Cuando los planes salen bien

Por Óscar Cuevas

Centro Acuático

“Collage” de imágenes del nuevo Centro Acuático de Guadalajara // Centros Supera

Desde el pasado fin de semana ha estado abierto para que los ciudadanos lo conocieran, y es hoy el día en el que la instalación entra en funcionamiento. Guadalajara cuenta desde este 15 de enero con un modernísimo Centro Acuático que, como principal virtud, viene a dotar a la ciudad de su tercera piscina cubierta municipal. Y que, como complemento, aporta un montón de opciones de ocio deportivo, en una instalación de 6.000 metros cuadrados que tiene un segundo vaso de aprendizaje, “spa”, zona de “fitness”, gimnasios y zona comercial.

Siempre he defendido la labor del periodista como ente crítico, fiscalizador de los políticos, especialmente cuando gobiernan. Un papel que, lamentablemente, escasea en una prensa local demasiado amordazada por el poder, y que en los últimos años se ha dedicado más a atizar a quienes están en la oposición, que a quienes gestionan nuestros dineros. Pero dicho lo anterior, creo que quienes más críticos nos solemos mostrar con los gobernantes debemos, también, y por justicia, hacer un ejercicio de reconocimiento cuando atinan en sus actuaciones. Decía Hannibal Smith, el jefe del “Equipo A”, que le encantaba “que los planes salgan bien”. Estoy seguro que el alcalde, Antonio Román; el concejal de Contratación y Obras, Jaime Carnicero; y de rebote el de Deportes, Eladio Freijo, tienen hoy en la boca esa misma reflexión. Con motivo.

El proyecto de construir un Centro Acuático no le ha podido salir mejor al Partido Popular. Conste que también prometió algo similar el socialista Jesús Alique en las elecciones que perdió en 2007. Pero fue Román el que lanzó la propuesta definitiva en la campaña de las Municipales 2011. Desde entonces todo ha ido rodado, sin un contratiempo, cumpliendo plazos con puntualidad británica, y consiguiendo que a día de hoy la capital tenga una nueva instalación que es sencillamente sensacional, y que además no ha costado un solo euro a los vecinos; más allá del valor teórico que tenga la parcela que se cedió junto al Polideportivo de Aguas Vivas.

Contrato

Acto de firma del contrato entre el Ayuntamiento y la empresa Supera // Foto: Jesús Ropero

Les confieso que cuando en 2011 Román amplió su mayoría, con los ingresos desplomados, una notable caída de la inversión municipal, y la crisis en su momento álgido, no pensé que esta operación fuera a salir así de redonda. Lo cierto es que ya en la campaña el alcalde avisó de que la promesa se condicionaba a “encontrar una colaboración privada”, lo que ocurrió. Y de hecho, creo que hubiera sido imposible hacerlo de otro modo; al menos en esta época.

El caso es que los pasos se han cumplido con brillantez. En junio de 2012 se presentaba el estudio de viabilidad; en diciembre de ese mismo año salía a información pública, en febrero de 2013 se licitaba el concurso, en junio se adjudicaba el contrato, en noviembre de 2013 se ponía la primera piedra, y en enero de 2015, con 4 meses de adelanto sobre los 18 previstos, la obra está inaugurada. ¿Hay quien dé más?

Primera piedra

Inicio de las obras del Centro Acuático, en noviembre de 2013 // Foto: J.Ropero

En cuanto a posiciones críticas, ha habido pocas. Algunas, de IU y PSOE, hace meses, cuando se inició el procedimiento. Pero que rápidamente quedaron apagadas. De hecho, no han abierto la boca desde entonces, ni para bien ni para mal, señal de que la realidad ha arrollado sus malos augurios. Fue en enero de 2013, hace 2 años, cuando José Luis Maximiliano, de Izquierda Unida, mostraba su oposición al proyecto, asegurando que conllevaría la “privatización del resto de piscinas públicas” de la ciudad. Servidor, a la fecha, no encuentra un solo argumento que avale esa tesis, aunque si el tiempo da la razón a “Maxi”, no dudaré en rectificar. Quedo prevenido.

