¿Otra vez elecciones?

gsgsd

El rey traslada a Patxi López que no hay ningún candidato con apoyos. / Foto: EFE

Por Míriam Pindado

Hoy tenía pensado escribir de un asunto más amable, más primaveral, más desenfadado… pero ayer por la tarde me senté delante del ordenador y en lo único en lo que podía pensar era: ¿De verdad que esto no va a acabar nunca?

El fracaso político e institucional del que fuimos testigos ayer dice mucho de esta “España de charanga y pandereta” y de esta “España de la rabia y de la idea” de la que escribió Antonio Machado en ‘El mañana efímero’ hace más de un siglo y que hoy ha vuelto a fracasar estrepitosamente.

El mañana que se auguraba en diciembre de 2015 es hoy un mañana efímero que cierra con la legislatura más breve de la historia de la democracia española. Y este fracaso se traduce en un desdén generalizado por parte de los ciudadanos de este país que ya no creen en nada ni en nadie. De unos ciudadanos que siguen su día a día haciendo scroll por este desgobierno hiper-retuiteado y cuyo voto ha caído en saco roto. Votaron libremente y creyeron en el sistema democrático. Ahora ni su voto vale, ni el sistema democrático responde.

“Esto no va a ninguna parte” es una de las frases que más he escuchado en los cuatro últimos meses. Y es que ya ni siquiera nos planteamos si iremos por el buen o el mal camino…simplemente pensamos que, así,  no vamos a ninguna parte.

¿Otra vez elecciones? Eso parece. Ayer el rey Felipe VI, tras la finalización de la tercera ronda de contactos con los líderes de los partidos políticos que obtuvieron escaños, concluía que ninguno de ellos cuenta con los apoyos suficientes para ser investido jefe del Ejecutivo antes del 2 de mayo, fecha en la que vence el plazo oficial de dos meses tras la primera votación de investidura. Así, y según lo estipulado en la Constitución, el 3 de mayo el Rey firmará la disolución de las dos Cámaras, se convocarán nuevas elecciones y a los españoles nos tocará volver a votar.

Esta es la primera vez en la historia democrática de España que se repiten unas elecciones generales y, a día de hoy, no sabemos muy bien por qué derroteros nos llevarán. Lo único que puede asegurarse es la fecha: 26 de junio.

¿Otra vez campaña electoral? Así es. Si hay elecciones, habrá campaña electoral aunque ahora digan nuestros “comprensivos” y “atentos” líderes que los españoles no merecemos tal tortura. Las elecciones del 20 de diciembre nos costaron unos 172 millones de euros, de los que parece que como mucho podríamos ahorrarnos unos 42 millones (la parte destinada a la financiación de partidos). Pero aunque ahora pidan una campaña “contenida” y “austera” lo cierto es que ayer por la tarde ya la inauguraron con sus comparecencias, tuits y vídeos-selfies. Y este es solo el principio… porque acabarán inflándose como globos y se vendrán arriba desplegando toda su maquinaria como llevan haciendo desde marzo de 2015.

Se meterán en nuestras pantallas, en nuestros smartphones y en nuestras cabezas con millones de euros sacados (o tomados prestados) de nuestros propios bolsillos. Y lo harán avalados por una ley que no les aprieta ni el cinturón ni el calendario. Pero no nos engañemos, los carteles y pasquines del siglo XX no serán nada al lado de la campaña que seguirán en las redes sociales con fans y bots, acusaciones y chascarrillos, citas célebres y frases de hemeroteca que ya hemos ido añadiendo a nuestros cuadernos de bitácora. Y no pretendo alarmarles con esta distopía light, simplemente advertirles que, de momento, todo seguirá como hasta ahora. Statu quo.

Y mientras tanto…Y mientras tanto, los españoles seguiremos viviendo nuestro día a día, siguiendo la Champions y organizando el verano. Eso sí, cada vez más decepcionados, más desengañados, más crispados…más hasta el pito (y perdonen la expresión). Cansados de discursos decimonónicos y confrontaciones del siglo pasado, seguiremos criticando a los que nos roban y dan lecciones de manual. Esos mismos que han sido incapaces de representarnos. Incapaces de formar gobierno, de dilucidar el cambio y de responder ante los españoles.

Y entonces, seguiremos viendo cómo el mundo deja de confiar en esta inestable España y cómo siguen saliendo de debajo de las piedras casos de corrupción. Volveremos a seguir tertulias, leer encuestas y  ver debates con mucho ruido y pocas nueces. Veremos cómo unos nos venden la moto de la estabilidad y otros la moto del cambio…pero ninguna con gasolina. Sin ganas. Ellos parece que no tienen ganas de gobernar y nosotros no sabemos si nuestras ganas servirán para algo.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s