Cruda realidad

Por David Gómez

Imagen del partido entre el Club Deportivo Guadalajara y el Yugo Socuéllamos este sábado en el Pedro Escartín | Foto: SER Deportivos Guadalajara

Quizás fuera el inmovilismo del concurso. Quizás fuera la importancia del partido. Pero lo cierto es que, esta semana, Guadalajara consiguió que se hablara más de lo que atañe exclusivamente al balón que de lo meramente extradeportivo. Solo nuestro admirado Joselu se atrevió a salirse del guion llamando el viernes a la Policía para denunciar el cambio de cerraduras de la administración concursal en parte de las instalaciones. La llamada, naturalmente, resultó infructuosa para sus intereses. Demasiado que callar como para seguir tentando a la suerte. O a la Justicia.

Salvo el nuevo capítulo del circo retuertino, en la tarde del sábado se respiraba fútbol por el Pedro Escartín. La atmósfera, bastante más alejada de la habitual, invitaba a la esperanza. Mención especial merece ese grupo de socios que se han ofrecido como voluntarios para ayudar al administrador concursal. Ellos se han encargado de la venta de entradas de la promoción y de gestionar el food truck que se estableció en el partido. Su labor tanto en el campo como en las redes sociales contribuyó a registrar la mejor entrada de la temporada -unas 500 personas-. Una cifra poco despreciable si se tiene en cuenta las condiciones climatológicas. No estuvieron, eso sí, las pulseras encargadas con el lema #SOSDéporGuada, aunque se espera que estas estén preparadas para esta semana. A partir de entonces, se definirán los puntos de venta.

De los Retuerta, ni rastro. Parece milagroso hasta resaltarlo. Al final, los propios aficionados del Club Deportivo Guadalajara, esos nobles y fieros que se niegan a hincar la rodilla por imposible que parezca, son los que están sacando adelante una Sociedad Anónima Deportiva abocada a la ruina. Como en los viejos tiempos. Por si todavía existe alguien capaz de cuestionarse si el fútbol es de los hinchas. Sí, lo es. Y de nadie más. Así pues, el Pedro Escartín albergaba uno de los partidos más importantes de la temporada para el Dépor. A la ribera del Henares llegaba el Socuéllamos, el rival más directo en la lucha por el ‘play-off’ de ascenso. La racha negativa de los manchegos invitaba al optimismo en Guadalajara. Ganar suponía dar un paso de gigante hacia la fase de ascenso. La oportunidad era única. El escenario, inmejorable.

Conscientes de ello, los jugadores del Club Deportivo Guadalajara saltaron al campo como jabatos. El comienzo de los morados fue imperial. La altísima presión de los hombres de Alberto Parras impedía al Yugo salir de su propio campo. La intensidad alcarreña encontró rápidamente su premio cuando Nando Copete aprovechó un pase filtrado de Nico Cháfer para batir a Company y poner el 1-0 con solo 9 minutos de juego disputados. Ni el más optimista podía haber vislumbrado un inicio así. Quedaba mucho, pero en el feudo arriacense ya se frotaban las manos. Sin embargo, el Dépor se fue diluyendo como un azucarillo en el agua. Superado el cuarto de hora, el Socuéllamos se hizo con los mandos del partido y la remontada fue imparable.

Chico se erigió como la gran figura de los visitantes. Sobre él se cimentó el triunfo socuellamino en el Escartín. Avisó el delantero con un disparo en el 15′ que la zaga morada sacó bajo palos. Un minuto después, el ariete ya había igualado la contienda. Una réplica demasiado temprana para el Dépor, que después del golpe pudo resistir la primera mitad sin excesivos sobresaltos. Sin embargo, la hecatombe llegaría tras el paso por los vestuarios. Los segundos 45 minutos evidenciaron que, si bien la temporada del Dépor está siendo milagrosa, su plantilla no alcanza para competir por ascender. Esa es, a día de hoy, la cruda realidad. El desastre comenzó pronto. Con solo siete minutos desde la reanudación, Chico se benefició de un error garrafal en la salida de balón morada para superar a Álvaro con un disparo cruzado.

