrearía una multa económica. Debido a la lentitud del proceso administrativo y jurídico que se abría, la Junta reclamó a la asociación paciencia y discreción. Lo hemos cumplido fielmente. Llevamos dos años esperando la materialización de este expediente sancionador, pero no hemos notado ningún avance. Por ello, nuestra entidad acaba de pedir una entrevista personal (ya lo hizo sin éxito el pasado año) tanto con el consejero de Cultura, Marcial Martín, como con el delegado provincial de la Junta, José Luis Condado. Nuestra intención es pedirles información sobre este proceso. El Ayuntamiento de Galve de Sorbe tampoco tiene constancia oficial del estado actual de la sanción al dueño. La falta de transparencia, unida a la imposibilidad de recursos económicos, es lo último que le faltaba al castillo para completar su desdicha.

La Junta de Castilla-La Mancha, antes del cambio de gobierno, admitió en boca del entonces director general de Patrimonio haber actuado de forma negligente en el caso del castillo galvito. Para nosotros es una declaración relevante, pero estéril. Lo mollar es cambiar la predisposición, tanto del titular privado como de las administraciones públicas, y salvar el edificio.

El castillo de Galve, igual que el resto de castillos de España, está declarado por ley Bien de Interés Cultural (BIC). El propietario del edificio, al tenerlo abandonado y en un pésimo estado, está violando tanto la Ley de Patrimonio Histórico Español (16/1985) como la recientemente aprobada Ley de Patrimonio Histórico de Castilla-La Mancha (4/2013).
En concreto, el punto 1 del artículo 23 de la ley regional de Patrimonio señala: “Los propietarios, poseedores y demás titulares de derechos reales sobre bienes integrantes del Patrimonio Cultural de Castilla-La Mancha están obligados a conservarlos, cuidarlos y protegerlos adecuadamente para asegurar su integridad y evitar su pérdida, deterioro o destrucción”.

Vista trasera del Castillo de Galve de Sorbe. // Foto: Asociación del Castillo de Galve

Vista trasera del castillo de Galve de Sorbe. // Foto: Asociación Castillo de Galve

Con relación a las obligaciones de los poderes públicos, el citado artículo insta a éstos a garantizar “la conservación, protección y enriquecimiento del Patrimonio Cultural de Castilla-la Mancha de acuerdo con lo establecido en esta Ley y en la normativa urbanística que resulte de aplicación”. La norma también indica que “cuando los propietarios, poseedores o demás titulares de derechos reales sobre bienes integrantes del Patrimonio Cultural castellano-manchego no realicen las actuaciones necesarias para el cumplimiento de las obligaciones previstas en el apartado 1, la Consejería competente en materia de Patrimonio cultural les requerirá para que lleven a cargo dichas actuaciones”.

La legislación autonómica también incluye la posibilidad de imponer multas coercitivas a los dueños de patrimonio que no cumplan con sus obligaciones. En concreto, señala sanciones de hasta 6.000 euros con periodicidad mensual.
Tras aprobar una moción municipal en apoyo del castillo en el Ayuntamiento de Galve de Sorbe, el Ministerio de Cultura remitió una carta en mayo de 2006 en la que recordaba que el artículo 37.3 de la Ley del Patrimonio Histórico español estable que “es causa justificativa de interés social para la expropiación por la Administración competente de los bienes afectados por una declaración Bien de Interés Cultural, el peligro de destrucción o deterioro o un uso incompatible con sus valores”.

Nada de esto se está cumpliendo en el castillo de Galve de Sorbe, sumido en el desamparo y la podredumbre. ¿De verdad que no merece correr mejor suerte una de las joyas del patrimonio de nuestra Serranía?

La situación que atraviesa la fortaleza, tal como ocurre en muchos otros monumentos olvidados, es fruto de la insensibilidad hacia el patrimonio histórico. La crisis económica ha acentuado esta realidad. “Guadalajara es la provincia con más fortificaciones, pero no es la más poblada ni es la más rica para mantenerlos”. Lo dijo precisamente en Galve, en julio de 2007, el doctor José Luis García de Paz, investigador del patrimonio recientemente fallecido y amigo infatigable de nuestra causa, durante una jornada de divulgación de los castillos de la provincia.

Sabemos que si en tiempos de vacas gordas no obtuvimos casi ningún resultado, ahora en medio de las vacas flacas la empresa se torna casi utópica. Pese a ello, ni la Asociación Castillo de Galve ni los vecinos del pueblo vamos a desfallecer. Pedimos colaboración a la sociedad en este empeño y agradecemos las muestras de adhesión que hemos recibido a lo largo de todos estos años. Son el mejor estímulo para el futuro.

BIBLIOGRAFÍA

CONDE SUÁREZ, Raúl: «El castillo de Galve pierde la batalla de la historia». Alcarria.com, 01.09.2002 [publicado antes en Guadalajara Dos Mil].
http://alcarria.com/2002/09/el-castillo-de-galve-pierde-la-batalla-de-la-historia/
Ídem: “El reino de la uralita”. Nueva Alcarria, 29.06.06.
http://www.lagarlopa.com/el-reino-de-la-uralita/
Ídem: “Los castillos, una asignatura pendiente”. El Decano de Guadalajara, 08.08.08.
http://www.lagarlopa.com/los-castillos-asignatura-pendiente/
GARCÍA DE PAZ, José Luis. Castillos y fortificaciones de Guadalajara. Editorial Nueva Alcarria. Guadalajara, 2007.
HERRERA CASADO, Antonio. Guía de Campo de los castillos de Guadalajara. Aache ediciones. Guadalajara, 2000.
JIMÉNEZ ESTEBAN, Jorge (1992). Castillos de Guadalajara. Pentahlon. pp. 127.
LAYNA SERRANO, Francisco. Castillos de Guadalajara. Aache ediciones. Guadalajara, 1994.

 

*Rosa Herrero es Secretaria de la Asociación Castillo de Galve, entidad fundada en 2006 entre varios vecinos y oriundos del pueblo con el apoyo del Ayuntamiento de la localidad. La asociación promovió en 2006 un manifiesto de apoyo al castillo que reunió 1.300 firmas, entregadas posteriormente al Gobierno de Castilla-La Mancha. En junio de 2007 organizó la I Jornada Cultural ‘Castillos de Guadalajara’, que reunió a dos centenares de asistentes y una selección de ponentes de lujo con especialistas destacados en la materia. La entidad ha promovido decenas de actos culturales, divulgativos y reivindicativos alrededor de este monumento. Además, ha negociado directamente tanto con el dueño como con las distintas administraciones en la búsqueda de soluciones que permitan salvar de la ruina al castillo. 

