Los ‘otros’ centros comerciales

Los comercios de La Llanilla le dan color al barrio con sus alfombras. // Foto: R.M.

Los comercios de La Llanilla le dan color al barrio con sus alfombras. // Foto: R.M.

Por Rubén Madrid

Los nuevos centros comerciales de Guadalajara tienen joyerías, lencerías, ópticas, peluquerías, librerías, agencias de viajes, tiendas de artículos de regalos, de deportes y fotografía, de alimentos de la tierra o de disfraces, y también bares y restaurantes. Aunque en esta oferta no se distinguen de los centros comerciales al uso como el Ferial Plaza –tampoco tienen motivos para envidiarla–, estos nuevos centros comerciales, pongamos por caso los de La Llanilla, Bardales o el eje Calle Mayor-Fluiters, tienen una virtud. Como dice la campaña de uno de ellos, “hacen barrio”. Y si hacen barrio, también hacen ciudad.

En Guadalajara habíamos vivido muchos años arrastrando la pesadumbre de no tener un centro comercial en condiciones, con un déficit de estatus que parecía afectar a la autoestima como comunididad. Luego vino el Ferial Plaza y por fin tuvimos El Corte Inglés. Sigue leyendo

Perdiendo fuelle

Ayuntamiento de Galápagos, que ha censado a 130 vecinos nuevos en el último año. // Foto: Ayuntamiento de Galápagos

Ayuntamiento de Galápagos, que ha censado a 130 vecinos nuevos en el último año. // Foto: Ayuntamiento de Galápagos

Por Concha Balenzategui

Dice el Instituto Nacional de Estadística que la provincia de Guadalajara ha perdido población otra vez. Se acaban de hacer oficiales los datos correspondientes al Padrón del 1 de enero de 2014, después de la correspondiente revisión, y el resultado es que restamos 2.297 habitantes. En un contexto nacional en el que cientos de extranjeros han retornado a sus países de origen por falta de oportunidades y cientos de españoles buscan fortuna en otros lugares, no es extraño que Guadalajara siga la tónica general de descenso desde 2012. Y es una mala noticia, como expuse cuando estos datos eran solo provisionales.

Sigue leyendo

2014: Año de claros y oscuros

Por Ana G. Hernández

Plantilla Deportivo Guadalajara. Foto: Mariano Viejo (Luis Polo).

Primer once inicial de la temporada 2014/15. Foto: Mariano Viejo (Luis Polo).

En las pasadas Navidades, el Deportivo Guadalajara pedía los mismos deseos para el 2014 que para este año que en breve entra. Apenas 12 meses después nada cambia: el equipo está en plena lucha por meterse en el play-off de ascenso a Segunda División. Después de superar una temporada complicada en el plano administrativo e institucional, los morados resurgieron de sus cenizas en verano para olvidarse de ese cuarto puesto que casi se consigue en el Grupo 4 y de ese subcampeonato de la Copa Federación. Para ello y para seguir con la tradición, hubo renovación casi total de una plantilla que sigue teniendo las mismas carencias de la temporada pasada y alguna de sus virtudes. Y es que, a pesar de la marcha de Quique González, el cuadro alcarreño no peca de fallón de cara a la portería rival. De lo que sí peca es de temeridad defensiva. Algo que Pérez Salvachúa no fue capaz de corregir la pasada campaña y que en ésta, de momento, parece incapaz de solventar. Sigue leyendo

Sus muertos

Cayetana in heaven

Fotomontaje de la duquesa de Alba a las puertas del cielo

Mónica Chaparro

Mónica Chaparro, imitadora de “mil caras”

Por Mónica Chaparro

Ya queda muy poco para que se acabe el 2014. El año de todos sus muertos según algunos. Yo al menos no recuerdo haber ido a tantos velatorios y funerales en toda mi vida. De gente mayor que estaba enferma, pero también de jóvenes señalados por el destino. Imagino cómo estarán pasando estas Navidades sus familiares y me estremezco. Hoy Día de los Inocentes, no estarán para bromas.

Ojalá sigan leyendo esto y rescaten una sonrisa.

Sigue leyendo

Un Hospital de “Todo a Cien”

En la imagen, la "vajilla" proporcionada a los enfermos del área de Hospitalización./Foto: Ana María Espada

En la imagen, la “vajilla” proporcionada a los enfermos del área de Hospitalización./Foto: Ana María Espada

Por Ana María Ruiz

El Hospital Universitario de Guadalajara está enfermo. El centro, que el próximo 25 de enero cumplirá 32 años y que en la década de los 80 se convirtió en un referente nacional en tecnología y calidad asistencial, se nos está haciendo viejo y agoniza poco a poco sin que sus responsables hagan nada por evitarlo.

