La campaña, de la A a la Z

Montaje con tres fotografías de campaña del PP, PSOE y Ahora Guadalajara.

Montaje con tres fotografías de campaña del PP, PSOE y Ahora Guadalajara.

Por Rubén Madrid

La campaña electoral para el 24M entra en su recta final. Durante las últimas semanas, con especial intensidad en los últimos días, los candidatos han venido ofreciendo propuestas, sirviendo fotografías curiosas y dejando un reguero de anécdotas o hechos para el debate y la polémica. Repasamos aquí algunos aspectos relevantes o curiosos de estos casi quince días de campaña.

A – Ahora Guadalajara. La candidatura de Ahora Guadalajara ha sido resultado de un complejo proceso de confluencia desde hace más de diez meses. Vienen a representar el aire fresco de otras formaciones como Barcelona en Comú y Ahora Madrid, han logrado poner de acuerdo a IU, Podemos, Equo y Más de un Ciudadano además de movimientos sociales, han hecho una ambiciosa oferta a la ciudadanía (primarias para elegir cada uno de los integrantes de la lista y apertura en la elaboración de un programa colaborativo) y ofrecen un cambio de método para la política municipal. En una pequeña capital como esta, donde los niveles de implicación social son siempre limitados, Ahora Guadalajara ha logrado traducir en una candidatura política la respuesta social de quienes, a la izquierda del PSOE, han batallado contra los recortes, frente a los desahucios o contra el cierre del Teatro Moderno durante esta legislatura. En su contra, cierta inexperiencia de sus candidatos y el sacrificio de demasiado tiempo para lograr la confluencia, de modo que se han sumado más tarde que su competencia a la carrera electoral al uso: elaboración del programa, presencia en la calle, promoción de su candidato a la Alcaldía, José Morales… Su objetivo es pasar de la calle al Ayuntamiento o, como dicen, de la protesta a la propuesta. El respaldo que obtengan es una de las principales incógnitas a despejar este domingo.

Aparición en Cuatro de la huelga de los bomberos de Guadalajara.

Aparición en Cuatro de la huelga de los bomberos de Guadalajara.

B – Bomberos. La B podría ser la letra de las bicicletas, porque casi todas las candidaturas se han dado alguna vuelta en bici. Hemos visto a candidatos de Ciudadanos con el ‘maillot naranja’, bicicletas tuneadas con los colores de Ahora Guadalajara para repartir folletos a golpe de pedal, un ciclo-mitin de UPyD o a los ‘muchachos’ de Román saliendo en pelotón, eso sí, sólo hombres, sin ninguna candidata… por no hablar de la famosa fotografía de Rajoy montando en bici con corbata y zapatos de charol. Pero la B de esta campaña electoral corresponde a los bomberos: el día 12 varios de ellos iniciaron una huelga de hambre, a la que luego se han sumado más compañeros, después de tres meses de protestas sin lograr que el equipo de Gobierno se siente a negociar. El sábado una nutrida manifestación respaldó sus peticiones. Antes que nada, tienen razón en una cosa: exigir que el equipo de Gobierno se siente a negociar. A partir de ahí se puede hablar de cosas tan razonables como equiparar sus sueldos a los de sus colegas del Consorcio y del resto de la región –también afecta a otros funcionarios municipales–, establecer turnos de nueve efectivos o subsanar las deficiencias en seguridad que han denunciado sin éxito durante estos ocho años, entre ellas las dificultades de acceso a algunas calles en caso de emergencia. Pero el desprecio al diálogo resulta inadmisible.

Polémica fotografía de Cospedal con un niño en silla de ruedas.

Polémica fotografía de Cospedal con un niño en silla de ruedas.

