Campus: 9 años, y en el punto cero

Protocolo

Acto del protocolo a cuatro bandas para la construcción del Campus en Las Cristinas, el pasado 30 de marzo // Foto: Europa Press

Por Óscar Cuevas

A estas alturas les supongo informados, seguro, de que el pasado 30 de marzo, en el último día permitido por la Ley Electoral, la presidenta autonómica, el alcalde de Guadalajara, el rector de la Universidad de Alcalá y el secretario de Estado del Ministerio de Defensa firmaron un “protocolo” (esto es, una declaración de intenciones, aún no vinculante) para ubicar el futuro Campus Universitario de nuestra ciudad en las ahora cerradas instalaciones del Colegio María Cristina. Defensa cederá las instalaciones al Ayuntamiento a cambio de otros terrenos, y el Ayuntamiento cederá a su vez las instalaciones al Gobierno Regional, que aportará también una cantidad de dinero al Ministerio.

Con la escenificación de este acuerdo, María Dolores Cospedal y Antonio Román han pretendido hacernos ver que queda cumplida la promesa que ambos hicieron, muy al inicio de esta legislatura, de que la ampliación de la universidad arriacense quedaría en el centro de la ciudad, enterrando para siempre la iniciativa de los anteriores Ejecutivo autonómico y Rectorado de la UAH, que habían avanzado considerablemente los trámites para levantarlo en el Polígono del Ruiseñor.

Para llegar a este punto han pasado muchos años, y muchas cosas. Y es imprescindible rescatar algunos hechos del olvido. Porque la memoria ciudadana es mucho más frágil que el descaro de los políticos, y creo necesario repasar esta película de “Sé lo que hicisteis en la última década”, con una buena ración de hemeroteca.

Me disculpo de entrada con los lectores por la extensión que tiene este artículo, pero creo que la ocasión lo merece. Así que hagamos memoria.

Auncio Campus

El 5 de abril de 2006 Barreda compareció en Guadalajara para anunciar el nuevo Campus // Foto: Yolanda Soria

  • Año 2006

El presidente regional, José María Barreda, recibe al rector de la Universidad de Alcalá, Virgilio Zapatero, y realiza en Guadalajara un anuncio que sorprende a todos, incluido al propio rector: La construcción de un nuevo campus universitario en nuestra capital. Para llegar a este punto se dio un factor fundamental: El recambio de José Bono y Manuel Gala, antecesores de estos dos responsables en sus respectivos cargos. Se superaban así los problemas derivados de la enemistad manifiesta que Bono y Gala se tenían, y que venía perjudicando a la parte arriacense de la UAH, a causa de la insuficiente aportación económica de la autonomía castellano-manchega a la universidad alcalaína.

Todas las partes implicadas apuestan por un “modelo abierto” de campus, alejado del centro de la ciudad. Buscaban un terreno “a las afueras”, donde unificar todos los estudios (los existentes y los que habrían de llegar en el futuro). Así lo proclaman en los primeros días, tras el anuncio, los responsables de la Junta, de la Universidad, del Ayuntamiento (entonces con Jesús Alique en la Alcaldía)… pero también la oposición del PP en la Junta y el Ayuntamiento, con Antonio Román a la cabeza.

En este contexto, en mayo el Ayuntamiento de Guadalajara crea una “comisión técnica” para estudiar qué terrenos son los más adecuados para ceder a la Junta. En la discusión se barajan cinco espacios: Saltar la Ronda Norte; el SP11 (junto al actual Ferial, en el sur); los terrenos de “Aguas Vivas Ampliación” (anulando los planes residenciales que ya había diseñados); la parte de término municipal de la capital que hay junto a la Estación del Ave; y el “Polígono del Ruiseñor”. Pero nadie (insisto, nadie) ni del PSOE ni del PP ni de IU consideraba entonces posible hacer un “campus urbano”. “Ese esquema es complicado para Guadalajara; nosotros no podemos hacer lo que hizo Gala en Alcalá de Henares, porque no tenemos esa cantidad de edificios religiosos o militares en desuso para recuperar”. Quizá se sorprendan al saber que estas declaraciones las hizo el representante del PP en la citada comisión municipal: el entonces concejal de oposición y mano derecha de Román, Jesús Orea. Pueden leerlas, si acuden a la hemeroteca: “El Decano” de 12 de mayo de 2006. Así que la próxima vez que oigan a Antonio Román Jasanada decir que él “siempre apostó por un campus en el centro”, díganle de mi parte que es mentira.

