Bajas y altas

El murciano dice adiós a la disciplina morada. Foto: Marca.

El murciano dice adiós a la disciplina morada. Foto: Marca.

Por Ana G. Hernández

Aunque todavía quedan dos meses para el comienzo de la liga de fútbol, muchos más en el caso del balonmano, los equipos y los jugadores ya mueven sus fichas para garantizar su futuro. Sin embargo, aquí en Guadalajara, nadie mueve ficha, ni el Depor ni el BM Guadalajara. Unos porque están a expensas de la sentencia del Tribunal de lo Contencioso Administrativo de la Audiencia Nacional, los otros porque necesitan cuadrar cuentas y saber que el proyecto de la temporada que viene en Liga Asobal es viable.

Ninguno de los dos clubes con más masa social de Guadalajara dan señales de movimiento. Son los jugadores de estos equipos los que buscan nuevos horizontes lejos de la capital alcarreña. Es el caso de José Antonio Espín en el Deportivo Guadalajara. No en vano, esta semana el capitán morado anunció vía red social su fichaje por AE Larisa de la Segunda División griega. El murciano deja en la ciudad un legado de claros y sombras. Y es que, fue el primero que decidió continuar en la entidad morada a pesar de su descenso administrativo a Segunda División B, en donde, capitaneando la zaga alcarreña, logró que el Depor fuera el tercer equipo menos goleado de la categoría. Sin embargo, errores como el de la final de la Copa Federación en Ourense o en el de la penúltima jornada de liga en Melilla en el que también participó Moyano lastraron su currículo a orillas del Henares.

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El portugués Jorge Silva también se despide de Guadalajara. Foto: BM Guadalajara.

En cuanto a la disciplina del BM Guadalajara, la desbandada es un hecho. Y es que, el reguero de despedidas asciende semana tras semana. A la marcha de Mateo Garralda e Ike Contrina, se le sumaron poco tiempo después la del portugués Jorge Silva (Anaitasuna), la del brasileño Guilherme Valadao (BM Granollers), también la del madrileño Víctor Vigo (Naturhouse La Rioja) y, por último, la de Ales Silva, que ni siquiera finalizó la temporada con el club alcarreño a causa de sus molestias en la espalda, pero al que le espera un futuro halagüeño en Villa de Aranda. Bajas a las que poco a poco se le pueden ir sumando otros nombres, puesto que varios jugadores de la plantilla guadalajareña tienen ofertas de otras entidades de la Liga Asobal. La situación económica por la que atraviesa el club morado no deja apenas margen de maniobra a los directivos de la entidad, por eso la mayoría de jugadores emigraran a otros destinos mejores para ellos después de realizar una grandísima temporada en la Alcarria. No en vano, a pesar de que se vayan a otros equipos, lo que es innegable es el derroche de esfuerzo que han demostrado en la defensa de la elástica del BM Guadalajara.

Así las cosas y tras la incertidumbre de no saber si el equipo alcarreño continuaría en Asobal e incluso si continuaría, la directiva trabaja ya en el próximo proyecto y varios nombres suenan en las oficinas. Al consabido César Montes, que recogería el testigo de Mateo Garralda, se unen otros como Íker Antonio o Juanlu Moyano. El primero es un lateral derecho ex del Anaitasuna. Mientras que el segundo ocuparía el lateral izquierdo después de que no renovara su contrato con el Villa de Aranda. Del BM Alcobendas llegaría un viejo conocido de la afición guadalajareña, Alfonso de la Rubia, además de Nico López, una joven promesa subcampeón de España juvenil con el Balonmano Ciudad Real en 2010. Otro de los nombres que baraja la directiva es el de Fabio Chiuffa. La apuesta por los brasileños de la temporada pasada, podría continuar esta temporada con este lateral derecho.

Seis nombres que podrían vestir la elástica morada la próxima campaña, pero seis nombres sobre los que todavía no se ha pronunciado el club alcarreño de forma oficial.

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San Juan en Jadraque, un motivo para disfrutar

Fiesta de San Juan en Jadraque.

Fiesta de San Juan en Jadraque.

Por Marta Andrés González *

Jadraque celebra este fin de semana la XXVI Cena Medieval y la Hoguera de San Juan en el Castillo del Cid. La cena, a la que puede asistir todo el que lo desee, previa inscripción y hasta completar aforo, comienza a las diez de la noche. Pero, San Juan en Jadraque es mucho más que eso, que no es poco, y además cuenta con la Declaración de Interés Turístico Provincial. La fiesta comienza a las once de la mañana, en la plaza Mayor, con un completo programa de actividades y ambiente de época que se incluye en la II Jornada Cidiana de San Juan. Una cita que implica un motivo más para disfrutar de la vida, de las costumbres y de los amigos. Porque San Juan en Jadraque se convierte en una experiencia única, apta para los cinco sentidos.

Muchas son las ofertas medievales y de época que inundan la geografía española. Pero ninguna como la sanjuanera jadraqueña. Numerosos son los castillos repartidos por la terrible estepa castellana, pero sólo el de Jadraque corona “el cerro más perfecto del mundo”. Desde su cumbre, contemplar el horizonte de la Vega del Henares que ya nombrara el Cantar, asombra, y se alzan aparentemente cercanos el cerro de Hita y los picos de la cordillera central que limita las viejas Castillas.

En el silencio de la Noche de San Juan, ya bien entrada la madrugada, la melodía del grillo acompaña a las sombras de la luna llena sobre la piedra muda, fría, suave e inerte y, en los albores del alba, los cánticos de pajarillos libres recuerdan que es hora de volver a casa. Así lo llevan haciendo desde tiempo inmemorial, cuando los jóvenes jadraqueños subían al castillo para ver amanecer la Noche de San Juan, la más corta del año; noche de fuego y brujas, siempre buenas, con buenos augurios y nobles deseos.

