Los invisibles

IMG_4930

Foto y texto: La Camada

 

Por Gloria Magro.

Hay un tema, entre otros muchos, que se repite año tras año llegados a estas fechas y  también después: perros y gatos como regalos de Navidad. Mascotas encantadoras que a los pocos meses dejan de serlo por el motivo que sea y pasan a engrosar la estadística de abandonos, en el mejor de los casos acogidos en una protectora y en el peor, abandonados a su suerte. Esto me lleva a reflexionar sobre la relación directa que hay entre los animales abandonados que se ven en las calles de muchas ciudades y su grado de desarrollo. Y un paso más allá: la gestión de los animales sin hogar como medida del progreso social de una comunidad.

Una de las primeras cosas que llaman la atención del viajero cuando aterriza en Santiago de Chile, Santo Domingo o Atenas es la abundancia de perros callejeros, mucho más visibles que las personas sin techo. De hecho, si los homeless fueran un indicativo, Calculta no se diferenciaría de Miami y sin embargo, en la lujosa y soleada ciudad norteamericana las calles alojan cientos de personas sin hogar pero no se ven perros sin dueño. Curiosa sensibilidad la de los americanos. Dejando esto a un lado, cómo gestionamos la presencia de animales domésticos en las calles dice mucho de nosotros como sociedad, en sentido amplio, y como ciudad si lo concretamos.

Es evidente que en Guadalajara no se ven perros sarnosos, eternos deambulantes con su triste melancolía en busca de amo y collar. Nuestra sensibilidad en pleno siglo XXI va pareja a los tiempos y como no los vemos parece que no existen. Son los invisibles. Cierto que no están en las calles pero junto al Zoo Municipal de Guadalajara, en las dos instalaciones de La Camada hay a día de hoy recogidos 239 perros y 288 gatos abandonados que necesitan y se merecen un dueño. Y mientras, cuidados, comida y esterilización.

Probablemente cuando pasen las fechas navideñas serán más, una vez que el precioso cachorro que trajeron los Reyes Magos crezca más de lo deseado o necesite más cuidados de los que en principio su entusiasta nuevo dueño calculó. ¿Y a dónde irá a parar? Pues a la calle o a las puertas de La Camada en el mejor de los casos. Y un problema menos para el dueño, sin mayores consecuencias legales ni sociales. Esta historia se repite a diario en toda España y también en Guadalajara. En algunos casos, más sangrante todavía y no necesariamente ligada a estas fechas navideñas. En La Camada se recupera  Frida, una perra de 4 años procedente de un criadero. Obligada a parir sin cesar, fué abandonada de madrugada a las puertas del albergue, desnutrida y moribunda, con las mamas destrozadas de tanto amamantar y anímicamente destruída al separarla de sus crías prematuramente. Frida ha salido adelante y me cuentan que está en adopción, que no guarda rencor, que será un buena animal de compañía para una familia afortunada. Sólo hay que ir a buscarla. Hay muchas «Fridas» en las instalaciones del albergue, muchas historias tristes que aguardan un final feliz.

En 2017 salieron del albergue de Guadalajara 122 perros y 71 gatos, 31 de ellos adoptados por familias francesas, por un acuerdo con una asociación de allí. Qué pensarán de nosotros en Francia, en Alemania, a donde van a parar los perros y gatos que nos sobran, que no queremos, camadas que seguramente con más conciencia sobre la esterilización se habrían evitado. Pensarán que somos tercermundistas, con toda la razón del mundo. En el resto de Europa un animal de compañía es un lujo, un bien escaso, amparado y protegido por la ley. En nuestra ciudad somos un poco menos tercermundistas desde que en 2002 un convenio municipal adjudicó la gestión de la antigua perrera municipal a una asociación que tiene como principios la dignidad y el bienestar de los animales. Y en esto sí se puede decir que estamos por delante de otras capitales españolas.

La aportación municipal  garantiza lo básico y la Fundación Purina aporta la alimentación pero sigue siendo fundamental la colaboración de los socios, desde 5 euros al mes, una nimiedad. También se puede apadrinar un animal o acogerlo. A día de hoy hay 18 familias generosas que acogen perros en Guadalajara, y 52 a gatos, animales en adopción que mientras les llega su oportunidad definitiva disfrutan del calor de un hogar. Siempre se necesitan más padrinos, más hogares de acogida, especialmente en invierno. Cachorros y animales de edad avanzada sufren los rigores del albergue. Qué mejor regalo de Navidad, para ellos y para las familias. Y no hace falta pedirlo a los Reyes Magos, basta con pasarse por el albergue de La Camada junto al Zoo Municipal y hacerlos visibles.

 

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.