Pero sigamos: A esta unanimidad política por un modelo “en las afueras” sólo le salieron algunas voces críticas que reclamaron un campus en el centro. Pero eran voces técnicas, muy minoritarias, y fueron ignoradas. Les hablo de personas como la redactora del Plan Especial del Casco Histórico, la arquitecto María Luisa Cerrillos (que propuso específicamente el entorno de Las Cristinas); o del técnico municipal de Patrimonio, Pedro J. Pradillo, que pedía paralizar el proyecto de viviendas en el Fuerte de San Francisco, y hacer el Campus allí. También nos sumamos unos pocos periodistas locales en algunas columnas de opinión. Pero cuando digo pocos, digo poquísimos. No fuimos más de 2 o 3.

Pero Barreda no dio mucha opción al debate, y el 23 de mayo de 2006, en un acto celebrado en Guadalajara (para firmar un protocolo de construcción de un Palacio de Congresos que tampoco llegó), el presidente regional anunció que el sitio elegido era el Polígono del Ruiseñor. Que también era la apuesta del ex alcalde, Jesús Alique. También se anunció que el campus iría vinculado al desarrollo de un Parque Científico y Tecnológico anejo, mediante el desarrollo de suelo industrial.

  • Año 2007

En febrero, el Gobierno Regional convoca un “concurso internacional de ideas” para elegir un anteproyecto. Se falló en septiembre de 2007, quedando elegidos los bocetos presentados por el prestigioso estudio madrileño de arquitectura “Cano Lasso”, que presentaba un modelo de campus basado en la famosa Universidad Libre de Berlín.

Entre medias, en mayo de ese año se celebran Elecciones Municipales y Regionales. Barreda gana las Autonómicas, y Román da la gran sorpresa, dándole al PP la Alcaldía de Guadalajara. Es en ese momento, sólo tras ser elegido alcalde, y nunca antes, cuando Román cambia de opinión, y empieza a hablar públicamente en favor de un “campus urbano”, en vez del elegido por la Junta de Comunidades.

  • Año 2008
Acuerdo del Campus 2008

En abril de 2008, Román, Barreda y Zapatero acuerdan la construcción del Campus en el Polígono del Ruiseñor // Foto: JCCM

Román y el PP de Guadalajara insisten en su presión para que Barreda modifique sus planes, e inician una pugna entre los despachos y los medios de comunicación en favor de su modelo en el centro de la ciudad. Se formalizan conversaciones y negociaciones entre ambas instituciones, pero al final se pacta una solución mixta: El campus se irá al Ruiseñor, pero en la ciudad se quedarán servicios paralelos, como residencias universitarias o estudios de postgrado. Román estampa su firma en el acuerdo el 2 de abril de 2008 (hace ahora 7 años exactos) en un acto junto al presidente regional, el consejero de Educación y el rector.

Román, tras el acto, hace un aparte con periodistas locales, y en conversación discreta les dice que “tenía que aceptar el acuerdo, porque eran lentejas, y no podía decir que no a esta inversión para Guadalajara”. Habían pasado ya 2 años desde el primer anuncio de este proyecto.

Cinco meses después de esa foto, quiebra Lehman Brothers, y estalla la crisis económica que afectaría a España de modo terriblemente cruel. El proyecto del Campus se resintió gravemente.