Por el paseo empedrado que nos dirige al Castillo del Campeador, en la que fuera noble  musulmana y mendocina, se inspiran casi sin quererlo los aromas del campo alcarreño, llegados de matojos de jaras y tomillos que empujan a las manos tranquilas a acariciar los frutos de la tierra que empapan los dedos que los aprietan, al pasar, sin intención, sólo con el impulso de tomar prestado un pedacito de paraíso.

El sabor del chocolate a altas horas, dulce remate de los Amigos del Castillo a una cena excelente para todos los públicos y para todos los paladares. Un menú sencillo, de campo, de pastoreo, humilde pero capaz de satisfacer a los más exigentes y de saciar a los que no se sacian nunca, al amparo de los muros del Castillo. Mollete de pan blanco; relleno de chorizo y lomo de matanza y tortilla de patata, tan jugosa y española como las banderas que ondean lacias si Zeus y Júpiter se sosiegan por deferencia celestial hacia las cuatro centenas de comensales que se reúnen para paladear la azúcar y la canela que envuelven la jugosa leche frita a los postres. Y vino que alegra y agua que aclara los sentidos, riegan una cena aderezada con música, danzas, magia y antorchas y ataviada con trajes de época, que aunque ni mucho menos es obligado, sí conviene y anima.

San Juan en Jadraque tiene premio. Servidores municipales y voluntarios diligentes se afanan para que todo salga bien, con la utópica intención de agradar a propios y extraños. Su premio intangible será la satisfacción del trabajo bien hecho y la sonrisa de las almas que deambulan por entre los muros milenarios bajo las estrellas. Y el Premio para los destacados, forjado con polvo, sudor y hierro en las ascuas de la herrería a la usanza del Medievo en la Plaza Mayor, una espada Tizona que mejor colgar que empuñar en la época que nos toca.

La noche de San Juan se adelanta, como casi todo en estos tiempos, pero justifica su fiesta el sábado 21 de junio porque, en esos días, las tropas comandadas por el lugarteniente del Campeador, Álvar Fáñez de Minaya atravesaron la Tierra de Jadraque para reconquistar la Guadalajara árabe. Y porque un sábado en los pueblos, somos más. Y porque saltar la hoguera y soñar debe estar y en Jadraque lo está, al alcance de todos.

Marta Andrés, periodista.

Marta Andrés, periodista.

* Marta Andrés González es jadraqueña. Licenciada en Periodismo, ha trabajado en diferentes medios de comunicación de Guadalajara como El Decano, agencias de noticias nacionales como Europa Press y en la Asociación de la Prensa de Guadalajara. Actualmente vive en Jadraque y trabaja en su Ayuntamiento, donde se ocupa del gabinete de prensa.

Hiendelaencina, sin feria

Feria de Ganado de Hiendelaencina 2012, con la presidenta de la Diputación, Ana Guarinos. // Foto: Diputación Provincial de Guadalajara.

Feria de Ganado de Hiendelaencina 2012, con la presidenta de la Diputación, Ana Guarinos. // Foto: Diputación Provincial de Guadalajara.

Por Concha Balenzategui

Nos hemos enterado a toro pasado de que este año no se celebrará la Feria de Ganado de Hiendelaencina. La trigésimo primera edición de esta fiesta se había convocado para el pasado sábado, 14 de junio, pero unos días antes se decidió suspender los actos. El Ayuntamiento de Hiendelaencina ni siquiera lo ha comunicado a los medios de comunicación, y se ha limitado a publicar en la página web municipal la decisión.

El motivo que aduce el Consistorio es la falta de apoyo institucional a la cita, puesto que no cuenta con subvención para hacerla. Habían pedido dinero, como siempre, a la Diputación Provincial, pero esta no la había garantizado, por lo que se ha decidido evitar la incertidumbre de saber quién correrá con los gastos.

La explicación que la institución provincial ha dado a la prensa parece bastante ambigua. Que están planteando articular una convocatoria específica para la subvención a ferias de ganado y que de momento no se ha publicado. Lo que viene a ser el “vuelva usted mañana” de Larra.

No tiene defensa ninguna. A quienes piensen que el Ayuntamiento ha sido demasiado escéptico y debía haber confiado en los planes de la Diputación, que tenía que haber convocado el acto y después solicitar la subvención, les recuerdo que en 2013 tampoco hubo ayuda para este evento. El año pasado la feria se celebró sin subvención de la Diputación, y los gastos fueron sufragados por el Consistorio, los vecinos y los propios ganaderos participantes. La explicación fue entonces que la partida destinada a la Feria se había gastado en ayudas a los ganaderos que habían sufrido ataques de lobos.

No puedo entender los motivos reales de esta cerrazón, ya que ni los de este año si los del año pasado me convencen. Ya sé que en este pueblo gobierna el PSOE. Ya sé que este vecindario, y su alcalde en concreto, ha levantado la voz más que otros contra el cierre de las urgencias de su centro de salud. Sé también, es evidente, que su página web está presidida con imágenes de pancartas de oposición a los recortes. Y no olvido lo que pasó este invierno, cuando se produjo la contaminación en el agua potable, y el Ayuntamiento se enfrentó a la Junta y la Diputación. Pero entonces, a pesar del posicionamiento en aquella polémica, la institución al menos suministró agua a los vecinos con camiones cisterna. Y finalmente, no sin mucha batalla por medio, se avino a sufragar el cambio de cañerías.

Pero sigo sin entender por qué este castigo a una tradición de tres décadas, que siempre se anunciaba con unos días de antelación en una rueda de prensa en el propio palacio de la plaza de Moreno. No entiendo la negativa del año pasado, que sí saltó a los medios, ni la de este. Y me duele especialmente cuando llueve sobre mojado, pues solo hace unos días que me volvió a sorprender y a indignar, a partes iguales, saber que la Diputación tampoco colabora con la fiesta de la Caballada de Atienza, según explicó en este mismo blog el escritor e historiador Tomás Gismera.

