La ambición de Cospedal

56a20596c90e4

María Dolores de Cospedal // Foto: Diario Público.

Por Julio Martínez

El 24 de mayo de 2015 saltaba la noticia. El PP perdía la presidencia de la región, encarnada en la figura de María Dolores de Cospedal. Los populares creyeron que harían un paseo triunfal, pero los recortes –sobre todo en educación y sanidad– les acabaron pasando factura. Pensaban que el aumento de las ratios en las aulas, el despido de profesores o el cierre de las urgencias rurales no erosionarían su imagen. Pero no fue así. Y en los comicios de hace dos años no conservaron el bastón de mando en Castilla–La Mancha.

Es cierto que el PP consiguió más votos y diputados que el PSOE, ahora gobernante. Sin embargo, los conservadores no retuvieron la mayoría absoluta. Y, en democracia, el diálogo y los pactos también forman parte del juego parlamentario. Son igual de legítimos que los votos, aunque les pese a algunos. Por tanto, Podemos acabó apoyando a Emiliano García-Page. Era lo lógico. ¿Se imaginan a los de Pablo Iglesias invistiendo a la secretaria general de los populares? Harto difícil. E inexplicable.

En cualquier caso, tras las pataletas iniciales, desde la formación conservadora se aseguró que Cospedal se quedaría presidiendo la oposición en Toledo. ¡Qué efímera aseveración! En noviembre de 2015 –apenas seis meses después de las elecciones–, la de Albacete abandonaba su cargo en las Cortes de Castilla–La Mancha. Deseaba volar más alto. Anhelaba regresar a Madrid. De hecho, se presentó como diputada por Toledo tanto en los comicios generales de diciembre de 2015 como en los de junio de 2016. Y un poquito más tarde, fue nombrada ministra de Defensa por Rajoy. Había conseguido llegar al Gobierno nacional. ¿Su ambición está colmada? Quién sabe. Los caminos del Señor son inescrutables.

Mientras tanto, en la región dejó todo atado y bien atado. ¡Vaya si lo hizo! Como cabeza del grupo parlamentario en las Cortes nombraba a su mano derecha –y bien derecha, no la confundieran con el Partido de los Trabajadores–. La agraciada fue Ana Guarinos, una vieja conocida en Guadalajara que –tal y como aseguran las malas lenguas– ni siquiera Ciudadanos la quiso al frente de la Diputación arriacense.

Pero regresemos a Cospedal. Como decía, nombró a los suyos en los puestos clave. La propia María Dolores se mantuvo como presidenta del PP en Castilla–La Mancha, no fuera a perder peso específico en el contexto nacional. Un cargo que ha ostentado ininterrumpidamente desde junio de 2006 y que no quiere abandonar. De hecho, el próximo sábado, 18 de marzo, los conservadores celebrarán su congreso autonómico en Cuenca, donde se ratificará el poder orgánico de la ministra.

Durante la mencionada cita se sucederán los aplausos y parabienes. Hay una única candidatura. ¿Saben quién la encabeza? ¡Bingo! La ex presidenta castellanomanchega. Pero, ¿es oro todo lo que reluce? Definitivamente, no. El parto ha sido doloroso. En el seno del PP se han reproducido las voces críticas en torno a la acumulación de cargos de la secretaria general. Un malestar que también ha llegado a Castilla–La Mancha.

Incluso, hubo una candidatura alternativa de cara al cónclave conquense, que fue encabezada por Tomás Medina, máximo responsable de los populares en Puebla del Príncipe (Ciudad Real). Medina logró reunir los avales suficientes para formalizar su lista. En total, 143, lo que suponía 53 más del mínimo exigido.

A pesar de ello, no lo tuvo nada fácil. El comité organizador del Congreso desestimó su postulación en primera instancia, al considerar que 91 de sus apoyos no estaban al corriente del pago –incluido el mismo candidato–, algo que era incompatible con la validación de la lista. Sin embargo, el afectado negó estas acusaciones. Tras varios tiras y afloja, la dirección popular tuvo que recular y reconocer que sí le habían llegado las cuotas requeridas. Por tanto, se aceptaron las dos propuestas, la oficialista y la crítica.

Pero los obstáculos no quedaron aquí. El candidato opositor denunció presiones por parte de Carmen Quintanilla. La diputada por Ciudad Real pretendía que nadie se enfrentase a Cospedal. Una situación que se fue enrareciendo progresivamente hasta que el pasado viernes, 10 de marzo, Medina presentó una demanda contra su partido por no facilitarle el censo de votantes inscritos.

Ese mismo día se elegían los compromisarios que asistirán al Congreso de Cuenca. Si el pasado viernes una de las dos candidaturas lograba en tres de las cinco provincias de Castilla-La Mancha más del 50% de los votos –con una diferencia superior al 15% respecto a su contrincante–, se instauraría el candidato único. La ministra de Defensa obtuvo 2.694 representantes, frente a los 112 del ciudadrealeño. En consecuencia, Cospedal se invistió de facto como la máxima responsable de los populares en la región. La cita congresual del sábado servirá de simple ratificación…

Desde luego que los resultados del 10 de marzo fueron incontestables. Pero los obstáculos planteados a la lista crítica, también. Unos impedimentos que hicieron que Medina llegase a afirmar que se ha producido un “pucherazo” en el PP. Sin embargo, ¿el de Puebla del Príncipe se pensaba que el aparato autonómico le iba a dejar enfrentarse a María Dolores en igualdad de condiciones? Era algo complicado. Muy complicado. La albaceteña no quiere apearse de la presidencia del PP regional, aunque la ejerza nominalmente desde Madrid. Para el trabajo sucio ya tiene a sus apasionados seguidores en Castilla-La Mancha, que cumplirán sus órdenes diestramente y sin rechistar. De esta forma, la ministra de Defensa mantiene su cuota de poder territorial. Un punto a su favor en la batalla que libra con Soraya Sáez de Santamaría. Pura ambición…

PD: Hoy es mi último artículo en El Hexágono. Mi falta de tiempo en las últimas semanas me ha impulsado a echarme a un lado. He preferido dejar paso a otro compañero, que a buen seguro analizará la realidad de la ciudad y de la provincia mucho mejor que yo. El próximo miércoles ya podréis leer su magnífica pluma.

PD2: Hoy es 15 de marzo. Y no quiero terminar mi artículo sin mencionar a una persona muy especial. ¡Felicidades, Marcos! Hoy hubieras cumplido 36 años. Seguro que –allá donde estés– lo estás celebrando con unas buenas cañas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s