La misma historia de siempre

Por David Gómez

Once del Club Deportivo Guadalajara frente a la Unión Deportiva Almansa | Foto: Club Deportivo Guadalajara

Si hace una semana la difundida campaña #SOSDéporGuada se convertía en Trending Topic nacional, todas las palabras se desvanecieron como un efímero resplandor. Cuando la tarde del sábado invitaba a traducirlo todo en hechos, los más de 13.000 tuits que se escribieron con ese hashtag quedaron reducidos a 250 personas. Ni más ni menos. «¿Dónde están los del Twitter?», gritaban desde La Zorra Alkarreña. Y no les faltaba razón. Nada parece cambiar por el Pedro Escartín. El estadio está muerto y la sombra de la familia Retuerta sigue más que presente. En un alarde de soberbia poco inteligente, Germán volvió a presentarse en la grada del feudo deportivista para ver el partido. Debió pensar el inhabilitado presidente que aquello era mejor que facilitar el trabajo a la justicia. Por si fuera poco, su hija Verónica no quiso ser menos y, contra las directrices del administrador concursal, se dispuso a abrir el bar. Todo un órdago.

Contemplando todo lo que sucedía, uno se empieza a preguntar hasta qué punto es sensato retar a la juez y al administrador. Más aún cuando Martín Molina accederá sí o sí a la documentación del club y al control de las redes sociales. Por lo civil o por lo criminal, le duela a quien le duela. Dudo si la familia Retuerta es consciente de las consecuencias que puede tener este circo para ellos. Pero como, tarde o pronto, a cada cerdo le llega su San Martín, solo queda acomodarse y esperar. El auxilio judicial ya está pedido. Las consecuencias no tardarán en llegar.

Cualquiera diría que algo ha cambiado por el Escartín, porque sobre el césped ocurrió lo habitual. Los futbolistas del Club Deportivo Guadalajara volvieron a estar muy por encima de la institución y de las circunstancias. La fe del equipo de Alberto Parras mueve montañas. Su competitividad trasciende de cualquier problema. Frente al Almansa, los morados mostraron una de sus mejores caras. Sin un fútbol excelso, al Dépor le bastó con una magnífica presión adelantada para ahogar una y otra vez la salida de balón almanseña. Desde el minuto 1 hasta el 90, los visitantes fueron incapaces de sacar el cuero en corto desde atrás. Pese a ello, el cuadro albaceteño se empecinó en repetir sus mismos errores y el Dépor lo agradeció. Si bien el primer disparo corrió a cargo del Almansa, la primera gran oportunidad del encuentro llegó en las botas de Nando Copete. El delantero morado erró su primer mano a mano de la tarde disparando al cuerpo de Chibi después de haber aprovechado el despiste de la zaga almanseña.

Lamentaba su suerte el ‘9’ de Badajoz, que no tardaría en redimirse con una excelente jugada por la izquierda. Nando recuperó el balón, se marchó en velocidad por la banda y cedió el esférico para Chilo, que en la frontal veía la llegada de Guille Atance por la derecha. El canterano, con un disparo seco y cruzado, colocaba el 1-0. Fue la guinda a un partidazo del ayer lateral derecho deportivista. Su figura merece ser ensalzada. Juega en todas partes y su rendimiento siempre es sobresaliente. El sábado tampoco fue la excepción. Con el 1-0, el partido se equilibró notablemente. El Almansa ganó presencia en campo rival con el balón, pero su posesión era tan inofensiva como su fútbol.

Con el Dépor agazapado llegaría el 2-0. Una falta cometida sobre Víctor Arribas al borde del área la aprovechó Nico Cháfer para disparar entre medias de la barrera y superar a un desacertado Chibi. No tardaría Álvaro García en solidarizarse con su homólogo almanseño y, apenas un minuto más tarde, Pedro Nieves superaba al arquero morado con un libre directo que se colaba por su propia escuadra. El portero deportivista dio un paso adelante en el momento de la ejecución y se comió el balón, que acabaría entrando por su palo. El gol daba algo de vida a un Almansa que parecía sentenciado. Pero aquellos minutos finales del primer acto resultaron ser los mejores del Deportivo en el partido.

Gracias a las recuperaciones moradas en campo contrario, Nando Copete gozaría de una nueva oportunidad para poner tierra de por medio. Un sensacional Chilo robaba el esférico en la media cancha y abría para Nico Cháfer. El valenciano tocaba de primeras para el delantero, pero el ‘9’ no tenía su día de cara a puerta. Pese a contar con varias situaciones para marcar en los últimos minutos, el Guadalajara se marchó a los vestuarios con la mínima renta. El segundo acto no modificó el guion de la contienda. Se encargó de recordarlo Pedro Astray con un disparo al poste nada más empezar el segundo período. Llegada la hora de juego, sería Rangel el que, con un potente testarazo, volvería a toparse con el palo, esta vez con el larguero.

