De pasiones

El Tobar

Bicicletas de niños amontonadas en una vieja casona de pueblo este Jueves Santo // Foto: Ó.C.

Por Óscar Cuevas

Hace muchos años que la Semana Santa no es sinónimo de recogimiento. En los tiempos de los abuelos, en el régimen nacional católico, estos días infundían algo que estaba a medio camino entre el respeto, el temor de Dios, y la mala hostia de los poderosos. Los niños dejaban de correr por las calles, no se podía gritar, ni saltar a la comba, ni montar en bicicleta. Nadie cantaba, las músicas bajaban su volumen, y hasta las tabernas cerraban “porque se ha muerto el Señor”. Y porque si no lo hacían pasaban al catálogo de indeseables y perseguibles, y le jodían la vida al personal. Perdonen que hable tan claro, pero es que era básicamente así. Estaba prohibido estar contento.

Ahora, y a pesar de las peinetas, las mantillas, y esos rosarios que siguen reluciendo más que el sol, la cosa es muy diferente, por fortuna. La trascendencia mística pasó a mejor vida, y el temor se enterró entre gritos de libertad. El tiempo pasó, e hizo que esto de la Semana Santa se haya convertido, y está bien, en unos días de asueto donde el personal se divide, digamos, en tres partes: Unos que participan en unas procesiones que tienen más de folklore que de liturgia; otros que simplemente gustan de descansar y utilizar el vacío de la ciudad para salir a tomar una copa tranquila en una recién estrenada terraza. Y una legión de conciudadanos que aprovechan la ocasión para coger carretera y manta, y acudir al solaz del pueblo, la casa rural, el viaje fugaz al extranjero, o el primer encuentro con la playa.

Yo me he venido a mi pueblo, y me he encontrado con sol y campo en primavera, con muchas bicicletas de niños, y con un grupo de niñas que cantaban canciones pop en una plaza llena de vida; con amigos y con botellines, con los míos. Mientras, he visto en las redes sociales que los políticos, sobre todo los de la derecha, han preferido este año el humo de las velas, más incluso que en otras “semanas de Pasión”. Son las esclavitudes electorales. Hay que buscar el voto hasta debajo del banzo. No les arriendo la ganancia, pero libres son.

Escartín

Vista de la grada del Escartín en el partido ante el Athletic Club B // Foto: http://www.deportivodaguadalajara.es

No tenía todas conmigo cuando el Deportivo Guadalajara decidió adelantar su partido de esta jornada liguera a la mañana del Jueves Santo. Pensé que el éxodo vacacional de los abonados haría que el campo se desluciera. Creí que el “regalo” de entradas a 1 y 2 euros ni siquiera serviría para dar lustre al partido de fútbol que ayer se jugó en el Pedro Escartín. Pero me equivoqué fuertemente. Y oye, qué entradón, qué gozada ver ayer las gradas pobladas de personal. Qué bien, en suma.

Procesión

Cargadores de la Cofradía de Jesús Nazareno, este Jueves Santo // Foto: GuadalajaDiario.es

Yo ayer hice acopio de afición morada y retrasé unas horas mi cita con el pueblo, desde donde les escribo en estos momentos. Abusando de la paciencia de la familia, pedí a mis chicas que en lugar de arrancar el Toyota de mañanita, lo hiciéramos a las 2 de la tarde. Quise estar con mi equipo, en una liturgia que a lo mejor también es folklórica, y que seguro que tiene mucho de identificación con la tierra, y poco de racionalidad. O sea, que lo mío con el Dépor no dista tanto, en el fondo, de quienes acuden a ver al Nazareno saliendo de San Nicolás, o de quienes se enfundan túnica y capirote para sacar a “su” Virgen. Cada uno elige sus ritos, y tan ricamente. El mío fue acudir a un partido de fútbol cuando podía estar de camino a unas chuletas en el campo.

Mato

Chema Mato, en un momento del Guadalajara – Athletic B de este jueves // Foto: http://www.deportivodagudalajara.es

Me sentí bien al entrar al campo y ver a tanta gente que hizo lo mismo que yo. Más de 3.500 personas, si no llenaron, sí que hicieron que el Escartín presentara una entrada como la de las grandes ocasiones, como cuando el equipo estaba en Segunda antes del hachazo que nos dio el capo de la mafia de la LFP. Y pensé para mí que en una mañana de Jueves Santo, a pesar de la playa, los pueblos y los viajes; a pesar de las penitencias y los capirotes, había suficientes almas para acompañar al equipo en la misión de luchar por un ascenso que yo sigo viendo aún demasiado lejos, pero que a lo mejor no lo está tanto.

Empatamos a cero con un rival directo. Que no es ni bueno ni malo. Pero, ¿quién me presta una escalera para subir a Segunda?

Pasen buenas vacaciones.

Anuncios

5 pensamientos en “De pasiones

  1. Me parece muy injusto el simplismo de su visión de la Semana Santa, desde luego que la sociedad ha cambiado, que no muestra la postal de un capitulo de Cuéntame donde la sociedad latía al ritmo de tradiciones o usos que uniformaban en demasía todo o quizás totalizaban la vida de los pueblos; pero en estas tradiciones de base religiosa como en muchas otras facetas hoy la modernidad ha traído cambios que difuminan mucho nuestras raíces.

