Aquel Depor pudo ser este Mirandés

Por Ana G. Hernández

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Carlos Terrazas dirigiendo al Mirandés en los octavos de final en Riazor. // Foto: El País.

Permítanme la licencia que me concedo este lunes. Un lunes salpicado por los problemas económicos del Deportivo Guadalajara y por el run run de jugadores que se van en busca de lugares más apacibles. Permítanme que hoy dedique estas líneas al Mirandés de Carlos Terrazas. Les cuento…

Hace ya unos meses, y a pesar de las reticencias de algún inquilino, en casa instalamos el aparato que nos permite disfrutar de Liga, Champions y Copa. Sinceramente, no soy la que más uso le da, pero el pasado jueves me intrigaba ver uno de los partidos. El Mirandés jugaba en el Sánchez Pizjuan en los cuartos de final de la Copa del Rey. Y, aunque ya seguí con cierta atención su pasada eliminatoria ante el Deportivo de la Coruña, tenía claro que no quería perderme el plan de Terrazas en uno de los campos históricos del fútbol español. Y lo que vi me satisfizo. Me satisfizo ver al francés Gafford en el centro de la defensa y como Terrazas no se cortó un pelo en mantener el sistema que le ha hecho grande en la competición del KO, el 1-3-3-3-1. Estrategia tan rara como solvente que solo podría nacer en la excéntrica mente del técnico vasco. El Mirandés compitió ante los de Emery y, a pesar del 2-0, lo hizo muy bien.

Ese mismo día, Carlos Terrazas concedía una entrevista a El País, donde dejaba claro que su objetivo es llevar al Mirandés a Primera División. Además, el entrenador bilbaíno dejaba constancia que la única forma de que él llegara a la máxima categoría del fútbol nacional sería consiguiendo el tan ansiado ascenso. No obstante, era consciente de que cumplir el objetivo es siempre la excepción y que lo normal, en este deporte y en la vida, es fracasar; aunque no por ello iba a dejar de intentarlo.

Y es que, Terrazas es un luchador. Un hombre que tiene claro qué quiere y que pone todo de su parte para conseguirlo. En 2011 consiguió el sueño de ascender a Segunda División y en 2013 vio cómo su sueño se hacía trizas. Sin embargo, se recompuso y poco después volvía a la faena de intentar subir un escalón más en su carrera profesional, entrenar en Primera División. Que lo consiga o no el tiempo lo dirá, lo que está claro es que lo intentará hasta conseguirlo.

Como se habrán dado cuenta, la nostalgia de un tiempo mejor pudo esta semana conmigo. Veo a ese Mirandés y no puedo dejar de pensar que ese lugar lo podía estar ocupando el Depor en estos momentos. El Depor de Carlos Terrazas. Un Terrazas que no cejaría hasta ser entrenador de Primera.

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Los jugadores del Mirandés celebran su ascenso a Segunda. // Foto: Josu Izarra.

Sin embargo, la diferencia entre aquel Mirandés de Carlos Pouso, que Terrazas y su Depor eliminaron el 26 de junio de 2011 del play-off de ascenso, y el club alcarreño de las ilusiones frustradas fue, es y será las formas. Aunque los dos generaron proyectos deportivos ilusionantes, unos se vieron superados por las circunstancias, mientras los otros se acomodaron a ellas. Todavía recuerdo ese mes de julio de 2013 que, mientras la directiva alcarreña se encomendaba a la cautelarísima para tapar sus graves errores en la conversión a Sociedad Anónima Deportiva (SAD), el accionista mayoritario del Mirandés reconocía que no tenía el dinero necesario para cumplir con la legislación deportiva exigida. El club castellano corría el riesgo de perder lo logrado, pero ni su masa social ni sus jugadores lo consintieron pagando de sus bolsillos los más de dos millones de euros que se exigía a la entidad para ser SAD.

Así las cosas, el equipo de Miranda de Ebro pagó, regularizó su situación y, poco tiempo después, arribó a su banquillo Carlos Terrazas. Un Terrazas que huyó de Guadalajara cuando se confirmó el descenso administrativo en aquel fatídico verano de 2013. El club con el que iba a lograr todo y en el que confiaba, el club que le traicionó haciendo las cosas mal, el mismo club que sigue trampeando con el dinero y que, probablemente, nunca consiga su sueño. Desgraciadamente, el Depor ya nunca será el Mirandés.

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3 pensamientos en “Aquel Depor pudo ser este Mirandés

  1. En ése proyecto que puso Terrazas en marcha en el Deportivo Guadalajara, tenía muy en cuenta a la cantera, en los entrenamientos iba a verlos, a los partidos y a competiciones. A nosostros en una competición en Zaragoza, estuvo los tres días viendo a los chavales, todo un detalle.

  2. Carlos Terrazas era el entrenador ideal, y el hombre sobre el que giraba el proyecto para mantenerse en segunda división y quién sabe.., pero Germán Retuerta trampeando se lo cargó, él solito. Y, de aquellos polvos, vienen estos lodos. Respecto al partido, el Fuenlabrada fue superior. Tiene dos jugadores referencia que se bastaron para doblegar al Guada: Matas y Borja Sánnchez. Malos tiempos para el Guada. ¡Aúpa la zorra Alcarreña!

  3. Me encanta el artículo. Mal que nos pese, así es. Retuerta nos sacó del vacío y nos llevó casi al cielo, fuimos felices, pero nos robó el sueño (nunca volveremos) y me temo que nos devolverá a las profundidades, no veo salida.
    El club es del clan Retuerta, el lo ha dejado claro, ni de la afición, ni de la ciudad (que quieren otra cosa). Siempre se ha mostrado como el “elegido” que lo hace todo por fútbol provincial, pero no es más que un empresario que busca beneficio.
    Héroe o Villano? Elijan ustedes, pero la peli no parece tener final feliz.

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