Los fallos del Dépor en la definición daban vida a un Almansa que amenazaba más por el resultado que por su juego. Y eso que, con el paso de los minutos, el Deportivo fue perdiendo empuje y precisión en el juego. A medida que avanzaba la segunda parte era habitual ver a los dos equipos partidos en el centro del campo. Unos porque tenían que ir a buscar el empate y otros porque trataban de sentenciar sin romperse las costuras atrás. El caso es que, en esa tesitura, el que tuvo las ocasiones fue Nando Copete. En el 75′, el extremeño recibió dentro del área y su disparo se marchó cruzado por muy poco. No sería la última del punta morado, pues en el 89′ falló un nuevo mano a mano con todo el tiempo del mundo para definir. Anteriormente, Nico Cháfer estuvo cerca de aprovechar el despiste de la defensa almanseña en un saque de banda con una vaselina que detuvo Chibi.

Afortunadamente, el Dépor no tuvo que lamentar las ocasiones erradas y dejó los tres puntos en casa. Un pasito más de los alcarreños en su sueño del ‘play-off’, pues son 4º con 48 puntos, cinco más que el Atlético Ibañés. Fue la misma historia de siempre en el Escartín, tanto para bien como para mal. Porque la realidad es que la ciudad, la prensa local y el propio club han dado la espalda al Deportivo Guadalajara. Solo unos pocos están dispuestos a salvarlo. Adelante a por ello.

Cinco minutos fatídicos liquidan el sueño del Azuqueca

Se acabó. El Club Deportivo Azuqueca no disputará la fase de ascenso a Segunda División B salvo milagro de proporciones bíblicas. Cinco minutos fatídicos enterraron cualquier posibilidad de los de Antonio Acosta de acabar entre los cuatro primeros de la tabla. Cinco minutos, ese es el tiempo que necesitó el Atlético Tomelloso para remontar el 0-1 inicial de Seubert. Un equipo que, por cierto, no ganaba desde el 12 de noviembre en Ciudad Real. Ver para creer. Los rojinegros, que comenzaron el año con una racha de fútbol y resultados espléndida, no levantan cabeza desde el derbi. Cuatro son las derrotas que acumulan ya de forma consecutiva los azudenses, que empiezan a mirar de forma preocupante hacia abajo.

No era un día para florituras en el Paco Gálvez. El estado de forma de ambos conjuntos invitaba a un partido físico, trabado, donde el fútbol directo y las jugadas de estrategia adquirían un papel fundamental. Así, la primera jugada de peligro llegaría a balón parado. Manu Monteagudo colgaba una falta muy lejana al segundo palo donde Gallego cabeceaba y obligaba a Javi Alonso a rechazar el cuero para evitar el tanto. Los manchegos demostraron que habían entrado mejor al partido con una internada de Gallego por la izquierda que no encontró rematador en el área. Le costó al Azuqueca entrar en el encuentro. De hecho, su primera ocasión llegaría en el 19′, con un disparo tímido de Mario cerca de los dominios de Buyo.

Ante las dificultades que estaba encontrando el Azuqueca para crear oportunidades de gol -condicionado por bajas tan sensibles como las de Pancorbo o Roberto Izquierdo-, los rojinegros encontraron en el balón parado su vía de escape. Así, en el 34′, Seubert remachaba en el segundo palo un sensacional servicio de esquina de Mario. El jarro de agua fría no afectó al Tomelloso, que siguió llegando más que su rival y generando especial peligro por la banda izquierda de Luis Alberto. Dos centros desde el flanco zurdo estuvieron a punto de suponer la igualada en el partido. Los auriverdes entendían que por ahí estaba el camino del gol, pero las oportunidades se erraban una tras otra. Ni Gallego, ni Javi Fernández, ni Juanjo Luque acertaban a marcar. Demasiado para un Paco Gálvez demasiado impacientado con su equipo y su técnico, Darío Martín.

