Molina: ¿Cómo unir el castillo con el casco?

Panorámica de la alcazaba medieval de Molina de Aragón en la parte alta de la ciudad molinesa. //Foto: R.C.

Panorámica de la alcazaba medieval de Molina de Aragón. // Foto: Wikipedia.

Por Raquel Gamo

No es una pregunta retórica ni metafórica, sino pegada a la realidad. El castillo de Molina es uno de los símbolos de esta población y también uno de los monumentos históricos más relevantes de Guadalajara y de Castilla. Hasta ahora, se ha mantenido como un elemento pintoresco y sustancial del patrimonio de Molina, pero también como un inmueble vacío y alejado de la ciudad por la brecha de la N-211. Es posible que de la unión física del castillo y el casco urbano surgiera también un feliz maridaje entre el aprovechamiento del patrimonio histórico artístico y el desarrollo económico de la capital del Señorío. Algo que ahora no ocurre.

El asunto, tan recurrente por Molina y sus contornos, ha resurgido a raíz del proyecto presentado por el ayuntamiento para restaurar el castillo y su entorno del Prao de los Judíosuno de los yacimientos arqueológicos medievales más relevantes de la región-, al prestigioso Concurso Internacional de Arquitectura Richard H. Driehaus. Este certamen financia anualmente tres proyectos que preserven la arquitectura tradicional y el urbanismo sostenible de cada zona.

En el caso de la iniciativa de Molina, auspiciada por el arquitecto alcarreño Javier Herce, estaban contempladas algunas medidas como la mayor accesibilidad al complejo mediante la construcción de un paso elevado sobre la N-211 que hiciera de conexión con la ciudad, la mejora de la señalización del recorrido peatonal o la musealización del citado Prao de los Judíos. La marca del Geoparque de la comarca y la futura construcción del Parador de Turismo completaban los atractivos de la propuesta, que finalmente fue descartada en la primera fase.

Pero, a pesar de no haber sido elegido el proyecto, lo que sí ha logrado el Ayuntamiento de Molina es situar el foco sobre la necesidad apremiante de unir la fortaleza al casco urbano. Una actuación que potenciaría el concepto de ciudad histórica, turística y garantizaría la seguridad en las visitas al castillo. Es más, la intención del Consistorio es continuar con las actuaciones, tal como quedó ratificado en un Pleno reciente. El principal escollo a salvar ahora es la falta de financiación.

Con independencia de la experiencia en el concurso, es evidente que tanto el valor histórico del castillo como su relativo buen estado de conservación -si lo comparamos con otras fortalezas de la provincia en estado ruinoso-, deberían ser acicates para la Administración. Muchas han sido las promesas de rehabilitación y muchos también los incumplimientos y las frustraciones que lleva detrás de sí este monumento. Entre ellas, el plan para convertirlo en Parador Nacional de Turismo en los 60, que se quedó en tierra de nadie. Manuel Fraga era entonces el ministro de Información y Turismo de la Dictadura, y al parecer la propia Corporación molinesa refutó el proyecto auspiciado por el preboste franquista ante el temor de que las fondas abiertas entonces se quedaran sin ingresos…

Pero ahora el futuro de la comarca está en juego y, a falta de un tejido industrial y de infraestructuras sólidas en la zona, el turismo cultural puede ser un revulsivo económico. Es una filosofía que va calando poco a poco entre los molineses. No se trata de inventar nada nuevo para subsistir, sino de aprovechar los recursos propios y gestionarlos con inteligencia de forma que resulten atractivos a los viajeros.

Actualmente, el edificio lo administra el Ayuntamiento, tras la cesión rubricada por el Estado en 2005. La gestión directa del patrimonio, en teoría, tiene la ventaja de poder controlar de forma más exhaustiva el monumento y evaluar las necesidades de rehabilitación. Sin embargo, a nadie se le escapa que su mantenimiento es costosísimo y que las arcas molinesas no alcanzan. Es imprescindible la colaboración de todas las administraciones públicas.

