No te salves

"No te salves" es uno de los poemas más conocidos de Mario Benedetti. // Foto: Carmen Almiñana atirohecho.wordpress.com

“No te salves” es uno de los poemas más conocidos de Mario Benedetti. // Foto: Carmen Almiñana atirohecho.wordpress.com

Por Marta Perruca

“No os salvéis”. Ese fue mi deseo para la joven pareja. No se me ocurrió mejor cosa que augurarles el día de su boda, aunque algunos, entre los invitados, se quedaran estupefactos mientras leía los versos de aquel poema de Benedetti que había elegido para la ocasión: La boda de mi hermano y mi cuñada. No, no entendieron lo que quería decir, a pesar de que, a renglón seguido, les dedicara unas palabras de mi puño y letra para explicarlo. Aunque reconozco que puede parecer algo poco ortodoxo espetar un “no te salves” en un momento en el que todo el mundo espera que se hable de amor y felicidad eternos, sigo pensando que es lo mejor que puedo desear a alguien a quien quiero: “No te quedes inmóvil al borde del camino; no congeles el júbilo; no quieras con desgana. No te salves ahora ni nunca”. En definitiva, vivir intensamente, luchar por lo que uno quiere y no dejarse vencer por el miedo, porque el miedo, cuando aplaca, es lo peor que hay.

Leía el pasado martes el artículo de nuestra compañera, Concha Balenzategui, sobre los últimos atentados terroristas contra la redacción del Charlie Hebdo, en París, una noticia de la que no hemos conseguido escapar en los últimos días, y sobre las falsas alarmas que han paralizado Madrid en más de una ocasión en los últimos meses. La verdad es que da miedo pensar que en cualquier momento, algún perturbado, sin necesidad de muchos medios, pueda decidir inmolarse y cercenar la vida de cuantos se encuentre a su paso. Genera indefensión pensar que le pueda tocar a alguien cercano o conocido, o incluso a uno mismo. Inevitablemente, esa posibilidad que sabemos que está ahí, nos produce inseguridad y desconfianza.

Muchos de las manifestantes portaron pancartas con el lema "Je sui Charlie". // Foto: www.nypost.com

Muchos de las manifestantes portaron pancartas con el lema “Je sui Charlie”. // Foto: http://www.nypost.com

En la multitudinaria manifestación del pasado domingo en París todos vimos mareas humanas alzando pancartas que rezaban: “Je sui Charlie” y eso nos recordó que un 11 de marzo todos viajamos en ese tren. Como mi compañera Concha, yo no me resigno a ceder a las pretensiones de quienes se atreven a sembrar el terror, e ir cediendo paulatinamente pedazos de libertad, que cada vez hagan más pequeño ese círculo subjetivo de seguridad.

No, no es lo que quiero para mí, ni lo que desearía a las personas que más quiero, como a mi hermano y a mi cuñada el día de su boda, cuando en lugar de lanzar una soflama cursi sobre el amor que colmaría de felicidad el camino que habían decidido emprender juntos, les dije: “No te salves; no te llenes de calma; no reserves del mundo sólo un rincón tranquilo;  no dejes caer los párpados pesados como juicios”.

Cuando surge un obstáculo o una dificultad, el camino que se presenta como más lógico y razonable es retrotraernos en busca de ese rincón tranquilo donde sentirnos seguros; encerrarnos en un círculo de “confort” en el que no tengamos que ser valientes, ni complicarnos la vida, cuando en realidad faltamos al principio básico y la obligación con los que llegamos a ella, que no es otra cosa que vivirla, porque vivir con miedo no es vida.

Lo cierto es que no es necesario un episodio como el de París para acudir en búsqueda de ese círculo de “confort” y seguridad. En muchas ocasiones decidimos salvarnos sin darnos cuenta de que con ello, quizá, recorramos un paso más hacia el patíbulo o llenemos un renglón más de nuestras vidas de nada.

Estoy acostumbrada a verlo día tras día en esta comarca a la que pertenezco y a la que me gustaría decirle, siguiendo con los versos de Benedetti: “No te quedes sin labios; no te duermas sin sueño; no te pienses sin sangre; no te juzgues sin tiempo”. Aquí existen las dos caras de la moneda: quienes no quieren que nadie perturbe su calma y deciden salvarse detrás de un montón de excusas, aunque eso conlleve que el propio curso de la vida y la falta de relevo generacional acabe por engullirlo todo, y esos otros a quienes, precisamente, les sobran las excusas para ponerse el mundo por montera y embarcarse en lo que sea, aunque tengan que inventarse los minutos y las horas del reloj.

Y así nos encontramos con una maquinaria que funciona a dos tiempos distintos; que siembra el terreno con oportunidades de futuro como el Geoparque o Serranía Celtibérica o con proyectos e iniciativas que dotan de vida el día a día de nuestros pueblos, como el Aula de Música, gestionada por una cooperativa o las múltiples asociaciones como Socumo, Vacaciones en Siberia, el Club de Montaña “El Huso”, el Club Senderista de Milmarcos, la Asociación Micorriza o las activas asociaciones de algunos municipios de la comarca, que llevan un paso raudo y ligero, pero que no avanzan todo el trecho que debieran porque  tienen que andar arrastrando las reticencias de esos otros que han optado por salvarse y que parece que les molesta que alguien venga a perturbar su calma con promesas de futuro.

Un momento de la reunión mantenida entre las tres diputaciones implicadas. // Foto: www.20minutos.es

Un momento de la reunión mantenida entre las tres diputaciones implicadas. // Foto: http://www.20minutos.es

Y aun así seguimos respirando y esta semana celebrábamos el acuerdo de las Diputaciones de Cuenca, Soria y Teruel, que requieren de la necesaria participación del Señorío de Molina y la Sierra Norte de Guadalajara para lograr una continuidad territorial que posibilite la configuración de una ITI (Unidad de Inversión Territorial Integrada), con lo que se pretende acceder a los fondos de cohesión europeos previstos para el periodo 2014-2020. La Junta de Gobierno de Aragón acaba de aprobar la creación de esta ITI y el portavoz del Gobierno, Roberto Bermúdez de Castro, manifestaba la intención de extenderla a todo el territorio de la Serranía Celtibérica, proyecto del que ya he hablado en otras ocasiones y que afecta a municipios de cinco comunidades autónomas: Aragón, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Valencia y La Rioja.

Esperemos que el proyecto no se demore más y se encuentre por el camino a otras muchas personas dispuestas a no salvarse.

 No te salves

(Mario Benedetti)

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca.
No te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo.

Pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.

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