Mucho ruido y menos luces

Uno de los actores de Ultramarinos de Lucas, entre el público de 'En la puñetera calle'. // Foto: Mausba Fotos (Amigos del Moderno).

Uno de los actores de Ultramarinos de Lucas, entre el público de ‘En la puñetera calle’. // Foto: Mausba Foto (Amigos del Moderno).

Por Rubén Madrid

Aunque no lo crean, el cierre del Teatro Moderno ha traído un puñado de buenas noticias. Entre ellas, la posibilidad que ha tenido el público alcarreño de disfrutar de una programación cultural de primer nivel hecha por artistas locales. Los gustos van por barrios, pero seguramente no se ha programado en los últimos dos años un ciclo con mejor relación entre calidad (sensacional) y precio (un donativo) que estos ‘En la puñetera calle’ de Amigos del Moderno. Y nos han permitido, imagino que a otros igual que a mí, descubrir a algunos artistas de los que, de otra forma, no habríamos tenido tan directa vivencia.

Nunca le estaremos suficientemente agradecidos a Marcial Marín. Sin olvidar por supuesto lo mucho que este cierre ha dejado por el camino, resulta irónico que la contribución más importante de la Consejería de Cultura en Guadalajara haya sido esta indirecta promoción de artistas locales y el encuentro en plena calle con su público.

Precisamente gracias a esta programación alternativa también hemos aprendido a querer mucho más la ciudad en que vivimos. Y todavía más a su corazón, el casco histórico. Un ejemplo: Amigos del Moderno programó una charla con el historiador Juan Pablo Calero en la que los más ignorantes fuimos ilustrados con la verdadera historia del Moderno. No es un teatro cualquiera. Es, en realidad, el teatro obrero de la ciudad, una parte sustancial -y no sólo testimonial- del Ateneo. Ambos fueron levantados por un grupo de trabajadores arriacenses, aunque el franquismo lo expropiase y la democracia no haya reparado más tarde esta injusticia.

Tampoco sin el absurdo cierre del Moderno se habría llevado a cabo en diciembre una estupenda visita guiada por la ciudad que, con el nombre de Ruta de las Eras, ilustró sobre el patrimonio perdido en el centro de la ciudad. El presidente de la Asociación de Guías de Guadalajara, Manuel Granado, se prestó desinteresadamente a pasear de solar en solar con una comitiva de curiosos a quienes nos descubrió los muchos palacetes, templos y edificios civiles perdidos. De paso, criticó algunos pegotes urbanísticos intolerables (imposible no citar el edificio negro en el Cívico) y alertó de que el desastre no se ha detenido: todavía hoy seguimos despreciando, arruinando, derribando, abandonando y desprotegiendo.

Resulta curiosa esta actitud cuando en otras ciudadades están precisamente adoptando un camino inverso, pendientes de ampliar la protección a edificios con solera como pueden ser cines antiguos, establecimientos singulares o mobiliario característico, caso de las entradas del Metro en París o, sin ir tan lejos, la protección de comercios singulares a la que se ha comprometido hace unos días el alcalde de Barcelona, Xavier Trías. En Guadalajara, en cambio, hemos visto en los últimos meses el derribo del mural de la Constitución de Bosch en plena calle Mayor o, a sólo unos pasos, la piqueta echando abajo el Cine Imperio para dejar sólo una polvareda de amianto y un reguero de buenos recuerdos.

No hay a día de hoy en nuestra ciudad ninguna normativa pública que obligue a detener la maquinaria en casos en que no exista catalogación que proteja específicamente el edificio. Ya sé que no es la primera vez que insistimos en este mensaje, pero una de las cosas más llamativas que dijo Granado en aquella visita fue que no sólo hacen falta enormes catedrales y edificios mastodónticos para hacer agradable el paseo por una ciudad. Que no son únicamente la Cisneriana y la Magistral las que convierten en una delicia perder los pasos por la vetusta Alcalá. Que cada casona cuenta. Que los solares restan. Que el mobiliario, que parece testigo impasible, multiplica o divide las sensaciones del turista al recorrer una ciudad.