C – Cospedal. Esta podría haber sido también la letra de la corrupción, pero se la reservamos a Cospedal. La primera presidenta del PP en Castilla-La Mancha sabe que moviliza a la izquierda tras ejercer de avanzadilla para la política de recortes sociales desplegada en todo el país. Page lo sabe y lo está explotando al máximo, presentándose como la opción de recambio amable y segura frente al ‘demonio Cospedal’. La actual presidenta se enfrenta a una amenaza que rara vez culmina: perder el gobierno tras su primera legislatura. Para la campaña se ha hecho un ‘lifting’ en la cartelería y de lo que quiere hacer no sabemos nada, porque a cuatro días de las elecciones aún no ha publicado su programa. Su estrategia de comunicación ha funcionado más bien a golpe de titular amable defendiendo la eficacia de su gestión en aquellos datos que sí le dan la razón. Que son pocos: según el Economista.es la tasa de paro ha subido en estos cuatro años del 22,13 al 28,69%, la deuda ha pasado del 15,6% del PIB al 34 y el crecimiento medio del PIB ha caído un 1,1%. Por lo general, ha evitado entrar en debates y en contenidos concretos y se ha centrado en aprovechar el repunte de algunos datos macroeconómicos del resto del país. Ha sido la suya una campaña de baja intensidad y clásica, sin apenas momentos que hayan llamado la atención. Entre estos, el de ayer refiriéndose a que los parques naturales deben ser rentables, su manera de defender la ley de caza con una visión para estas zonas más próxima a la gestión de un parque temático que a la conservación medioambiental. Sabe mejor que nadie que en el balance de los cuatro años, ni los números ni los argumentos juegan a su favor… pero sí le dan la cara las encuestas, y eso que en teoría no reflejarían el voto oculto del PP.

D – Debates. Ni siquiera se celebrará el cara a cara más destacado, el anunciado entre los candidatos del PP y el PSOE a la Alcaldía de Guadalajara, Román y Jiménez, en Televisión Guadalajara. Finalmente será un bloque de propuestas de uno y otro bloque del otro, por separado, en la peor versión del formato bipartidista y en un sentido que no casa con la realidad social, donde irrumpen otros con fuerza. Y no es culpa de la tele, sino de Román, que no quiere debatir ni siquiera con su oponente más directo. Para evitar hacerlo con el resto ha alegado que hay un frente ‘anti-PP’, una excusa para marear la perdiz ante su negativa a debatir a más bandas. Tampoco acude esta tarde al debate planteado en el programa Briandando en Radio Arrebato, donde se convocaba a las fuerzas con representación actual (PP, PSOE y Ahora Guadalajara, donde está IU). Su vacío lo ocupará C’s. En idéntico sentido, Cospedal no ha querido debatir ni con uno (Page) ni con todos en televisión, como el aspirante del PP de Marchamalo ha rechazado con vagas excursas un debate a cuatro en Radio Arrebato organizado por los propios candidatos. En el PP ha cundido un desprecio generalizado hacia las formas de campaña más inteligentes. Cualquier estudiante de primer curso de comunicación sabe que la información busca convencer y la publicidad, persuadir. La del PP para estas elecciones está siendo una apuesta cosmética, una operación de márketing. Salvando algunas entrevistas sueltas de Román, el diseño de campaña del PP para las municipales y todavía más para las autonómicas tiene mucho más que ver con la venta de un producto que con la explicación de un proyecto. Sobra plasma y falta materia gris.

Encuesta del Cis, conocida justo en el arranque de campaña, en un gráfico de El Confidencial.

Encuesta del Cis, conocida justo en el arranque de campaña, en un gráfico de El Confidencial.

E – Encuestas. Dejo de lado las encuestas internas de partidos a escala municipal, que se filtran no sabemos si precisamente con intención de alterar el clima de campaña, y me centro en las autonómicas. Hay para todos los gustos. Las de empresas demoscópicas de la categoría de Sigma Dos, Metroscopia o, por encima de todas, el CIS, han dado como ganadora a Cospedal en la región en número de escaños, aunque perdiendo la mayoría absoluta. También confirman la entrada de Ciudadanos y Podemos en las Cortes, con grupos pequeños pero que podrían ser determinantes. En Guadalajara se han visto ya todas las combinaciones posibles para repartir sus cinco diputados: desde un empate entre PP y PSOE con el diputado de discordia para Podemos hasta un 2-1-1-1 con victoria en Guadalajara para cualquiera de los dos partidos tradicionales. Está reñida la campaña y lo demuestran las jornadas maratonianas de Cospedal y Page en sus frecuentes visitas buscando incluso el disputado voto del señor Cayo en el último rincón de la provincia. Lo que está más que claro es que Cospedal, como ya le ocurrió a Barreda hace cuatro años, podría haberse disparado en el pie con su cambio de la Ley Electoral.