Cuestión de gamas

Cordón de seguridad que retiene a los manifestantes frente a Santa María del Conde, en Molina, durante la visita de Cospedal. // Foto: La Otra Guadalajara

Cordón de seguridad que retiene a los manifestantes frente a Santa María del Conde, en Molina, durante la visita de Cospedal. // Foto: La Otra Guadalajara

Por Concha Balenzategui

La crisis económica y la situación política nos están acostumbrando a un análisis de trazo demasiado grueso. Los titulares de la prensa que leo a diario se instalan cada vez más claramente a uno y otro lado de la trinchera. Los informadores se fijan en distintos aspectos de la misma información para apoyar sus respectivas tesis, un ejercicio que antes se practicaba en el género de opinión y que ahora impregna cada titular, cada sección y hasta las más breves notas.

Si mi compañera de blog repite que ella “no es roja ni azul, solo es Marta Perruca”, yo añado si es preciso todo el arco iris y el Pantone con sus infinitas combinaciones. Pero en tiempos difíciles se extiende el daltonismo con la misma facilidad que se contagiaba la ceguera en la magistral novela de Saramago.

El mapa español es azul, salvo algunos pequeños parches, y en Guadalajara ahora pinta el azul sobre azul y más azul, pues para muchos municipios las tres administraciones son de este mismo signo político. Pero eso no puede fijar un tono monocolor en las acciones de gobierno, ni mucho menos en las formas de relacionarse con el ciudadano. El pensamiento único puede ser confortable un tiempo para quien lo practica, pero a la larga conlleva demasiadas consecuencias negativas. La óptica, la moda y las artes gráficas nos confirman que el azul puede ser celeste, marino, institucional o pastel. Y la política también. Que se lo digan a Monago, presidente de Extremadura; a Esperanza Aguirre, a Celia Villalobos… o al alcalde de Mohernando, que acaba de anunciar su baja en el PP de Guadalajara.

El daltonismo político se instala con el poder y se alimenta con la autocomplacencia de tal modo, que cuando llegan las voces críticas, tiende a difuminar todas las gamas. Es como un toro, que diría Jesulín de Ubrique, que embiste al rojo, sin diferenciar si es capote o muleta.

Así, Dolores Cospedal se refiere a “los que chillan fuera”, como dijo el miércoles en Molina, o Antonio Román dice que “no es oro todo lo que reluce” en la plataforma del Moderno. Así, a bulto, como si todos estuvieran cortados por el mismo patrón, el de la ilegitimidad o el interés espurio. Se comportan con la máxima de que “el que no está conmigo está contra mí”, porque les cuesta verdaderos esfuerzos escudriñar en todo lo que no sea azul. Manifestantes, pancarteros, titiriflautas, cibercríticos, yayoprogres…. Yo creo que no son todos la misma cosa. No son extrema izquierda, antisistemas o bolcheviques. No son siempre violentos. Y no, no son ETA.

Manifestación en el barrio burgalés de Gamonal. // Foto: burgos-dijital.blogspot.com.es

Manifestación en el barrio burgalés de Gamonal. // Foto: burgos-dijital.blogspot.com.es

En este ejercicio de miopía, los gobernantes siempre tienden a ver a su rival político, el PSOE, identificado o agazapado, pero alimentando la protesta. Aunque haya imágenes como las que se han visto en Gamonal, con miles de personas sin una sola pancarta, sin ninguna bandera partidista. Eso hace pupa. En Molina, el PP ya ha pasado lista y ha conseguido identificar a algunos alcaldes socialistas entre los manifestantes. Estaban con sus vecinos.

Para discernir en la masa crítica habría que escuchar, que atender, que intentar entender… Ya digo, demasiado trabajo. Habría que pensar que los tuits, las pancartas o la simple queja son esgrimidas por muchas personas que nunca tuvieron un carné con siglas (ya quisieran estas organizaciones una adhesión más firme), que nunca comieron de un sueldo directo ni otorgado por un partido (y no hay en ello algo deshonroso per se) y que incluso ni siquiera votaron. Hay miles de personas que responden a ese perfil. Como usted, que lee esto, como yo, en fin, y como miles. No todo el que protesta, critica o se queja está resentido por haber perdido las elecciones, pues muchos no se presentaban. Ni directa, ni indirectamente. Así que no vale decir que ahora “se fastidien”, finamente, como dijo Ana Guarinos de los manifestantes molineses.

Hay quien puede discutir las bondades del “eje cultural”, pero serle indiferente el cierre del teatro Moderno. Y viceversa. Hay quien se siente indignado con los recortes en Educación, y no piensa echarse a la calle contra las subidas del IBI. Qué se yo. Y además, se pueden tener argumentos a favor y en contra de todas estas posiciones. Pero eso pasa en los análisis de trazo fino, en los matices de luz y en las gamas de color que últimamente no se ven.

Ya he dicho que no percibo una actitud de escucha en algunos de nuestros gobernantes cuando se enfrentan a un asunto espinoso. Sordera política lo llama mi compañero Yago López. Pero tengo que decir también que veo pocas apelaciones al diálogo en algunos de sus críticos. Oigo voces en permanente estado de batalla contra todo.

Voy con los ejemplos, que no voy a generalizar yo también. Me sorprendió que nada más anunciar Cospedal que visitaría Molina de Aragón, “La Otra Guadalajara” le pidiera que no fuera. Estoy de acuerdo en que el acto era innecesario y propagandístico, pues el convenio ya estaba aprobado y en vigor. Pero, ¿no hubiera sido mejor que La Otra aprovechara la ocasión y pidiera a la presidenta una reunión, ya que se desplazaba hasta Molina? Sé que ha habido cartas sin respuesta y muchos desplantes, pero también empezó Barreda ignorando las críticas de esta plataforma ciudadana, y acabó entendiendo su peso o atendiendo sus argumentos. Ahora, los molineses no pueden decir que la presidenta solo visita su tierra en campaña electoral.

Otro ejemplo. Me resulta chocante que nada más saberse la noticia de que el Ayuntamiento se haría cargo del Teatro Moderno, algunas voces empezaran a sembrar dudas sobre el tipo de gestión que se va a hacer. Antes de conocerse la propuesta. Y conste que en este caso también entiendo el escepticismo, después de muchos anuncios incumplidos.

