28 años locamente arrebatados

Uno de los programas de Radio Arrebato de esta misma semana // Foto: ANP

Uno de los programas de Radio Arrebato de esta misma semana // Foto: ANP

Por Álvaro Nuño

Desde el pasado lunes, mi punto del dial vuelve a ser el 107.4 de la frecuencia modulada. Empecemos diciendo que soy un fan declarado e incondicional de la radio y mi familia es consciente de ello. En casa, tengo una en la mesilla, otra en el baño, otra en la cocina y otra en el salón, de tal manera que una radio siempre está encendida. Y cuando voy por la calle, no me verán sin los cascos enchufados a mi aparato de MP3 escuchando radio, por supuesto. Por no hablar de las facilidades que las nuevas tecnologías nos han traído a los radioyentes. Aplicaciones para escucharla en el móvil y en streaming o podcast en internet. Con todo ello, estoy encantado.Para mi, la radio es la reina de los medios de comunicación, sin lugar a dudas. No ha podido ser desbancada por la televisión y su maridaje con internet la ha revitalizado de tal manera que hoy no se podría entender la una sin la otra.

Vuelvo a mi casa. Todavía conservó el viejo radiocassete en el que el dial se mueve dándole a la ruedecita y la emisora se sintoniza sin interferencias moviendo la antena. ¡Incluso tiene AM!, una alternativa que algunas cadenas están utilizando para radiar diversos acontecimientos a la vez. De ahí, hemos pasado a la emisión en directo a través de internet  o a la posibilidad de descargarte tu programa favorito y escuchar el “podcast” o grabación cuando te venga bien. La red y la radio se quieren, no hay duda y los oyentes lo celebramos dando palmas con las orejas.

Y empece diciendo lo del 107.4 de la FM, por dos razones: para quien no lo sepa es el punto del díal donde emite Radio Arrebato, la emisora que lleva la friolera de 28 años emitiendo desde un instituto público como es el Brianda de Mendoza, una emisora que fue creada y concebida como una radio escolar, pirata, alternativa, juvenil, pero que, asombrosamente ha aguantado el envite del tiempo. 28 años son muchos y los que empezamos haciendo algún programailla de cachondeo en Radio Arrebato cuando todavía éramos alumnos del centro, ahora, después de casi tres décadas, ya deberíamos estar en la Asociación de Padres, peinamos canas (los que tienen esa suerte), pero sin embargo seguimos locamente arrebatados.

Este lunes, Radio Arrebato comenzó su programación en directo. Treinta programas de lo más variopinto que ocupan las tardes desde las 16:30 a las 21:30 y que realizamos medio centenar de locos de la radio (como yo) por amor al arte, porque nos gusta y porque la radio engancha. Lo sorprendente es que durante 28 años, todos los finales de septiembre, siempre ha habido gente -y sigue habiéndola- dispuesta a dedicar al menos una hora a la semana a prepararse su programa, elegir sus discos, bajar hasta el Brianda, y manejar unos aparatos a los que uno sólo se acostumbra después de muchos años. Y todo, tan solo con la cobertura que puede dar un instituto público -el local para el estudio, la luz y algún pequeño gasto más- y el de una asociación -la de Antiguos Alumnos del Brianda de Mendoza- que da la poca personalidad jurídica que esto pueda tener. Al fin y al cabo, un grupo de gente a la que le gusta la música, el humor o el periodismo y que hasta tiene que poner dinero de su bolsillo para pagar la conexión a internet y el arreglo de los micrófonos, los cables o los cds cuando se estropean -si alguien estaba pensando en el discurso de la actividad subvencionada, que mire para otro lado o para otras actividades que lucen más aunque duren menos-.

Digo que la tecnología ha ayudado enormemente a la radio, no sólo para quien la escucha sino también para quien la hace. No hay mejor ejemplo que esta pequeña emisora local que, desde 2007 emite por internet toda su programación. Poder escucharse por la red y saber que todo el mundo podía sintonizar tu programa, más allá de la limitada cobertura de la pequeña antena que lleva clavada 28 años en el tejado del Brianda, animó a mucha gente joven (entonces) a reengancharse a este proyecto colectivo que necesita de la regeneración continua para mantenerse. Desde ese año, por ejemplo, el Maratón de los Cuentos de Guadalajara, pasó a tener una verdadera difusión internacional puesto que gracias a su retransmisión completa y en directo a través de la red, cualquier persona con una conexión a internet pudo escuchar las narraciones que fluían del Palacio del Infantado. Y eso también, cómo no, por amor al arte y, todo sea dicho, a Guadalajara.