F – Fiebre de las infografías. Sorprende que los pequeños partidos, tal vez más necesitados de llamar la atención, presentan iniciativas mucho más realistas y discretas en sus programas electorales y comparecencias públicas, mientras los candidatos socialista y conservador, Jiménez y Román, han tirado de proyectos grandilocuentes. Después de cuatro años pobres en inversiones, y por tanto casi ausentes de los antaño habituales planos y maquetas, la campaña ha resucitado una suerte de fiebre por la infografía. Sin llegar a los delirios jerezanos de prometer una playa, hemos visto presentar una remodelación del Centro Cívico con bolera y restaurante; una reconversión de la cárcel en un museo de arte dedicado a las nuevas tecnologías; una ciudad del fútbol en tres fases; o un reimpulso al Fuerte, seguramente la zona de la ciudad que más proyectos malogrados ha acogido, como barrio para asociaciones, plató de cine y televisión y albergue juvenil.

Infografía del aspecto exterior del Centro Cívico, según el proyecto del PP.

Infografía del aspecto exterior del Centro Cívico, según el proyecto del PP.

G – Gasto en campaña. La LOREG indica que el Estado subvenciona a los partidos con 270,90 euros por cada concejal electo y 0,54 por cada voto a la candidatura que haya tenido al menos un edil. A partir de ahí, cada cual añade otros recursos, desde créditos bancarios hasta bonos y campañas de crowfunding en el caso de quienes rechazan aquellos, como Podemos y Ahora Guadalajara. Y sitúan el techo de gasto conforme marca la propia ley: “Para las elecciones municipales el límite de los gastos electorales será el que resulte de multiplicar por 0,11 euros el número de habitantes correspondientes a las poblaciones de derecho de las circunscripciones donde presente sus candidaturas cada partido, federación, coalición o agrupación. Por cada provincia, aquellos que concurran a las elecciones en, al menos, el 50 por 100 de sus municipios, podrán gastar, además, otros 150.301,11 euros por cada una de las provincias en las que cumplan la referida condición”. ¿Cuánto han gastado los partidos en la campaña de Guadalajara? Les hicimos la pregunta directamente hace una semana. Resultado: el PP no contestó alegando excusas peregrinas como que el gabinete de prensa no localiza a la responsable del tema, Ana González. El PSOE dice que poco más de 15.000 euros (es la cifra que trasladan) para todas las campañas municipales de la provincia. La cifra es sorprendentemente pequeña si se compara con las campañas de otras formaciones que no han empapelado la ciudad en la misma medida y que no se presentan en todos los municipios. Ahora Guadalajara gastará aproximadamente 4.000 euros. La misma cifra traslada Podemos, que sólo concurre a las autonómicas. Ciudadanos asegura que se mueven en torno a los 2.000 euros. UPyD no ha contestado al mensaje trasladado a través de Twitter. ¿Por qué no quiere trasladar el PP ni siquiera el dato aproximado de gasto de su campaña? Mientras no digan lo contrario, podemos afirmar que en Guadalajara el PP es el que más gasta en campaña, pues también lo es y de largo en todo el país. ¿Cuánto? La falta de transparencia siempre alimenta la desconfianza y las sospechas. Y sobre todo: si subvencionamos las campañas con fondos públicos, ¿no tenemos derecho a exigir transparencia total en los ingresos y gastos en campaña?

H – Hospital. O humo. Aquí les brindo un simple titular que abría el viernes el bisemanario Nueva Alcarria en víspera de elecciones y cuatro años después de que se paralizasen las obras de ampliación del Hospital Universitario: “Las obras del Hospital se reanudan con la construcción del aparcamiento”. Lo dicho, H de Hospital y H de humo.

