Trábalos

Vista panorámica de Dávalos desde la esquina con la biblioteca. // Foto: R.M.

Vista panorámica de Dávalos desde la esquina con la biblioteca. // Foto: R.M.

Por Óscar Cuevas

Desde que Antonio Román Jasanada es alcalde de Guadalajara, se han sucedido muchas obras de reforma y remodelación en el casco histórico. Trabajos que han adecentado el aspecto de muchas calles y plazas de modo evidente. La lluvia de millones que propiciaron el Plan E y la privatización del agua a las arcas consistoriales entre 2007 y 2011 permitieron la multiplicación de actuaciones en zonas como las plazas de Moreno y Beladíez, calle Mayor, el entorno de La Mina, Cacharrerías, y muchas calles adyacentes a estos enclaves. En este segundo mandato “romaniano” (2011-2015) el ritmo de inversiones en el casco ha sido más reducido, por la ausencia de esos fondos, pero aún así hay que anotar reformas importantes, como la del eje Ingeniero Mariño-Ramón y Cajal o, en los últimos meses, las calles Benito Hernando, Teniente Figueroa y, finalmente, la Plaza de Dávalos.

Otra vista de Dávalos tras la reforma. // Foto: R.M.

Otra vista de la plaza de Dávalos, con su estructura escalonada, tras la reforma. // Foto: R.M.

Desde que Román como alcalde y Jaime Carnicero como edil de Obras iniciaron estos trabajos, la oposición, fundamentalmente el PSOE, se ha empeñado en criticarlos. Que si el estilo y los materiales eran demasiado grises, que si son obras monótonas y cargadas de cemento… Ya saben. También acusaron falta de criterio, porque Román decidió nada más ser alcalde cargarse sin demasiadas explicaciones el “Plan Especial del Casco Histórico”, un documento que él mismo había apoyado, porque se había aprobado por unanimidad en tiempos de Alique en la Alcaldía.

Eje Cultural

La otra gran obra del casco de este mandato ha sido el “Eje Cultural” // Foto: Álvaro Nuño

Yo comparto las críticas del PSOE respecto a lo sucedido con el “PECH”; pero no las otras. En general, y con matices, las obras realizadas -hasta ahora- me han parecido correctas, funcionales, acertadas. En ocasiones, hasta valientes, como la del famoso “Eje Cultural”, donde Carnicero apostó por una solución estética, funcionalmente irreprochable, a pesar de lo impopular que era la decisión de dejar la calle de sentido único.

Digo que no compartía yo las críticas derrotistas del PSOE respecto a la política de obras del PP… hasta hoy. Porque el pasado fin de semana pasé un par de veces por la plaza de Dávalos, cuya reforma está prácticamente finiquitada, y lo que vi me dejó espantado. Creo que estamos ante la actuación más aberrante, salvaje, absurda y agresiva que se ha ejecutado en el casco de Guadalajara en años. Sólo a la altura del “Edificio Negro”. Y así, me parece que Carnicero ha logrado lo que parecía imposible: Que la plaza de Dávalos sea ahora más fea que cuando estaba sepultada bajo decenas de coches.

Asamblea en Dávalos

Los vecinos y comerciantes de Dávalos protestaron contra el proyecto el pasado verano // Foto: Guadaqué

La remodelación de Dávalos empezó con mal pie. Ya el pasado verano, cuando iban a entrar las máquinas, los vecinos y comerciantes de la zona mostraron un profundo rechazo al proyecto. Fundamentalmente se quejaban de la eliminación de plazas de aparcamiento. Subyacía una acusación: Que Román quitaba el aparcamiento de zona azul, para beneficiar al “parking” subterráneo de la Plaza Mayor, con una utilización muy escasa hasta el momento, y que ejecutó y gestiona el Grupo Gestesa, cuyo empresario es sobradamente conocido como afín al Equipo de Gobierno. De aquella, los vecinos hicieron asambleas, y denunciaron públicamente que las sugerencias y aportaciones que habían realizado en las reuniones con los munícipes habían sido completamente despreciadas; así como el millar de firmas que recogieron pidiendo la revisión del proyecto.

Dávalos

Los árboles de Dávalos desaparecieron pese a las protestas ecologistas // Foto: EA

No es novedad esta forma de actuar por parte del PP de Guadalajara. Los populares jamás han creído, ni mucho ni poco, en los mecanismos de participación ciudadana. Reúnen a sus órganos de Pascuas a Ramos, y para cumplir el expediente. Cuando hablan con los ciudadanos, suelen tener la mera intención de comunicar hechos consumados. Hablan, sí, pero escuchan poco. Como tampoco escucharon los lamentos ecologistas cuando la mayoría de los portentosos árboles que había en la plaza fueron talados, mientras Carnicero aireaba un “informe técnico” que decía que estaban muy enfermos.

Aún así, pese a las protestas, yo pensaba que los vecinos se equivocaban. Creí a Carnicero y a Román cuando defendían que la reconversión de una plaza-aparcamiento en una zona peatonal era necesaria. Pero no se equivocaban los vecinos, no. El errado era yo. Sobre todo, a la luz del resultado final.