Tampoco sé por qué el Ayuntamiento ha decidido no hacer ruido con el tema. Por qué se ha limitado a publicar la suspensión en su página web sin avisar a los medios de comunicación. No sé si este alcalde beligerante se ha cansado de luchar o si la decisión ha sido más que discutida en el pueblo. Y ambas cosas me producen una tremenda tristeza.

Conozco la Feria de ganado de Hiendelaencina, y también la de Cantalojas. Como para cualquier turista, para mí las diferencias se limitaban a que una se celebraba en verano y otra en invierno; y que la primera se centraba en ganado ovino y caprino, y la segunda en vacuno. Ambas se desarrollaban en la Sierra Norte, con un sentido más folclórico y festivo que el importante negocio que representaban antaño, y siempre acompañadas de dulzainas, buena comida y fraternidad. La de Hiendelaencina podía presumir de ser más antigua, apenas una edición más, y la de Cantalojas tenía el orgullo de estar declarada de Interés Turístico Provincial. Pero alguna diferencia más debe haber para que la institución provincial siga apoyando la celebración de Cantalojas y deje morir de inanición a la de Las Minas.

La última vez que estuve en la Feria de Hiendelaencina, en 2012, disfruté de una jornada de primavera al sol, de una buena comida, y de algunos espectáculos muy poco frecuentes, como el esquileo de las ovejas. Los niños que me acompañaban andaban sorprendidos con la presencia de los rebaños y disfrutaron recogiendo piedras brillantes por el campo que aún guardan en casa como un particular tesoro. Poco más le pueden pedir unos forasteros urbanitas a una fiesta como esta, que el reencuentro con las tradiciones y una especie de comunión con el mundo rural que frecuentemente olvidamos.

En aquella ocasión, también andaba por allí la presidenta de la Diputación, Ana Guarinos, bendiciendo con su presencia y la de su séquito el evento. Recupero un par de párrafos de la nota que la Diputación emitió en aquel momento. Dice que Guarinos agradeció el cariño y recibimiento del alcalde del municipio, Mariano Escribano, al tiempo que trasladó todo el apoyo y la colaboración de la institución provincial para mantener la continuidad de la Feria del Ganado. “Desde la Diputación de Guadalajara vamos a seguir apoyando y colaborando con este tipo de eventos que ponen su importante granito de arena en el mantenimiento del medio rural”, manifestó la presidenta de la Diputación, añadiendo que “en los últimos años, en el medio rural no se ha vivido, se ha sobrevivido, y por eso tenemos que seguir trabajando para que la despoblación nos afecte lo menos posible. Para ello, las puertas de la Diputación están abiertas para todo aquello encaminado a mejorar un pilar fundamental como es el sector ganadero”.

Poco ha cambiado en la ganadería desde entonces, y si ha cambiado, no será a mejor. El resto son milongas.

El bueno, el rojo y el guapo

Madina, Sánchez y Tapias

Madina, Sánchez y Tapias aspiran a ser el nuevo secretario general del PSOE // Fotomontaje: Republica.com

Discutía ayer con el compañero que fue de este blog Roberto del Barrio sobre temas futbolísticos. Y, en medio de nuestros habituales desacuerdos, coincidimos en afirmar que, si algo ha demostrado el fútbol moderno, es que sobre el césped no hay un sistema “bueno” capaz de ganar siempre; y que casi cualquier sistema puede servir, si encuentras los peones adecuados para ejecutarlo. En política las cosas pueden ser parecidas. No hay una estrategia o un programa único y acertado para ganar, sino que los partidos tratan de encontrar “su estilo de juego” en cada momento de la historia. También coincidíamos Roberto y yo -discutiendo sobre quién sustituirá a Del Bosque tras el Mundial, si es que se va- en que el estilo de juego lo debe definir el entrenador, en virtud de los jugadores de que dispone. En política es lo mismo: Los partidos precisan de un liderazgo poco discutido, desde el cual se fijen las posiciones a defender.

En estas andan en las últimas semanas en el PSOE. Buscan un nuevo líder que componga a un partido destrozado y sobrepasado por los acontecimientos, que renueve ideas, fije posiciones, y señale el rumbo a seguir de cara al próximo año y medio, en el que se ventilarán unas importantísimas elecciones municipales y autonómicas en primavera, y unas vitales elecciones generales allá por diciembre. El PSOE debe decidir, en suma, si trata de recuperar el electorado que se le fue a la abstención, a UPyD o al PP, o si frena la sangría que se le ha abierto por la izquierda con Podemos e IU.

A pesar de las lógicas similitudes ideológicas que tiene que haber entre los aspirantes a dirigir un mismo partido, lo cierto es que leyendo y escuchando empiezan a verse matices que diferencian las propuestas. Y son importantes en unas votaciones que, por primera vez, supondrán una elección puramente democrática del secretario general socialista. Ya saben, “1 militante, 1 voto”, y nada de manejos de aparatos, delegados, compromisarios, familias y componendas.

A estas alturas ya sabrán que hay dos candidatos principales con opciones reales de ganar el liderazgo, ambos jóvenes diputados: Eduardo Madina y Pedro Sánchez. El tercero en discordia es Juan Antonio  Pérez Tapias, con menos opciones. Y también ha aparecido un cuarto “outsider”, Alberto Sotillos, que difícilmente logrará si quiera los avales para participar en la elección.

Pedro Sánchez

Pedro Sánchez es un economista de brillante currículum y posición centrada // Foto: Wikipedia

Las posiciones dibujan a un Pedro Sánchez de corte socialdemócrata tirando a liberal, para un PSOE ubicado en un tibio centro-izquierda. Enfrente, un Madina más abiertamente progresista, o al menos eso parece. Y finalmente a un Pérez Tapias que es de la izquierda clásica, marxista, hasta el punto que sus mensajes se parecen bastante más a los de IU o Podemos que al discurso del PSOE de los últimos 30 años.