Convenio empleo

Ayuntamiento y empresa firmaron un acuerdo para la contratación de vecinos de Guadalajara en el Centro Acuático // Foto: J.Ropero

Más osada fue la socialista Magdalena Valerio, quien dijo, también en esos días, que el proyecto era un “brindis al sol”, porque “no era rentable”. Hasta aventuró que no se construiría, por falta de empresas interesadas. Su equivocación se hace hoy patente: No sólo sí hubo empresas en la licitación, sino que una, la ganadora, es un auténtico gigante del sector. Dijo entonces también Valerio que Antonio Román debería dedicarse “a crear empleo” en lugar de a desarrollar este centro. Pero, la verdad: Esa afirmación no se sustenta muy bien, porque lo cierto es que el nuevo centro crea empleo. Bastante, y además a coste cero para las arcas públicas. No sólo por las decenas de obreros que lo han levantado, sino, sobre todo, por el medio centenar de operarios que hay previsto contratar, y que en virtud de un acuerdo firmado entre la empresa y el Ayuntamiento, serán además de la ciudad. No entiendo que el PSOE niegue esta evidencia al tiempo que aplaude, como aplaudimos todos, las contrataciones que generará la inminente llegada de Bimbo a Azuqueca, aunque estas sean algunas más de las que generará la instalación deportiva.

Otro aspecto a analizar en este asunto que nos ocupa es el “modelo público-privado” mediante el que se ha construido el nuevo centro. Básicamente la operación se resume así: La empresa, el grupo Supera, ha levantado y equipado por su cuenta la instalación -una inversión de más de 6 millones de euros- a cambio de quedarse con su gestión durante 50 años. Ellos son los que se juegan el dinero, los que lo ganarán si esto es rentable, y lo perderán si fracasan. Si quebraran y lo abandonan, el centro revertiría al Ayuntamiento, como lo hará dentro de 50 años (espero estar aquí para verlo). Además, la empresa deberá aportar al consistorio un canon anual no precisamente pequeño, de 50.000 euros. Que, por cierto, esperemos se pague religiosamente, y no ocurra como con otros concesionarios de la capital, a los que se les ha “perdonado” un pastizal, en un escándalo que atufa a razones de fraternal “familiaridad popular”.

Pero volviendo a lo de hoy, a mí este modelo público-privado me parece razonable. Porque uno entiende, y se suma, a la lucha por lo público, cuando los populares nos privatizan de rondón un agua que acaba subiendo de precio de modo escandaloso; cuando descuartizan nuestra Sanidad, o cuando se recortan ayudas sociales y presupuestos de la Educación de todos. Pero dicho lo anterior, no veo nada de criticable en que se haga a través de gestión privada un centro acuático como el que nos ocupa. Sobre todo si ya hay dos piscinas 100% públicas en la ciudad. Mucho más criticable sería, de hecho, que se hubiera acometido una inversión municipal de este calado en los tiempos que corren, ¿no creen?

Otra cuestión a valorar son los precios de la instalación para los nuevos usuarios. De entrada, me parece que hay que ponderar el hecho de que estas tasas las fije la empresa… pero no con total libertad, pues tendrán que ser validados por el Pleno del Ayuntamiento, lo que en teoría debería impedir posibles subidas abusivas. En cuanto a las tarifas anunciadas, pues hay un poco de todo. Me parecen razonables y una buena oportunidad esos abonos de 60 euros mensuales para todos los miembros de una familia, sobre todo si esta es amplia. Pero creo que está un poco subido a la parra el abono individual ordinario, que supera los 42 euros al mes. En cualquier caso, hay otras opciones (abono de mañanas, joven, y de jubilados y discapacitados) que rondan los 25 euros, y que creo que pueden ser el justo término medio.