El 1-2 echó por tierra todos los planes del Deportivo. Los morados trataron de reaccionar rápidamente por mediación de Óscar Cabo, siempre voluntarioso en el esfuerzo. El extremo alcarreño puso un centro-chut al área que por poco no sorprende a la defensa visitante. Fue un mero espejismo, pues al Dépor le costaba la vida generar fútbol y situaciones de peligro. Entre tanta precisión y desajuste, llegó el tercero. Robo de balón, contragolpe y penalti de Rangel. Megías no perdonaba desde los once metros. Aquel tanto no solo encarrilaba el triunfo socuellamino, sino que dejaba al Guadalajara sin el ‘goal-average’ particular con los de Manu Calleja. Sobrepasado por la situación, al Dépor se le vieron todas las costuras. Tal fue la desesperación, que algún jugador como Cámara vio dos amarillas en apenas tres minutos y enfiló el camino hacia los vestuarios.

Resquebrajado y en inferioridad, el Dépor trató de resistir como pudo el 1-3 definitivo. Ya solo quedaba salvar el orgullo en una tarde aciaga y tremendamente dura para los chicos de Parras. La derrota, si bien deja a Guadalajara y Socuéllamos con los mismos puntos (54), baja al Dépor a la 4ª plaza, pues el ‘goal-average’ particular no ha caído del lado de ninguno y el general favorece claramente al Yugo (+37 para los azulones por el +15 de los alcarreños). Por detrás, el Mora amenaza a cuatro puntos y con dos partidos menos. La semana que viene espera una nueva final en Ciudad Real. Prohibido fallar.

Una semana fantástica confirma la reacción del Azuqueca

El derbi ha dado alas al Club Deportivo Azuqueca. Cuando peor estaban los azudenses, la victoria en La Solana ha sacado del embrollo al equipo de Antonio Acosta. El técnico, muy cuestionado por su hinchada tras el empate frente al Albacete B, llegaba al partido aplazado con el Marchamalo en un ambiente de ultimátum. Una derrota en casa del vecino podía significar su destitución. Sobre el barro del césped de La Solana, un cabezazo imperial de Felipe salvaba la cabeza de su entrenador. La primera victoria en ocho partidos parece haber reactivado a un equipo que no daba señales de vida. Así, los rojinegros confirmaron su mejoría este domingo derrotando de forma contundente a un rival directo por la salvación como es el Club Deportivo Pedroñeras.

La baja de Oliva no trastocó los planes del entrenador azudense. Con Candelo en banda derecha y Pancorbo en la punta del ataque, el Azuqueca se mostró muy superior a su rival en el comienzo. Seubert gozó de las dos primeras ocasiones locales, pero sus remates se fueron desviados. Sin embargo, el Pedroñeras supo sacudirse el arreón inicial y empezó a dominar el juego. El Azuqueca, impreciso en el pase, tuvo que abusar del juego directo para sacar petróleo. Inesperadamente, lo consiguió. Y fue inesperado porque llegó en el peor momento de los locales en el partido, con un Pedroñeras sólido que se acercaba cada vez más a Javi Alonso. Sin embargo, a los rojinegros les bastó con un libre directo de Néstor y la colaboración de Álex para encarrilar el partido a su favor.

El Pedroñeras, sin Riki por lesión y por debajo en el luminoso, no desistió. Mantuvo el dominio del esférico, aunque cada vez con menos peligro. Solo Gabri se salía del guion establecido y conseguía descuadrar a la defensa local. Fue el centrocampista rojiblanco el que más cerca estuvo de la igualada, pero Javi Alonso abortó cualquier intentona visitante. Al Azuqueca le bastaba con asestar zarpazos residuales, pero más letales que cualquier intentona conquense. Al comienzo de la segunda parte, Candelo se marchó de tres rivales y anotó desde 30 metros un gol de bandera. El San Miguel aplaudía la obra de arte de su delantero. Aquella jugada terminó por romper las esperanzas visitantes. Más aún cuando el colegiado expulsaba a Rubén por roja directa en el 55′.