Obras Dávalos

Estado de las obras el pasado mes de octubre. Ya empezaba a vislumbrarse el horror // Foto: Gonzalo Muñoz (Facebook)

Yo les animo a que se acerquen a Dávalos y juzguen ustedes mismos. La agresividad de la obra salta a la vista. Los aterrazados son enormes plataformas llenas de hormigón, los muros de contención están por doquier interrumpiendo la vista. Para colmo, han enrejado cada zona estancial con unas enormes barandillas negras, convirtiendo las áreas de paso en una suerte de jaulas. Y así, lo que debería ser una bella y suave pendiente, ahora está tomada por una suerte de cimientos de búnker nuclear. Un horror de la muerte, vamos. El arquitecto debió entender mal el nombre del proyecto. Y donde decía “Reforma de la Plaza de Dávalos”, él entendió “Trábalos”. Y eso ha hecho, trabarlo todo.

Román Atienza

La entrada a la plaza por Román Atienza ya ha empezado a crear problemas de circulación // Foto: Gonzalo Muñoz

No hace tantos años, desde la Cruz Verde hasta la Huerta de San Antonio había un barrio lleno de sabor añejo y tipos de ciudad que hacían comunidad entorno a Dávalos. Aquí, la talabartería de “Casa Montes”, esa que Cela retratara en su Viaje a la Alcarria. Al lado, las mil cestas y mimbres de “Olivares”. Enfrente, la tahona de la señora Carmen, con sus bocadillos de tortilla. Y el estudio de fotografía de Ricardo Reyes, de gloriosa historia familiar. Y el cuchillero, tan serio y malhumorado como excelso en su conocimiento del oficio. Y por supuesto, “Torcal” con sus morcillas. Y “López”, con sus discos de largas tardes entre vinilos. Y los gitanos de “Manzanita”, con sus eternas liquidaciones. Un poco más abajo, cómo olvidarlo, recuerdo a Nemesio, firme en la esquina de la plaza, junto a la puerta de su tienda de mil cacharros, cubierto con un guardapolvos azul, y dando los buenos días. ¿Y el “Chaplin” de Juan Antonio, en las noches de tertulia y magia de los 80? ¿Y el pobre Marcelo pidiendo la voluntad a quienes aparcaban los coches?

Palacio de Dávalos

El Palacio de Dávalos, en el momento de su rehabilitación como Biblioteca // Foto: Arquitectura Arqa

Casi todo eso ha desaparecido ya, al tiempo que moría y sigue muriendo el casco histórico. Pero a comienzos de los 2000 hubo un tiempo para la esperanza, con la fantástica remodelación del Palacio de Dávalos y el establecimiento de la Biblioteca. Aquella reforma gloriosa debería haber sido ahora redondeada con esta de la plaza, pero los arquitectos de este proyecto y los responsables municipales no han estado a la altura de los que devolvieron la vida al Palacio.

Proyecto 2002 Dávalos

Proyecto de remodelación de la plaza de Dávalos premiado por el Ayuntamiento en 2002 y nunca ejecutado // Infografía: Neo Arquitectos

Bris le ha ganado la partida a Román en Dávalos, y de qué modo. Para que entiendan lo que les digo, les invito a que vean el proyecto arquitectónico que en el año 2002 ganó un Concurso de Ideas del propio Ayuntamiento. Aquellos planos que quedaron en el papel son mil veces más estéticos y sensatos que el resultado que tenemos hoy, e incluían un aparcamiento subterráneo que habría ampliado las opciones del de la plaza Mayor.

Así se escribe la historia. Hace 12 años el viejo José María tuvo una visión de futuro para un Dávalos que pudo ser, y no es. El presente, queda dicho, es el de “Trábalos”.

Anuncios

3 pensamientos en “Trábalos

  1. Cercana a la plaza de Dávalos, enfrente de Olivares, se encontraba la academia de mecanografia y taquigrafia de la madre del director Miguel Picazo (lamento no recordar su nombre). Unido al compás de aquellas vetustas y negras maquinas de escribir Olivettis se podía escuchar, sobre todo por las mañana, los cánticos de los numerosos pájaros que anidaban en los árboles de aquella plaza de rancio sabor decimonónico, provinciana y entrañable que en otros tiempos fue llamada de la Cruz Verde que, como todos sabemos, es el símbolo del Sto. Oficio de la Inquisición cuyos fantasmas hay quien dice que siguen haciendo de las suyas por Guadalajara..

  2. Hace años había inventado un chiste que solo me hacía gracia a mí y que decía:
    -¿Sabes cuál es la Plaza del Timo? Sí , sí, insistía. La Plaza del Timo, en Guadalajara.
    -No. -Me respondían con paciencia, no la conozco.
    Entre risas decía yo:
    -La Plaza Dávalos y los quitaba.

    Qué pena lo de los árboles, lo del gris, o las obras ahora del Moderno que se cerró sin que hiciera falta obra alguna y ahora se muestran tan ostentosas.

    Ojalá la ciudad sea de los ciudadanos, crezca con alegría y no dé estos bandazos no solo tan jerarquizados sino además de tan poco gusto.

    Ay, ay, ay… la Plaza del Timo.

  3. Se que andan muy atareados en este año electoral, pero le agradecería a usted o alguno de sus compañeros que pudieran hacer un artículo analítico de las declaraciones de bienes de todos los concejales (los que gobiernan y los que no) que se han colgado en la página de transparencia en la web del ayuntamiento. La existencia del portal me parece un buen paso hacia adelante, pero las declaraciones “cocinadas” me parecen una burla de la misma índole que las de los “expresidentes” Bono o Barreda. Habría que agregar la de los familiares directos: esposa, esposos, hijos…. porque los datos no cuadran ni por el forro.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s