La desesperación tomellosera invitaba al Azuqueca a jugar con los nervios de su rival, pero nada más lejos de la realidad. El Atlético Tomelloso movió su banquillo y encontró petróleo de ahí. Darío Martín dio entrada a Javi López y, en el 78′, el futbolista auriverde igualaba el partido con un cabezazo en el segundo palo a un centro de Gascón. Desde la izquierda, para variar. Crecido, el Atlético Tomelloso se fue a por la victoria. La tuvo Ureña, pero su remate franco dentro del área se marchaba a las nubes. Sin embargo, en el saque de puerta posterior, Felipe se dormía en los laureles y Chendo le robaba el esférico para batir a Javi Alonso por debajo de las piernas. El delirio de la hinchada auriverde era total. El Atlético Tomelloso certificaba una justa y merecida remontada frente a un Azuqueca hundido tanto en lo moral como en lo físico. Toca levantar el vuelo. La cuesta abajo empieza a ser muy pronunciada.

Amargo punto del Marchamalo en La Solana

Quizás en otros tiempos, hablar de un punto para el Marchamalo hubiese sabido a gloria. Sin embargo, el estado de forma y la proyección que llevaba el equipo de Fran García en estas últimas fechas obliga a pensar que el punto cosechado este fin de semana en casa frente al Villacañas es un amargo empate. Lo es porque los gallardos tenían la oportunidad de ponerse por encima del Azuqueca y alejar por completo el peligro del descenso. Lo es porque los verdillos se pusieron por delante en el luminoso. Y lo es porque los locales contaron con un cuarto de hora de superioridad al final para poder amarrar una victoria vital.

Pero no. Ayer no era el día. El Villacañas, correoso como pocos, no se achantó en el feudo de uno de los equipos más en forma de la categoría. Y eso que las cosas se torcieron muy pronto para los visitantes. A los diez minutos, el Marchamalo se adelantó en el marcador con un tanto de Ballesteros de cabeza. La figura del central emergió imponente para anotar en la primera ocasión del encuentro. Un gol que vino acompañado de polémica, pues los jugadores del Villacañas protestaban que el balón no había entrado en su totalidad. Sea como fuere, el partido se puso muy de cara para el Marchamalo. Sin embargo, el 1-0 espoleó a los toledanos y adormeció a los gallardos.

En ventaja, el Marchamalo empezó a sufrir. Las combinaciones no fructificaban, la alta presión no funcionaba y los manchegos se hacían con la medular. Así empezaron a fluir las ocasiones. Pese a ello, el equipo de Fran García conseguía resistir y guardar la renta. Poco a poco, la balanza volvió a equilibrarse en cuanto al juego se refiere. Y en ese momento, cuando el camino a los vestuarios llamaba a los dos equipos, Rubén se benefició de la complacencia defensiva del Marchamalo para superar a Juli e igualar la contienda. Se lamentaba el preparador conquense en el banquillo, pues el tanto llegaba en el momento más inesperado e inoportuno. No obstante, Ballesteros volvería a amenazar la meta de Rodrigo con un remate que se fue fuera por poco.

La segunda parte no consiguió desequilibrar la igualdad imperante entre ambos conjuntos. Mientras el Marchamalo trataba de adueñarse del balón y de entrar por las bandas con Borja Cabanillas y Bata, el Villacañas buscaba trabar el partido y llevarlo a su terreno. La fórmula les funcionó a los toledanos, que por momentos lograron desquiciar al Marchamalo. El fútbol combinativo no cuajaba y el colegiado desesperaba a ambos conjuntos con sus decisiones. En esa situación, las ocasiones brillaron por su ausencia. Ninguno de los dos equipos consiguió cercar la portería de su adversario. Ni siquiera el Marchamalo, que ni con la expulsión de Javi en el 75′ consiguió inquietar mucho más la portería del Villacañas. Al final, el empate mantiene la racha de cinco partidos sin perder para los gallardos, quedándose 14º con 30 puntos, tres por encima del descenso que marca el Quintanar del Rey.

Dramático empate del Dínamo en Vicálvaro

Once del Dínamo Guadalajara en su partido frente al Olímpico de Madrid | Foto: Dínamo Guadalajara Femenino

El Dínamo Guadalajara se dejó dos puntos trascendentales en su duelo directo frente al Olímpico de Madrid en Vicálvaro. Las alcarreñas, inmersas en la pelea por la permanencia, acariciaron con su mano una victoria que se les escapó en el tiempo de descuento. Las dinamistas volvieron a ser penalizadas por sus graves errores en un encuentro que mereció una mejor suerte para las chicas de Alberto Mendoza. Consciente de que no era un partido para florituras, el preparador madrileño abandonó la defensa de tres centrales y apostó por un clásico 1-4-4-2 con Teresa Fernández y Angy Sanchís en la punta de ataque.