I – IU. Frente a la ambigüedad de Podemos hoy y del PSOE casi siempre, IU apela –y hace bien– a unos principios sólidos y unas políticas de izquierda sin matices para presentarse ante el electorado. Es una opción sensata, pero no cala: hace tiempo que la coalición dejó de ser el catalizador de sensibilidades de izquierdas que otros movimientos municipalistas han puesto en marcha por todo el país o que Syriza ha logrado en Grecia. IU llegó tarde al movimiento antiglobalización y ha vuelto a llegar tarde al 15M. En este contexto, el coordinador provincial José Luis Maximiliano puede reivindicar al menos dos aciertos fundamentales: una buena oposición a pesar de su soledad en el Pleno y el impulso al proceso de confluencia, con no pocas concesiones, que ha acabado en una candidatura de Ahora donde IU ha logrado situar a bastantes de sus caras en los primeros puestos. En la región, en cambio, IU desentona: un candidato poco vendible en las circunstancias actuales y unos compañeros de viaje, Ganemos, que se hacen valer más por sus tretas que por sus propuestas. Veremos qué pasa el 24M, pero ojo: la culpa no siempre va a ser de los perroflautas o de La Sexta. Se lo viene diciendo Anguita desde hace más de una década. Cada vez se plantea con más fuerza el dilema entre entrar en proceso de refundación o en proceso de fundición.

Jiménez, en una silla de ruedas, durante esta campaña.

Jiménez, en una silla de ruedas, durante esta campaña.

J – Jiménez, Daniel. Ganó las primarias ante dos rivales y se puso a trabajar muy pronto en su propuesta electoral, ya antes de final de año: ha mantenido numerosas reuniones y una presencia incansable en la calle desde hace semanas, conformando un equipo propio y reforzando en los últimos días la búsqueda de fotos efectistas: se le ha visto en silla de ruedas, navegando por el río Henares y encima de las reivindicaciones de los bomberos. Promete gobernar en diálogo con la sociedad civil y ha basado gran parte de sus propuestas en el fomento de la inversión desde la administración local, aun cuando promete a su vez un descenso en la presión sobre el bolsillo de los contribuyentes, algo que, en caso de gobernar, le obligará a hilar muy fino. Una de las anécdotas de la campaña ha sido el fastidioso cólico del que se recuperó en tiempo récord. Le avalan su experiencia en el Consistorio y su intento -cabe esperar que sostenido tras las elecciones- por estar en contacto con la ciudadanía.

K – KO. Me temo que muy pocos serán los que el domingo por la noche puedan presumir de haber ganado el combate por KO. Se acaban los tiempos de las mayorías absolutas.

L – Laboral. Dicen todos, y ojalá lo crean también, que el empleo es su principal preocupación. Y cada campaña abre la subasta. De los autores de “¿Buscas empleo? Vota PP” y “González-Pons: Rajoy va a crear 3,5 millones de empleos” ha llegado estos días la superproducción “Cospedal: vamos a crear al menos 100.000 puestos de trabajo en los próximos cuatro años”. Y esta vez lo dice sin invocar a Rato para hacer milagros. Daniel Jiménez en Guadalajara garantiza –y dice que lo ha calculado– un plan de empleo para 600 personas al año, o lo que es igual: 2.400 empleos temporales a lo largo de la legislatura. Si yo fuese candidato a la Alcaldía prometería 7.000 puestos de trabajo y, por tanto, pleno empleo en la ciudad, que es lo que prometió al inicio de la crisis Zapatero en campaña. Y ganó…

LL – Lluvia. La probabilidad de lluvia para el domingo es escasa. En principio, un buen pronóstico para combatir la abstención.

M – 15M. Hace cuatro años el 15M estaba en las calles, en Guadalajara acampaba en la Plaza Mayor. Esta vez intenta penetrar en las instituciones. Lo explicaba bien Ada Colau, que representa este salto, en El País: “Primero tomamos las plazas, ahora hay que recuperar las instituciones, para democratizarlas y ponerlas al servicio del bien común. Luego habrá que seguir, dentro y fuera de las instituciones, para ejercer la democracia real y la soberanía”. El 15M, del que se han cumplido cuatro años en plena campaña, ha intentado ser utilizado como revulsivo por Podemos y ha afectado a las formas de hacer política. En unos casos, para trasladar ciertos cambios cosméticos en sus campañas; en otros, para adoptar sus métodos en la forma de debatir, decidir y elegir. Ante quienes insisten en que estas cosas de la democracia asamblearia u horizontal no funcionan, los verdaderos herederos del 15M resonden con lo mismo que Polonio en ‘Hamlet’: “Hay método en nuestra locura”. Pero, de momento, esta afirmación es sólo una hipótesis pendiente de validar.

Presentación de la candidatura de C's para Guadalajara. // Foto: Guadaqué.

Presentación de la candidatura de C’s para Guadalajara. // Foto: Guadaqué.