  • Año 2009
Titulaciones

13-1-2009: Barreda y Virgilio Zapatero anuncian las nuevas titulaciones previstas para la Universidad en Guadalajara // Foto: Pino Fontelos

En el mes de enero se celebra un acto similar al de abril de 2008, también en la Iglesia de los Remedios, que esta vez sirve para que Barreda y el rector Zapatero anuncien las nuevas titulaciones que iba a tener el futuro Campus: Traducción e Interpretación, Comunicación Audiovisual, Odontología e Ingeniería Industrial. En el acto, Román está presente, sonriente, y de nuevo muestra su satisfacción con el acuerdo alcanzado. “La implantación en Guadalajara de titulaciones como Ingeniería Industrial puede ser motivo del relanzamiento de algo que tanto nos preocupa a todos como es la investigación: es una buena oportunidad para desarrollar la investigación ligada a la ingeniería en nuestra ciudad y así implantar nuevas empresas”, dice en aquella ocasión.

Cabe recordar que de estas titulaciones anunciadas, sí llegaron a implantarse dos en un edificio modular prefabricado que se construyó junto a Magisterio en 2011 ante el agravamiento  de la crisis y los retrasos que acumulaba el proyecto del Ruiseñor.

  • Año 2010

En marzo, la Universidad de Alcalá cambia de rector. Virgilio Zapatero acaba su mandato y se marcha de vicepresidente a CajaMadrid. Gana las elecciones Fernando Galván.

Cano Lasso

Infografía del Campus universitario de Guadalajara que proyectó Cano Lasso

Al tiempo, el Estudio de Arquitectura Canno Lasso termina el proyecto arquitectónico tres años después del concurso, porque la situación económica de la Junta fue retrasando el encargo. Se presenta el 2 de julio de 2010 en la sede de Bienestar Social de nuestra capital. En el acto se proyecta un extraño vídeo “conceptual” que deja a los asistentes entre boquiabiertos y pensativos, y que aún puede verse por la red. El proyecto arquitectónico cuesta más de 2 millones de euros. Han pasado 4 años desde que se produjo el anuncio de la construcción del Campus.

En agosto de 2010, la Junta de Comunidades anuncia la licitación la primera fase de las obras del Campus del Ruiseñor, que llegan a adjudicarse en esa misma legislatura, en febrero del año siguiente, así como el edificio principal del Campus.

Foto de familia en la presentación del proyecto de Cano Lasso, ya con Galván de rector // Foto: JCCM

Foto de familia en la presentación del proyecto de Cano Lasso, ya con Galván de rector // Foto: JCCM

Según se agota 2010, las encuestas empiezan a dejar ver que por primera vez en la historia el PSOE puede perder las elecciones regionales en Castilla-La Mancha, que se habían de convocar al año siguiente. Y es en ese contexto cuando el alcalde de la capital inicia un deliberado boicot al proyecto del Ruiseñor, impidiendo el inicio de las obras. Entre otras cosas, porque no desaloja a propietarios de terrenos afectados por las expropiaciones. Trasciende que la familia política del eurodiputado Luis de Grandes es precisamente una de las propietarias de fincas que no quieren irse bajo ningún concepto del lugar. Román toma una decisión que nunca explicitará, pero que se hizo pronto evidente: Buscar por todos los medios que el Campus no se levante. Y lo conseguirá. No concede las licencias de obra. La familia de De Grandes sigue en el lugar.

  • Año 2011

En mayo, Antonio Román barre en las Elecciones Municipales de Guadalajara, y amplía su mayoría hasta los 16 concejales. Mientras, Cospedal gana las Autonómicas. El PP ya controla las dos administraciones que manejan el proceso de construcción del Campus Universitario de Guadalajara. Y Cospedal decide paralizarlo, apenas un mes después de tomar posesión de su cargo. Así se anuncia en el mes de agosto.

Cospedal y Román

El 10-10-2011 Cospedal recibe en Fuensalida a Román, y dan las primeras pistas de sus planes // JCCM

En octubre, la presidenta regional recibe a Román en el Palacio de Fuensalida, y se produce el primer anuncio, velado, de que el proyecto del Ruiseñor ha muerto. Se escudan en que el anterior Ejecutivo aún no ha pagado el proyecto arquitectónico, y anuncian su voluntad de trabajar por un campus en el centro de la ciudad.