Los dos diarios impresos nacionales más conservadores, ABC y La Razón, dejaron clara su posición hace pocos días, con sendas portadas que tildaban de “moderado” a Sánchez; frente a un “radical” Madina. Exageraciones aparte (porque ya me dirán que tiene Madina de “radical”) lo cierto es que si pretendían hacer un favor a Sánchez, los dos periódicos de la derecha le echaron una auténtica soga al cuello. Fue un abrazo del oso. “Si Sánchez le gusta a Marhuenda no nos puede convenir, es imposible”, me decía estos días un veterano y sabio militante del PSOE provincial.

Precisamente, hablando de Guadalajara, las cosas también se están moviendo. Algunos de los líderes del partido en la provincia han empezado a posicionarse públicamente, aunque otros muchos están guardando un silencio, que no sé si es prudente, o directamente “cobarde” (por aquello de que, si no digo quien me gusta, no pierdo, digo).

Sanchez y Valerio

Sánchez, acompañado de Valerio y Bellido, en una conferencia en Guadalajara // Foto: PSOE

Ha quedado claro, por lo visto en sus perfiles de redes sociales, que la ex consejera, diputada nacional y portavoz socialista en la capital Magdalena Valerio es la cara pública más identificada con Pedro Sánchez en Guadalajara. Sus tuits de apoyo son casi de veneración, diría yo. Me cuentan también -aunque esto otro no he podido contrastarlo, la verdad- que buena parte del “viejo” PSOE provincial también está remando en esa dirección; y que Sánchez cuenta con el apoyo de gente de peso, como la ex secretaria general María Antonia Pérez León, por ejemplo. Incluso me dijo otro militante, muy recientemente, que el “desaparecido” José Luis Ros ha despertado de su letargo en sus últimos días para remover voluntades en favor del diputado madrileño.

De este puñado de viejos líderes socialistas alcarreños hay que sacar a otro ex secretario general, Jesús Alique, quien, vaya usted a saber por qué, está apoyando claramente a Madina. Me ha sorprendido la decisión del ex alcalde, la verdad, porque yo le tenía por un hombre del “ala derecha” del partido, cercano a las posiciones que pueden representar José Bono o el propio Felipe González. Pero parece que no.

Bellido y Madina

Pablo Bellido y Eduardo Madina en un mitin en Azuqueca de la última campaña europea // Foto: PSOE

Por su parte, el “nuevo” PSOE de Guadalajara, el que lleva las riendas en la actualidad, está identificado con el diputado vasco. Aunque el secretario provincial Pablo Bellido ha prometido “neutralidad”, ha dicho que no recogerá avales, y no quiere decantarse públicamente por nadie, no es difícil saber que representa un perfil de renovación de izquierdas, y que sus simpatías están con Madina, al que se llevó a Azuqueca, sin ir más lejos, en la última campaña electoral. También son “madinistas”, y estos de modo muy abierto, los dos “números 2” del partido: los vicesecretarios Eusebio Robles y Rafael Esteban. Es curioso, qué vueltas da la vida política: Hace apenas dos años, Robles y Esteban estuvieron a punto de enfrentarse entre ellos en un Congreso Provincial, peleando por ser el secretario general, ante la renuncia de Pablo Bellido a presentarse. Y sólo el postrero cambio de opinión de este último propició la lista de consenso, en la que integró a su lado a ambos. Ahora, el ex concejal de la capital y el alcalde marchamalero, que iban a luchar por controlar el partido en Guadalajara, están remando en la misma dirección. Debe ser el roce, que hace el cariño.

Tapias y Trotsky

Pérez Tapias representa el marxismo que aún queda en el seno del PSOE. En su Twitter colgó esta foto

En cuanto a Pérez Tapias, que representa a una histórica corriente interna como es Izquierda Socialista, son pocos los apoyos alcarreños claramente expresados que he conseguido encontrar. El del concejal de la capital Víctor Cabeza es uno de ellos. Y, obviamente, el de la gente de IS en Guadalajara es otro, aunque tienen poco peso. El brazo guadalajareño más conocido de Tapias, y este sí es importante, es el de la mediática cabanillera Beatriz Talegón, quien es de hecho uno de los grandes apoyos del granadino en su campaña.

Quizá piensen que importa poco la visión provincial de estas posiciones. Pero créanme si les digo que tendrán su importancia local. Porque quién apoye a quién, o cómo lo haga, será recordado cuando sepamos el resultado de la votación. Por ejemplo: Hasta hace poco, Magdalena Valerio estaba convencida de que debía intentar de nuevo el asalto a la Alcaldía en 2015, frente a la oposición de Pablo Bellido. Me cuentan que en los últimos días ya no está la cosa tan clara. Pero intuyo que sus opciones cogerán fuerza si gana Sánchez, y se diluirán casi por completo si lo hace Madina.

En cualquier caso, es una elección apasionante, por cuanto la presión de Madina por el “congreso abierto” ha desbaratado cualquier capacidad del aparato de parachutar a sus elegidos. Las urnas son incontrolables cuando se vota en libertad, y bien lo sabe Susana Díaz, que estaba dispuestísima a ser secretaria general, pero sólo si le preparaban un Congreso a medida (como las Primarias andaluzas que “ganó” sin jugar); y que que ha cogido las de Villadiego en cuanto a visto a la democracia aparecer por la puerta.

Se presentan pues unos días intensos en la familia socialista, con un chico “bueno”, como se presenta Madina; un “rojo” de vieja escuela como Tapias; y ese economista de cartel imponente (por currículum, y por presencia), que es Sánchez.

El favorito es “El Bueno”, pero a lo mejor la presencia de “El Rojo” acaba brindando el triunfo a “El Guapo”. El final del western lo analizamos en unos días.

