Eso suena caro

Por Borja Montero

Guadalajara lleva años esperando una remodelación en serio de su Mercado de Abastos, después de algunas actuaciones parciales y obras de cierto calado pero que se centraban en cuestiones meramente técnicas del edificio. Ahora que por fin E va a acometer una reforma modernizadora del interior del edificio, la polémica vuelve a estar servida, y es que el actual Equipo de Gobierno tiene la intención de delegar la gestión de los pormenores diarios de la instalación a una empresa privada.

No sé trata de una fórmula novedosa, ni mucho menos. De hecho, el Ayuntamiento de Guadalajara tiene privatizados prácticamente todos sus servicios salvo los departamentos administrativos y los cuerpos de seguridad. Y parece que es algo habitual en otras ciudades que han querido remozar el aspecto y el modelo de negocio de mercados de similares características. Sin embargo, la decisión puede dar una cierta sensación de intranquilidad a los actuales comerciantes allí instalados, que vienen de una situación de permanente bajada de las ventas desde hace años; se enfrentan a unas obras que, a pesar del cuidado con el que se pretenden llevar a cabo, les supondrán más de un día y de dos de cierre de las peesianas; y por último se tendrán que enfrentar a un cambio de gestión que, de primeras u con contrato en vigor, no debería cambiarles condición alguna, pero que si conllevará un cambio de rumbo que podría desplazarles u obligarlos a una cierta transformación de sus negocios.

De primeras, y aunque no debería afectar a los comerciantes con contrato en vigor, parece que está privatización traerá consigo una inevitable subida de los cánones de alquiler de los espacios para comerciantes y hosteleros, algo totalmente lógico y predecible ya que el Ayuntamiento querrá seguir percibiendo algún rédito de su vetusto edificio y la empresa que se quede con la gestión tendrá la sana ambición de ganar dinero con ello. Además, al incluir en la oferta negocios hosteleros y de ocio, el Mercado tendrá que ampliar sus horarios y contar con personal de seguridad, lo que también incrementará los costes que serán soportados a la postre por todos los comerciantes.

La reforma del Mercado de Abastos abre un abanico de posibilidades hasta el momento cerrado por la inacción municipal, y, como cualquier proceso de cambio, puede resultar traumático para los agentes implicados, algunos de los cuales, siguiendo la teoría de la selección natural que tan bien ha trasladado el capitalismo de las ciencias naturales a la economía, se verán obligados a desaparecer. Las incógnitas son muchas, sobre todo porque el Ayuntamiento ha dejado claro que el rumbo futuro que tomen los acontecimientos no depende siquiera de el, sino de la empresa a la que se adjudique la gestión y de la que aún no se conocen ni su nombre ni sus planes.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.