El arte de enseñar

Por Borja Montero

No cabe duda de que el sector de la educación ha vivido una verdadera revolución en la última década, una proceso de cambio constante que ha afectado a diferentes frentes. No se trata únicamente de que los libros de texto se cambien prácticamente cada año, diversificando a su vez tamaños, formatos y complemente, lo que hace la vuelta al cole un poco más gravosa para las familias, que no pueden aprovechar los manuales de hijos mayores, familiares o vecinos, sino de un proceso de evolución constante que pretende dejar atrás las viejas formas de enseñar y conseguir una educación más efectiva y atractiva para el alumno.

La morfología de las propias aulas no deja lugar a duda de que las cosas no son como antes: coloridos carteles confeccionados por los alumnos en la pared que se convierten en sí mismos en materiales de estudio, mesas colocadas en forma de U o formando pequeños grupos, avisos indistintamente en inglés y castellano, pizarras electrónicas y barras de sonido… Los cambios acaecidos en la metodología de la enseñanza han afectado a distintas facetas de lo que ocurre dentro de un colegio o un instituto. La llegada y plena implantación de las nuevas tecnologías han hecho que cambien algunos materiales didácticos y formas de abordarlos y compartirlos, si bien la dependencia del papel es aún muy alta. El nuevo enfoque de educación en competencias ha favorecido la implantación del sistema bilingüe en muchos colegios, así como la introducción del inglés o el francés con más fuerza en el día a día de los alumnos también en los centros que no tienen esa declaración, pero también ha hecho que los programas se vacíen un poco de contenido, poniendo mas énfasis en el hacer y en el entender que en el saber. Asimismo, estas nuevas metas pedagógicas han cambiado el modelo de clase magistral por otros formatos más dinámicos que exigen el trabajo en grupo, la realización de proyectos o sesiones más participativas con una actitud más activa por parte del alumno.

En este marco de constante evolución, que tiene ventajas y beneficios indiscutibles y algunos puntos algo negativos que habrán de irse limando con el paso de los cursos para encontrar el correcto equilibrio entre el viejo modo y las nuevas formas, se enmarca también la nueva iniciativa de la Consejería que Educación, que pretende innovar en la enseñanza en materias técnicas y científicas, probablemente las que, por contenidos y especificidad, se pueden adaptar de una forma más complicada a los nuevos métodos que se usan el institutos y, sobre todo, en colegios. El proyecto de formación en competencias STEAM (Science,Technology, Engineering, Art & Maths – Ciencias, Tecnología, Ingeniería, Arte y Matemáticas) busca orientar a los profesores en estrategias innovadoras de acercarse a estos contenidos y, a través de estas sesiones de formación con especialistas y de la experiencia compartida entre docentes de distintos centros, ofrecer nuevas herramientas para hacer el aprendizaje científico más atractivo y, sobre todo, más efectivo. Por el momento, se ha abierto la convocatoria, en la que se preve la participación de 60 centros en toda Castilla-La Mancha, 47 de Educación Infantil y Primaria y 13 de Secundaria, lo que supondrá la implicación de unos 1.000 docentes y más de 15.000 estudiantes, si bien el programa ya cuenta con dos experiencias piloto que en la provincia ha tenido como bases de operaciones dos centros educativos el primer año y siete el segundo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .