Las prisas no son un deporte

Por Borja Montero

Los atletas se preparan para la carrera. Después de estirar por última vez los músculos, se inclinan sobre los tacos algunos miran al suelo y otros no Le quitan el ojo al recorrido que tienen por delante, cualquier cosa para poder mantener la mente en blanco en los larguísimos segundos que quedan hasta que suena el pistoletazo de salida. Y, entonces, la vorágine de ocho cuerpos precipitándose hacia delante con furia, de dieciseis piernas batiendo a toda velocidad para avanzar más rápido que el rival de la calle de al lado, y la calma en sus cabezas, los nervios previos suspendidos y la concentración en llegar ocupando todas las neuronas de sus cráneos  Mucha velocidad, toda, pero ninguna prisa por llegar si uno quiere ser el mejor.

El deporte nos demuestra cada día, en sus momentos precisos, en sus movimientos puntuales, en sus sacudidas súbitas, que, a pesar de que el extraño lo vea encapsulado en partidos de 90 minutos, asaltos de un 120 segundos, carreras de apenas un instante, detrás hay cientos de horas de trabajo sin descanso, de esfuerzos en entrenamientos sean cuales sean las condiciones. “It’s a long way to the top if you wanna rock’n roll”, recomiendan AC/DC a los aspirantes a estrellas del rock, una paciencia que bien saben que tienen que aplicarse los aspirantes a la élite del deporte ya que las prisas no son buenas consejeras.

Al Ayuntamiento de Guadalajara se Le está viniendo un poco larga su temporada de debut en la élite y, a pesar de una larga preparación de muchos años, y ahora, a apenas dos meses que de termine el año, llegan las prisas y los parches. En el año de su denominación como Ciudad Europea del Deporte, el Equipo de Gobierno se ha quedado sin dinero precisamente en las partidas de organización de eventos del Patronato Deportivo Municipal y ha tenido que optar por un suplemento de crédito de 150.000 euros que el Pleno municipal ha desestimado, lo que, según explica con un considerable enfado el concejal del ramo, Eladio Freijo, pone en peligro la celebración de las citas deportivas en lo que resta de año.

Los argumentos de ambos lados son igualmente válidos. Es verdad que es un año especial para la ciudad, si bien la denominación conseguida no es única para Guadalajara, sino que se comparte con otros municipios, y un gasto extra de esa cantidad tampoco es desorbitado. Pero también es verdad que, a estas alturas del año y de la ejecución del presupuesto, desvestir un santo por valor de 150.000 euros para vestir otro cuyas necesidades económicas debieran haber estado convenientemente previstas desde el principio del curso mo habla bien de la gestión de los responsables municipales.

Resulta extraño que el PDM se vea en esta situación, ya que, debido a la importancia que se le viene dando al deporte en la programación de eventos de la ciudad, el presupuesto asignado cada año era generoso y suficiente, lo que sumado a la gestión habitualmente eficiente de Freijo y su equipo y a su conocimiento del asunto, había conseguido para Guadalajara una buena reputación en federaciones y demás círculos deportivos.

Lástima este punto negro al final del que el Ayuntamiento quería que fuese el gran año del deporte en la ciudad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.