Hay un orgullo en mí

1214_marcha-del-orgullo-lgbti_620x350 (2)

Somos muchas las personas que nos estamos organizando para que no se nos pisen nuestros derechos. Es difícil hacer activismo como lesbiana, pero lo sigo haciendo porque creo que es lo correcto.”

 

Por Cecilia Merino.(*)

Hola, soy Cecilia y soy lesbiana. Aunque esta afirmación parezca una tontería en los tiempos que corren, a mí me costó muchísimo asimilarlo y mucho más decirlo en voz alta. El activismo me ha dado esto, el orgullo de poder decir que soy lesbiana. Tengo 23 años y llevo cuatro siendo activista LGTBI y participando en el movimiento feminista de Guadalajara.

Empecé en el activismo como una forma de conocer gente, porque claramente no veía a nadie a mí alrededor que formara parte del colectivo. Desde que tuve la suerte de encontrar a WADO, he crecido intelectual y mentalmente. Si me llegan a decir entonces que esa chica tímida iba a hablar por la televisión o simplemente participar en una asamblea de manera activa, no me lo hubiera creído.

Sigo organizando o participando en el Orgullo LGTBI o en cualquier actividad para visibilizarme: mujer lesbiana no normativa. Es difícil crecer sin tener ningún referente donde fijarse y no quiero que la juventud crezca con el sentimiento de que es “un bicho raro” como me paso a mí. Alguna vez he oído comentarios desagradables sobre mí, por llevar el pelo corto, por no tener “conductas femeninas” o por no hablar mucho. Pero creo que es necesario que esté, que aporte mi granito y que dé mi opinión desde mi perspectiva como mujer lesbiana feminista y no normativa.

También gracias a WADO, me metí en la Asamblea Feminista de Guadalajara, que me dio un punto de vista más trasversal hacia mi activismo. En estos cuatro años, me he equivocado, he aprendido y he rectificado. Pero, ante todo, he hecho todo lo que consideraba necesario para poder ser yo misma sin que nadie me cuestionara.

En estos cuatro años de activismo, he ido a muchos Orgullos, con más gente o con menos pero de lo que sí que me he dado cuenta es de que al final a quien se ve es al hombre cisgay supernormativo. Pero nunca ves a la persona trans, a la racializada, a la no normativa: también son parte del colectivo pero nunca se ven representadas y eso es un error nuestro porque son estas personas quienes más sufren discriminación, incluso dentro del colectivo. Esta es una de las razones por las que sigo en el activismo, esforzándome cada día para superar mis miedos, para poder seguir de pie gritando que estamos aquí y que no nos van a callar, aunque lo intenten. Somos muchas las personas que nos estamos organizando para que no se nos pisen nuestros derechos. Es difícil hacer activismo como lesbiana, pero lo sigo haciendo porque creo que es lo correcto.

Aún siendo muy vergonzosa, si tengo que dar alguna charla o hablar con los medios de comunicación, lo hago, aunque me cueste, porque sé que al final voy mejorando y cada vez me da menos reparo hacerlo. Y eso es lo que me ha dado el activismo, sentirme orgullosa de quien soy y que me da igual lo que piensen los demás.

Animo a todas las personas a participar en los movimientos que creemos necesarios porque es una forma increíble de crecer. Sobre todo, a las mujeres LGTBI, es necesario que estemos, que se nos oiga. Ahora mismo somos pocas y a final es necesario ver que no estamos solas, que todo lo que nos pasa no nos pasa solamente a cada una. Y eso se consigue hablando de cada una de nuestras experiencias, para darnos cuenta que es algo normal y así normalizarlo.

El activismo no solo es salir a la calle a manifestarse, puede ser simplemente salir del armario con tus amigos para que vean que no pasa nada por ser LGTBI. Puedes hacer activismo dando tu perspectiva, en internet o desde la calle, recomendando libros o series con contenido LGTB. Puedes hacerlo como quieras, pero sobre todo, no te calles.

La primera vez que me corté el pelo corto fue hace cuatro años para ser quien y como quería ser. Y fue por estas fechas, cercanas al 28 de junio, porque necesitaba dar un cambio radical a mi vida. Lo conseguí solamente cortándome el pelo como quería. Se puede considerar una tontería pero me sentí muy orgullosa de mi misma por hacer algo que quería sin tener en cuenta lo que pensaran los demás. Quien me iba a decir a mí hace cuatro años que iba a dar una entrevista o escribir este articulo sobre mí como persona LGTBI.

Lo he podido hacer mejor o no, pero he sentido un orgullo muy grande visibilizándome, dando a ver mi forma de ser y sobre todo, viendo que he ayudado a la gente a normalizar algo que yo considero normal, como simplemente, mi persona.

Siéntete orgullos@ de tu pluma, siéntete orgullos@ de ti.

thumbnail (14).jpg

 

 

Cecilia Merino es portavoz del Área de Mujer de la Asociacion WADO LGBTI. Vive en Guadalajara y estudia un Grado de Química en la Universidad de Alcalá de Henares. 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .