Silencio en el Escartín

Por Ana G. Hernández

Los morados volvieron a ceder puntos en el descuento. // Foto: Mariano Viejo (Luis Polo).

Los morados volvieron a ceder puntos en el descuento. // Foto: Mariano Viejo (Luis Polo).

El Deportivo Guadalajara no pudo pasar del empate frente al Ebro en un partido en el que se lesionó el talaverano Dani Gómez y en el que, una vez más, los morados perdieron puntos en el descuento. No en vano, con los dos de ayer, los de Manolo Cano acumulan cuatro que han dejado de sumar en el Pedro Escartín en los minutos extra que el árbitro decreta. Curioso también que los tres goles que provocaron esta pérdida de puntos llegaran desde balones parados, ya fuera faltas en la frontal (los casos del Talavera y el Barakaldo) o penas máximas (lo del sábado pasado ante los zaragozanos).

Lejos de polémicas arbitrales de última hora, lo cierto es que los deportivistas apenas pudieron socavar la defensa más goleada de la categoría. Lo intentaron por la derecha, por la izquierda, con balones servidos de Dani Ponce desde las bandas o Miguélez desde faltas laterales, pero sin especial mordiente frente a una zaga que había recibido hasta la jornada que nos ocupa 18 goles, es decir, exactamente 1,8 tantos por partido. Cierto fue que el Depor encontró el gol, pero también que no supo sentenciar.

Jornada tras jornada, la cuestión recurrente de estas tres últimas campañas sobre el Depor vuelve a la mente colectiva alcarreña, los morados no enganchan. En primer lugar, no enganchan por los resultados. Todos terminamos identificándonos mejor con un equipo ganador, que está arriba, que con uno de la zona media de la clasificación. Aunque el conjunto no entusiasme con el juego, el espectador siempre se puede ir contento a casa con los tres puntos en la buchaca. Pero claro, si el juego tampoco entusiasma, ojo que no estoy pidiendo que se juegue con en El Madrigal o el Camp Nou, el aficionado que baja a ver a su equipo no tiene la contraprestación de ver alguna jugada, algún detalle brillante por el que sienta que esa entrada tiene valor. Tras los dos primeros motivos, llega el último y su cariz es única e inequívocamente extradeportivo: el club. La gestión económica realizada por la entidad no fue la mejor, tampoco la gestión que tiene que ver con los socios y/o aficionados al fútbol de la ciudad y de la provincia que tiene al Club Deportivo Guadalajara en su corazón. Hecho que provocó el desencanto generalizado de muchos, hecho que provoca que el ambiente entorno al club siempre sea de pesimismo.

De ahí que el Escartín guarde silencio. Silencio, no tanto por los resultados obtenidos por los de Manolo Cano o por el juego que desarrolla un equipo que aún parece en construcción. Silencio, que se vuelve insoportable durante los primeros minutos de todos los partidos de liga. La Zorra, entretenida en algún vermú, no ameniza la situación con sus dulzainas y sus cánticos.

En caída libre

El Marchamalo cayó derrotado en su visita a Madridejos, derrota que puede entrar dentro de lo normal teniendo en cuenta que era un partido a domicilio y ante un rival fuerte que la temporada pasada estuvo en los puestos nobles de la clasificación. Sin embargo, no se trata de una derrota normal. Se trata de la cuarta derrota gallarda en los últimos cinco partidos disputados. Y no solo eso, se trata de los 15 goles que ha encajado el conjunto de Nito Alonso en esas últimas cinco jornadas. Todo eso sin contar que en Casas Ibáñez ganó y consiguió dejar su portería a cera. Y es que, el de Casas Ibáñez es la única excepción que se puede poner a una racha que comenzó con el derbi provincial de Tercera en el San Miguel. Un derbi en el que el Azuqueca fue superior a su rival en la primera parte, pero que en la segunda y con un jugador menos, el Marchamalo supo poner algo de pimienta y entusiasmo. Luego llegaron dos jarros de agua fría en casa contra equipos de la zona baja de la clasificación, el San José Obrero y el Pedroñeras, la desconexión total se dio este sábado en una primera media hora en Madridejos para olvidar.

Anuncios

2 pensamientos en “Silencio en el Escartín

  1. Este equipo sin el concurso de sus jugadores José Ángel (en la sala de máquinas como director del juego), Marqués (en algún extremo) y Riki (como delantero centro), es vulgar. Y más si en casa juega a no perder, con dos medios-centro defensivos. Miguélez está muy solo, y no lo puede hacer todo.

  2. Identificado con tu artículo. Acabo de leer que el mister está encantado con su equipo. Otro que entiende el fúbol de manera opuesta al resto de los mortales. Podemos mejorar si somos conscientes de los errores, pronto se ha contagiado Manolo de la endémica falta de autocrítica deportivista.
    Ah! el partido me pareció un pestiño de época.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s