Las “mentiras” del Plan de Incendios 2014

Imagen del incendio de la Riba de Saelices , en julio de 2005. // Foto: AFP

Imagen del incendio de la Riba de Saelices , en julio de 2005. // Foto: Pedro Armestre /AFP

Por Marta Perruca

Nos engañan.

He pasado cinco años en una facultad y casi una década trabajando como periodista para llegar a una conclusión, que sin duda, muchos lectores habrán alcanzado en menor tiempo y con menos esfuerzo.

Siempre me he enfrentado a mis artículos bajo la premisa de que las fuentes comprometidas con la noticia decían “la verdad”, aunque ésta estuviera alumbrada bajo distintos puntos de vista. Sin embargo, desde hace algún tiempo tengo la sensación de que todo el mundo, cuando se sube a una tribuna, miente, y de que “la verdad” aquí ya no depende de la perspectiva desde la que se mire, sino de la amplitud de nuestras tragaderas.

“Con esta primavera, si en verano hay un incendio, se va a liar gorda”.  Iba sentada de copiloto en el coche de una amiga, camino del Geolodía 2014, mientras me comentaba que, cierta primavera de 2005, una vecina de un pueblo de la comarca de Molina de Aragón le hacía esta advertencia, que resultó ser una profecía cumplida a rajatabla. Aquel verano se declaraba el incendio más monstruoso de cuantos haya habido en la provincia, con un balance de 13.000 hectáreas calcinadas y 11 víctimas mortales. Ya sé que siempre mentamos al diablo cuando de incendios forestales se trata, pero es que parece que arriba se empeñan en no terminar de aprender la lección.

Esta molinesa  es trabajadora de un retén y recordaba esa anécdota al mismo tiempo que valoraba que esta primavera estaba siendo muy similar a aquella, que según se aventuró a augurar la mujer, vecina de uno de los pueblos del Señorío, se desencadenó en tragedia.

Discurríamos por la N-211 y mi amiga seguía lamentándose, porque todos sabemos que después de aquel terrible suceso se profesionalizaron los retenes de Castilla-La Mancha y sus trabajadores pasaron a trabajar los 12 meses del año, en lugar de los tres que duraba la campaña de verano – ahora, tras los ERE’s de Geacam, trabajan nueve y los otros tres restantes se van al Paro-. Sin embargo, la medida, que en ese momento se entendió tan necesaria, ha ido haciendo aguas según avanzábamos por el oscuro sendero de la crisis y se creyó entonces que era más necesario todavía ceñirse a unos criterios presupuestarios. A grandes rasgos, lo que me transmitía esta trabajadora era que se ha reducido considerablemente el número de efectivos y de medios de extinción de incendios, que hoy por hoy, entiende como insuficientes para hacer frente a una campaña estival que se prevé complicada.

Desde ese día he tenido  la mosca incordiando detrás de la oreja y hoy me he decidido a dar forma a este artículo, para lo que he concertado una entrevista con el representante sindical en Geacam de Comisiones Obreras (CC.OO.) en la provincia y cuál ha sido mi sorpresa cuando al cruzar el umbral de la puerta de su sede en Guadalajara me he encontrado con un viejo conocido. Resulta que con quien había quedado hace apenas unos instantes por teléfono era Iñaki Blanco, de Poveda de la Sierra, (por si alguien no se ha dado cuenta todavía, la que escribe, es de Molina de Aragón, y en la comarca, antes o después, terminamos por conocernos todos).

¡Las sorpresas que te da la vida! De un momento a otro nos encontrábamos poniéndonos al día y compartiendo miserias porque, creedme cuando os digo, que haber sufrido un ERE, o cinco, como es el caso de este conocido, une mucho.

Anécdotas aparte, Iñaki Blanco comenzaba relatando que, siguiendo la directriz técnica sobre la organización y operatividad del Servicio Operativo de Extinción de Incendios Forestales (SEIF) en la provincia de Guadalajara, el dispositivo tendría que contar con un mínimo de 321 trabajadores, frente a los 280 que lo forman actualmente. Según los cálculos del delegado sindical, existen en torno a un centenar de trabajadores menos que en 2012, como consecuencia de las bajas voluntarias indemnizadas de los respectivos ERE’s y la amortización de puestos de trabajo.

Para hacernos una idea de la situación del operativo, me comentaba, de 2013 a 2014 se han eliminado dos retenes: el de Almadrones y el de Villanueva de Alcorón, que han sido sustituidos por camiones autobomba. Esto quiere decir que en lugar de los nueve trabajadores que formaban cada retén, ahora cuentan solo con cinco, es decir, ocho trabajadores menos.

Asimismo, han desaparecido cinco patrullas de vigilancia, cuyo cometido era supervisar el buen desarrollo de las labores de cosecha, causantes de una parte importante de los incendios de la campaña de verano de 2013, y el cumplimiento de la ley en materia de incendios forestales, entre otras muchas cuestiones. Además, éstas eran las primeras en llegar al lugar y en comenzar a actuar cuando se declaraba un incendio. De esta manera, y tras continuos ajustes, de las 19 patrullas que estaban operativas en 2012, a día de hoy solo quedan activas, cinco.

También se han eliminado 14 torres de vigilancia y la mayoría de las que todavía hoy continúan en funcionamiento, tal y como narraba Iñaki, no cumplen las normativas de Seguridad y Salud, por lo que los trabajadores no pueden subir a las atalayas y llevan a cabo su jornada a pie de tierra dentro de un vehículo.

En resumidas cuentas, y según los conocimientos prácticos de este trabajador,todo esto se traduce en que, al ser menos las torres que están activas y al no encontrarse los trabajadores en lo alto de las atalayas, se tarda más tiempo en notificar el incendio; como tampoco se dispone de vehículos ligeros que actúen de avanzadilla, se alargan todavía más los tiempos de actuación, por lo que cuando los efectivos llegan al lugar, el fuego ya ha alcanzado ciertas dimensiones. Dado que los retenes cuentan con menos personal, se requiere de la activación de otras unidades de la provincia, con lo que esas zonas se quedan descubiertas. Con ello, se corre el peligro de que suceda lo que ocurrió el verano pasado, cuando se declaró un incendio en Tórtola, mientras la unidad competente se encontraba apagando un fuego en Tortuero.

