No eres de Guadalajara si…

Imagen que ilustra el grupo de Facebook "No eres de Guadalajara si...

Imagen que ilustra el grupo de Facebook “No eres de Guadalajara si…”. // Foto: http://www.Spaincenter.org

Por Concha Balenzategui

La cita “El nacionalismo se cura viajando” se le atribuye a Unamuno, a Baroja, e incluso a Cela, que para estas cuestiones internet es un pozo de confusión. Estoy muy de acuerdo con la frase, aunque yo suelo decir más que “viajando se nos borra la raya de la boina”. Es lo que en estos días de vacaciones hacen o tratamos de hacer muchos: conocer otros lugares, recorrer otras provincias y otros países.

En esa mirada al exterior aprendemos que en muchas partes cuecen habas y que no en todas atan los perros con longanizas. Establecer comparaciones con nuestro propio terruño es inevitable, y lo cierto es que cuando viajamos nos damos cuenta de algunas virtudes, y también de los defectos de nuestra propia ciudad. En este campo suelen darse dos actitudes bien diferentes: La del que piensa que su tierra es el ombligo del mundo y no encuentra nada a su gusto si la temperatura, el paisaje, la comida o las costumbres del lugar visitado no se acomodan a lo que acostumbra; y por otra parte, la actitud de quien está dispuesto a creer que cualquier sitio que pisa es “lo nunca visto”, y por supuesto, siempre, mejor que Guadalajara. Llevadas al extremo, tan cateta puede ser una actitud como la otra.

Tengo varios conocidos entre los dispuestos a sacar fallos a la ciudad en que viven, a poco que se pinte la ocasión. Y ante la mención de cualquier otro lugar, comentan que es más animado, más limpio, más surtido, “más mejor”, en definitiva, que nuestra Guadalajara. Me refiero a afirmaciones como “qué buen comercio tiene tal sitio”, “qué marcha hay en esta zona”, “qué bien se come aquí”, “qué bien han restaurado el patrimonio”, seguidas de la apostilla inmediata: “No como en Guadalajara”. Para estas personas, casi todas las ciudades españolas han mejorado radicalmente en los últimos años para bien, pues han visto crecer nuevos y modernos barrios, arreglos en la parte histórica, más sensibilidad con la limpieza o los parques… Pero nunca hay un reconocimiento a lo que Guadalajara tiene, conserva o logra, probablemente porque los cambios no se aprecian en el día a día.

Mucho postureo, pienso cuando oigo eso tan guadalajareño de que “en Guadalajara no hay nada” a personas con las que nunca coincido en el Buero Vallejo, en una actividad de la Biblioteca, dentro del Moderno (o en la puerta, últimamente), en el cine, en un concierto en el TYCE, ni en ninguna actividad cultural. Probablemente esos mismos no han pisado el interior del Museo Provincial, la cripta de San Francisco o los torreones de Alvarfáñez o el Alamín, aunque cuando van a otra ciudad están dispuestos a abrir la boca con cualquier gancho turístico que les pongan por delante. Y luego ya está la afirmación categórica de que Guadalajara “es una ciudad dormitorio”, sin nada de valor, comparable a Alcorcón (o Getafe, o Parla, que para el caso da igual), aunque un poco más provinciana. Más paleta, ya me entienden.

A mí en estos casos me pasa como con la familia, que puedo quejarme de los defectos de mis parientes, pero ¡ay del extraño que se meta con uno de ellos! Y aunque muchas veces yo misma haya lamentado un aspecto determinado de la ciudad, o muchos, si alguien se pone en plan criticón con Guadalajara, incluso haciendo las mismas apreciaciones, me dan ganas de sacar las uñas.

