Adiós, vieja

Olma de Pareja

La Olma de Pareja, cuando estaba en plenitud // Foto: Sergio Mangada http://sergiomangada.blogspot.com.es/

Por Óscar Cuevas

Creo saber cómo se sienten hoy los parejanos, porque en mi pueblo también hay un olmo centenario, robusto, maravilloso. Claro que no tiene el porte excepcional que tenía la olma de Pareja, uno de los árboles más singulares de España. Pero aun así, el de mi pueblo es un árbol muy hermoso, grande, bello. Un árbol que da una rica sombra en verano, y que nos alegra el pasear por la calle cuando atravesamos la plaza de la Iglesia. A sus pies nos sentamos largas horas a ver pasar a la gente, a charlar, a pelar la pava, a vivir, a fumar o a criticar al Gobierno. Que de todo sabe el olmo de Beteta.

Los olmos siempre fueron como unos padres de los pueblos. Cobijaban, protegían, eran confidentes de las gentes en las plazas. A sus pies, siempre, un banco. O mejor, un poyo, para sentarse un rato, y charrar largo, despacio, sin gritar, sobre nuestras pequeñas grandes verdades. Quien no ha arreglado el mundo a los pies de un olmo no sabe de lo que hablo.

La sombra de un olmo invita a entenderse, a quererse, a reconciliarse. Y por eso, su ausencia rompe el alma como una muerte sentida y carnal. Esta semana los parejanos han certificado la muerte de su maravillosa “abuela árbol”, arrancada ya de la plaza Mayor, que ahora es de la Constitución. Realmente han estado más de dos años velando un cadáver; esperando a ver si a la vieja le daba por revivir. Pero a este olmo del Tajo no le ha ocurrido como al machadiano del Duero. Y dos abriles y dos mayos no han querido que le salieran hojas verdes.

Olma Pareja retirada

Trabajos de retirada de la Olma de Pareja // Foto: Grupo Alcarreños por el Facebook

Seguro que más de un hijo de Pareja ha llorado en estos días por esta señora de madera y verde, que en ese pueblo era madre en vez de padre, y que no ha podido superar la maldita enfermedad. En los 80 la grafiosis se llevó por delante muchos ejemplares. Recuerdo, cómo olvidarlo, el de Poveda de la Sierra, que también alegró fiestas de mi niñez, y que hace tanto que desapareció. Algunos aún resisten, muy pocos. Pero casi todos tienen la condena impuesta a la espera de ejecución de sentencia.

Esta olma de Pareja nos ha dicho adiós a los 400 o 500 años, que no se sabe muy bien. ¡Qué no habrá visto, la vieja, en este medio milenio! Cela la pintó para la eternidad en su viaje alcarreño de 1946: “La plaza es amplia y cuadrada, y en el centro tiene una fuente de varios caños, con pilón alrededor, y un olmo añoso -olma le llaman, porque es redondo- copudo, matriarcal, un olmo tan viejo, quizá, como la piedra más vieja del pueblo”, dijo. Han pasado casi 70 años.

No hace tanto tiempo que a la olma de Pareja le dieron un galardón. “Premio Árbol Cuidado 2008”, de la ONG Bosques sin Fronteras, el Ministerio de Medio Ambiente y la empresa Bosques Naturales. Poco después saltaron las alarmas. Ya lo contó el compañero Abraham Sanz en este mismo blog allá por 2012. Se le caían las hojas. Empezaba el final.

olma-antigua2Me gustaría tener alguien a quien culpar por lo sucedido. Pero no lo hay. Nadie podrá decir que la vieja olma parejana no ha recibido en este tiempo todas las atenciones, todos los cuidados, todos los intentos por evitar un deceso que estaba escrito. Ha tenido homenajes, jornadas, clonaciones, análisis, pruebas. Pero la olma ha dicho adiós, y algo de la Alcarria se nos muere con ella.

Yo quiero recordarla frondosa, como la última vez que la vi. Fue hace 5 o 6 años, justo antes de que empezara a morir. A su sombra compartí unas cervezas con mis amigos más cercanos, en una calurosa tarde de julio en la que quisimos estrenar también el baño en el laguito artificial que forma el nuevo azud. Recuerdo la conversación, las caras de los míos, la amistad en corro y a la sombra, la cerveza fría, y un dolor de muelas que aquel día me estaba matando, y que ahora me da la gana de interpretar como presagio del dolor por este adiós.

El tronco ha sido recolocado en un parque al que han rebautizado como "Parque de la Olma vieja" // Ayuntamiento de Pareja

El tronco ha sido recolocado en un parque al que han rebautizado como “Parque de la Olma vieja” // Ayuntamiento de Pareja

La olma ya tiene su tumba, también. El alcalde de Pareja ha querido que su tronco seco pero aún robusto adorne un parque cercano, y hasta allí se ha llevado el esqueleto de lo que un día fue fuente de vida y ahora sólo lo es de añoranzas.

Mientras, en el hueco que deja la vieja, han plantado un retoño que, a quienes hoy vivimos, no nos producirá más emoción que la del recuerdo. Pero que a nuestros nietos, bisnietos, tatatatataranietos quizá, les proporcionará el mismo amor por la naturaleza que la Olma de Pareja nos ha transmitido a nosotros.

Descansa en paz, amiga. Adiós, vieja.

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2 pensamientos en “Adiós, vieja

  1. Pingback: Carta abierta a la señora Manzano |

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