Farola de diseño moderno junto a la concatedral de Santa María, en pleno Eje Cultural. // Foto: Facebook de Luculo Loureiro.

Farola de diseño moderno junto a la concatedral de Santa María, en pleno Eje Cultural. // Foto: Facebook de Luculo Loureiro.

¿Se puede hacer algo? Desde luego. El presidente de los guías provinciales se lamentaba de que el centro arriacense no goce de la declaración de conjunto histórico artístico, que podría evitar muchos de estos derrumbes: “Si fuese así, el Ayuntamiento podría restaurar cualquier edificio y pasarle luego la factura al propietario”. La Federación de Asociaciones Culturales recogió el guante y unos días después propuso esta figura de conservación en una reunión del Patronato de Cultura. El alcalde, Antonio Román, se limitó a contestar que tomaba nota. Nosotros desde aquí también tomamos nota de que ha tomado nota.

En aquella Ruta de las Eras insistió el guía en que las farolas de diseño moderno que han sustituido a las fernandinas en la calle Mayor eran una muestra visible de una decisión desacertada desde el punto de vista turístico, porque “también el mobiliario es importante, no sólo los monumentos, y en este caso es horroroso”.

Ha sido ahora el propio Granado, a quien aquel día escuché hablar con el criterio del que sabe y con la pasión del que ama a su ciudad, quien ha denunciado mediante una fotografía colgada en Facebook la recaída en este error con el despliegue de farolas junto a la concatedral de Santa María. El debate que ha suscitado resulta ilustrativo de que el asunto, que pudiera parecer menor, importa a los alcarreños y se expande en muchas direcciones.

Es indudable que esta chapuza tan obvia, que insiste en el error ya cometido con las farolas frente a la fachada barroca de San Nicolás, denota falta de sensibilidad, de criterio o de luces por parte de un Consistorio que, en cambio, no se ruboriza al nombrar con pomposidad como Eje Cultural a la remodelación de la antigua carretera de Barcelona.

Las decisiones culturales, turísticas y patrimoniales demandan generalmente menos ruido y más (y mejores) luces.

No hay que ser un licenciado para observar que la torre de la iglesia y la farola se darán literalmente de tortas ante la mirada de cualquier paseante que recorra el Eje Cultural. Cualquier turista recibirá el mensaje inequívoco al ver el cartel en este paseo acotado entre las modernísimas farolas: «Cripta de San Francisco a un kilómetro: cuenta atrás para despegar. Tres, dos, uno…». Al Tenorio Mendocino, por cierto, le van que ni pintadas.

Estamos ansiosos por recibir una explicación sobre esta selección de tecnología punta para nuestro eje monumental de moda. Tal vez se eche la culpa al catálogo de modelos de la empresa adjudicataria, o se alegue que son los únicos formatos con bombillas de bajo consumo, o se aporte la incapacidad de asumir el sobrecoste que tendría para el proyecto colocar unas farolas isabelinas. O dicho a las claras: ¡A ver si alguien se ha creído que esto es Alcalá!

1 comentario en “Mucho ruido y menos luces

  1. Loca estoy esperando que se inaugure el Eje Cultural. Me iré a pasear por allí y a recibir Cultura a mares. O a asfalto, que me da lo mismo. Ya me imagino lo cultural que será pasear por ese Eje soñado, admirando los… las… bueno, lo que sea. Por fin me voy a culturizar. Qué agradecidos tenemos que estar a nuestro consejero y nuestra concejala, ambos de Cultura (De La Buena), que nos permiten recibir Cultura (De La Buena) en la mismísima calle. Qué buena idea sacar el teatro a las puertas de ese antro que dicen moderno. Se está un poco más fresco, pero ¡es gratis! Qué pena que el señor y la señora no nos salgan gratis también… Pero, bueno, habrá que pagar un poco para que tengan tan buenas ideas. Si es que estoy tan ansiosa que hasta me como este teclad

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.