Y eso que yo no soy de Guadalajara. Quiero decir que no soy una “GTV” (ya saben, los de-Guadalajara-de-toda-la-vida). “Sólo” llevo viviendo aquí casi 30 años (un día de estos les cuento unas cuantas anécdotas de mi llegada) y a pesar de mi falta de partida de nacimiento, me han admitido en ese grupo de Facebook llamado “No eres de Guadalajara si no…”. Con este hilo argumental, el grupo lleva una semana atrapando seguidores con las más variopintas conversaciones que repasan los establecimientos de antaño, los tipos característicos, o esas costumbres más nuestras, que también las tenemos. Entretiene un rato este paseo por los comentarios, porque viene a demostrar que Guadalajara tiene mucho buen rollo, al menos en la idiosincrasia colectiva. Aunque uno no se haya comido un bocata en el Cardón, ni se haya fotografiado el día de su boda en los patos de San Roque, ni haya comprado cigarros sueltos a Pepito, seguro que sabe de lo que se está hablando, y le despierta una sonrisa de oreja a oreja.

Este tipo de modas -tan virales como pasajeras, sin lugar a dudas- beben de la nostalgia colectiva que abarca a varias generaciones, y también del sano ejercicio de reírse de uno mismo. El éxito está asegurado con fenómenos como “Ocho apellidos vacos” o aquellos “MadeInGu” con que la genial Laura Domínguez recuperaba los logotipos de ‘Los Mielitos’, la leche Legu o los recreativos Ju-ju.

Ni siquiera el grupo es original de Guadalajara. Los hay similares en Tomelloso, en los pueblos de Granada, de Valencia, en Toledo, y en casi todos los lugares de España. Pero viene a demostrar, al tiempo, que Guadalajara también tiene su identidad, no necesariamente insulsa, por mucho que algunos se empeñen en asemejarla a la de Leganés o a la de Vicálvaro. Y que esta personalidad nuestra se fundamenta tanto en los Mendoza, como en tipos populares como la Follolla, el Mangurrino, el citado Pepito, o la lotera Hermenegilda Portillo. Tanto en sus batallas históricas, como en los conciertos míticos que compartimos y recordamos.

Vista de Guadalajhara desde la Ronda Norte. // Foto: ojodigital.com

Vista de Guadalajhara desde la Ronda Norte. // Foto: ojodigital.com

Por otro lado, sin apelar a las vivencias nostálgicas, ni a las farras pasadas, hay gente a la que la ciudad le parece bonita y sus rincones dignos de aparecer en un vídeo. Son los chavales del club Viana, que se sienten “happy” en la ciudad.

No quiero acabar estas reflexiones sin hacer un listado de grandezas de Guadalajara, esas que nos pasan desapercibidas, de las que nos damos cuenta al regreso de nuestro viaje, o cuando la miramos con los ojos de un visitante. Empiezo yo y ustedes, si están en esta onda, me siguen:

– Guadalajara está a poco más de media hora de Madrid, y de toda su oferta de ocio, cultural, deportiva o comercial.
– Guadalajara está a cinco o seis horas como máximo de cualquier punto de la península que uno quiera visitar.
– Guadalajara es la cabeza de una provincia preciosa, de variados paisajes y rico patrimonio.
– Guadalajara capital tiene uno de los porcentajes más altos de superficie de parques y zonas verdes por habitante de toda España.
– Guadalajara tiene el tamaño idóneo: La medida está en que no puedes subir la calle Mayor o el paseo Fernández Iparraguirre sin saludar a alguien, y al tiempo siempre puedes conocer gente nueva.
– Guadalajara tiene un teatro con mil butacas en un edificio vanguardista que es una auténtica joya arquitectónica y que ofrece variedad y calidad.
– Buena parte de la población de Guadalajara ha nacido fuera de ella: los GTV están en minoría y dan color.

¿Me apuntan alguna más?

Anuncios

2 pensamientos en “No eres de Guadalajara si…

  1. Ole y ole! La verdad es que el grupo está muy bien para reírse y para recordar sitios y personajes que ya no están, pero cuando se habla de patrimonio de la ciudad…se te cae el alma al suelo al leer los comentarios, ya sea sobre las esculturas de Francisco Sobrino o sobre algún edificio histórico. Falta protección, pero falta también pedagogía, y mucha.
    Por cierto, para los/las que sean de Azuqueca, también existe desde hace poquito “No eres de Azuqueca si no…”
    https://www.facebook.com/groups/347870885365812/?fref=nf

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s