El panorama era ideal para el Azuqueca. Tan bien pintaba el partido para los de Acosta, que los rojinegros pudieron cerrarlo en un par de contragolpes muy claros que el Azuqueca no consiguió aprovechar. Con todo a favor, la relajación y el cansancio del derbi hicieron que los locales se vinieran abajo y el Pedroñeras creciera de nuevo en el encuentro. Los chicos de Antonio Calle no desistieron y, tras un par de situaciones medianamente claras, Kike Espinosa tiró de casta y acortó distancias para llevar la incertidumbre a la grada del San Miguel. El murmullo regresaba a la hinchada rojinegra, pero esta vez no sería como las demás. Pese al sufrimiento final, Seubert no dio pie a las dudas y el delantero rojinegro sentenció el partido con un buen tanto que permite al Azuqueca situarse 10º con 38 puntos y un encuentro aplazado. Ocho puntos parece un colchón casi definitivo para certificar la permanencia en Tercera División la próxima temporada.

El Villarrubia cierra la ‘semana horribilis’ del Marchamalo

Tercera derrota consecutiva del Club Deportivo Marchamalo en apenas siete días. Los gallardos, que venían de acumular una tendencia de siete partidos consecutivos sin perder, han vuelto a la dinámica negativa después de la goleada encajada la semana pasada en Las Pedroñeras. El cansancio del derbi frente al Azuqueca mermó las fuerzas de los hombres de Fran García en su visita a Villarrubia de los Ojos, donde el equipo marchamalero cayó con claridad frente al Villarrubia. La fría tarde manchega dejó congelado a un Marchamalo que, si bien aguantó el tipo durante los primeros 45 minutos, se derrumbó por completo en el segundo acto.

Y es que el comienzo del partido en el Municipal resultó ser muy parejo. Dos estilos bien diferenciados colisionaron durante el primer período. Por un lado, el Villarrubia de Manolo Alfaro trataba de controlar el balón y llevar la iniciativa del juego. Por el otro, el Marchamalo buscaba aprovechar las imprecisiones locales para salir con velocidad al contraataque. El plan parecía prometedor viendo el transcurso de los primeros compases del encuentro. Y es que el Marchamalo dispuso de muy buenas oportunidades en el tramo inicial de la contienda. La más clara, en el minuto 20. Gorka disparaba al palo y Borja Cabanillas, con todo a favor, erraba en su definición. Poco después, Gorka volvería a rondar el gol con un tiro que salió fuera por poco. En el Villarrubia, solo Rubén Moreno estuvo realmente cerca de marcar al borde del descanso. Las ocasiones habían sido gallardas.

Sin embargo, la segunda mitad fue otra historia. El Villarrubia incrementó su ritmo de juego y la fatiga empezó a aparecer en los futbolistas del Marchamalo, extenuados tras el titánico esfuerzo que realizaron el miércoles frente al Azuqueca. El juego combinativo de los blanquiazules fluía y los espacios aparecían con más frecuencia. De este modo, en el 63′, llegaba el tanto que desequilibraría por completo el encuentro. En una gran jugada colectiva del Villarrubia, Pituli asistía a Paco Tomás y este superaba a Juli para hacer el 1-0.

A partir de ahí, el Marchamalo se mostró incapaz de superar a su rival. La falta de piernas en el cuadro gallardo pesó demasiado y de ello se benefició el Villarrubia, que asestó dos golpes letales en el tramo final. Ambos correrían a cargo de Rubén Moreno, el mejor futbolista de los ciudadrealeños. El ‘killer’ blanquiazul batió a Juli por primera vez en el partido tras recibir un sensacional pase de Iván Matas. Cuatro minutos después, el delantero materializaba una pena máxima cometida por Bata sobre Pablo Jiménez. Demasiado castigo para un Marchamalo que se queda 14º con solo cuatro puntos de margen sobre el descenso. Tocará sufrir.

