Memorias de una mujer republicana

Emilia con su vieja máquina de escribir. // Imagen: Miguel Lafuente de Otto

Emilia con su vieja máquina de escribir. // Imagen: Miguel Lafuente de Otto

Por Míriam Adiego*

Mi abuela, a sus noventa años, acaba de ver en papel sus memorias. Muchos recuerdos, una vida entera… y aún muchas ganas de pelear. El martes 6 de noviembre presentó su libro en la Biblioteca de Guadalajara y fue tan conmovedor como divertido. Mi abuela es una mujer que ha sufrido y peleado mucho, pero que jamás ha perdido el sentido del humor. Por eso, incluso hablando de cosas tristes, consiguió que nos riéramos unas cuantas veces. Pero vayamos por orden… Creo que debería empezar presentándola.

Emilia Cañadas Dombriz, la quinta de seis hermanas y hermanos, nació el 23 de agosto de 1928 en Guadalajara. En esta ciudad, su familia (mi familia) vivía en la plaza de la Concordia, donde tenían una tienda de motos y bicicletas. Su padre, mi bisabuelo, que se llamaba Antonio Cañadas, fue el último alcalde republicano de la ciudad y fue fusilado por los franquistas cuando terminó la guerra. Como es de imaginar, esto marcó para siempre la vida de mi abuela, que siempre ha sido una luchadora por la verdad y la justicia, pero que nunca se ha dejado llevar por el rencor.

El 23 de febrero de 1981 su nombre figuraba en la lista de las personas que los golpistas pensaban fusilar en la provincia de Guadalajara. El golpe fallido permitió que eso no sucediera y que yo pudiera nacer unos pocos años después para conocer a esta mujer que ahora ha escrito, poquito a poco (y con cariño y ahínco) los muchos recuerdos que se agolpan en su memoria. Su libro, que ha escrito con una vieja máquina de escribir que su hijo (mi tío) recuperó de una basura hace unos años, tiene unas 150 páginas y es entretenido y muy interesante. Quizá había gente que esperaba algo más largo o incluso tedioso (porque parece que todo lo referido a la historia reciente de este país tiene que dar pereza…), pero lo cierto es que es una lectura amena y muy sencilla en la que no se detiene en grandes detalles.

No se trata de un libro de Historia (en mayúscula) sino de la historia (en minúsculas) de mi querida abuela. Las historias en minúsculas forman la Historia en mayúsculas. Nunca deberíamos olvidar esta obviedad. Y creo que es hora de dar voz de una vez por todas a esas personas que aún siguen silenciadas, es hora de escribir en serio la Historia de este país. Para eso, cómo no, tenemos que contar con las historias de todas las personas que vivieron los tiempos que nos han traído hasta donde estamos. Se trata pues de dejar hablar y escuchar a todas esas personas que vivieron cuarenta años de dictadura y que la sufrieron en sus cuerpos y en sus mentes.

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Portada del Libro “Memorias de una republicana”. // Foto: Miguel Lafuente de Otto

Me parece importante insistir en que ha depositado mucha ilusión en estas páginas. Ha decidido contar su vida, que es en gran medida la historia reciente de este país, porque cree que es importante que se sepa cómo vivieron muchas (muchísimas) personas el golpe de estado y, sobre todo, las consecuencias terribles e irreversibles que tuvo en las vidas de millones de personas. No obstante, sigo insistiendo en que no se trata de un libro denso ni de un manual de Historia, sino que es una recopilación de anécdotas de la vida de una mujer española que nació en los años 20. Mi abuela cumplió noventa años en agosto y aún sueña con ver la Tercera República antes de morir. Yo creo que ensalza la idea, pero tiene todo el derecho del mundo a hacerlo. Cuando saquen a Franco del Valle de los Caídos… se sentirá mejor.

Para ella, como para muchas otras personas en este país, es una cuestión de dignidad. Estas memorias son, en gran medida, nuestro (me permito incluirme) homenaje a mi bisabuelo, su padre, asesinado por los ganadores de una guerra cruel y asquerosa (como son todas las guerras) que ellos mismos habían empezado. La violencia y la venganza jamás llevarán al ser humano a ninguna parte. Vaya esta idea por delante de muchas otras. Memorias de una mujer republicana es la historia de mi abuela, pero podría ser la de muchas otras españolas. En cualquier caso, es la historia de una mujer de la que yo me siento muy orgullosa. Os invito a leerla.

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Presentación del libro “Memorias de una republicana”. // Foto: Miguel Lafuente de Otto

*Míriam Adiego nació en Madrid en junio de 1987 y es licenciada en Historia del Arte, una apasionada de la Historia y profesora de Geografía e Historia en un instituto público de la Comunidad de Madrid. “Creo que la educación es la base del cambio y por eso disfruto cada día con mi trabajo. Sueño con un mundo mejor y trato de contribuir a ese cambio en la medida de mis posibilidades”, explica. Nieta de Emilia Cañadas Dombriz, quien es autora del libro “Memorias de una mujer republicana” -disponible en las librerías La Alcarreña (Calle Miguel Fluiters, 22); Librería Avenida (Avenida del Ejército, 21); y Librería Emilio Cobos (Calle Mayor, 34)-.

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