Además, a consecuencia de los ERE´s, los bosques se dejan de limpiar durante tres meses, lo que significa muchas hectáreas donde, si llega a prenderse fuego, las llamas alcanzarían una mayor virulencia.

La Administración viene solventando la situación con parches, supliendo la carencia de personal de aquellos retenes que se encuentran bajo mínimos con una movilidad funcional de los trabajadores y reubicaciones. Algunos de ellos, asegura Iñaki, tienen que desplazarse hasta 100 kilómetros para incorporarse a su puesto de trabajo.

Como cabe esperar, afirma Iñaki, “el ánimo está por los suelos y ésta no es la situación más idónea para ir a apagar un fuego y dar el máximo rendimiento”.

Y habrá quien diga, y con buen criterio, que a estas alturas ya no nos pueden engañar, aunque nos mientan, pero la realidad es que los ciudadanos no podemos andar por ahí contrastándolo todo, porque para eso están los medios de comunicación… (Yo lo dejo caer por si alguien quiere recogerlo).

La consejera de Agricultura, María Luisa Soriano, durante la presentación del Plan de Incendios 2014. // Foto: La Tribuna de Ciudad Real

La consejera de Agricultura, María Luisa Soriano, durante la presentación del Plan de Incendios 2014. // Foto: La Tribuna de Ciudad Real

La consejera de Agricultura, María Luisa Soriano, manifestaba, durante la presentación del Plan de Incendios Forestales 2014, que este año se ha incrementado el presupuesto 5,7 millones de euros hasta un total de 61,6 millones mientras, según los datos facilitados por el delegado sindical, la partida anual para Castilla-La Mancha asciende a 49 millones de euros. Al mismo tiempo, me resultaba cuanto menos curioso que este año se anuncie como novedad que el dispositivo va a intensificar la vigilancia sobre la actividad de las cosechadoras, cuando precisamente se ha reducido el número de patrullas que tradicionalmente se dedicaban a esta labor. También me han sorprendido los datos relativos al número de efectivos, que el delegado de la Junta, José Luis Condado, cifraba en 438 (320 especialistas forestales y vigilantes, 6 encargados, 90 agentes medioambientales y 22 ingenieros de montes o ingenieros técnicos forestales) y más teniendo en cuenta que Geacam solo cuenta con 280 trabajadores en la provincia.

Que no cunda el pánico. El Gobierno de Castilla-La Mancha nos ha demostrado con creces que es capaz de mejorar los servicios recortando medios, por ejemplo, llevando la atención sanitaria allí donde se necesita con menos ambulancias y camas en los hospitales, o mejorando los niveles de fracaso escolar de la región eliminando escuelas rurales y recortando en personal docente, transporte y comedores escolares.

A mí, así a bote pronto, se me ocurre que si se declara un incendio de proporciones similares al de La Riba de Saelices siempre podrán llamar a la UME, como ocurrió con el incendio de Checa en el verano de 2012, para que acudan a hacerse la foto cuando el fuego ya esté prácticamente extinguido o, en el peor de los casos, cuando ya no quede más bosque por arder.

Como decía, ya no sé si nos engañan, pero desde luego, yo creo que nos mienten, y mucho.

Las puertas del campo

Señal anunciando de una batida en un coto de caza catalán. // Foto: El País.

Señal anunciando de una batida en un coto de caza catalán. // Foto: El País.

Por Rubén Madrid

Andamos -y nunca mejor dicho- todavía en año machadiano (75 años de su muerte), aunque en las ferias y saros de Guadalajara no haya hueco para estas remembranzas. Apenas la Fundación Siglo Futuro lo ha recordado en estas tierras cuya memoria endiosa y envía al ostracismo con ímpetus similares. Pero Machado, de momento, sigue en las escuelas y las universidades, incluso en las canciones. Quien más quien menos ha dicho alguna vez aquello de “caminante no hay camino, se hace camino al andar”. Y nunca está de más regresar a la honda sabiduría proverbial y cantarina del maestro, aunque hoy sea una recomendación que únicamente nos sale al paso.

Porque de pasos y de caminos vamos a hablar, ya que hay abierto un interesante debate a propósito de la nueva Ley de Montes que pretende impulsar el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, con la prohibición del paso público al monte durante las batidas de caza. Concretamente, se prohibirá el acceso al bosque ciertos días con la intención de reducir las probabilidades de que una bala de caza mayor pueda acabar accidentamente alojada en el cuerpo de un senderista con cuernos, un ciclista que corre como un gamo o un recolector de setas vestido de camuflaje.

En principio parece obvio que habría que reducir cualquier peligro de que esto suceda. El año pasado se produjeron 12 muertes por accidentes de escopeta y son todavía más los heridos que ocasionan estas monterías cada año. Ahora bien, se puede llegar a un mismo destino utilizando diferentes caminos. Y el ministerio nos viene a decir con sus planes que el mejor modo de evitar que el pájaro pueda resultar cazado consiste en cortarle las alas, para evitar que vuele.

Porque en vez de hacer una normativa más exigente con la señalización de las monterías, que a menudo dejan tanto que desear, o una regulación de la caza en función de las fechas de asistencia masiva de otros usuarios del monte (que presumimos indefensos), lo que pretenden estos cambios jurídicos es prohibir el acceso al monte durante unas horas (dicen en Madrid) o incluso durante las vísperas de una batida (amplian en Toledo), persiguiendo a la posible víctima en vez de amortiguando las fuentes del peligro.

