El Consorcio

2016.05.13 Esteban Roman

Los alcaldes de Marchamalo y Guadalajara, en su reunión del pasado miércoles 11 // Foto: http://www.marchamalo.com

Por Álvaro Nuño.

Lo que parecía que iba a acabar como otro rosario de la aurora, afortunada y aparentemente se ha reconducido hasta el momento y ha retomado el camino de la cordura, el diálogo y el sentido común que, como ustedes saben, en demasiadas ocasiones es el menos común de los sentidos. La reunión mantenida entre los alcaldes de las vecinas localidades de Guadalajara y Marchamalo, Antonio Román y Rafael Esteban, deja abierto un halo de esperanza en el eterno conflicto entre estas dos localidades por el “quítame de aquí esos autobuses”. Como les digo, la cosa pintaba mal porque al anuncio unilateral por parte de la Junta de aumentar la frecuencia y las paradas de la línea interurbana que une Marchamalo con la capital, le sucedieron unas declaración del vicealcalde con cara de pocos amigos negándose en redondo a dejar que los viajeros marchamaleros puedan apearse en el centro de la ciudad y en su centro comercial.

Pese a que las visiones desde ambos municipios sobre lo ocurrido hasta ahora son muy diferentes -solamente hay que leer los resúmenes de prensa que las páginas web del Ayuntamiento de Marchamalo y el de Guadalajara han colgado contando lo hablado se supone que en la misma reunión-, parece claro que a partir del mes de septiembre, el servicio de transporte público entre ambas localidades mejorará ostensiblemente, que creo que debe ser el objetivo de ambos ediles.

Por un lado, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, con el apoyo de los gallardos, propuso unas mejoras en el actual servicio, incluyendo dos paradas más en Guadalajara, -una en San Ginés y otra frente al centro comercial Ferial Plaza (actualmente ya lo hacen en las estación de autobuses y tren, y en el Hospital General-, nuevos vehículos de piso bajo, plenamente accesibles para personas con dificultades de movilidad y carros de bebé,  una frecuencia de 30 minutos en el 90% de los trayectos y mantenimiento del precio del billete gracias a la inclusión de esta línea por primera vez dentro del Plan ASTRA de la administración regional. Ante este anuncio, el vicealcalde de la capital y concejal de Transportes, Jaime Carnicero, salió al quite negándose en rotunda a aceptar imposiciones de la Junta sobre paradas y recorridos dentro del casco urbano, basándose en informes técnicos que presagian un colapso en las céntricas calles González de Mendoza y Paseo de Las Cruces, con la circulación diaria de 360 autobuses semanales, parando en zonas que ya registran una alta densidad de tráfico.

Ante esta primera negativa frontal por parte del equipo de Gobierno, el alcalde marchamalero ha hablado con todos los grupos capitalinos de la oposición recabando el apoyo de sus compañeros socialistas, cuyo portavoz afirma que “la competencia de establecer paradas en los municipios del transporte interurbano la tiene la Consejería de Fomento del Gobierno de Castilla-La Mancha”, recordando “las 1.225 multas que el alcalde de Guadalajara puso a 36 conductores del Plan ASTRA, que fueron todas declaradas nulas”. Por su parte, Ahora Guadalajara apuesta por la utilización del transporte colectivo frente al coche y ven positivo que los autobuses paren en el centro porque esto supone un acceso a los comercios y servicios de la Llanilla, Amparo o Calle Mayor. Tanto es así que plantearon la creación de un “área metropolitana de Guadalajara”, que integre a los autobuses interurbanos que dan servicio a todo el Corredor del Henares con el transporte urbano de la ciudad, una idea que apoya como alternativa al problema Antonio Román. La otra propuesta realizada por el equipo de Gobierno es estudiar la posibilidad de que Marchamalo vuelva a recuperar su línea urbana, como tenía hasta 2011.

En cualquier caso, esta es una de las situaciones en las que los políticos, hasta el momento en vez de buscar soluciones, han estado creando problemas que no existían y poniendo palos a las ruedas. Como dijo la concejala de Ahora, Susana Martínez, tan absurdo es que los vecinos de Guadalajara no puedan subirse al coche que lleva directamente y sin pardas desde la estación de tren o de autobús al Hospital, como que los marchamaleros vean todos los días pasar en viaje de ida y vuelta al transporte urbano de la capital que une esta con la todavía pedanía de Usanos, sin poder acceder a él porque no para, pese a atravesar todo el pueblo de un lado a otro. 

25370_los_nuevos_autobuses_urbanos_de_guadalajara_han_sido_presentados_este_martes__10_de_diciembre__

El autobús a Usanos atraviesa Marchamalo sin recoger viajeros // Foto: http://www.lacronica.net

La fórmula del Consorcio de Transportes -que tan buenos resultados cosecha en otras áreas metropolitanas que necesitan una conexión continua, fluida y económica, hasta el punto de ser una alternativa al uso del vehículo privado- parece en Guadalajara la más razonable. Al fin y al cabo, Marchamalo es un municipio tan independiente como Cabanillas o Fontanar, y sería tan injusto para sus vecinos contar con menos paradas que los gallardos en la capital, como no tener una línea urbana propia. La Junta de Comunidades, como administración supramunicipal competente en materia de transporte, y los ayuntamientos del Corredor del Henares, con Guadalajara a la cabeza como centro neurálgico de toda la red, deben comenzar inmediatamente a diseñar este servicio, del que se beneficiarán tanto los vecinos de la capital, como los de las localidades del entorno.  Unos y otros no se pueden escudar en algo tan artificial como una frontera administrativa para impedir que los ciudadanos disfruten de servicios comunes tan sensibles y en muchos casos necesarios como el transporte de viajeros.

Incluso, traspasando fronteras tampoco tan lejanas, entre muchos estudiantes de la Comunidad de Madrid que se trasladan diariamente a Guadalajara a las facultades de la Universidad de Alcalá se preguntan por qué el abono-transporte  de la Comunidad de Madrid sólo es válido para la línea de Cercanías o para los autobuses de la línea Madrid-Guadalajara y no se puede ampliar a los autobuses de la capital. Si estos se integraran en un Consorcio interurbano, se podría estudiar con más razón todavía esta posibilidad, ahora además, que la renovación del convenio con Madrid ha comenzado su tramitación.

 

 

 

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s