He hablado de plataformas ciudadanas, constituidas por personas variopintas, que tienen distintas opiniones, y que organizan asambleas regularmente donde debaten y deciden una postura de consenso. Y también de gobernantes que tienen el deber de escuchar a sus ciudadanos algo más que cada cuatro años. Tanto más deberían, unos y otros, tender puentes al diálogo. Pero nadie está libre del trazo grueso ni del daltonismo.

Sordera crónica postelectoral

Imagen de una manifestación contra el fracking en Guadalajara. // Foto: Ecologistas en Acción

Imagen de una manifestación contra el fracking en Guadalajara. // Foto: Ecologistas en Acción

Por Yago López

Visto lo visto en el barrio de Gamonal de Burgos, parece que salir a la calle dispuesto a jugarse el tipo, cuando no una detención, y levantar barricadas para parar con las manos una actuación política que va a desarrollarse a pesar de la oposición de una parte significativa de la ciudadanía, sobre todo de la afectada directamente, es la única forma de detenerla y generar, al menos de momento, un espacio de reflexión y diálogo entre las partes.

Resulta ser un denominador común entre los dirigentes de este país el desarrollo de una incomprensible sordera crónica, que impide escuchar al ciudadano a la hora de gestionar los recursos públicos. Prolifera entre los políticos un paternalismo peligroso que se desarrolla una vez conocidos los resultados electorales, y que consiste, básicamente, en tomarnos a todos por tontos y aplicar las medidas que los dirigentes consideren más provechosas -dejando intereses particulares a un lado- para el pueblo que gobiernan, sin tener en absoluto en cuenta la opinión de los que les eligieron.

Ése es precisamente el quid de la cuestión: si tan valioso es nuestro criterio que nos permite delegar en ellos el control de la administración ¿por qué carece de validez una vez depositamos el voto en la urna? Bien es cierto, que hay medidas que por operatividad debe llevar a cabo el Gobierno con la aprobación del Pleno, las Cortes o el Congreso, según sea una u otra administración la competente en la materia, ya que no dejan de ser los órganos de representación del ciudadano, pero en asuntos que levantan tanto revuelo social y tanta oposición vecinal parece lógico establecer mecanismos de participación ciudadana.

Y ahí aparece una de las grandes asignaturas pendientes de nuestro sistema: la vinculación de los vecinos con la toma de decisiones, que apenas es perceptible, por no decir que es nula, en la mayor parte de las medidas aprobadas por los Gobiernos, ya sea a nivel local, regional o nacional. En la era de la información y la tecnología, ¿no es posible establecer mecanismos reales de información y participación más allá de los anacrónicos consejos de barrio que, al menos en Guadalajara, no van más allá que el mero postureo del concejal de turno y tienen, por tanto, nula repercusión en la actuación política del Ayuntamiento?

Tras todas estas generalidades pongamos estos conceptos sobre el terreno. Hoy mismo la Plataforma contra el fracking de Guadalajara, a través de los Ayuntamientos de Alcolea de Pinar, Anguita, Iniéstola, Luzaga, Luzón y Saúca, va a presentar -ya lo habrá hecho si lee este artículo después de la una del mediodía- un Recurso Contencioso Administrativo en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid para derogar el permiso concedido a la empresa Frontera Energy Corporation SL para la investigación de hidrocarburos en el marco del proyecto CRONOS.

Un permiso que afecta a algo más de 17.000 hectáreas en la provincia de Guadalajara con afección directa a los siguientes pueblos:  Alcolea del Pinar, Garbajosa, Villaverde del Ducado, Anguita, Aguilar de Anguita, Santa María del Espino, Villarejo de Medina, Iniéstola, Luzaga, Luzón, Maranchón, Saúca y Sigüenza. Según señalan desde la Plataforma presentan el recurso ante la decisión unilateral del Gobierno Central que permite por decreto la investigación en la zona y la construcción de dos pozos.

Parece ser que ni la Plataforma, que aglutina a un importante tejido asociativo y a varios Ayuntamientos de la zona, ni las 19.000 personas que han mostrado con su firma su oposición a la realización del Fracking en la provincia, tienen nada que decir al respecto. El Gobierno central, y el resto por connivencia, hacen gala de nuevo de su sordera crónica postelectoral y pasan olímpicamente de las protestas.

Dicen los ecologistas que este tipo de prácticas tendrían un impacto devastador sobre la zona a todos los niveles, produciendo contaminación atmosférica, ocasionando un grave deterioro ambiental y paisajístico, y afectando seriamente a las cuencas fluviales. Por otra parte, desde el Gobierno simplemente guardan silencio y siguen adelante a golpe de decretazo.

Si la Justicia no ve nada ilegal en el proceso, el Gobierno parece dispuesto a seguir adelante ignorando al ciudadano. No les extrañe entonces que, como los del barrio Gamonal, los vecinos de estos pueblos, llegado el momento, se aposten en sus montes para impedir el paso de las máquinas. No podrán decir entonces que se trata de oportunistas colectivos antisistemas, ni que no lo vieron venir. Igual no está de más que antes de llegar a ese extremo intenten al menos establecer un diálogo con los vecinos.

Miedo a los fantasmas

Imagen de la protesta de ayer con motivo de la visita de María Dolores Cospedal a Molina de Aragón extraída del Foro Público de la Comarca de Molina en Facebook. // Foto: La Otra Guadalajara

Imagen de la protesta de ayer con motivo de la visita de María Dolores Cospedal a Molina de Aragón extraída del Foro Público de la Comarca de Molina en Facebook. // Foto: La Otra Guadalajara

Por Marta Perruca

Un gran amigo molinés me comentaba que, salvando las distancias, en la mañana de ayer se sintió como cuando, de chaval, corría delante de los grises. Me lo contaba con cierta nostalgia, a la vez que entusiasmo, y a mí no me extrañó mucho porque, conociéndole, imagino lo que debe estar sintiendo durante estos últimos meses, al margen de los despropósitos y las injusticias que ha traído consigo esta crisis, al comprobar cómo la ciudadanía, poco a poco, se va despertando de su letargo.

Ya se sabe que ahora que el mapa es azul, los que se definen como rojos sacan a pasear demasiado a menudo la dictadura, como queriendo advertir de que viene el coco. No es el caso de mi amigo, más idealista que político, pero al comenzar el artículo de esta manera, parece que caigo en la trampa de ese discurso, que a fuerza de repetirse hasta la saciedad está desvirtuando su sentido. Ya lo he dicho otras veces: Ni roja, ni azul, ni amarilla, yo solo quiero ser Marta Perruca, para bien o para mal. No, no me gusta ir por ahí despertando a los fantasmas del pasado, prefiero que se levanten otro tipo de fantasmas con más capacidad de acción, que no son otros que aquellos que parecían dormidos y que no terminaban de ser conscientes de que, de alguna manera, tienen la llave.