La campaña de recogida de firmas en la plataforma Change que venía exigiendo al hasta hace poco ministro Arias Cañete que diese marcha atrás a esta regulación lleva ya camino de las 110.000 firmas, dirigidas ahora a su sucesora. Dicen los ecologistas y quienes en general se oponen a esta regulación que contraviene el derecho a circular libremente por los senderos, recogido en el artículo 45 de la Constitución. Añaden que supone un secuestro encubierto de unos territorios que deberíamos disfrutar todos.

Y en medio de este contexto de intenso debate, Toledo se desmarca todavía unos cuerpos más, como es ya costumbre, al redactar un borrador para una Ley de Caza todavía más privativa con el uso del monte para senderistas, ciclistas o seteros. En el anteproyecto que prepara el Gobierno regional se puede leer que queda prohibida “cualquier acción que pretenda espantar a las especies de caza existente en terrenos ajenos, así como aquellas que provoquen la huida o alteren las querencias naturales, incluida la recogida de espárragos, setas, hongos, u otros frutos silvestres en los días de caza o previos a estos, cuando esté correctamente señalizada la cacería y se actúe sin el consentimiento del titular del aprovechamiento cinegético”.

Con estas prioridades, los responsables de los cotos y los guardas forestales pueden prohibir el acceso al monte no sólo durante las horas en que dure una batida, sino incluso en los días anteriores, no sea que un apicultor o una familia de excursión hacia una fuente les espanten a las presas.

Personalmente, no tengo ningún prejuicio hacia los cazadores. No he cazado jamás y me temo que no sería capaz de apretar el gatillo contra nada ni nadie, pero la lectura de Delibes, un cazador con una extraordinaria sensibilidad hacia el medio ambiente, me ha impedido mirar con ojos de inquina hacia quienes tienen la capacidad de decidir en una centésima de segundo si abaten o perdonan la vida a un animal, algo que en mi caso me ocasiona un tremendo vértigo metafísico.

Cartelería amenazante sobre las posibles consecuencias de desoír la prohibición al paso. // Foto: pirineodigital.com

Cartelería amenazante sobre las posibles consecuencias de desoír la prohibición al paso. // Foto: pirineodigital.com

Lo que me preocupa, en realidad, es que se convierta el monte en un cortijo, que prevalezcan los derechos de unos ciudadanos sobre otros, que se ponga, esta vez de forma literal, puertas al campo. O vallas en los caminos del monte.

Más allá de los titulares tremendistas que no dicen toda la verdad (“La nueva ley de caza del PP cerrará caminos y prohibirá actividades de ocio y productivas en acotados”, leo tan rotundo en eldiario.es; o “Ministra: no prohíba a senderistas y ciclistas la circulación por caminos públicos”, alerta con letra gorda la campaña de recogida de firmas) resulta indudable que, con la excusa de la seguridad, una vez más con esa bendita manía de sobreprotegernos, se nos estrechan los márgenes de movimiento. Preocupa, y el debate es amplísimo al respecto, la insistencia de nuestras autoridades en tutelar nuestros movimientos como si fuésemos críos y en asignarnos unos patrones de convivencia más propios del patio de un colegio. Pero esto queda aquí como mero apunte, disponible para mejor ocasión.

Recordarán también que a principios de legislatura el Gobierno regional anunció su intención de poner en venta montes públicos. El recurso a la desamortización, desprendiéndose de un patrimonio de todos para aumentar ingresos en las arcas regionales y equilibrar así las cuentas, fue finalmente reprimido, seguramente por la fuerte resistencia que la medida encontró entre amplios sectores de la sociedad castellano-manchega cuando se conoció que incluso se habían encargado informes de unos 50 de estos montes. Resultó, en cualquier caso, un aviso. También entonces la idea consistía en que estos terrenos fuesen adquiridos por cazadores.

Hay otros modelos. Tiene todo lo relacionado con abrir caminos y tirarse al monte ciertas connotaciones de libertad y un frescor que reconocerá cualquiera que siempre prefiere adentrarse por un atajo en el bosque en vez de seguir la tozuda geometría del asfalto para desplazarse entre pueblos y parajes. Son estos paseos campo a través -y no las andadas por las estrechas márgenes de las calzadas- las que suelen llevar a fuentes, arroyos y pozas para bañarse, las que conducen a huertas y covachas y las que más fácilmente pueden alegrar la vista con el encuentro de un cervatillo.

Las sendas rurales, también llamadas caminos vecinales, fueron siempre lazos entre pueblos próximos, lugares comunes para alimentar leyendas y, como dice el lema de unas jornadas de patrimonio organizadas este año en Cifuentes, unión de pueblos y unión de gentes. Precisamente la última de estas jornadas, el próximo sábado, tiene previsto recorrer la senda entre Oter y Carrascosa de Tajo, en un proyecto que se ha propuesto tan linda misión como recuperar la memoria perdida de las piedras, la vegetación, la fauna, la historia común, las tradiciones…

En los últimos años, desde Diputación se ha venido haciendo también un importante esfuerzo inversor para recuperar algunos de estos caminos que la despoblación ha ido cerrando. El convenio de caminos rurales que ya con anteriores corporaciones provinciales se ha venido firmando y aplicando con la Junta, pero pagado además con fondos europeos a través del concurso del mismo Ministerio que ahora quiere cerrar caminos cuando hay cacerías, permitió por ejemplo recuperar un centenar de sendas a lo largo del año pasado…

Es, valga la forma de expresarlo, un buen camino a seguir. La habilitación de itinerarios senderistas y de caminos rurales en comunidades como el Principado de Asturias, de cuya planificación rural hay todavía mucho que aprender en nuestras serranías, nos ofrece un ejemplo interesante por su apuesta y por sus resultados, por ejemplo en un turismo de interior en el que Guadalajara aspira a posicionarse cada vez con más entereza.Las últimas veces que subí el Ocejón y que marché a Las Chorreras en Valverde de los Arroyos lo tuve que hacer, una vez más, ‘a tientas’, y hablo sólo dos excursiones muy típicas en uno de los pueblos más turísticos de la arquitectura negra.

