Es hora de hablar

Por Celia Luengo

Cuando unos compañeros de profesión y sin embargo amigos me propusieron formar parte de esta pandilla de opinadores me lo pensé, no lo niego, me lo pensé. Quizás porque pertenezco a una generación que fue educada para acatar sin rechistar, no protestar, respetar las órdenes por muy injustas que fueran.

Así hemos vivido toda nuestra vida, acatando, respetando, sin molestar demasiado ni quejarnos por miedo a las consecuencias. Los años de crisis han hecho que ese espíritu aún se acentuara más, hemos pasado a aceptar todo tipo de abusos por temor a perder lo poco que aún nos quedaba. Los usuarios, los consumidores, los trabajadores, los contribuyentes, los pacientes, en fin los ciudadanos, nos hemos hecho más vulnerables.

Hace unos días una compañera criticaba el carácter poco luchador de los españoles y ponía de ejemplo a los ciudadanos americanos, mucho más beligerantes en la lucha por sus derechos como consumidores y usuarios. Hay que quejarse, no por todo pero sí por aquello que no está bien o que supone un abuso o un engaño.

Los españoles nos quejamos poco y sin embargo, nos engañan mucho. Las compañías telefónicas, por ejemplo, que nos presionan cuando queremos darnos de baja o nos amenazan con penalizaciones que no existen o nos suben la factura sin más explicaciones. Aún y todo quejándonos poco, más de 14.000 ciudadanos españoles presentaron alguna reclamación relacionada con este sector durante el año 2015.

El sector de la banca fue en 2015 el tercero en número de reclamaciones, con cerca de 1.200, muy escasas si tenemos en cuenta que somos una gran mayoría los ciudadanos que tenemos nuestros pequeños ahorros en una cuenta corriente. Dejando a un lado las cláusulas suelo o las preferentes que son dos casos absolutamente escandalosos, ¿a quién no le han cobrado unas comisiones abusivas por hechos tan simples como hacer una transferencia de nuestra cuenta o sacar dinero de un cajero?

El PRB exige la retirada de torres de alta tensión en Ponferrada

Las eléctricas, un sector fuertemente apoyado por los gobiernos de todo el mundo

¿Y el sector de las eléctricas? Esos gigantes fortalecidos y apoyados por los gobiernos de todo el mundo que abusan de forma descarada de su posición de fuerza frente a los más débiles que somos todos los ciudadanos. Sorprendentemente, las quejas en este sector no llegaron al millar en toda España durante el año 2015 a pesar de las facturas desproporcionadas de las que hemos sido víctimas todos los ciudadanos.

No sólo el sector privado está actuando de forma injusta con los ciudadanos, también desde el sector público a veces se abusa de aquellos que cumplimos fielmente con nuestras obligaciones tributarias. Las subidas injustificadas del IBI, un impuesto que graba el valor de los inmuebles y que sorprendentemente más sube cuando más baja el valor de las viviendas en el mercado. O el impuesto de sucesiones que en algunas comunidades autónomas puede llegar a superar el valor del bien heredado. Y tantas y tantas cosas más.

Los españoles nos indignamos, sí, pero no actuamos. El pasado día 8 de marzo miles de personas se lanzaron a las calles de medio centenar de ciudades españolas para defender el papel de la mujer en la sociedad, para protestar, para quejarse y decir muy alto que las cosas tienen que cambiar. Incluso Guadalajara, tan poco dada a levantar la voz, se sumó a esas concentraciones que este año han sido mucho más multitudinarias que nunca.

Resultado de imagen de manifestaciones 8 de marzo

Las manifestaciones del día 8 de marzo han sido este año más multitudinarias que nunca. Imagen: El País

Sin duda es algo esperanzador, un dato que me anima a pensar que las generaciones futuras no serán las del “come y calla”, que lucharán más, no gritando ni perdiendo el respeto pero sí exigiendo que se cumplan sus derechos, quejándose de aquello que les parece injusto, protestando contra aquello que está mal.

Por eso acepté el reto que me propusieron mis compañeros, porque ya está bien de callar. Hay que opinar, hay que hablar, hay que abrir vías de debate, hay que quejarse y hacer a la gente pensar y actuar. Porque sólo así mejoraremos nuestra sociedad.

Hoy hablamos de consumo, otro día podemos hablar del mundo laboral. Ese en el que los trabajadores hemos ido perdiendo terreno y derechos con nuestro silencio, nuestro miedo y nuestro espíritu conformista. Y la crisis ha puesto el punto y final a una situación que ya era bastante crítica.

Gracias por proponerme formar parte de este club, acepto el reto e intentaré estar a la altura porque algo tengo claro: el periodismo se lleva en las venas y por muchos años que pasen sin escribir una línea, a la hora de poner las ideas negro sobre blanco, la pluma vuelve a rodar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s