Empate ‘in-extremis’ del Guadalajara en una semana histórica

 

Los aficionados de Guadalajara nunca olvidarán la segunda semana de marzo de 2018. Concretamente, el miércoles 14. Esa fecha quedará grabada por siempre en los amantes del balonmano alcarreño. Ese día, por primera vez en la historia, el Balonmano Guadalajara se clasificaba para la fase final de la Copa del Rey de balonmano, que se disputará del 4 al 6 de mayo en el Madrid Arena. Lo consiguió derramando sangre, sudor y muchas lágrimas, pues los morados tuvieron que remontar tres goles en los últimos cinco minutos para igualar la eliminatoria y superar en la prórroga al Teucro. Un encuentro dramático que fue llevado al tiempo extra gracias al heroico lanzamiento de Víctor Vigo con el tiempo casi cumplido. Inolvidable.

Con la resaca copera todavía en el cuerpo, el tercer partido de los alcarreños en apenas siete días parecía avecinar una derrota. Más aún cuando delante se encontraba el Balonmano Benidorm del gran Zupo Equisoain. No es el cuadro valenciano el rival idóneo para los de César Montes, pues los arriacenses jamás habían puntuado en el Palau d’Esports l’Illa de Benidorm. Hasta el sábado. De nuevo, los morados tuvieron que tirar de épica, pues perdían de dos goles a falta de un minuto para el final (25-23). Sin embargo, el coraje y el temple de Nacho Moya desde los siete metros permitieron al Quabit arañar un valioso punto.

La primera parte fue completamente de las defensas. Ni Benidorm ni Guadalajara encontraban soluciones a los correosos 6-0 que proponían ambos equipos. Los alcarreños encomendaban todo a su primera línea, pues el Benidorm cerraba con habilidad todas las líneas de pase con los extremos y el pivote. Por su parte, los locales tampoco podían imponer su juego de ataque ante la zaga morada, lo que provocó que el resultado fuera notablemente corto e igualado durante todo el primer período. Solo al final del primer acto, un par de buenas defensas del Benidorm permitieron a los alicantinos lograr su máxima diferencia en el encuentro al descanso (9-6, min.30).

César Montes y sus pupilos no querían ningún despiste, por lo que salieron de los vestuarios concienciados de recortar la ventaja local. No tardaron en hacerlo, pues en apenas cuatro minutos la renta ya era solo de una diana (10-9). Replicó el Benidorm con una defensa férrea y un ataque acertado, sobre todo gracias a las figuras de Paván, Corzo, Rivero y Simonet. Ello obligó al técnico alcarreño a pedir tiempo muerto con apenas siete minutos de juego (13-10). La decisión del preparador morado surtió efecto y el Balonmano Guadalajara empezó a fluir en ataque y a funcionar de nuevo en defensa. Así, en el minuto 44 de encuentro, el Quabit ya había igualado la contienda (15-15). Esta vez era Zupo el que detenía el crono.

Sin embargo, de aquí al final el partido se guiaría completamente por una igualdad que imperaría hasta el último segundo. Eso sí, casi siempre con una mínima ventaja benidormí. Ventaja que parecía suficiente en el último minuto, pero que supo revertir el cuadro morado gracias a una mala toma de decisiones del Benidorm en ataque y a la calidad de Nacho Moya en los siete metros. De este modo, el Guadalajara suma un nuevo punto y se sitúa en la tabla 3º con 27 puntos, cuatro por debajo de un Ademar León que parece ya inalcanzable.

 

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Un pensamiento en “Cruda realidad

  1. Ya es bastante que sin cobrar jueguen los chavales del Dépor,dando lo que tienen, subir casi un milagro.
    Años de desazón por saber del Depor en Guada hacen el resto,…Administradores únicos,( o solidarios )y …concursales, casualidad o causalidad que nunca aparecieran o aparezcan los Retuerta pero sí con sus poderes mágicos…

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