Hablamos por tanto de señalizar más y acotar menos, de invertir más en políticas que abran caminos en vez de cerrarlos, de priorizar los intereses generales sobre los particulares, como ocurre con la caza intensiva y más comercial. Eso, y no otra cosa, es lo que plantea en su manifiesto la plataforma que ayer se presentaba y que reúne a más de una treintena de organizaciones ecologistas, políticas, sindicales e incluso a profesionales de la agricultura, el turismo o la apicultura en oposición al anteproyecto del Gobierno regional.

Comparto desde luego la preocupación por ese temor a una privatización del campo, aunque sea únicamente los festivos, domingos y días de guardar, a modo de concesión exclusiva para unos cuantos señores, como si nuestras sierras, tan olvidadas durante los días laborables, fuesen únicamente un capricho al alcance de unos pocos, o del resto cuando aquellos concedan. Más allá de un debate -legítimo por otra parte- sobre la regulación y compatibilización de formas de disfrute del medio ambiente, hay aquí una discusión de fondo sobre una igualdad en la adjudicación de derechos y sobre formas de transitar por nuestro medio rural. Y creo que merece la pena debatir, más todavía antes de regular. Este 18 de junio aporta, además, una razón extraordinaria para sumarnos a este debate: qué mejor que el último día de reinado de su majestad Juan Carlos I para reflexionar sobre caza y privilegios.

Donar sangre, donar vida

donantes de sangre

 

Por Abraham Sanz

Es una tarea sencilla, nada compleja y de lo más reconfortante. Sólo exige un pequeño desplazamiento, olvidarnos del temor a las agujas por un momento y dar un poco de lo que tenemos que, además nos sobra puesto que podemos regenerar más. No hablo de otra cosa que de donar sangre. Un pequeño gesto que simboliza un acto de solidaridad con todo aquel que nos rodea y que, permite, que nuestros médicos puedan introducirse en un quirófano con la certeza que contarán con suficiente líquido rojo para poder salvar la vida de aquel que se encuentre en sus manos. El pasado 14 de junio se celebró el Día Internacional del Donante de Sangre y pasó de puntillas por el calendario, cuándo es un gesto que precisa seguir aumentando la cifra de personas que se anima a pasar por la segunda planta del Hospital Universitario y donar un poco de vida.

Lo cierto es que las cifras son alentadoras pero, como en el ámbito de la donación de órganos o de médula, nunca son suficientes y cuanto más aportes existan, mayor nutridos estarán los bancos donde se guardan estos elementos, para los casos de necesidad. Más de 450 nuevos donantes se han registrado en Guadalajara a lo largo de 2013 y, ya se superan los 200 en lo que va de este año. Son, sin duda, buenos datos que ponen de manifiesto la existencia de una creciente conciencia social en este ámbito que, no obstante, debe seguir in crescendo debido a la demanda de este elemento vital cada vez es más precisado en los tratamientos asistenciales que se proporcionan a los pacientes.

Ya lo decía una campaña de sensibilización tiempo atrás que donar sangre era donar vida. Y razón no le falta ya que una transfusión puede ser vital para el devenir de una persona en una situación crítica, de ahí la importancia de contar con un banco de sangre repleto de todas las variedades existentes para su posterior uso médico.

Lo que sí es cierto es que los donantes, cuando ha surgido algún tipo de catástrofe o se ha hecho una demanda pública para atender un hecho puntual con un elevado pico de necesidad de sangre, han acudido de una forma altruista y en masa para poder ayudar a los afectados por el suceso. No obstante, entre todos, debemos mantener ese contacto anual con nuestra solidaridad. Son sólo tres veces al año en el caso de las mujeres y cuatro en el de los hombres, no supone esfuerzo alguno y el beneficio que reporta es inmenso. Los datos que manejan los propios médicos es que gracias a una donación se pueden salvar hasta tres vidas así como que cada día, unas 75 personas siguen viviendo gracias a una transfusión. Cifras que ponen de manifiesto la importancia de acercarnos al Hospital Universitario o algunos de los puntos de extracción móviles que aparecen en determinadas campañas, para seguir haciendo crecer la vida.

Fue curioso el llamamiento realizado el pasado mes de octubre por el presidente de la Hermandad de Donantes, Isidoro Marco, en el que incidía en la necesidad de que la población extranjera también se animase a hacerse donantes. En los últimos años, la población inmigrante en Guadalajara se ha elevado notablemente y su presencia en los diferentes grupos sociales es cada vez más presente. Tanto que al igual que pueden ser consumidores de sangre al ser tratados en alguna operación, se les pide que se involucren también en la causa dado que se ha detectado que no hay prácticamente extranjeros que sean donantes, fundamentalmente por el desconocimiento de cómo llevar a cabo esta práctica.

De ahí, que desde las organizaciones sociales, se debería realizar un pequeño esfuerzo en que los nuevos moradores de la ciudad y de sus pueblos, conocieran como realizar este gesto solidario para que así, su cifra fuera elevándose poco a poco. Además, es evidente que la Hermandad de Donantes precisa seguir aumentando su número de socios con capacidad de donar, ya que a partir de los 65 ya no se permite realizar donación alguna. Por esta razón, aunque desde que nació esta agrupación, cuenta enGuadalajara con 30.000 socios, son alrededor de unos 2.000 los que efectúan una donación a lo largo del año. Esta organización, además, realiza una importante labor de recordatorio entre sus socios para advertirles de cuándo pueden volver a ir a extraerse sangre o cuándo surge alguna necesidad puntual. Una campaña de información que, quizá debería fomentarse con algún gesto más público y notorio para que la población tomase como un hábito, el acudir entre tres y cuatro veces al año a donar vida al Hospital.