Al mes siguiente, noviembre, el consejero de Educación Marcial Marín visita Guadalajara, y declara: “Vamos a empezar por establecer un marco viable, financiero, con plazos, con un presupuesto y con una ubicación definitivas que se puedan cumplir y que sean realistas. No queremos un campus universitario virtual, como vendieron otros, no haremos cantos de sirena. Nos hemos puesto a trabajar de verdad. Vamos a estudiar ese marco financiero para hacer realidad este proyecto en el menor tiempo posible”. Más claro, el agua.

  • Año 2013
Romaní y Román

El 26-2-2013 Arturo Romání visita en el Ayuntamiento de Guadalajara a Antonio Román y anuncian la devolución de las parcelas. // Foto: H. Fraile

El 26 de febrero, el consejero de Hacienda, Arturo Romaní, y el alcalde de la capital, Antonio Román, anuncian en el Ayuntamiento que la Junta de Comunidades devuelve la parcela del Ruiseñor que en su día se cedió para hacer el Campus. Y Román deja claros los planes: “Crecerá en los próximos años en el entorno de la Escuela de Magisterio, progresivamente. Hay otros edificios públicos y suelos municipales donde se puede ir construyendo ese campus”. 

Cristinas

Colegio de Las Cristinas // Foto: La Crónica

El sitio está más decidido, aunque aún no se puede hacer público porque no está cerrado el acuerdo. Y es que sólo tres semanas antes, el 8 de febrero, se había anunciado que el Ministerio de Defensa clausuraba las instalaciones de “Las Cristinas”.

El PSOE no da crédito a lo sucedido, y exige información sobre los trámites administrativos seguidos y las indemnizaciones por lucro cesante que puede conllevar la decisión. Efectivamente, la empresa afectada, Cerquia, presenta demandas en los tribunales contra un Ayuntamiento al que le reclama 40 millones de euros por lo sucedido.

  •  Año 2015

Pasan dos años en blanco, hasta que el pasado 30 de marzo se firma el protocolo para la construcción del Campus de Guadalajara en Las Cristinas, a cambio de 32.000 metros cuadrados de terreno que el Ayuntamiento cederá al Ministerio de Defensa. El protocolo explicita que han de transcurrir 4 meses antes de empezar trámite alguno, y dice claramente que dentro de un año quedará sin validez alguna si el proyecto no se ha concretado en un convenio firme, con fuerza jurídica. O dicho en román paladino: Es puro papel mojado.

  • Conclusiones

Personalmente, desde el minuto uno defendí que el Campus de Guadalajara debía estar en el centro de la ciudad. No voy a dejar de hacerlo hoy. Estoy contento con la última decisión, en ese sentido. Creo que es mejor opción que la del Ruiseñor.

Pero dicho lo anterior, no se pueden obviar cuestiones que han ocurrido, y que han dejado en muy mal lugar a todas las partes implicadas, especialmente a los actuales gestores políticos.

No ha sido presentable la actitud del PP de Guadalajara, ni la de Antonio Román, que decían una cosa en la oposición municipal, y dijeron otra cuando alcanzaron la Alcaldía. No es presentable que pactara, acatara y firmara un convenio con la Junta, en nombre del Ayuntamiento, y que rompiera luego la palabra en cuanto vio la ocasión. Y es totalmente impresentable que firmara aquel acuerdo, por más lentejas que fueran, pero que a la vez lo boicoteara deliberadamente, beneficiando intereses particulares muy cercanos, ya de paso. Veremos cuánto nos cuesta todo esto en los tribunales.