    Interpretar una mantilla o un paso de Semana Santa como analogía del temor me produce la misma sensación de quien interpreta como casposa a una fiesta con botargas o un avance olvidar nuestro folclore por coreografías de Beyonce.

    Esa sensación de una sociedad más desapegada de sus raices o usos pensaba que era una realidad, que si bien asumimos que cuesta mantener, siempre era digno motivo de protección y recuerdo entrañable.

    El drama está en las dos Españas, esas que siempre salen a flote, una la clerical y otra la anticlerical, ese choque inserto en la médula ósea de nuestro país según Ortega; eso si que era algo a superar, a difuminar en los avances de la convivencia, de la comprensión de lo diverso y los parámetros de la convivencia, pero su artículo desgraciadamente lo revive.

    Usted hace un estudio demográfico donde olvida que en el día de hoy la mayor concentración de personas en nuestro país se hace en los templos en ceremonias religiosas que siguen vertebrando esta festividad y que las procesiones mueven organizaciones con mayor movilización corporativa que los partidos políticos de nuestra provincia.

    La excusa del artículos era darle cera al PP, era mostrar a un alcalde clerical de la España pasada, de redudir a la derecha a una banda escondida bajo palio; pero la realidad sÍ que no es esa, que en la provincia donde usted hace esa foto, en su capital, su alcalde socialista representa igual que Román el apoyo los ciudadanos que hacen lucir la ciudad con una devoción rica en tradición y cultura, sin ser reflejo de nada malo, ser patrimonio de todos y para todos.

    Claro que hoy cabe la reflexión de que esas bicis en la plaza mayor de El Tobar no hubieran sido posibles hace 40 o 60 años, pero permitame una pequeña reflexión también, hace 60 años en esa misma plaza hoy estarían corriendo los niños con pantalones con remiendos y su único par de zapatos dignos por ser fiesta pero sonrientes con sus carracas a ver quien la tocaba más fuerte con la excusa de justificar que no se podían tocar las campanas por que el hijo de Dios había muerto, en esa misma plaza veríamos a las mujeres intercambiar las orzas de barro con los dulces que era tradición en cada casa hacer e incluso vería rastros de pajas de los judas que los niños estaban preparando para el domingo.

    Si el domingo usted todavía decide pasear por esa plaza, y ve como la despoblación no ha dejado niños, los lugareños viejos y con nietos desarraigados no logran armar el palo y los judas y lo más que hay son turistas alojados en las casas rurales que disfrutan de un ocio ajeno al lugar y sus costumbres y usted siente el mismo regocijo, entonces quizás daremos todo por perdido.

    Para terminar, seguro que si usted fuera un político o representara a un partido este artículo sufriría la misma correción que los dirigentes de Podemos en Sevilla tras sus declaraciones sobre la Semana Santa, porque el terreno de la fe y de las tradiciones tiene una profundidad mayor que las pulsiones anticlericales y las demarcaciones políticas y sociales.

    Claro que la fe no puede imponerse, claro que la libertad religiosa estuvo ausente en los años de plomo totalitario y en las zonas rurales estigatizando o obligando en ciertas situaciones, pero contraponerlo al avance de una sociedad que se desarraiga me parece cruel, injusto y alejado de la realidad.

    Sería impensable que un periodista de provincias escribiera en una crónica que en un pueblo se deja afortunadamente de celebrar un carnaval porque los turistas de fuera y la despoblación cambian la postal, pero quizás esté equivocado…

  2. Y hablando de tradiciones religiosas . ¿Cuáles fueron antes de la Semana Santa? ¿Por qué desaparecieron si no existían los anteclericales.? ¿Qué fue de aquellas romerías dedicadas a los Santos Protectores Medievales…? ¿Por qué desaparecieron tantas ermitas y cofradías sino había, por aquel entonces ,” rojos” que pudieran quemarlas o inquisidores que pudieran quemar a los “rojos”..? En definitiva cuales son las autenticas tradiciones, las de antes del Concilio de Trento o las de la Contrareforma..¿Cual es la autentica Patrona de Guadalajara: Sta. Mónica o la Virgen de la Antigua? Cuales son los autenticos cristianos. Los de las catacumbas, los erasmistas, los luteranos o los católicos-apostólicos y romanos..? Que diría el Nazareno de aquellos “que sirven a Dios y al dinero” algo que prohíbe expresamente S. Pablo de Tarso. Ha dado mucho de sí el Cristianismo desde Constantino y el puente sobre el Fulvio: ” Con este simbolo vencerás..” Un símbolo que llegó a ser la enseña del Santo Oficio de la Inquisición: La Cruz Verde. Si aquel de las Bienaventuranzas levantara la cabeza, no sé si volvería con aquello de : “Raza de víboras las prostitutas os precederán en el Reino de los Cielos.” ¡Amén¡

  3. Por cierto, la foto donde dice “Cargadores de la Cofadía de Jesús de la Pasión” es incorrecta. Esos cargadores que aparecen en la imagen no son de la Cofradía de la Pasión del Señor (que igual es el nombre que quería decir), sino de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno. En resumen, desconocimiento de nuestra cultura o…¿ésto no es cultura?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s