Invierno y folclore (II)

IMG_20160109_181545204Por Míriam Pindado

El sábado me  puse el abrigo y la bufanda de la abuela y me fui con unos treinta amantes del folclore (y también del Dépor) a visitar Atienza. Hacía frío, como era de imaginar por esos lares, pero la Sierra siempre trata bien a sus visitantes y, a pesar de las bajas temperaturas, no tuvimos que sacar los paraguas ni escondernos en los bares o en los soportales de la Plaza del Mercado. Se quedó buen día y, tras varios paseos, un buen caldo de setas y unas coplillas en medio del pueblo, conseguimos llegar a nuestro destino: la Posada del Cordón, Centro de la Cultura Tradicional de Guadalajara.

Atienza, de origen celtibérico y esplendor medieval, albergó en su mejor época a cerca de diez mil habitantes. Iglesias, fondas y comercios se prestaban a los pies de un castillo que aún  permanece en lo alto del cerro custodiando a los pocos atencinos que hoy en día se pasean por sus calles empedradas.  Con la industrialización, Atienza perdió población, pero permaneció el arraigo de sus gentes que haciéndose eco de su historia y tradiciones mantienen viva la identidad de esta localidad.

Los cofrades de La Caballada, de la Vera Cruz y del Santo Espino, así como cronistas de la talla de Layna Serrano, han conseguido salvaguardar y ennoblecer el nombre de esta villa que ahora, varios siglos después, se erige como centro de la cultura tradicional de toda la provincia de Guadalajara. La Diputación Provincial y, muy especialmente, su técnico de Etnografía, José Antonio Alonso, han convertido Atienza en una especie de máquina del tiempo que recompone la rica tradición de estas tierras castellanas con la muestra de interesantes tesoros. Tesoros que se exponen cuidadosamente en unas vitrinas que reflejan las raíces de muchos de vosotros/nosotros y refrendan un pasado no muy lejano.

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Jóvenes dulzaineros tocando en las calles de Atienza. / FOTO: M.P

Podría decirse que en Guadalajara sobrevive un importante movimiento por la recuperación de las tradiciones. Las dulzainas siguen sonando en las plazas de los pueblos y todavía hay algunos caballeros que visten la capa castellana los días de fiesta. Muchas cosas han cambiado, pero estos cambios son fruto de una evolución que, aunque lógica, no debería olvidarse de la tradición popular. Nuestros abuelos todavía conservan aperos de labranza que, aunque no se usen, guardan como los trajes de fiesta del siglo pasado que algún día nos gustaría heredar. Multitud de romerías y festividades se han ido manteniendo con los años y, las que llegaron a desaparecer, se recuperan hoy gracias al esmero de muchos vecinos que sienten la grandeza de esta tierra aunque ya no parezca “tan grande”. El abandono de nuestros pueblos, el recato por las “viejas” costumbres y la vida moderna han guardado en el baúl (eso si ha habido suerte) reliquias de un patrimonio cultural de no hace tantos años. Y si un día nos faltan los abuelos…entonces todo esto se perderá…o afortunadamente se guardará a buen recaudo en un museo.

Y aunque algunas familias almacenen en sus cámaras (o sobraos) algunos de estos enseres, debemos entender que otras no han tenido la misma suerte. Por ello es de agradecer que la Diputación y personas con nombres y apellidos muestren al público los objetos cotidianos de nuestros antepasados.

La Posada del Cordón 

¿Cuál es el origen de las botargas y mascaritas? ¿Cómo se vestía en las bodas a principios del siglo XX? ¿Qué leyendas se contaban en la noche de las ánimas? ¿Cómo se protegían las casas de las tormentas y los malos augurios? ¿Con qué jugaban nuestros abuelos y bisabuelos? ¿Cómo se curaba antaño el dolor de muelas?

Las respuestas a estas y a otras muchas preguntas las podéis encontrar en la exposición permanente de la Posada del Cordón de Atienza, abierta al público desde abril de 2014. Unas 600 piezas etnográficas -la mayoría de ellas cedidas por la familia de José Antonio Alonso- se exponen en las dos plantas de este centro y se presentan en diferentes áreas temáticas.

Una vez atravesado el cordón de este emblemático edificio -que fue posada, escuela y residencia- se pierde la noción del tiempo. Decenas de refranes, dichos populares, coplas y coplillas, así como un vídeo introductorio, reciben a los centenares de curiosos que visitan el Centro de la Cultura Tradicional de la provincia de Guadalajara (en 2015 pasaron por aquí unas 7.000 personas).

Si aprovecháis las fechas, podréis disfrutar de la muestra de Félix Nolasco, artesano y coleccionista de Guadalajara, que desde el pasado mes expone en estas instalaciones las zambombas que ha ido fabricando y reuniendo a lo largo de su vida. Él mismo nos acompañó durante la visita y, frente a su colección, comenzó la clase magistral de José Antonio Alonso.

La primera galería de este centro hace referencia a la identidad. Una identidad común a una provincia pero perfectamente caracterizada por cada una de sus comarcas: Alcarria, Campiña, Serranía y Señorío de Molina. El clima y el medio natural han condicionado la arquitectura, las costumbres y la cultura de unas zonas y otras dejando tras de sí un legado de tradiciones tan variado como rico. Prueba de ello podrían ser las más de siete diferencias que encontramos entre las casas de la Campiña y de las de los Pueblos Negros; entre los trajes de las señoras de Maranchón y los atuendos de los pastores; entre el lenguaje de los señoritos y la mingaña serrana;  o entre las botargas de invierno y las Vírgenes de Mayo… Y es precisamente esta diversidad popular la que da sentido a la Posada del Cordón.

No quiero desvelar todos los secretos que esconde el Centro de la Cultura Tradicional de Guadalajara, pero si me gustaría destacar una de las áreas más llamativas de esta muestra a la que los técnicos han denominado ‘Ciclo Anual, estaciones, fiestas y ritos’. Aquí podréis conocer a algunos de los personajes más singulares de Guadalajara, desde el bien dotado y pecaminoso Judas a las famosas botargas de esta provincia. Y aprovechando estas fechas y la reciente publicación del Calendario de Fiestas de Interés Turístico Provincial que edita la Diputación, os propongo algunas fechas…Porque es tiempo de botargas y de folclore.

Estas son algunas de las citas previas a Carnaval.

ENERO
Día 19 Pastrana. Ronda de San Sebastián
Días 19 y 20 Montarrón. Botarga de San Sebastián
Día 21 Sigüenza. Hogueras de San Vicente
Día 23 Fuencemillán. Botarga de San Pablo
Día 24 Málaga del Fresno. Botarga y mujigangas de casados Mohernando. San Sebastián. La Botarga y el Bufón Robledillo de Mohernando. Botarga infantil
Días 24y 25 Mazuecos. Soldadesca y Botarga de la Virgen de la Paz
Día 30 Beleña de Sorbe. “Las Candelas”. Botarga
FEBRERO
Día 2 Arbancón. Fiesta de las Candelas. Botarga
Día 3 Albalate de Zorita. Botargas-danzantes de San Blas Peñalver. Botarga de San Blas Torrejón del Rey. La Rueda

 

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