El castillo-alcazaba molinés, a orilla de la N-211. // Foto: Turismo CLM

El castillo-alcazaba molinés, a orilla de la N-211. // Foto: Turismo CLM

Pero vayamos por partes. Por un lado, está la rehabilitación de la fortaleza. Por otro, la necesidad de unir el castillo con el casco urbano salvando la Nacional 211. El conjunto fortificado de Molina del siglo XII se divide en tres áreas diferenciadas: el castillo con su patio de armas; las seis torres, de las cuales las tres que miran a Molina son las que están mejor conservadas y restauradas; y la Torre de Aragón, unida a él mediante una coracha, que en estos momentos está hundida y que cumplía la doble función de controlar el acceso desde Aragón y de defensa del castillo.

En la óptima conservación de ésta última ha sido determinante la inversión privada. Con motivo del 50 aniversario de Ibercaja en Molina, en 2004, la Obra Social hizo un donativo de 50 millones de las antiguas pesetas para su rehabilitación. La Torre de Aragón, restaurada en su interior, alberga ahora un espacio expositivo de interpretación de la comarca tomando como referencia el Geoparque. El Museo Comarcal de Molina también realizó otras tareas sustanciales: mejoró la señalización con varios paneles panorámicos sobre el edificio, varios parajes de la zona y los accesos al monumento.

El Ayuntamiento de Molina, antes y ahora, nunca ha ocultado su deseo de rehabilitar la fortaleza. De hecho, el Plan Director del Castillo de Molina que aprobó en su día el Consistorio recoge las directrices para restaurar este icono del patrimonio castelllano, declarado Monumento Nacional desde 1931. El documento consta de tres apartados: un estudio histórico y fotográfico; el levantamiento topográfico y definición de las demandas de reparación de las estructuras; y el plan de habilitación para su puesta a disposición de la sociedad. En este proyecto, cuya financiación corrió a cargo del Ayuntamiento y del Museo Comarcal, se integró también el estudio arqueológico, de excavación y musealización de Jesús Arenas.

Esta ambiciosa iniciativa contaba con un presupuesto de casi 600.000 euros y la propuesta al Ministerio de Fomento pasaba su financiación mediante el 1% Cultural. Sin embargo, el Gobierno ha hecho caso omiso. El Ayuntamiento molinés sigue sin recibir una contestación, cinco años después. Entretanto, ha exigido a la Consejería de Cultura la ejecución de algunas obras que son de urgente necesidad y la incapacidad económica del consistorio para poder acometerlas. Por ejemplo: el arreglo del muro de mampostería, cercano al complejo sinagogal del Prao de los judíos; el desprendimiento de elementos de la muralla; además de la falta de adecuación para las visitas turísticas.

Ahora, para visitar la fortaleza es necesario cruzar la N-211 con el riesgo de accidentes que ello conlleva debido a su elevado tráfico. La falta de recursos económicos, y tal vez también la incapacidad de los diferentes ayuntamientos y administraciones implicadas, han cercenado la posibilidad de encontrar una solución a este problema. Ni se han mejorado los acceso al edificio, ni se ha restaurado éste en su totalidad, ni se ha buscado un uso permanente que garantice su conservación.

El castillo de Molina, con 800 metros de perímetro, es el segundo más extenso de España. Sus espectaculares dimensiones potencian la belleza del monumento, pero también dificultan tanto su mantenimiento como las posibilidades de encontrar un uso. Ninguno de los actores implicados debería escatimar esfuerzos a la hora de afrontar las necesidades que exige este edificio. Y, particularmente, para el Ayuntamiento debería ser una prioridad. Entre otras cosas, porque a la ciudad de Molina le va la vida en aprovechar esta clase de elementos.

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3 pensamientos en “Molina: ¿Cómo unir el castillo con el casco?

  1. Me ha gustado mucho el articulo…felicidades….
    Ahora q llega el frio y tanto q se habla del gelido molines me viene al recuerdo un viaje a Portugal…visite la villa de Ovidos…fue casualidad porq desde la carretera se veia el castillo y decidimos entrar…el pueblo pequeño pero bonito ..me llamo la atencion lo bien aprovechado que tenian del recinto amurallado de dentro del castillo…lo usaban para ferias medievales,habian construido cabañas,catapultas,puentes de madera todo orientado a la visita del turista..y me di cuenta lo imaginativo q son nuestros vecinos aparte de buenos anfitriones y muy atentos con el visitante…he visto q cuando llegan estas fecha hacen feria medieval navideña…me ha parecido interesante traeroslahttp://www.labrujulaverde.com/2015/12/obidos-la-magica-vila-natal-portuguesa. En Molina podria ser una maravilla algo parecido. Muchas gracias

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