Motivos para la esperanza

Por David Gómez

La plantilla del Deportivo Guadalajara, en su presentación en el Palacio del Infantado | Foto: SER Deportivos Guadalajara

Volvía el fútbol al Pedro Escartín. Ello, por sí solo, ya resultaba una proeza. Porque, desde la última vez que este servidor escribió en este blog, la existencia del Club Deportivo Guadalajara era una auténtica incógnita. Tan crítica era la situación, que la liquidación llegó a estar firmada. Hasta que apareció Morris Pagniello. La controvertida figura del italiano surgió a última hora de la mano de Javi Meléndez para hacerse con las riendas del club y revitalizar a una institución moribunda. Un mes más tarde, la ilusión parece haberse reinstaurado en Guadalajara. Hay equipo, hay cantera y hay intención de acercar el fútbol a la ciudad. Así se demostró el pasado miércoles, cuando toda la plantilla del primer equipo se presentó a la capital en diferentes puntos del municipio.

La respuesta de la afición ha sido contundente. A finales de agosto, el Deportivo Guadalajara supera los 400 abonados. Una cifra muy meritoria teniendo en cuenta que los datos de asistencia durante el último año de Retuerta no llegaban a las 250 personas. Poco a poco, el Dépor va enganchando de nuevo a los hinchas perdidos por el camino. Ayer, el derbi con el Azuqueca se presentaba como una oportunidad única de generar una corriente de optimismo entre la gente. Sin embargo, un grave contratiempo había marcado la previa del partido para los locales. El viernes 24 de agosto, el Dépor solo conseguía llegar a tiempo para tramitar la ficha de diez jugadores del primer equipo y dos juveniles en la Federación de Fútbol de Castilla-La Mancha (FFCM). A dos días del debut, ni Ayo, ni Adolf, ni Franco, ni Samu, ni Latauro, ni Diego ni Taborda pudieron inscribirse en la página de la FFCM. La falta de los transfer y el cambio de residencia en el caso de Taborda eran las causas de este hecho. Finalmente, tras un sábado frenético, Samu y Adolf sí consiguieron su transfer y pudieron tramitar sus fichas para el partido.

Pese a que el Dépor había logrado subsanar sus males parcialmente, al Club Deportivo Azuqueca se le presentaba una oportunidad de oro de salir victorioso del Pedro Escartín por primera vez en su historia. Tampoco ha sido un verano tranquilo en tierras azudenses. Sin embargo, la nueva directiva y Manolo Alfaro parecen haber confeccionado un plantel para estar en la mitad alta de la tabla. Asaltar el feudo morado supondría un estímulo inigualable para este nuevo proyecto. Con esa mentalidad salió el cuadro rojinegro. Firme, convencido, dispuesto a someter al Guadalajara. Era favorito y, durante los primeros minutos, se lo creyó. Tanto, que a los seis minutos ya mandaba en el luminoso. Ghabbour se comía un balón frontal, no conseguía despejar de media chilena y dejaba a Pancorbo solo con Korolev. Demasiada concesión para el ‘9’ azudense, cuyo idilio con el gol en la pretemporada continúa en partido oficial. Paradójicamente, aquella sería la última alegría de ‘Pan’ en el partido. El capitán trabajó y bregó como siempre, pero se encontró demasiado aislado y desacertado por momentos.

El 0-1 resultó ser un jarro de agua fría para un Dépor que salió timorato al césped. Poco a poco, el equipo de Javi Meléndez empezó a exhibir maneras con el balón. La consigna era clara: salir con el esférico desde atrás. Y la idea funcionaba. Con Alberto Alonso de pivote y Chilo y Cacha de interiores, la circulación de la pelota era más fluida de lo que se podía esperar. Faltaban las ocasiones, pero el Dépor ya amenazaba con llegar a los dominios de Ortigosa. Cuando lo hizo, fue con una firmeza apabullante. Al cuarto de hora de juego, Adolf remataba de cabeza un magnífico envío de Alberto Alonso desde la derecha ante el que nada podía hacer el cancerbero azudense. 1-1 y vuelta a empezar. No tardó el Azuqueca en recuperar el mando del partido. A balón parado, Borja Cabanillas puso un centro al primer palo que Gorka remachó en el segundo. La pizarra de Alfaro daba sus frutos. El Deportivo tenía que remar contracorriente de nuevo.

No le importó. Ni siquiera los más optimistas hubiesen esperado encontrarse con un Guadalajara tan maduro en lo psicológico y tan convencido de su juego en lo futbolístico. Lejos de ponerse nervioso, el Dépor siguió controlando el balón y buscando resquicios en el ordenado entramado defensivo del Azuqueca. El 1-4-4-2 que disponía Alfaro en su mitad de la cancha no impedía que los locales pudieran mover el cuero con velocidad y verticalidad. Por la derecha, Jony penetraba en la poblada zaga rojinegra con habilidad y finura. Por la izquierda, Adolf desquiciaba a Neila con su endiablada rapidez. La conexión del ‘7’ morado con Samu Adeniran estaba siendo fructífera. En el 23′, ambos gozaron de una doble ocasión para empatar la contienda. Especialmente claro fue el disparo en el área del ‘9’, pero Ortigosa intervino de forma espectacular para evitar el tanto.

