Cenas y copas de Navidad

cena navidad

Crece el número de compañías que retoman sus cenas de empresa. /Foto: Archivo

Por Míriam Pindado

Esta semana he querido darme un respiro y regalarme cinco días de retiro electoral. Les seré sincera: estoy un poco saturada de tanto debate, de tanta encuesta, de tanto hashtag y de tanta pancarta. Así que he decidido escribir sobre el ambiente navideño que se respira en esta ‘nuestra pequeña ciudad’. Una ciudad en la que lo mismo te encuentras a una ronda cantando villancicos que a Albert Rivera rondando por la calle Mayor; en la que las farolas alternan eslóganes políticos con luces de colores (algunas de ellas un tanto indecorosas) o en la que la huelga de logística pasa más o menos desapercibida a pesar de su trascendencia. Una ciudad que estrena tiovivo y se olvida del Baby-Paco; que te permite un chocolate caliente en una terraza o te invita a una copa más allá de la hora habitual… Una ciudad con vida en un centro que hace pocos días estaba de luto por los derribos. Ya es Navidad en Guadalajara.

Así que permítanme esta tregua política porque hoy voy a hablarles de algo más agradable y entretenido como son las cenas y comidas de Navidad que durante estos días riegan bares y “discotecas” desde el vermú hasta los churros.

Este fin de semana, la calle Bardales -a la que hace poco dediqué un artículo- y otras zonas de ocio, se llenaban de gente con tacones y abrigos de domingo. Compañeros de trabajo, colegas de equipo y amigos del instituto rompían la rutina de los viernes y los sábados de otoño. Las cenas de empresa y las quedadas excepcionales son un hito durante estas semanas previas a la Nochebuena. Son fechas para estrechar lazos y para compartir un menú o unas raciones con gente con la que solo compartes una acotada parte de tu vida. Esto es lo bueno de las navidades. Lo malo llega al día siguiente: con la resaca… Porque ya sabemos que a los platos les preceden unas cañas, les riegan unos vinos y les siguen unas copas. No quiero generalizar, pues hay gente que no sucumbe a las bebidas espirituosas ni por estas fechas, pero sí es cierto que otros tantos aprovechan días como estos para “desquitarse”. Y si este es su caso, no se lamente. Una vez al año no hace daño.

Esta es una estampa que ilustra el espíritu navideño que desde la semana pasada (algunos fueron un poco más rapidillos) y hasta el día de Reyes se siente en las calles de todas las ciudades, aunque se hace notar más en las pequeñas. Los propios anunciantes hacen diana, pues bien saben lo que toca este mes: ‘sal de frutas Eno para el ardor de estómago’, ‘Pro-Digest, el aliado para las digestiones pesadas’…   Y es que con estas citas de empresa y de amigos -con la que algunos de vosotros habréis tenido que jugar al tetris para cuadrar agendas- se abre la veda de unas navidades de comidas y cenas en casa y fuera de ella.

Esta semana he leído que las cenas de empresa remontan. Según una encuesta realizada por Adecco (#CenasDeEmpresa), este año un 46,1% de las compañías españolas celebrará una cena, siendo más habitual en las grandes multinacionales. Según el informe, la crisis económica ha hecho que el presupuesto de las empresas para estas celebraciones se haya reducido, e incluso un 17,9% de ellas reconoce haber cancelado las cenas. No obstante, cerca de un 87% de los trabajadores encuestados asegura que celebrará cenas de navidad independientemente de las que organiza la empresa. Y así es como los restaurantes, salones y bares se llenan por unos días. Los hosteleros sacan sus menús especiales y sus mantelerías navideñas para asegurarse la extra de diciembre. Y entonces respiran aliviados.

Pero no solo hay que hablar de cenas de empresa. A estas se suman las cenas de las pachangas de los domingos, de los amigos invisibles que se intercambian regalos, de los que hace mucho que no se ven –algunos desde el colegio-, de los que hicieron aquel viaje de verano, o de los primos que no podrán juntarse en Nochebuena o Nochevieja.

El caso es que, sea como sea y sean quienes sean, la mayoría acaba comiendo de más y cayendo en la tentación de tirarse a la calle, a las copas y a los bailes. A veces la noche merece la pena, otras veces es motivo de un “no vuelvo a salir”. Y en este aspecto podría compartir con ustedes un amago de estudio sociológico sobre el comportamiento de las personas en eventos de este calibre, pero aún tengo que pulir algunas categorías. Así que mejor lo posponemos.

Lo importante es que disfruten de estos días (aunque sea entre semana), que luzcan sus mejores galas (pero sin excederse) y que bailen con quien les saque a bailar…Pero pórtense bien.

Fred Claus

Disfruten de estos días con moderación. /Foto: fotograma de’Fred Claus’

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s