N – Naranja de Ciudadanos. #TourNaranja, #GuadalajaraNaranja… El naranja ya tiene opción política y es Ciudadanos. También ellos han venido para quedarse: estarán más que previsiblemente en las Cortes regionales y en varios ayuntamientos, entre ellos el de Guadalajara. La provincia aporta a su candidato a la Presidencia de la Junta, Ángel Ligero, de Galápagos. Pero ya saben: en los folletos sale Albert Rivera, que es su mejor imagen de marca. Han intentado controlar infiltrados con pasados incómodos y han eludido mojarse metiéndose en charcos que les pudiesen provocar un resfriado en pleno ‘sprint’ hacia el 24M. Su falta de concreción se basa seguramente en que en todo el país representan la mejor opción para el votante de centro derecha que quiera expresar su voto de castigo al PP. Y ese discurso, que los más exigentes consideramos escaso como proyecto municipalista, tendrá probablemente un amplio recorrido entre el electorado. El tamaño de su irrupción en la capital es otra de las grandes incógnitas.

Ñ – Ñapas: las del PP en Cogolludo, que ha utilizado operarios del Ayuntamiento –que gobierna el controvertido Jaime de Frías–, un vehículo municipal y el tablón de anuncios del Consistorio para labores electorales de su partido. El PSOE lo ha denunciado con fotografías que muestran a los empleados locales colocando una pancarta del PP. La anécdota es poderosa e ilustra bien un problema generalizado: el uso de recursos y fondos públicos en beneficio del partido que gobierna, incluso durante la campaña.

O – Opciones. A las elecciones municipales en Guadalajara concurren ocho opciones: PP, PSOE, Ahora Guadalajara, Ciudadanos, UPyD, Vox, Ganemos y PCAS. También en Alovera son estas mismas ocho. PP y PSOE se presentan en los 288 municipios. Ahora se presenta en más de cuarenta, en torno a la mitad fruto de confluencias y el resto como marca adherida a la de IU. Ciudadanos se presenta en diez municipios y UPyD, en 7. Para las autonómicas, son diez en la circunscripción de Guadalajara: PP, PSOE, Ciudadanos, Podemos, Vox, Pacma, UCIN (unión de independientes), UPyD, PCAS-UDCA e IU-Ganemos-Los Verdes.

Candidatura de Podemos a las Cortes de Castilla-La Mancha por Guadalajara.

Candidatura de Podemos a las Cortes de Castilla-La Mancha por Guadalajara.

P – Podemos. Se han frenado las enormes expectativas que generaba la formación que dio la campanada en las últimas elecciones, las Europeas, pero su irrupción en todos los foros políticos parece un hecho y su contrastada capacidad para remover un debate político habitualmente gastado puede llegar, a partir de este domingo, también a las propias instituciones. Ausentes en las municipales, donde en la capital apoyan a Ahora Guadalajara –uno de los integrantes de su círculo entraría en el Ayuntamiento si la formación obtuviese la quinta acta de concejal–, en las generales acuden con García Molina como candidato a la Junta y con el azudense David Llorente como aspirante a las Cortes por Guadalajara. Han elaborado un programa marco de perfil socialdemócrata al que han sumado algunas reivindicaciones básicas del 15M, lo que hoy en día resulta de por sí ambicioso. Lejos de conquistar los cielos manchegos, se juegan más bien con C’s quién será la tercera fuerza política de la región.

Q – Querer …y no poder. Seguramente es lo que estén pensando IU, Vox y UPyD.

Oficina electoral de Román, en la antigua sede de la Cámara de Comercio. // Foto: Europa Press.

Oficina electoral de Román, en la antigua sede de la Cámara de Comercio. // Foto: Europa Press.