Por eso comprendí a mi amigo y compartía con él su entusiasmo cuando me contaba que en la mañana de ayer tuvieron que ingeniárselas para saltarse el cerco de seguridad que se había instalado en torno al casco histórico con motivo de la visita de la María Dolores de Cospedal a Molina de Aragón y correr delante de la Guardia Civil con pancartas en mano a lo largo de toda la Plaza Mayor para apostarse lo más cerca posible de Santa María del Conde, donde se reproducía por segunda vez la firma del convenio con Aragón para el tema de la Sanidad. Y henchido de orgullo seguía narrando la proeza que animó a los de la retaguardia, el grupo de protestantes a los que la Guardia Civil dio el alto antes de entrar en la plaza, a romper el cordón de seguridad para unirse a ellos.

 

“Los que chillan afuera”. Así se refería a estos ciudadanos la presidenta regional durante el acto, identificándolos con un color político que, según entendió, no hizo las cosas bien cuando le tocó gobernar. Ya se sabe: los unos sacan a pasear al coco y, los otros, cuando los ciudadanos protestan, no es porque se estén equivocando en algo, sino porque son resentidos del PSOE y, a mi entender, así no avanzamos nunca.

En mi opinión, esas personas que enarbolaban pancartas y que hacían ruido a las puertas de Santa María del Conde se merecen todo el respeto de su presidenta, porque cabe recordar que, por suerte o por desgracia, no voy a entrar a valorar si es más de lo primero o de lo segundo,  es la presidenta de todos los castellano-manchegos y no solo de aquellos que le votaron. Esas personas son las que día a día están luchando contra el paulatino abandono de nuestros pueblos, las que sufren los inconvenientes y desaguisados de un medio rural del que los políticos solo se acuerdan en época electoral para hacer promesas que luego incumplen y que, no hay que olvidar, si ayer estaban las presidentas de ambas comunidades autónomas felicitándose por un convenio que regula la prestación de un servicio sanitario que antes se llevaba a cabo por costumbre y sentido común, no ha sido porque los políticos, llegado el momento, hayan sabido encauzar una solución, sino porque salieron a reclamarlo esos mismos ciudadanos a golpe de pancarta. Por otra parte, también sería importante poner negro sobre blanco que fue la Comunidad de Aragón la primera en mostrar su sensibilidad hacia esta problemática.

Sí, hay otro tipo de fantasmas, paisanos míos, de los me siento orgullosa de que se despierten. Fantasmas que paulatinamente son conscientes de que tienen la llave de su futuro, aunque la cerradura esté ya un poco oxidada a fuerza de no usarse mucho. Son los fantasmas que no estaban en la lista, los que ayer vieron cómo sus calles eran flanqueadas por vallas de seguridad y que efectivos de la Guardia Civil les pedían identificación por el simple hecho de pasear por las calles que cotidianamente transitan en sus quehaceres.

Personalmente, prefiero seguir haciéndome la sorprendida, como si esto no fuera algo que sucediera con tanta frecuencia. También hacía un esfuerzo considerable hace unos días, cuando leía el comunicado de La Otra Guadalajara pidiendo a la señora Cospedal que, por favor, no viniera a Molina, para evitar un despilfarro innecesario, teniendo en cuenta que ya se celebró otro acto protocolario en Guadalajara con el consiguiente coste para el erario público. Es bastante llamativo que, tal y como están las cosas, una plataforma ciudadana pida a un representante político que no acuda a su pueblo cuando, lo que parece más lógico, es que le reclame todo lo contrario, precisamente para poner de manifiesto los problemas y necesidades de la zona.

Pero esto ya no sorprende, porque los ciudadanos ya saben de qué va la vaina y que estas visitas no son otra cosa que un paripé para hacerse la foto de turno: Reuniones internas de partido que flanquean el paso a los ciudadanos y que después se venden como otra cosa; que llaman a alcaldes y concejales de su mismo color político a asistir en masa y rodean el lugar con efectivos de seguridad para que no se cuele ningún indeseado. Sí, a la firma del convenio solo pudieron asistir las personas que previamente habían sido invitadas y convenientemente acreditadas; los medios de comunicación, según he podido saber, no recibieron convocatoria alguna y los alcaldes y concejales de distinto signo político fueron invitados in extremis, el martes por la tarde, tras la correspondiente queja ¿A qué entonces tanta parafernalia? ¿Qué más da hacerse la foto en Molina o en Fuensalida? Porque a efectos prácticos, viene a ser lo mismo.

Y hablamos de una manifestación pública, pero no podemos dejar a un lado el trasfondo del asunto, los motivos reales que se encontraban detrás del malestar ciudadano porque, si hablamos del convenio sanitario que se firmó ayer, hay que aclarar que no se trata de algo que beneficie a todo el Señorío de Molina, sino sólo a los 26 municipios que históricamente eran atendidos en los hospitales de Teruel y Calatayud y que, cuando el asunto entrañaba mayor gravedad, se les derivaba a Zaragoza. En ausencia de convenio y con la llegada de la crisis, los pacientes que se encontraban en este supuesto empezaron a ser derivados a hospitales de Castilla-La Mancha, recorriendo distancias de hasta más de 400 kilómetros, con los consiguientes inconvenientes tanto para su salud como para su bolsillo. No obstante, y una vez solventado el problema, quedan los otros 8.000 vecinos de la comarca, para los que todavía no existe una solución, a la espera de que se firme el convenio con Madrid.

Podemos recordar otros asuntos, como los recortes en educación y en la escuela rural, los problemas del transporte escolar y de viajeros, el cierre de Obras Públicas, los ajustes de la residencia de ancianos, el despido de interinos… Medidas que poco a poco van desangrando a una comarca que, sus vecinos lo saben bien, sobrevivía por el equilibrio que se había establecido entre los trabajadores públicos y el sector servicios y, en menor medida, la agricultura, con lo que con las medidas de la Junta, el equilibrio se ha roto y ahora languidece.

No es de extrañar que, con todo esto, llegado el momento, se avive el miedo a los fantasmas entre nuestros representantes políticos. Los fantasmas de Molina de Aragón no eran de los que llenan los cementerios, están vivitos y coleando y acaban de despertar: Saben que tienen la llave y que la cuestión ahora se debate entre luchar por asegurar su futuro o morir y, en lo que se refiere a lo segundo,  no están por la labor.