Finalmente, cabe reconocer también el gran trabajo hecho por la empresa constructora, al levantar semejante instalación ¡en sólo 14 meses! Algo que viene a corroborar que, cuando se quiere, cuando hay voluntad política, y más si se suman lícitos intereses electorales, pues se pueden hacer las cosas bien. Pero que, como señalaba el otro día en Twitter Susana Martínez, contrasta con la dejadez, falta de voluntad y raquítico esfuerzo de la Junta de Comunidades para otras cosas. Efectivamente: Clama al cielo que Marín y Cospedal hayan tenido casi 3 años cerrado nuestro Teatro Moderno para ejecutar el arreglo de un tejado, en una obrilla menor de apenas 100.000 euros, en contraste con esta otra rapidez. Y es que hay cosas que no hay manera de tapar; cosas que quedan aún más en evidencia cuando otros logran que los planes salgan bien.

 

——–

EL INSULTO GROSERO Y “POCO AGUDO”.- El pasado martes la diputada regional del PP María José Agudo traspasó todas las líneas rojas de la confrontación política. Primero, en una rueda de prensa en la sede de su partido. Y lo remató después en los estudios de TV Guadalajara, en una entrevista con Rosa San Millán. En el primer caso lo hizo llamando “mala persona” al alcalde de Azuqueca, Pablo Bellido. Luego fue más allá, y llegó a tacharle de “malnacido” (minuto 21:45 del vídeo). Agudo nunca ha sido demasiado buena en la oratoria, la verdad. Suele explicarse de manera torpe, trabaja poco o nada los temas que aborda, habla a humo de pajas en demasiadas ocasiones, repite mucha consigna y aporta poco argumento. Pero de ahí a soltar exabruptos de ese calibre sobre el secretario provincial socialista va el salto definitivo que no se debe tolerar. No me explico cómo esta mujer, que suele ser muy simpática en privado, se transforma así cuando se pone ante un micrófono (normalmente, por cierto, en horas en las que debería estar en su puesto de funcionaria, y que nunca ha explicado cómo logra burlar). Son estas unas formas por las que debería haberse disculpado ya, y no lo ha hecho. En cuanto al fondo de su ataque, ese asunto sobre si la Junta ha pagado todo lo que debe al Ayuntamiento de Azuqueca, o está dejando deudas sin reconocer, pues no lo sé, supongo que lo determinará al final un juez. Pedirle, por otro lado, mesura a Agudo, cuando suelta perlas como que “Cospedal ha pagado las deudas” y que por tanto los alcaldes “deberían estar agradecidos” (como si se tratase de dinero de su bolsillo, o una dádiva graciable, en lugar de dinero de todos) pues ya es demasiado pedir para quien solo entiende la política de “los míos” y “los otros”.

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6 pensamientos en “Cuando los planes salen bien

  1. La pena es que no es la única, porque tenemos una Diputación que da vergüenza, lo que pasa en sus Plenos, que es alucinante, porque lo de fuera, es un día más en la oficina.

    Muchas veces, no estoy de acuerdo con su opinión, pero me encanta, que te mojes, en lo que piensa. Y lo digas alto claro.

    En lo de la piscina, no tengo una opinión claro, en cuanto a las otras dos piscinas, hay que esperar un año, para ver que pasa.

  2. Creo que la expresión del artículo “descuartiza la sanidad” tiene el mismo calado de simplicidad reflexiva y concreción bravucona que citar un refrán tan castellano para describir talantes de la otra bancada; más que cruzar lineas rojas muestra el rojo vivo ordinario de periodistas y políticos nacionales y provinciales, sin más gravedad. Donde veo al autor pelin sectario es en su reflexión final sobre el pago de la deuda a los Ayuntamientos, no cabe duda de que no es dinero suyo personal de la Presidenta, pero tampoco eran deudas suyas políticas y ese dinero podría haberlo dedicado a menesteres actuales que evitaran criticas tan descarnadas de descuartizamientos y haberlo pospuesto sin mayor problema contable; es un gesto que las facturas que no son suyas las deje pagadas y cumpla los rigores bruselenses; pero bueno, que cada cual caliente su casa y a su gente que hace mucho frío…

    • Su opinión es muy respetable. Pero permítame que muestre mi perplejidad ante una acusación de sectarismo hacia quien esto escribe, por el hecho de haber criticado a una diputada regional del PP. Me acusa de sectario justo al pie de un artículo en el que principalmente acabo de elogiar de manera rotunda una actuación de un Ayuntamiento del PP, como es el centro acuático. Podré estar equivocado, pero nunca será por sectarismo, ¿no le parece?.
      Por cierto: La postdata final se centra en una cuestión muy concreta: el insulto que una política del PP ha lanzado a otro político del PSOE, y que usted pasa por alto.
      Y no, Cospedal no puede elegir no pagar las obligaciones de pago de la Administración regional, aunque las asumiera otro partido.

      Un saludo.

      O.C.

      • Gracias por respuesta y tono, es obvio que el artículo que en principio analiza un hecho que es noticia y que genera en usted una opinión crítica, que en este caso es buena, como podía ser la contraria sin mayor problema y por ello no poner en duda su honradez profesional y libertad crítica.

        Lo que si me causó a mi perplejidad es la cuidada y razonada crítica para el hecho noticiable y el juicio sumario y de eslogan que a modo de publicidad encubierta aparece en medio del texto; al leer ese párrafo al lector le llega la reflexión: lo han hecho bien, pero como excepción, porque son antítesis del buen gestor, y por eso suena a eslogan, a discurso enlatado y mensaje de pancarta. No niego que en la calle es un mantra repetido por ciertos sectores y el periodista puede hacer acopio del mismo, pero se baja de la atalaya donde se presupone visualiza todo y pierde cierta distancia objetiva (después de lapidar con el término “descuartizar” es difícil superar ese grado de sentencia con futuros argumentos).

        Respecto a su añadido, no paso por alto el recurso al refranero (no es que se caliente y le insulte, sino que busca la expresión del refrán de biennacidos es… para decir que los otros no lo han sido… otra cosa es su éxito) y le niego la mayor, ni es una linea roja, ni es más que una anécdota dentro de una polémica artificial para dirigirse fuego entre trincheras.

        Sí mezclé ambos temas es por su recriminación de lineas rojas del añadido a modo de lección y lo vi incoherente con sus “descuartizamientos”; seré un bicho raro, pero prefiero que alguien me repita el refrán castellano de no ser agradecido a que me diga que con mi labor profesional me dedico a destruir lo que se me ha dado como encomienda salvaguardar.

        Claro que Cospedal no puede elegir no pagar, pero yo no afirme eso, lo que si puede es posponer, prueba de ello es que en otras CCAA no se ha hecho porque se dedican esos fondos a otros menesteres. Un cierto grado de razón lleva la señora Agudo, guste o no, se exprese bien o no; al Cesar lo que es del Cesar.

      • Es cierto que mi opinión sobre la gestión de la Sanidad pública por parte del PP se despacha en una frase que podría tacharse de eslogan. Pero sinceramente es lo que pienso. Si no me he puesto a explicar por qué lo pienso no es por falta de argumentos, sino porque no era el objeto de este artículo hablar de este asunto. El párrafo tan solo quería exponer un concepto claro: Que estoy en contra de la privatización y de los recortes en servicios públicos esenciales del Estado del bienestar, pero no lo estoy en otro tipo de cuestiones.

        En cuanto a lo de Agudo, me temo que va mucho más allá de lo que usted dice. Llama “malnacido” al alcalde de Azuqueca con todas las letras. Y eso es una barbaridad. Posiblemente fruto de sus limitaciones expresivas. Pero aún así, no estaría de más que se disculpara. Porque es una sobrada.

  3. A mi esta señora me recuerda a “Maria Callas” ( tal y como se lee en castellano) no por la voz de soprano sino porque es de las que acierta cuando calla.

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