¿Todo es idílico en esta emisora? Pues claro que no. La radio ha madurado tanto como sus miembros. Este año, por ejemplo, ningún alumno de bachillerato del instituto se ha animado a hacer un programa. Pese a que hay un intento constante tanto por parte de la Asociación como por parte de la dirección del centro, los alumnos no aprovechan esta oportunidad que se les brinda. Eso hace que los miembros de la radio cada vez seamos más adultos y menos jóvenes (aunque nos sintamos de espíritu) y pese a que los programas ganan en calidad por tener más experiencia, Radio Arrebato pierde la frescura de la juventud innata en un centro escolar.

Alumnos y profesores en el Taller de Radio del IES Brianda de Mendoza // Foto: ANP

Alumnos y profesores en el Taller de Radio del IES Brianda de Mendoza // Foto: ANP

Aprovechando el lema de la Unesco “Juventud y radio”, el pasado 13 de febrero, Radio Arrebato y el centro sacaron el estudio al hall del instituto y celebraron el Día Mundial de la Radio haciendo programas con decenas de alumnos y profesores del Brianda. La experiencia fue muy gratificante pero, por lo que se ve, no ha cumplido uno de sus objetivos, que era que alumnos y profesores se implicaran en la emisora. Al menos los profesores de la sección bilingüe del instituto mantienen por segundo año consecutivo una hora semanal en la que junto a sus alumnos realizan un programa en inglés (“Little Parrot”). La implicación de los docentes -más allá de la dirección del centro y de algunos profesores a los que les ha picado el gusanillo y realizan programas a título induvidual- es impresindible para que  Radio Arrebato siga funcionando. No hay que olvidar que fue el impulso de un catedrático de Lengua y Literatura -el añorado Fernando Borlán-, quien consiguió que un grupo de alumnos montaran una emisora escolar, igual que después impulsó a otro grupo de alumnos amantes del teatro a participar en el Tenorio Mendocino o a otros a montar sus propios grupos de poesía. Hoy, el Brianda ya no es como hace 30 años y el propio sistema educativo lo ha convertido casi en un colegio en el que las puertas están cerradas y los alumnos no viven en los pasillos. como se hacñia antes del a LOGSE. Creo que esa falta de comunicación fuera de las aulas no ayuda a intercambiar y poner en marcha ideas en un espacio que debería promoverlas y apoyarlas.

Y otra de las patas que le sigue faltando a esta pequeña radio local es la legalización de sus emisiones. Hay que recordar que es una radio pirata, que emite sin licencia en una situación de “alegalidad” porque no hay legislación clara al respecto. La Ley General de Comunicación Audiovisual de 2010 contemplaba otorgar permisos de emisión a los “servicios de comunicación comunitarios sin ánimo de lucro”, como los denominaba una norma que debería haber desarrollado el correspondiente reglamento en un plazo máximo de 12 meses desde la entrad en vigor de la propia ley, pero que nunca se hizo y que daría cobertura a casos como el de Radio Arrebato. Este proyecto, como otros tantos, aunque está publicado en el BOE, duerme el sueño de los justos y ningún partido parece acordarse de él.

Aún así y con todo, Radio Arrebato sigue emitiendo en el 107.4 de la FM alcarreña y en www,radioarrebato.net para el resto del mundo, una emisora atípica, que hacen diariamente personas entregadas a la causa por amor a este medio y que se ha convertido en un refugio de música alternativa e independiente que no difunden las radiofórmulas comerciales, o a opiniones que no tienen cabida en las emisoras convencionales -con la crisis, y de unos años a esta parte, muchos periodistas locales que dieron con sus huesos en la cola del paro, matan el gusanillo de la profesión diciendo lo que nunca se atrevieron anteriormente en los micrófonos de Radio Arrebato-. Por eso les aconsejo que se sumen a la pequeña legión de arrebatados (casi 50.000 oyentes el año pasado sólo por internet) y disfruten del placer de las ondas hertzianas.

CODA: Me gustaría mandar desde aquí un saludo fuerte a Jose, que desde el principio de la emisora lleva haciendo semanalmente su ya mítico programa de heavy “El Martillo Metálico” (es el miembro más veterano en antena de Radio Arrebato). Jose ha tenido un problema de salud que le ha impedido comenzar la temporada y cuando le ocurrió, de las primeras cosas que se le pasaron por la cabeza fue la de cómo hacer su programa ¡Mucho ánimo Jose! y esperamos volver a escuchar El Martillo muy pronto.

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