La pelea por la calle

Captura de una pieza informativa de Telecinco.

Captura de una pieza informativa de Telecinco.

Por Rubén Madrid

En las últimas horas se han disparado los análisis y lecturas con lo que ha venido ocurriendo en el barrio burgalés de Gamonal. En este país andamos sobrados de tertulianos y de tuiteros (me incluyo), así que se ha dado muchas vueltas a algo que parece ciertamente simple: un puñado de vecinos indignados y bien organizados ha estallado en rebelión, ruidosa por los disturbios, ante el empecinamiento del alcalde por sacar adelante un proyecto con un coste superior a ocho millones de euros, cuando este barrio obrero tiene otras necesidades y cuando el bulevar sustituye plazas públicas de aparcamiento por otras privadas de auténtico lujo. Todo esto, más todas las implicaciones del empresario involucrado, dueño además del periódico local de referencia.

Por si no fuera suficiente, todo esto sucede en mitad de una crisis que tiene parado a uno de cada cuatro españoles, que está enviando a los jóvenes a emigrar al extranjero, que nos exige redoblar el pago de impuestos mientras se recorta sin precedentes la cobertura social -precisamente ahora- y con los oligopolios asesorados por exministros convirtiendo la cuesta de enero en una pared detrás de otra a lo largo de todo el año.

Sumemos crisis institucional, corrupción, desafección y un esfuerzo titánico para rescatar con las arcas públicas a la banca que ha estafado a nuestras abuelas. Tienen aquí un puñado de respuestas por las que cualquiera de esos vecinos ha salido a la calle a protestar aun arriesgándose a llevar un pescozón. Lo raro, lo dicen los sociólogos y politólogos, es que no suceda más a menudo, a raíz de un proyecto urbanístico o por cualquier otra excusa: además de tertulianos y tuiteros, en España sobran desahucios, impuestos regresivos, tasas y cierres de centros médicos.

Lo cierto, en cambio, es que Gamonal es a día de hoy una excepción en cinco años de crisis. Reconozcamos, las cosas como son, que pertenecemos a una generación de buenecicos; a buen seguro que a Robespierre le habría dado más de un ataque de ansiedad si viviese en estos tiempos.

#EfectoGamonal. Resultando tan obvio el estallido virulento de Gamonal, se ha intentado a partir de ahí extrapolar, comparar o arrimar el ascua a la sardina. Porque hay quien a este estallido social contra el sistema le prefiere dar un matiz electoralista, de modo que lo de Burgos demuestre que la clase obrera emplea su último gramo de energía contra el partido que jamás debió ganar las elecciones, algo así como el pueblo contra el PP.

Hay quienes, en cambio, se limitan a una lectura localista: lo de Burgos sólo pasa en Burgos porque, estando todos tan crispados, sólo allí se da el despropósito de poner sobre un mismo escenario a un alcalde que irónicamente se llama Lacalle, un empresario como Méndez Pozo y un barrio bien organizado como Gamonal.

Viñeta bromeando con el Eje Cultural en Twitter.

Una viñeta anónima encontrada en Twitter bromeando con el nombre del Eje Cultural.

Otros vienen a decir que el itinerario de las protestas podría comunicar el bulevar de Gamonal con el Eje Cultural arriacense. Al margen de los parecidos fisonómicos entre bulevar y eje, no acabamos de ver la relación y nos posicionamos con quienes lo consideran desacertado y, como el colega periodista Óscar Cuevas, juzgamos que “aquí la obra podrá gustar o no, pero no hay negocio alguno de aparcamientos detrás”.

#EjeCultural. El proyecto alcarreño merecería, en todo caso, un debate al margen de las cuitas internas del PP provincial. Quienes a lo largo de este tiempo han emitido una más irónica y lacónica que encendida denuncia al proyecto han puesto el acento en la rimbombancia del nombre y en la campaña publicitaria frente al alicaído tono con que, según juzgan, se vive y se pasea el centro, que se puebla de solares vacíos, ve cómo se le caen los murales y fachadas renacentistas y asiste al cierre de su teatro y su Ateneo.

Este ambicioso plan de asfalto y aceras, pero plan de asfalto y aceras al fin y al cabo, para la antigua carretera de Barcelona, que tiene otros apelativos más banales y anales, no parece anunciar desde luego ninguna revolución. Parece que el personal está más por la labor de que se acaben los socavones que por montar barricadas.

#MiVillanoFavorito. Puestos a extrapolar, creo que Guadalajara y Burgos tienen más en común a un personaje: Michel Méndez Pozo. Un viejo conocido de todos nosotros. Y me sorprenden las muchas voces del PSOE que estos días legitiman las protestas en Burgos sin advertir que sus argumentos quedan a un paso del cinismo, porque este Méndez Pozo es el Méndez Pozo de nuestros pecados regionales, uno de los tipos que más dinero debe a Caja Castilla-La Mancha, el inventor de ese maravilloso Quijote Park que demandaba aguas del Tajo… Incluso allí donde hoy todos leen un Diario de Burgos que le baila el agua al PP nosotros podríamos recordar la labor de La Tribuna o de El Día de Ciudad Real cantando alabanzas de nuestros gobiernos socialistas. El tan subrayado “amigo de Aznar” de estos días tampoco dejaría de invitar a su boda a su “amigo Bono” o su “amigo Barreda” y donde allí hemos visto un bulevar faraónico que sólo obedece a intereses privados aquí vemos un aeropuerto sin aviones y una ley del suelo inadmisible aprobada por la mayoría sin consensos del PSOE regional.

España está plagada de proyectos dibujados en servilletas durante almuerzos de negocios. Nuestra región no es una excepción. No lo fue. Y tampoco hace falta decir que no nos han faltado los Méndez Pozo alcarreños ni nuestros ‘poceros’ del Henares, pero no daremos más detalles porque no están las tasas judiciales para meterse en berenjenales.

Lo que vengo a decir con este recuerdo a los felices dos mil es simplemente que el modelo de política basada en el colegueo entre dirigentes locales y empresarios de la construcción, deslizando el presupuesto en inversión real hacia intereses particulares y deshonestos, ha sido aquí tan habitual como en Burgos. Y me temo que seguiría siendo así si la crisis no hubiera escupido a los náufragos hacia las playas del Caribe. Méndez Pozo, no nos engañemos, sólo es ahora nuestro villano favorito.