La igualada llegaría cerca de la media hora. Un horroroso despeje desde la banda lo recogió Samu en la frontal del área. Este filtró el balón para la llegada de Kaoe por la derecha. Su pase de la muerte no lo desaprovecharía Adolf, de nuevo letal frente a la portería. El tanto del africano animó el tramo final del primer acto, con ocasiones en ambas áreas que ni Samu ni Gorka pudieron aprovechar. El paso por los vestuarios benefició ligeramente al Azuqueca. Los rojinegros consiguieron amansar a la fiera morada en la reanudación y contaron con dos clamorosas ocasiones en dos saques de esquina diferentes. Primero, Dar Korolev sacó una mano fantástica tras un balón que había quedado muerto en el área. En la siguiente jugada, un violento disparo de Brotón se cruzó con el travesaño. Sufrió mucho el Dépor en las acciones de estrategia, por lo que Javi Meléndez tendrá que tener en cuenta esa faceta para la próxima jornada.

A partir de ahí, el Deportivo Guadalajara se adueñó por completo del encuentro. Lejos de padecer el supuesto bajón físico que se le presuponía, los morados se crecieron con el balón y empezaron a acorralar a su rival. Alberto Alonso se crecía en la medular, Cacha exhibía con más frecuencia su magnífico criterio con la pelota y Jony ejercía de auténtico ’10’. Junto a ellos, la dupla Adolf-Samu era un quebradero de cabeza para la defensa visitante. Este último contó con una grandísima ocasión para poner a su equipo por delante, pues recibió un balón con Ortigosa adelantado. Sin embargo, el arquero solventó bien la complicada situación. Algo similar sucedió con Adolf, pero el autopase del ‘7’ se marchó por línea de fondo. El gol empezaba a mascarse en el Escartín. Chilo, de falta directa, volvía a probar al ex deportivista Dani Ortigosa. En el córner posterior, el cabezazo de Nader lo atrapaba el portero.

Era cuestión de tiempo, y llegó. Llegó cuando el partido entraba en el último cuarto de hora. Adolf robaba un balón en tres cuartos y se escoraba hacia la izquierda. Desde allí, Chilo recibió un envío que cabeceó magistralmente llegando de segunda línea para sorprender a Ortigosa. Golazo del recién estrenado capitán, que levantaba los aplausos de toda la grada. La hinchada del Escartín no podía creerlo. Aquel Dépor en cuadro y completamente nuevo le estaba haciendo disfrutar como hacía mucho, muchísimo tiempo que no lo hacía. Pero tocaba sufrir. Y el Azuqueca las tuvo. No disfrutó de un gran dominio del balón, pero las tuvo. Sobre todo en las botas de Prieto. En el 85′, con el partido agonizando, el delantero se plantó mano a mano con Korolev. Sin embargo, el cancerbero ruso le ganó la partida. Poco después, Borja Cabanillas tendría otra clara oportunidad para poner el 3-3, pero el portero local estaba en estado de gracia.

Todo le salía al Dépor, que tocaba y tocaba al son de Alonso y Cacha y trataba de dormir las ansias de un incrédulo Azuqueca. Pocas veces tendrán los rojinegros una ocasión como esta. Quizás, por ello, en el tramo final se vio alguna que otra trifulca que no fue a más. Finalmente, los tres puntos se quedaban en el Pedro Escartín, para sorpresa de todos. Este Dépor sí da motivos para la esperanza.

Antonio amarga el debut del Marchamalo

No pudo darse una alegría el Marchamalo en su semana de fiestas. El debut del equipo de ‘Nito’ Alonso en la temporada se saldó con derrota en casa del Manchego Ciudad Real. El Juan Carlos I acogía la primera cita de los gallardos en este curso 2018/2019, pero un hombre estaba dispuesto a amargársela. Antonio Fernández fue la gran estrella del encuentro con dos goles decisivos para el triunfo de los azulones. Sin ser dominador del juego, el Manchego sí logró ser más efectivo de cara a puerta. El partido se le puso rápidamente de cara al conjunto local. A los nueve minutos, Antonio aprovechó un balón en profundidad para regatear a Juli y anotar el 1-0.

El tanto inicial del Manchego obligaba al Marchamalo a reaccionar. Los de Sergio Inclán se replegaron y el equipo de ‘Nito’ Alonso empezó a ser protagonista con la pelota. Así, poco a poco, los visitantes fueron cercando la portería de Sergio. El primero en probarlo fue Dani Cabanillas con un disparo que se fue ligeramente desviado. Más peligro generó Aitor Rubio con un tiro que tuvo que desviar el arquero pasada la media hora. El empeño marchamalero encontró su premio en el 38′, cuando el propio Aitor corrió a la espalda de la zaga ciudadrrealeña y logró el tanto del empate. Poco duró la alegría en el equipo guadalajareño, pues Antonio no tardaría en poner el 2-1 justo antes del descanso. Tras un disparo de Jesute rechazado por la defensa, el ‘killer’ local no perdonó en su segundo intento.

La segunda parte debía ser un asedio del Marchamalo en busca del empate. Los de ‘Nito’ Alonso pusieron todo lo que tenían para sacar, al menos, un punto de tierras manchegas. Sin embargo, la falta de piernas y el orden táctico de los chicos de Sergio Inclán abortaron cualquier posibilidad de los visitantes. El monopolio del balón corrió a cargo del conjunto gallardo, pero la profundidad brillaba por su ausencia. Pese a ello, Aitor Rubio quería rebelarse contra las circunstancias. En el 77′, el delantero marchamalero obligó a Sergio a realizar una magnífica estirada abajo para evitar el 2-2. Tuvo el Manchego alguna que otra ocasión para sentenciar, pero su presencia ofensiva fue disminuyendo a medida que pasaban los minutos. Todo el esfuerzo de los gallardos quedó en vano, que deberán esperar al duelo de la próxima jornada para estrenar su casillero en La Solana frente, precisamente, a La Solana.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.