No ha sido presentable la actitud del PP regional y el comportamiento de la presidenta Cospedal. Pese a sus medidas de austeridad, que han dañado muchos servicios sociales fundamentales básicos, se ha permitido un lujo incomprensible: Tirar millones de euros a la basura al despreciar el proyecto arquitectónico que contrató el Gobierno anterior. La grandeza de un gobernante, a veces, pasa por asumir situaciones heredadas. Aunque no sean de tu agrado, hay que desarrollarlas, para no entrar en un bucle infinito de marchas adelante y atrás. A mí tampoco me gustaba el proyecto del Ruiseñor. Pero en la situación en la que ya estaba, acabar con él como lo hizo Cospedal fue una temeridad históricaun dispendio impresentable. También ha quedado en pésimo lugar la presidenta con la firma sobre la bocina (¡el último día!) de este protocolo carente de cualquier realidad tangible. Es una burdísima foto electoral que no engaña absolutamente a nadie.

Tampoco fue presentable la gestión del ex presidente socialista de la Junta, José María Barreda. En su afán de hacer grandes anuncios, dinamitó la paciencia de los ciudadanos. No es asumible que pasen 4 años desde que se anuncia una inversión de este calado, hasta que se presentan los planos. O que pasen 5 años hasta que se adjudican las obras. Esa lentitud contrastó además con la extrema rapidez, casi temeraria, con la que se decidió por un determinado terreno, cercenando cualquier opción al debate pausado de pros y contras.

Y tampoco es muy aceptable, finalmente, el comportamiento del Rectorado de la Universidad de Alcalá, en especial el de su actual rector, que ha sido un auténtico veleta, poniendo buena cara a un proyecto y al contrario; y diciendo a todo que muy bien, pero sin dar nunca argumentos ni razones técnicas de cuál era el modelo más adecuado.

Dicho lo cual, y llegados a este punto, pediré tres cosas.

1.- Si el PP gana las próximas Elecciones Regionales, que desarrolle el campus con realidades concretas y seque el papel mojado del protocolo firmado.

2.- Si las gana el PSOE, que no tenga la tentación de hacer el mismo juego sucio que han practicado los populares, y no trate de recuperar el proyecto ya enterrado. Que apueste por este que ahora empieza a nacer, y dejemos las cosas estar.

3.- Y gane quien gane, que por favor asuman que este proyecto es importante, sí, pero que aún lo es mucho más la ampliación del Hospital. Un asunto que daría para otro texto tan largo o más que este.

La cruda realidad es que han pasado 9 años desde el primer anuncio de que se ampliaría el Campus de la UAH en Guadalajara. A día de hoy hemos cubierto un largo camino para llegar al mismo “punto cero”: Otro anuncio.

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5 pensamientos en “Campus: 9 años, y en el punto cero

  1. Yo agradezco al PP, y en especial a Antonio Román, que luche porque Guadalajara tenga su campus universitario urbano, continuando con las carreras que ya se desarrollan en la calle cifuentes y en la sede de Magisterio entorno al Palacio del Infantado.
    Por mucho que Oscar se empeñe en disfrazar la realidad (…) zurrando al PP, Antonio Román siempre ha defendido la opción de potenciar un campus universitario en la ciudad y no uno sólo en el extrarradio, con la finalidad de revitalizar nuestro centro urbano pero con la suficiente flexibilidad para admitir soluciones alternativas.
    Por contra el PSOE se empecinó en desterrar cualquier posibilidad de éxito de una universidad en nuestra ciudad defenestrándola a las afueras de la ciudad, para desilusión de los ciudadanos y para alegría de los constructores afines que veían una nueva vía de expansión urbanística del pelotazo.
    En el afán de Cuevas por atizar verbalmente, por cualquier asunto, a Antonio Román, le afea el que firmara el convenio con Barreda, pero luego le pide al PSOE (en su anhelo de que gobiernen) que no abandone la idea del campus urbano y vuelva al Ruiseñor. (…)
    Por otro lado, también le critica a Cospedal (como no) que haya abandonado el desatino del Ruiseñor. Oscar derrochar fue malgastar esos millones de euros electoralistas del PSOE en un campus solitario en medio del campo que estaba condenado al fracaso sin contemplar la posibilidad de forma paralela de complementar al campus urbano. Pero los socialistas se empeñaron, una vez más, en fastidiar a Guadalajara y tirar nuestro dinero. Cospedal lo único que ha hecho, de manera acertada, es no continuar con semejante majadería que lo único que conllevaría sería un mayor gasto y el hipotecarnos de por vida a mantener unas instalaciones abocadas al fracaso ya que no está tan claro que haya tanta demanda como para tener un mega campus. Empecemos por ampliar lo que tenemos en el centro de la ciudad con cabeza y despacito y en el caso de que haya una gran demanda expansionemos ese campus.
    En cuanto al Hospital, efectivamente, mucho se podría hablar del juego sucio de los socialistas y de su falta de liquidez “etica”. De ello nos podrían instruir la ilustre doctora tacones (dios no quiera que me tenga que atender en el hospital semejante deshecho de virtudes y aptitides).