R – Román. Soy de los que opina que ha sido buen alcalde, aunque su modelo de ciudad difiere mucho del que reivindico para el lugar donde vivo, de lo que ya reflexioné en el artículo ‘Cómo hacemos ciudad’. Probablamente si yo fuese un votante de derechas y el PP no fuese un partido contaminado hasta el tuétano por la corrupción, le votaría. Pero el PP es un partido contaminado hasta el tuétano por la corrupción y no he oído a Román ni desmarcarse ni entonar un ‘mea culpa’. Y, además, su programa de principio a fin ofrece un proyecto para los próximos cuatro años repleto de iniciativas para una ciudadanía que viviría en tiempos de prosperidad, nada que ver con lo que cualquiera de nosotros advertimos en las calles, en los bares, en los colegios, en las oficinas de desempleo, en los parques… En vez de medidas de emergencia social e infraestructuras públicas básicas como centros de atención a la infancia, encontramos algunas limosnas para los pobres y grandes infraestructuras (ciudad del fútbol, un Cívico en manos privadas, otra piscina, ruta de running) para quienes viven bien. La gestión deportiva ha sido excelente, y así lo puede vender, pero no oculta que hay otras áreas en las que el suspenso es rotundo. Y a eso ha sumado una campaña que por más fotos que saque tomando cañas con los jóvenes, ha destacado por decisiones salomónicas adoptadas sin consenso: ha hecho oídos sordos a los artesanos y los libreros, que se han quedado sin feria esta primavera, y no se ha sentado a hablar con los bomberos, a quienes además está poniendo zancadillas. De un tiempo a esta parte el alcalde ha perdido una de sus principales virtudes y encarna en su propia figura la evolución de un PP de Guadalajara que ha pasado del talante conciliador de su padrino Bris a las posturas autoritarias más propias del carácter de su delfín, Jaime Carnicero. Román, que se anunció como candidato a las elecciones con una mezcla de sentido de la responsabilidad y desgana, parece ahora un político en transición, con síntomas de agotamiento; como alcalde, apenas le queda la sombra de lo que fue.

S – Sucia, de campaña sucia. Ha habido episodios feos, como la campaña ‘Presume de ciudad’ con fondos municipales para balance preelectoral del PP. Y ha habido pasajes muy feos, horrorosos, como el anónimo buzoneado en Cabanillas criticando a todos los partidos menos al PP, con aspectos especialmente vomitivos que han sido denunciados por la número 2 socialista en el municipio, Reyes Estévez. El panfleto anónimo se ha puesto de moda. Cada producto que llega al buzón es una vuelta de tuerca en esta escalada de inmundicia.

Uno de los tuits más marrulleros de la campaña.

Uno de los tuits más marrulleros de la campaña.

T – Trolls. En esta campaña sucia han estado también los trolls. Así se llama en Twitter a esos animaluzos escasos de entendederas que se encargan de interactuar con el único ánimo de difamar. Han entrado en juego en campaña, obviamente, porque en el territorio enfangado se revuelcan como cerdos. No sigo a ninguno en las redes sociales, pero sus intromisiones son habituales cuando uno escribe artículos o lee los comentarios de gentes sensatas a las que sigue. El estilo de estos tipos que generalmente no dan la cara ha calado y algunos concejales que figuran en las listas, todavía a sueldo nuestro, han tomado el mismo camino, emularles y ‘trolear’ durante estos días de campaña buscando el juego sucio con otros candidatos. Significativo es el caso de Jaime Carnicero. Varios de sus mensajes son indignos de quien aspira a representar a la ciudadanía. Él mejor que nadie debería saber que quien está en política no debe ser merecedor de este tipo de marrullerías. Sólo así el domingo podremos hablar de fiesta de la democracia sin provocar náuseas.

U – UPyD. Después de largas temporadas de inestabilidad en la provincia, hace unos meses UPyD inició la construcción de una candidatura sólida, con propuestas trabajadas, una comunicación muy activa, un candidato en la capital con talante dialogante y conciliador y algún fichaje estrella como el del alcalde de Yebes, Joaquín Ormazábal. El problema, salta a la vista, radica en si todo esto pesará suficiente sobre la balanza para compensar el arrastre por el drama generalizado en todo el país de la formación de Rosa Díez, que apenas reunió a un puñado de adeptos en su visita a la Plaza de Santo Domingo de Guadalajara. La presencia de UPyD en el Ayuntamiento se daba por descontada hasta hace apenas tres meses. Hoy resulta todo un reto para Dámaso Cabrera y compañía. Y creo, sinceramente, que merecerían más.

Candidatos de UPyD en un ciclo-mitin en La LLanilla- / Foto: Guadaqué.

Candidatos de UPyD en un ciclo-mitin en La LLanilla- / Foto: Guadaqué.