Las instalaciones dejan mucho que desear y las necesarias obras de reforma integral que el recinto entero está pidiendo a gritos no se reflejan en los presupuestos regionales de Sanidad para 2015. Ni se han reflejado en toda la legislatura, a lo largo de la cual la inversión sanitaria en Castilla-La Mancha ha disminuido en cerca de 200 euros por habitante, según los datos publicados por la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública. Los recortes introducidos desde el año 2011 por María Dolores Cospedal, cumplidos a rajatabla por el consejero José Ignacio Echániz, están empeorando la lenta agonía de nuestro Hospital: menos personal, pésimo servicio de hostelería para pacientes ingresados, brutal racionalización del gasto en infraestructuras y material sanitario, etc.

Sigue leyendo

Feliz Cospedal

Cospedal

Cospedal, en su mensaje de Navidad // Foto: JCCM

Por Óscar Cuevas

Se nos ha quedado el calendario navideño muy extraño, con este viernes 26 de San Esteban puesto aquí en medio, a mal traer, que está como molestando. Con la actualidad provincial adormecida entre los turrones de ayer y el fin de semana de mañana, me siento al teclado en la tarde de Navidad sin saber muy bien de qué les puedo hablar en un día así de tontorrón. Así que echo un vistazo a lo que cuentan los medios locales y regionales, y pronto me topo con la imagen de María Dolores Cospedal abriendo en casi todos ellos. Han diseccionado su mensaje navideño, claro. Es lo que toca.

Sigue leyendo

Tres deseos

El genio de la Navidad ha concedido tres deseos a la provincia de Guadalajara. // Foto: talent.paperblog.com

El genio de la Navidad ha concedido tres deseos a la provincia de Guadalajara. // Foto: talent.paperblog.com

Por Marta Perruca

Siempre que en un cuento, un relato o una historia alguien frota una lámpara mágica, un todopoderoso genio sale de su interior para concederle, curiosamente, tres deseos: ni uno, ni dos, ni cuatro, justo tres. Me pregunto por qué. Sinceramente, yo sólo necesitaría uno, aunque es cierto que al escuchar la palabra deseos se nos vienen a la cabeza, casi de manera automática, tres cosas: Salud, dinero y amor. Esto es, precisamente, lo que solemos desear a nuestros seres queridos por estas fechas y, aunque no me creáis, esta mañana me he tropezado con un artefacto misterioso y al frotarlo ha emergido, entre una nube de humo, el gran genio de la Navidad, concediéndome tres deseos para Guadalajara. Soy consciente de que lo que muchos desearían es acostarse el día 23 y despertar el 7, cuando todo este mogollón se haya terminado. Bien mirado y gracias al Corte Inglés, no basta con estos días para escapar de la Navidad y debiéramos irnos un par de meses atrás en el calendario.De alguna manera, la concepción consumista de estas fechas, hace que se pongan de manifiesto nuestras carencias agravadas con la crisis, y eso genera en muchas personas un añadido de frustración y tristeza, que se termina por respirar en el ambiente.

En Navidad, dice el anuncio, nuestros sueños juegan a la lotería, y este lunes nos hemos despertado expectantes con ese soniquete de los niños de San Ildefonso cantando los números del bombo dorado en el televisor, porque el dinero, también dicen, no da la felicidad, pero ayuda. Los guadalajareños hemos gastado una media de 44 euros en la lotería de Navidad, por debajo de la media española, que se sitúa en los 48, y hemos visto que los premios han pasado de largo por nuestra provincia: Tan solo ha caído aquí un Quinto Premio, que ha ido a parar a una papelería de Marchamalo. Al menos en mi casa, nos contagiábamos de la alegría que irradiaban todos esos premiados en el televisor, que parecían necesitarlo.

Pero sin duda el gran agraciado del sorteo ha sido Hacienda, que se embolsará unos 188 millones de euros, ya que se queda con un 30 por ciento de la recaudación y un 20 por ciento de los premios superiores a 2.500 euros. Podríamos sentirnos dichosos, por eso otro que dicen de que Hacienda somos todos, pero a estas alturas creo que ya hemos comprendido que para unos, mucho más que otros. Aun pareciéndome injusto, debo reconocer que no me hubiera importado nada haber tenido que tributar este año por un premio, pero de tener que formular un deseo para la provincia en este sentido, hubiera preferido empleo en cantidad y calidad.