    • Mire, los datos que aporto, los enlaces a las noticias, los testimonios, son tan contundentes, que no merece demasiada respuesta su comentario. He demostrado que el PP local no siempre defendió el campus urbano, usted afirma sin pruebas, yo con ellas. No afeo a Román que firmara el convenio, sino que tras dar una palabra y una firma la rompiera, y eso es otro hecho, no una opinión. Lo que critico es que se haga política de tierra quemada que nos cuesta millones dando pasos atrás a proyectos en marcha. Y por eso me parece mal que el PP se haya comportado de este modo. Y por eso me pareceria mal que el PSOE en un futuro hiciera lo contrario. En cuanto a sus alusiones personales hacia mí, me he permitido borrarlas, porque no le voy a consentir que me insulte en mi casa.
      O.C.

      • Que relevante estás Óscar, los delfines de Román entran por aquí a darte estopa en persona. Eso es que pisas los cayos de la verdad. Diles que escriban correctamente y no se coman el acento de tu nombre, que aunque a los catalanes les guste cambiárselo o recordárselo según convenga con recochineo y mala educación, no sé porqué a ti te lo ponen en “inglés”… Adelante con ello.

  2. Oscar, es verdad que fuimos pocos los que cuestionamos el campus externo pero alguno más de 2 o 3 (por lo menos eso espero). Yo creo que el modelo del campus interno de Alcalá (hay otro externo, más el de Guadalajara) ha sido determinante para la recuperación y sobre todo, la revitalización de la ciudad, aunque desde el punto de vista exclusivamente universitario, probablemente no sea el mejor. Por ello, sin plantear un campus disperso por el Centro Histórico, mi opción (y creo que de alguno más) era un Campus Unitario en el centro o en su periferia más inmediata que además de cumplir su función universitaria, sirviera para revitalizarlo. En el anuario de la Asociación de la Prensa del 2008 publique un artículo en el que se hacía referencia a ello, y no era la primera vez. Una vez perdida la oportunidad del Fuerte, el lugar más idóneo, por muchos motivos entre los que están el poder utilizar muchas infraestructuras existentes, eran los terrenos próximos a la escuela de Magisterio (con las Cristinas y otros más). Años más tarde se hizo un estudio en la Escuela de Arquitectura (en el que yo participé) analizando distintas opciones para el campus de Guadalajara, llegando a la conclusión de que esta era la mejor opción. Esperemos que todo esto no se quede en el “protocolo” firmado. Una ultima cosa, el sector del Ruiseñor en la actualidad (2015) está sin urbanizar.

    • Fuimos muy pocos, Antonio, muy pocos. Al menos en un primer momento. En prensa escrita, me atrevo a decir que fui el único que publiqué un par de artículos de opinión sobre este asunto pidiendo que se hiciera en el centro, y proponiendo expresamente esas dos opciones: Parar lo del Fuerte (una idea que me sugirió Pradillo en un reportaje), y el entorno que va desde Las Cristinas hasta el río, porque entonces Barreda decía que necesitaba “30 o 35 hectáreas”. Pero yo hablo de 2006, cuando surgió el debate.

      Saludos. O.C.

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