Atención Temprana: Entre recortes y exageraciones

El director general de Mayores, Personas con Discapacidad y Dependientes, Juan José García Ferrer, visita un centro de Atención Temprana en Ciudad Real, el pasado noviembre. // Foto: http://www.castillalamancha.es/

El director general de Mayores, Personas con Discapacidad y Dependientes, Juan José García Ferrer, visita un centro de Atención Temprana en Ciudad Real, el pasado noviembre. // Foto: http://www.castillalamancha.es/

Por Concha Balenzategui

Desde hace unos días se ha iniciado una recogida de firmas en internet para evitar que la Junta de Comunidades suprima la Atención Temprana de niños desde su nacimiento hasta los seis años. Así, a las bravas, al menos en los mensajes que circulan por las redes sociales, en los que se pide a Dolores de Cospedal que no elimine este programa.

Para los que no lo conozcan, la “Atención Temprana” es el conjunto de intervenciones dirigidas a la población infantil de 0 a 6 años con trastornos en su desarrollo, o que tienen el riesgo de padecerlos, y también a sus familias. Cargarse este programa, así, de un plumazo, como hace presuponer el mensaje, parece una barbaridad de grado máximo, y más cuando hablamos de niños a los que se detectan síntomas de discapacidades que pueden encauzarse con el seguimiento y la estimulación adecuada en esos momentos tan importantes del desarrollo.

Pero es que, además, no cuadra. Porque no parece muy consecuente eliminar las ayudas públicas a un colectivo tan vulnerable cuando estamos degustando ya las “mieles de la recuperación”, según los discursos oficiales, o al menos se han salvado los servicios sociales por el “trabajo bien hecho, tras la nefasta herencia recibida del PSOE” que los llegó a poner en peligro.

No cuadra, además, porque estamos a cuatro meses de las elecciones, y ahora lo que se lleva es un presupuesto más elevado en gasto social en todas las comunidades, aunque el incremento no llegue a equilibrar ni de lejos lo que se han llevado por delante tres años de recortes. No, no parece momento de tomar medidas impopulares con un colectivo de casi 4.000 familias, entre las que habrá de todo tipo y condición, porque un trastorno de este tipo nos puede tocar a cualquiera.

No es muy lógico, tampoco, dar la espalda a problemas relacionados con la discapacidad solo dos meses después de aprobar la Ley 7/2014, de 13 de noviembre, de Garantía de los Derechos de las Personas con Discapacidad en Castilla-La Mancha, y llenarse la boca de mensajes de apoyo a este colectivo. No conozco bien el texto legal, pero a mí me tranquilizaba el hecho de que haya sido aprobado por unanimidad, y también que había oído declaraciones de respaldo por parte de varios colectivos de discapacitados de larga trayectoria. Y me parece un dato muy destacable que incluya el compromiso de dedicar un porcentaje del PIB a estos asuntos.

Las Cortes de Castilla-La Mancha aprobaron la Ley de Garantía de Derechos de Personas con Discapacidad, el pasado 13 de noviembre. // Foto: Europa Press.

Las Cortes de Castilla-La Mancha aprobaron la Ley de Garantía de Derechos de Personas con Discapacidad, el pasado 13 de noviembre. // Foto: Europa Press.

Me extraña además que los partidos de la oposición o los sindicatos no hayan hecho sangre apuntándose a esta nueva batalla contra el recorte, máxime en un tema tan sangrante, y con las urnas en el horizonte. Por mucho que he buscado, solo he encontrado las declaraciones críticas de una dirigente socialista de Alcázar de San Juan. Lo que sí he leído es el desmentido del Gobierno Regional, que afirma que es un “bulo” y “rotundamente falso” que se vaya a eliminar la Atención Temprana.

¿Con qué carta nos quedamos? Pues con ninguna. Empezando por que la petición “para que no eliminen la Atención Temprana en Castilla-La Mancha”, comienza diciendo: “Parece que esta es la intención desde el Gobierno de la Junta de Comunidades”. Y siguiendo por que el desmentido oficial tampoco arroja garantías de que se vaya a seguir prestando el programa en las mismas condiciones que hasta ahora. Entramos pues en el terreno de los matices, de las medias verdades. Es un ejemplo claro de falta de información: Cientos miles de personas “guasapeando” algo que no es totalmente cierto, y la Junta desmintiendo sin explicar en qué consiste el cambio y sus motivos. Será por deformación profesional, pero me cuesta tragarme tanto los mensajes triunfalistas como los apocalípticos sin verles las tripas, y a ello vamos.