En estas fechas solemos acordarnos también de los que menos tienen, de quienes no pudieron cenar con champán, marisco o cordero y carecen de recursos para apilar paquetes de colores a los pies del árbol de Navidad, porque aunque no lo valoremos en su justa medida, ser solidarios también nos hace un poquito más felices.

En el mes de noviembre, el senador socialista, Jesús Alique, alertaba de que más de 20.000 niños de esta provincia no comían adecuadamente por vivir en condiciones de pobreza, según datos de la Encuesta de Condiciones de Vida del Instituto Nacional de Estadística (INE). Braulio Carlés, responsable de la Red de Lucha contra la Pobreza en Castilla-La Mancha, manifestaba en el mes de octubre que en Guadalajara se habían atendido en torno a 10.000 personas en esta situación, que según sus previsiones, alcanzarían las 14.000 a finales de año y es conocido por todos que los comedores sociales no dan abasto para atender el incremento en el número de comensales.

Así que en Navidad surgen por doquier las iniciativas que llevan el apellido Solidario. En mi pueblo, Molina de Aragón, se celebrará, mañana por la tarde, un bingo cuya recaudación irá destinada a Cáritas, pero también somos testigos de cenas y comidas, bancos de alimentos, recogida de juguetes, conciertos y galas, todos ellos con el mismo apellido y en toda la provincia… Probablemente, en otro tiempo, alguien nos pudo reprochar que solo nos acordáramos de nuestros desheredados y de los que sufren el drama a diario de la guerra, el hambre y la pobreza, en Navidad, pero ahora la crisis nos obsequia con estampas de miseria todos los días del año, por lo que parece difícil olvidarse de ello.

Siempre he dicho que si tuviera dinero compraría tiempo, porque a menudo pecamos de dar demasiada importancia a cosas que realmente no la tienen: envidiamos el coche o la casa del vecino, cuando, al menos en lo que a mí respecta,  lo más valioso que puedo atesorar son los momentos compartidos con las personas que me importan. Sin embargo, hay un tiempo que no se puede comprar, aunque a veces el dinero ayude. Por eso en El Casar han decidido celebrar una gala solidaria de Navidad cuya recaudación irá destinada a pagar el tratamiento de una niña de la localidad, que tiene leucemia.

El tiempo y la salud han adquirido en esta época otra dimensión. Me contaban ayer la historia de una vecina que asegura no poder morirse, porque su pensión es el único dinero que entra en casa para mantener a sus hijos y nietos. Asimismo, todos conocemos algún caso en el que las familias han sacado a sus ancianos de las residencias para poder subsistir con su pensión.

Y hablando de salud, doy gracias de que dios me la haya conservado durante estos años, porque tal y como está la Sanidad, no querría haber estado en la piel de los enfermos de esta provincia, de los que han tenido que irse a recibir tratamientos para el cáncer a Ciudad Real, antes del convenio sanitario con la Comunidad de Madrid, por ejemplo; los que han llegado a unas urgencias con unas condiciones de personal que no eran las más adecuadas o los que han pasado a engrosar unas infladas listas de espera. Creo que llegado el momento de formular mi segundo deseo para Guadalajara al todopoderoso genio, le pediría una sanidad gratuita, universal y de calidad.

Visto lo visto, un año más el panorama no parece muy alentador. Aunque el Gobierno hable de crecimiento y recuperación, pienso que a los ciudadanos ya no nos impresionan demasiado los datos, porque a pie de calle la realidad es muy distinta.

Aun con todo, yo no querría hacer paréntesis y despertarme el día 7 de enero como si tal cosa, porque desde mi punto de vista y por muy mal que anden las cosas, la Navidad siempre nos ofrece alguna excusa para sentirnos felices, aunque solo  sea por los momentos de encuentro empapados de sonrisas, por las cenas y comidas compartidas con la familia, por esa tregua de sueños, deseos y esperanzas que nos concede estos días, incluso  por los propósitos de ser mejores, que a los pocos días terminarán en la papelera.

Si me tropezara con una lámpara de aceite y me afanara por frotarla hasta sacar de sus entrañas un genio que tuviera la decencia de concederme, no tres, sino solo un deseo, no lo pensaría dos veces. Pediría la felicidad que quiero compartir con todos vosotros.

¡¡¡ Feliz Navidad!!!

P.D.: Alguno dirá que he hablado de dinero y salud, pero me he dejado algo en el tintero. Nada más lejos, creo que el amor está en cada una de las cosas de esta vida que merecen la pena, por lo que pediría precisamente eso, que cada proyecto, iniciativa, empresa o política esté respaldado por el amor. Como decían los Beatles: “All you need is love”.