De inicio, el partido evidenció la igualdad entre ambos conjuntos. Había tanto en juego, que ni Olímpico ni Dínamo se atrevían a dar un paso al frente. Tan cohibidos estaban los dos conjuntos, que solo el ímpetu de Laura Horche estuvo a punto de abrir la lata. La capitana quiso asumir responsabilidades y, con un remate suyo que sacó la zaga local bajo palos, estuvo cerca de adelantar a las suyas. Con el paso de los minutos, el partido fue decantándose del lado de las verdinegras, que trataban de imponer su estilo de juego haciéndose con el control del balón. Sin embargo, su posesión poco fructífera fue castigada con dureza por la efectividad del Olímpico. En un error en la salida de balón dinamista, Celia robó el balón y definió por bajo ante Yaiza.

Una vez más, el Dínamo tenía que responder a las adversidades. Sin embargo, su reacción no se hizo esperar. En el 35′, justo dos minutos después del tanto local, Berta sacó a relucir la casta que le caracteriza y remató de cabeza un magnífico centro de Teresa Fernández. Gran gol del Dínamo, que igualaba el partido para marcharse a los vestuarios con empate en el luminoso. Con la reanudación, el partido siguió los mismos derroteros. Las fuerzas entre ambos conjuntos se mostraban muy parejas tanto en el terreno de juego como en el marcador. Solo un destello podía decantar el encuentro de un lado o de otro. Y en esas circunstancias, nadie como Rocío Chueca para sacar el genio de su lámpara. La atacante verdinegra recibió en el segundo palo un gran centro de Contre, recortó y superó a Nagore.

Parecía que el tanto de Rocío Chueca a 20 minutos del final resultaría definitivo, pero si algo está caracterizando la temporada del Dínamo son los desenlaces fatídicos. El Olímpico, que a pesar de las dificultades nunca perdió la fe, encontró el premio del empate en el 92′, cuando el partido ya agonizaba. Lidia Torres aprovechó un libre directo para batir a Yaiza y llevar el delirio a Vicálvaro. Las de Camino Larrueca conseguían salvar un punto ante un Dínamo desolado y que se mantiene 11º, tres puntos por encima del descenso.

El Guadalajara retoma la senda del triunfo en Puerto Sagunto

Hombrados durante una acción del partido entre el Puerto Sagunto y el Guadalajara | Foto: Balonmano Puerto Sagunto

A la tercera fue la vencida. Al igual que ocurriera en la primera vuelta, el Balonmano Guadalajara retomó la senda de la victoria frente al Balonmano Puerto Sagunto. Los de César Montes se impusieron en tierras valencianas de forma contundente, manejando las distancias en todo momento y resistiendo los arreones locales hasta sentenciar la contienda. No fue fácil para los morados entrar en el partido. Su ataque se mostró fallón al comienzo, con amplias dificultades para encontrar a Javi García en los seis metros. Las complicaciones para jugar con el pivote trababan en exceso los ataques visitantes, que encajaron la primera desventaja notable superado el ecuador de la primera parte (5-3).

Fue una cuestión de tiempo. Lo que tardó César Montes en ajustar la defensa y que, a falta de fluidez en estático, el Quabit comenzase a correr. Los alcarreños empezaron a defender mejor y, gracias a ello, lograron anotar en varios contraataques para ponerse en ventaja (6-7, min.20). Desde entonces, el Guadalajara no volvería a ir por detrás en el luminoso. Las exclusiones locales y el buen hacer ofensivo de los arriacenses colocaron al ‘Guada’ con hasta tres goles de ventaja, aunque la distancia se reduciría para marcharse a los vestuarios (9-11, min.30).

Tras el paso por los vestuarios, el Guadalajara se desató. Con Beixedu bien marcado por la defensa guadalajareña, el Fertiberia Puerto Sagunto empezó a errar lanzamientos y los morados pusieron tierra de por medio. Seis goles fue la máxima renta que llegaron a acumular los visitantes con un impresionante parcial de 1-7 en menos de diez minutos. Un sublime Víctor Vigo dirigía a las mil maravillas las operaciones ofensivas de los alcarreños. Esa distancia sería prácticamente definitiva, aunque a los rojiblancos todavía les quedaba sacar el orgullo a relucir. El doble marcaje a Víctor Vigo secó el ataque de los morados y el Puerto Sagunto consiguió acercarse a dos goles de diferencia con algo más de diez minutos por jugarse.

Fue en esa compleja situación cuando el Quabit Guadalajara mostró toda su madurez. César Montes paró el crono, reorganizó a su equipo y todo volvió por los cauces normales. Un parcial final de 0-3 terminó hundiendo las esperanzas del Puerto Sagunto, que continuó remando para acabar quedándose en la orilla. Gran triunfo de los alcarreños, que se mantienen terceros de la Liga ASOBAL con 24 puntos, solo uno por debajo de Ademar León.

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