V – Voto útil. No he escuchado a Manuela Carmena en Madrid ni a Ada Colau en Barcelona apelar al voto útil para hundir al PSOE y así ganar a la derecha. Lo podrían haber hecho si utilizasen la misma táctica que Page en Castilla-La Mancha, que se da como única opción para echar al PP de las instituciones. El discurso valía cuando el bipartidismo era hegemónico: pedir al votante de IU que escogiese la papeleta socialista para aunar esfuerzos a la izquierda como única opción realista para vencer al PP. Pero hoy por hoy, por más que insista el candidato socialista en beneficio propio, el panorama es otro. Tanto Ciudadanos como Podemos, que aseguran tener entre sus objetivos echar a Cospedal de Fuensalida, son opciones tan pragmáticas y válidas como los socialistas. Dicho de otro modo, también Podemos y C’s pueden incluso acudir al caladero de voto socialista y alegar que con su diputado por Guadalajara impedirán en la misma medida un gobierno del PP.

W – WhatsApp. La herramienta que ha irrumpido tímidamente en la campaña, suponemos que en la propia organización interna de los partidos, pero también como vía de comunicación con los electores. Si la novedad hace cuatro años fueron Facebook y Twitter, esta vez los mensajes gratuitos por móvil han sido utilizados por los candidatos a la Alcaldía del PSOE y del PP. Daniel Jiménez fue el primero que sorprendió a algunos contactos, entre ellos periodistas, enviando por este mecanismo breves textos y enlaces a noticias o vídeos: “Voy a utilizar Whatsapp para informarte de toda mi actividad como candidato a la Alcaldía de Guadalajara. Es fundamental estar en contacto directo con la sociedad y en esa tarea tu ayuda es fundamental”, nos decía el 11 de febrero: “Te enviaré lo último de mi actividad, el vídeo más importante o la última imagen para que puedas compartirlo…”. Tiempo después, Román anunciaba un número de teléfono para que los ciudadanos le hiciesen preguntas en la iniciativa “whatsappea con Román”. La semana pasada lo utilicé para preguntar por el coste de la campaña, una duda que imagino que podría tener cualquier otro vecino de la ciudad: ¿Cuál es el presupuesto para su campaña? “No es un tema que yo lleve directamente”, contestó.

X – Vox. Como en el programa ‘Pasapalabra’, podemos decir que Vox contiene la X. La opción que nació hace más de un año con la esperanza frustrada en las Europeas de copar al electorado de derechas descontento con ciertas políticas del PP mantiene su apuesta para el 24M. Un nuevo revés confirmaría la escasez de recorrido de esta opción. En Guadalajara, su candidato a la Alcaldía, Carlos Gutiérrez, ha mantenido un tono moderado en el discurso y plantea políticas fundamentalmente orientadas a crear empleo a partir del impulso de la iniciativa privada y la rebaja del IBI. En esto, como en su honesta defensa de una moral muy conservadora, nunca han dejado de ser francos. “Somos la auténtica derecha”, reclaman.

Y – Youtube. Otra herramienta que se ha sumado a las estrategias de campaña. El campeón de los vídeos es Daniel Jiménez. Su canal particular en esta red tiene casi cuarenta, con grabaciones propias y cortes de apariciones en medios. Pero también Ahora Guadalajara ha grabado tres vídeos proyectando una imagen fresca y alternativa, muy en consonancia con las que transmiten las candidaturas encabezadas en Madrid y Barcelona por Manuela Carmena y Ada Colau. En uno de estos vídeos hasta sonaba el ‘run-run’.

Z Zumbido. Fotografías llamativas, mítines, reparto de panfletos, pancartas y carteles en las calles, entrevistas en medios, debates (quien los admite), ruedas de prensa proponiendo el oro y el moro… Desde fuera, la campaña se escucha como un zumbido: exceso de ruido en el que la mayoría filtra conforme a sus intereses y prejuicios. El gasto de fondos y esfuerzos siempre viene reforzado por la misma cantinela: estas de 2015 serán las elecciones más reñidas. ¿Convendría reflexionar sobre el circo en que se convierte la campaña? Algunos candidatos madrileños como Carmena o Gabilondo han insistido en los últimos días en que las campañas deberían fomentar más el debate de contenidos que las operaciones de márketing y las llamadas de atención. Lo que dicen, a sus 71 y 66 años, es que estas campañas electorales tienen todos los defectos de la vieja política.

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