Imagen que acompaña la petición de firmas contra la supresión de la Atención Temprana en internet.

Imagen que acompaña la petición de firmas contra la supresión de la Atención Temprana en internet.

Algo me dice que cuando el río suena, agua lleva. Y efectivamente, algunas asociaciones han encendido las alarmas porque se produce un cambio en esta prestación, un cambio que es notable, por mucho que no sea la supresión total del programa. A partir de ahora, la Atención Temprana se mantiene hasta que el niño está escolarizado, pero cuando entre en el colegio ya no recibirá el apoyo de los centros de atención temprana (Servicios Sociales y Sanidad), sino de los colegios (Educación). Eso lo asegura la Junta de Comunidades, lo dice la Ley, y lo explican los promotores de la recogida de firmas, aunque no en los titulares llamativos, sino en la letra pequeña.

Una vez separado el grano de la paja, me convencen los argumentos de colectivos como la Asociación Regional para la Integración de Personas con Discapacidad de Castilla-La Mancha (Aidiscam), que explica que ahora el programa se está prestando hasta los 6 años desde los centros de atención (hay alrededor de 40 en Castilla-La Mancha) y que el apoyo de los colegios solo es complementario. Alertan de que se perderán esos tratamientos una vez se escolarizan los niños, normalmente con 3 años, aunque no es obligatorio hacerlo hasta los 6.

Dicen -y es evidente- que la mayoría de los colegios no tienen instalaciones adecuadas ni personal suficiente y cualificado para atender estros trastornos. Han desaparecido muchos profesores de apoyo y orientadores, mientras el número de alumnos por aula se mantiene. No hay, por ejemplo, fisioterapeutas. Y la Ley no ha previsto un presupuesto para que los centros educativos cuenten con estos recursos, ni para dar a los profesores una formación actualizada y específica para atender estos casos. También perciben una mala comunicación entre el ámbito educativo y los sistemas socio-sanitarios, necesaria para que la intervención sea continua y adecuada.

Los que no me convencen, sin embargo, son los argumentos de la Junta, en su escueto desmentido: “El objetivo de la Ley es evitar la duplicidad de la atención y de recursos (o desde el ámbito social o en el ámbito educativo), para beneficio de las personas que tengan esa necesidad”. Y no me convence porque demuestra, una vez más, una nula sensibilidad hacia estos problemas. Una preocupación por gastar “demasiado” en críos que necesitan bastante más que ingresar en un aula como el resto de los niños de su edad. Un criterio economicista que repugna cuando hablamos de tratamientos que pueden condicionar el desarrollo motriz e intelectual de estos chavales, y que muchos no se podrán permitir por su cuenta.

Creo que no estamos ante un recorte más, sino ante un ataque frontal e insensible a un colectivo muy vulnerable. Un asunto probablemente pequeño en el número de afectados, y que posiblemente redunde en un ahorro insignificante para las arcas regionales. Uno de esos temas tan repugnantes que no hacía ninguna falta exagerar ni envolver con medias verdades. La realidad, bien explicada, es suficientemente triste.

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3 pensamientos en “Atención Temprana: Entre recortes y exageraciones

  1. No veo motivo para las dudas expresadas al principio del texto. Como bien explica al final, lo cierto es que el programa empeora notablemente. Si algunos mensajes que aparecen en las redes parecen tremendistas y exagerados, será porque son obra de algún periodista. La exageración y la falta de rigor es la moneda más corriente en la prensa actual. Además, en un caso como este, no parece tan difícil elegir entre las diferentes versiones. Lo único fiable de Cospedal es que no dice una verdad así la cuelguen.

  2. Hace 27 años que trabajo en una Escuela infantil de la jccm. Ya el año 2003, desaparecen Equipos de Atención Temprana de la consejería de Educación que atendían las necesidades de las niñas y niños de 0-6 años, estos equipos pasaban a formar parte de los equipos que daban apoyo a centros de EI y primaria dejando el ciclo 0-3 sólo cubierto por los centros de bienestar social, pero no de educación. El ciclo, 3-6 años, quedaba a cargo de equipos generales, la Atención Temprana, de hecho, desaparece de educación.
    Lo que parece pretender es que los servicios que se prestaban en el ciclo 3-6 años quede sólo en manos de educación cuando ya no tiene ni medios ni equipos
    Específicos.

    . presta sociab

    .

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