#LaCalleEsNuestra. Además de la evidente confirmación de que la escenificación bronca sigue siendo el camino más corto hacia los televisores, podemos abordar alguna reflexión más a partir de lo ocurrido estos días en el barrio de Burgos. ¿Acaso no hemos asistido a una reacción ciudadana ante el secuestro del símbolo por excelencia de lo público: la calle?

Viñeta de El Roto publicada esta semana.

Viñeta de El Roto publicada esta semana.

Cuando escritores tan coherentes y poco incendiarios como Javier Marías, Antonio Muñoz Molina y Lorenzo Silva vienen en los últimos tiempos legitimando la desobediencia civil e invocando una sublevación social pacífica es porque, en realidad, dicen con oficio y virtud lo que todos comentamos con trazos más gruesos: estamos perdiendo los espacios públicos y los compromisos de solidaridad que sustentan la vida en común. Se apela a los Pactos de La Moncloa como a las tablas de Moisés, pero son las autoridades que nos desgobiernan las que ahondan en el divorcio entre la ciudadanía y las instituciones.  

Sin embargo, todo esto que se agrava con la crisis, viene de lejos. Los partidos mayoritarios hicieron oídos sordos en su día a las demandas de los foros sociales y las asociaciones que demandaban más democracia para nuestro sistema. No se pusieron en marcha mecanismos de implicación ciudadana, no se revitalizaron los consejos de barrio ni se creyeron la apuesta por los presupuestos participativos, cosas que, en cambio, se toman en serio en las universidades. Nuestros dirigentes estaban por entonces más pendientes de salir en las portadas de los Méndez Pozo. Vestidos de azul o de rojo.

Si en su día hubiésemos convocado a las asociaciones vecinales para algo más que para servir el roscón de Reyes más grande de España, tal vez hoy la crisis sería igual de virulenta, pero tal vez no viniese acompañada de otros descalabros, estaríamos haciendo un reparto más justo de los sacrificios, no asistiríamos a este destape de corruptelas en plena dieta Dukan y, en el peor de los casos, nos sentiríamos equivocados, pero no estafados. Pero no ha sido así, ni aquí ni en Burgos, y ahora, que estamos más cabreados que una mona, nos toca defender cada palmo de acera como si cada calle fuese la última aldea gala.

Menos accidentes, ¿más conciencia?

 

Desciende ostensiblemente la siniestralidad vial en Guadalajara. // Foto: guadalajara.portaldetuciudad.com

Desciende ostensiblemente la siniestralidad vial en Guadalajara. // Foto: guadalajara.portaldetuciudad.com

Por Abraham Sanz

Decía un dirigente político no hace mucho tiempo atrás que “nunca podremos decir que las cifras de accidentalidad son positivas mientras sigamos contabilizando una víctima mortal en ellas”. Y no le falta razón porque todas las vidas que se cobra la carretera tienen detrás familias sobrecogidas por el dolor por la pérdida de un ser querido,  y éste no es mitigado, por mucho que los máximos mandatarios salgan a lucir pecho, año tras año, por la bajada en las estadísticas de siniestralidad. No obstante, hemos de rascar en lo positivo que esta estadística tiene este año donde el descenso tanto en accidentes como en víctimas sigue siendo notable en el conjunto del país hasta llegar a cotas históricas. Y en este ránking, por una vez, Guadalajara cuenta con una posición aventajada dado que registra el mayor descenso de muertes en carretera del conjunto estatal.

Sin duda es un dato positivo que viene a reafirmar que cada vez existe una mayor concienciación al volante por parte de los conductores que, poco a poco, vamos comprendiendo que conducir no es una rutina cualquiera, sino que es un hábito de riesgo puesto que una propia equivocación, puede originar un desastre debido a una simple distracción o a malas prácticas en la conducción. La tóxica combinación de alcohol y volante es cada vez menos habitual entre la población –aunque casos haberlos, haylos-, y las estadísticas refrendan que apenas un 1% de los test que se practican son positivos en vías interurbanas. Aunque lo cierto es que por la capital alcarreña, los fines de semana todavía este tipo de conducción temeraria bajo la influencia del alcohol es una norma más que habitual, pese a sus fatales consecuencias. Y es que, en el fondo necesitamos saber que existe un riesgo más o menos factible de que la Policía te pueda ‘cazar’ en ciudad para que este tipo de prácticas comience a reducirse; junto con un servicio de taxi o de autobuses un poco más adaptado para los bolsillos de nuestros jóvenes o no tan jóvenes.

Pero, ¿qué hay detrás de esta estadística? Lo cierto es que hay un dato que asombra sobremanera: en ninguno de los accidentes mortales registrados en Guadalajara, estuvo implicado un vehículo de cuatro ruedas. Suena extraño cuando no hace tantos años mirábamos esta estadística con pavor cuando la provincia se vio salpicada de tristes y graves siniestros que nos acercaban a cerca de la treintena de víctimas mortales, siendo más  del 80% causadas por colisiones entre turismos.  No obstante, hemos de seguir buceando en estos datos y contemplar como el número de desplazamientos se ha reducido en buena medida con respecto  a la época de bonanza así como el parque móvil crece a un ritmo más pausado que en los años anteriores a la crisis, es decir, que los conductores noveles acceden con mayor edad a la conducción así como a la posesión de un vehículo en propiedad.

También la prudencia al volante, hay que vincularla a dos importantes factores disuasorios. Uno se encuentra directamente relacionado con el coste del combustible cuyo precio se ha incrementado de manera escandalosa durante el último lustro que, junto a la reducción del poder adquisitivo, motiva que muchos sean los que busquen iniciativas más económicas para salir de viaje o hay quienes, ya seleccionan y mucho cuáles son los puentes o fiestas señaladas en las que decidieran viajar usando su propio turismo. El segundo factor tiene que ver con las sanciones que desde la DGT se interponen a quienes infringen la normativa bien en los controles de alcoholemia u otras infracciones como las vinculadas a la velocidad –cuyo exceso siempre se anota como la principal causa de accidentabilidad en carretera-.  No obstante, este hecho no significa que tengamos las carreteras que tenemos hoy en día, atestadas de radares cada pocos kilómetros. Es evidente que este mecanismo funciona, pero no deja de convertir la carretera en una pequeña cárcel al conductor, poniendo en entredicho el esfuerzo en campañas de concienciación, sensibilización y de seguridad vial que organiza la DGT en este sentido para trabajar en la reducción de la siniestralidad. Parece que sólo a base de radares es como se logra que aminoremos la marcha al volante, así como cambiando los límites de velocidad cada dos años, creando un ambiente de confusión entre los conductores; cuando las verdaderas acciones deberían estar encaminadas en mejorar la señalización e iluminación en carreteras secundarias así como abogar por la mejora de trazados complejos en vías tan transitadas, como en Guadalajara, la N-320 tanto en su vertiente hacia la Alcarria; como en la que se introduce de lleno en la Campiña.

Ahora bien, el trabajo de concienciación debe seguir en el mismo sentido en el ámbito de los turismos; mientras que se debe focalizar un poco más la atención ahora en el caso de los vehículos de dos ruedas. Motocicletas y bicicletas son cada vez más frecuentes en el tráfico tanto de la capital como de las principales vías provinciales. Los seis fallecidos han sido bien motoristas o ciclistas por lo que desde la DGT se ha de seguir trabajando en hacer más segura la conducción a ambos sectores. Por un lado, tal como se ha reclamado desde siempre desde el colectivo de motoristas, se ha de abogar por una retirada de los actuales guardarrailes y sustituirlos por otros con mayores protecciones, dado que estos, ante una caída en moto, actúan como afiladas cuchillas que provocan graves lesiones a estos conductores. Por otro, hemos de concienciarnos que en nuestros arcenes es cada vez más común ver a ciclistas que eligen este medio de transporte para disfrutar del deporte o por simple movilidad. Respetar su marcha con nuestro vehículo no es algo complejo, sólo requiere un poco de paciencia y de buena conducta al volante para que en la carretera quepamos todos.

¿Adiós a la crisis?

Javi López celebra el gol de la victoria con Toledo. Foto: Guadaque (Óscar de Marcos).

Javi López celebra el gol de la victoria con Toledo. Foto: Guadaque (Óscar de Marcos).

Por Ana G. Hernández

El Depor respira aliviado después de ganar al Cádiz. Tres puntos que son aire fresco para los pulmones morados, castigados en las últimas nueve jornadas de liga y alimentados durante este periodo por solo dos victorias y tres empates. La palabra crisis rondaba por la cabeza de todo buen deportivista y más después de la derrota ante el Atlético Pinto de Tercera División en la Copa Federación. Una crisis, si se la puede, a toro pasado, llamar así, únicamente deportiva, puesto que administrativamente y en temas de gestión, la palabra crisis ni siquiera se concibe. Más si cabe después de saber que los dirigentes del club alcarreño fueron los ponentes de un Curso de Gestión Deportiva y Atletismo que se desarrolló durante este mes en Khouribga (Marruecos). Concretamente me refiero al presidente de la entidad morada, Germán Retuerta, y a su hija y directora general, Verónica Retuerta.

La posible crisis deportiva pilló a sus máximos responsables dando clases sobre cómo gestionar un club. Mientras aquí, en Guadalajara, los resultados morados eran mediocres, Mateo Míguez fichaba por el Coruxo y, a todo esto, Carlos Pérez Salvachúa se mostraba bastante insatisfecho con la actitud de varios de sus pupilos, aunque aclaraba rotundamente que ellos, por los futbolistas, sí cobraban al día. El técnico madrileño apuntó directamente al capitán Espín en la rueda de prensa posterior al duelo contra el Cádiz. Un partido en el que la grada pudo observar la parsimonia de Jairo, que sustituía a Prosi, para salir al terreno de juego, cuando todavía el choque estaba empatado a cero. Hechos, todos juntos o por separado, que demuestran que las aguas no bajan tranquilas por el Escartín, como no han bajado tranquilas desde aquel fatídico mes de febrero de 2013. El problema, que cuando los resultados acompañan estas pequeñas cosas de las que hablo pasan desapercibidas a los ojos de la mayoría, pero en estos días pasados no se daba, precisamente, este precepto.

Y es que, la victoria del Cádiz ha sido vital. No solo para el equipo, también para la institución morada. Perder suponía aumentar la distancia de las plazas de play-off hasta los diez puntos. Cierto es que queda mucha liga, pero diez puntos hubieran sido muchos puntos, teniendo en cuenta que últimamente se tiran ligas por mucho menos. Al final, el Depor ganó, in extremis y de penalti, pero ganó y logró los tres puntos. Una victoria que acerca a los de Pérez Salvachúa a cuatro puntos de la zona de promoción a Segunda División. Ésa es la gran lectura positiva del choque ante el Cádiz y de ésta fatídica racha que ha padecido el Depor: el play-off solo está a cuatro puntos.

La otra buena noticia del partido de ayer, a pesar del descontento con las actitudes de alguno de los futbolistas, fue, precisamente, el saber estar de alguno de ellos. El Depor no realiza un juego vistoso ni bonito, pero, por lo menos, había hambre en las acometidas moradas durante la primera parte. Luego está el problema de la endeblez defensiva, que no es nuevo durante esta temporada. Espín iba a ser el baluarte de la zaga morada, jugador con experiencia en Segunda División y que continuaba en el club a pesar del descenso. Sin embargo, el capitán no está luciendo como se esperaba y eso que cuenta con la colaboración de Álvaro Campos, bajo palos, que está salvando muchas situaciones comprometidas. La defensa, liderada por el canario, es el gran estigma morado, un estigma que necesita subsanar cuanto antes para continuar en la lucha por una plaza entre los cuatro primeros de la competición.

Verónica Retuerta explica el temario en un Curso de Gestión Deportiva y Atletismo. Foto: Club Atletismo Guadalajara

Verónica Retuerta explica el temario en un Curso de Gestión Deportiva y Atletismo. Foto: Club Atletismo Guadalajara

Volviendo a la crisis deportiva, ésta puede quedar olvidada y, prácticamente, subsanada si el próximo fin de semana el Deportivo vence al Córdoba B lejos del Escartín. El filial cordobés fue uno de los equipos más flojos que ha pisado hasta el momento la ribera del Henares y es una gran oportunidad para sumar tres puntos. No obstante, éste Córdoba B no parece el mismo que transitó por el césped del Escartín en la primera vuelta. Es más, recientemente derrotó al ‘todopoderoso’ Albacete. La victoria ayudaría a ahuyentar la crisis deportiva definitivamente, el problema es que al Deportivo Guadalajara no solo le ronda una crisis deportiva…

Lo que hemos aprendido

Los tres impulsores de lacomunidad.info, el periódico digital de Guadalajara que ha dejado de actualizar su página tras más de un año de andadura

Los tres impulsores de lacomunidad.info, el periódico digital de Guadalajara que ha dejado de actualizar su página tras más de un año de andadura.

*Por Borja Torre, Ricardo Roquero y Leticia del Castillo

Largas horas de trabajo. Reuniones de cuatro, cinco o seis horas. Tensión. Cientos de cafés. Problemas… y soluciones. Ideas, ideas y más ideas. Pequeños éxitos. Propuestas. Risas. Jornadas maratonianas. Noticias. Esfuerzo. Ilusión. Improvisación. Enfados con el mundo. Esperanzas. Debates. Conversaciones eternas. Semanas enteras de trabajo. Madrugones. Sorpresas. Frustraciones. Buen humor.

Grandes momentos

Son solo algunas de las palabras que definen la trayectoria de lacomunidad.info. Momentos buenos, ilusionantes y que nos hacían sentir satisfechos con nosotros mismos, con nuestro trabajo; momentos malos, difíciles e incómodos. Pero en todos aprendíamos, en cada paso, día tras día. Con eso es con lo que nos quedamos y lo que queremos compartir con vosotros, los que estáis leyendo esto ahora…

Borja Torre y la actualidad informativa:

Si hay algo que he aprendido en el poco tiempo que llevo haciendo Periodismo, es que hay una enorme distancia entre lo que un profesional de la información considera noticia y lo que realmente le interesa a la gente. Unos Presupuestos Generales, de los que dependen todas las actuaciones que van a realizarse en un lugar, no tienen nada que hacer contra la visita de Chicote al Bodegón de Sancho. Puedes invertir horas, días en hacer una información y no pasar de las 100 visitas. Gasta media hora en escribir la mayor chorrada que se te ocurra y se contarán por miles. Esta profesión no recompensa el trabajo. Pan y circo y poco más.

Luego están las instituciones, los partidos políticos, las asociaciones, las personas… todo el mundo se cree noticia. Pelean para que cuentes lo que ellos quieren decir como ellos lo quieren decir. Y tú estás ahí, en medio de todos ellos, intentando buscar zonas grises entre el blanco de unos y el negro de otros. Si el mensaje no gusta, claro, a matar al mensajero, que es el que tiene la culpa.

Todos los periodistas saben que la noticia está en lo que nunca se cuenta, en lo que hay que buscar. O en lo que se sabe y no se puede contar. Aunque lo mismo, cuando lo cuentas, resulta que a nadie le interesa, porque ese mismo día Chicote está en Cabanillas.

Ricardo Roquero y la imagen:

En cuanto al diseño, no nos hizo falta esperar demasiado para vislumbrar a qué nos enfrentábamos. Antes de cumplir dos semanas, la portada de lacomunidad.info se vio obligada a cambiar por completo. En cuanto a la razón, como en todo, habrá que buscar el punto medio. Seguramente, pese a hacerlo con la mejor de las intenciones posibles, la idea podía ser muy vistosa pero no gozar de la mejor usabilidad, aunque puede que también el lector medio aún no está preparado para ciertas novedades.

Pero refiriéndonos al diseño en un aspecto más general, aunque desde el punto de vista local, a Guadalajara le hace falta crecer, ya que aún tiene un fructífero camino por delante. No se trata sólo de hacer las cosas bien, sino de hacer las cosas también vistosas. Un buen trabajo puede tener luz propia, ayudado de una buena imagen. Por este motivo, la provincia debe atreverse a dar ese salto, entrando por la puerta grande en el nuevo mundo 2.0.

Leticia Del Castillo y las redes sociales:

Esclavos de ellas, pero siempre agradecidos. Twitter y Facebook han sido sin duda el gran escaparate para lacomunidad.info, con una difusión diaria de nuestro trabajo a miles de personas y, lo que es más importante, interactuando con ellas. La difusión más vistosa, sí… y la menos rentable.

Mientras nosotros ganábamos seguidores día a día, Twitter o Facebook multiplicaban sus cifras de beneficios a nuestra costa –tampoco mucho, para qué nos vamos a engañar- . Una cuestión que en varias ocasiones nos llevó a plantearnos lo siguiente: Cada vez más los periodistas trabajamos para ser los primeros en lanzar los 140 caracteres en forma de titular, estamos obsesionados con tuitear antes que el compañero que se sienta a nuestro lado en la rueda de prensa. ¿Tenemos tiempo para contrastar la información? ¿Para profundizar en ella? La respuesta siempre, y salvaguardando algunos matices, era no.

Con todo, gracias a las redes sociales lacomunidad.info pudo crecer, ser visible, escuchar (leer) las sugerencias de los guadalajareños, sus quejas, sus intereses y compartir con ellos el día a día de la provincia. También gracias a estas redes sociales y nuestros amigos virtuales hemos podido decir adiós a esta aventura que creció y sobrevivió gracias a ellos.

Equipo de Lacomunidad.info, medio de comunicación local que acaba de cerrar sus puertas

Equipo de lacomunidad.info. Además de los tres emprendedores, su colaboradora Raquel Salillas.

Esos somos nosotros: Ricardo, Borja y Leticia. Lo que empezó con todas las ilusiones y esfuerzo posible ha acabado más de un año y medio después, no sin mal sabor de boca pero sí con más de una lección bien aprendida. ¿Volverá lacomunidad.info algún día? ¿Nos atreveremos a emprender de nuevo? ¿Apoyará la empresa privada y la ciudadanía algún día proyectos independientes? ¿Conseguiremos vivir de nuestro trabajo y no sólo sobrevivir empeñados en defender nuestra pasión por informar?

Quién sabe.

*Leticia Del Castillo Nieto es periodista de formación y, sobre todo, vocación. Y por encima de todo, amante de la Comunicación. En el pasado, entre Nueva Alcarria y el mundo de la publicidad; hasta hace poco emprendedora con lacomunidad.info y TresMásUno Comunicación. ¿Y el futuro? En busca y captura de nuevos e ilusionantes proyectos.

Ricardo Roquero Mateo , periodista principalmente en la provincia de Guadalajara desde hace más de diez años, se ha visto reconvertido por la crisis económica y del sector, en comunicador orquesta: redactor, fotógrafo, diseñador y locutor de radio. Habla del deporte de la provincia en “Onda Deportiva Guadalajara” de Onda Cero y ha intentado contaros lo que pasaba en Guadalajara desde lacomunidad.info, con Borja Torre y Leticia del Castillo.

Borja Torre San José es politólogo. Aprendió Periodismo de los que realmente saben de esto, los profesionales que se patean las calles cada día. Después de casi cinco años en Nueva Alcarria, se metió en la aventura de lacomunidad.info. Ahora, se le puede leer en Guadanews y verle y escucharle en cualquier tertulia en la que tengan a bien llamarle.