Añoranza de mercado y bragas a un euro

Mercado-Abastos-Guadalajara_EDIIMA20180614_0172_19

Fachada sin reformar del Mercado de Abastos. // Foto: Eldiario.es

Por Patricia Biosca

Para mi generación, el Mercado de Abastos ha sido el origen natural del mercadillo de los martes y los sábados: ese lugar donde escuchar “¡guapas, bragas a un euro!” seguido de “¡los mejores lima-asperezas de los pies, los que salen por la tele!”. Las plantas de los primeros quioscos ya se olían desde la calle Alvarfáñez de Minaya, igual que los gritos de las ofertas de camisetas con logos que recordaban a famosas marcas, pero no. Ni Tom Cruise en “Misión imposible” (aunque lo mismo Vin Diesel en “A todo gas” sí) hubiese podido pasar por aquel cruce de calles los citados días, en los que la plaza Virgen de la Antigua y el Mercado de Abastos recibían decenas de visitantes y bullían de actividad desde hacía décadas. Sin embargo, el resto del tiempo la zona agonizaba y los comercios instalados en los bajos del edificio -construido a finales del siglo XIX- se fueron reduciendo poco a poco hasta sobrevivir solo gracias a aquellos días de lencería de batalla y calcetines marca “Kike”. ¡Ay de ellos cuando aquella algarabía se trasladó hacia la zona nueva de una ciudad en la que el establecimiento pequeño lleva perdiendo la guerra contra los grandes desde hace años!

La decisión no les pilló por sorpresa: la idea de “dinamizar el centro” a través de un cambio en el Mercado de Abastos ya venía planeando desde hacía tiempo, y de hecho se convirtió en un “must” de todos los programas electorales de las elecciones municipales de 2015 -si bien el PP ya lo había planteado entre sus promesas en 2011, según recordaba el compañero Álvaro Nuño-. Ese lavado de cara finalmente llegaría a mediados de 2018. Los titulares con las palabras “obras a buen ritmo” referidas a la zona se sucedían, igual que las visitas de los medios de comunicación a las mismas. Los comerciantes vieron un año de excavadoras, grúas, hormigoneras y albañiles en el lugar donde los puestos de los martes y los sábados atraían a potenciales consumidores. El ruido, los cortes de calles colindantes y el alboroto típico de las construcciones repelían aún más a los clientes, en una zona con mucha menos afluencia que su cercana calle Mayor.

Aún así, sobrevivieron esperando al milagro del Mercado de Abastos. Si hubiesen bebido un chupito por cada vez que escuchaban la palabra “dinamizador”, es posible que fueran a cogorza casi diaria. En el mes que estuvo cerrado el edificio entero por las obras, bien podrían haberse corrido dicha juerga sin pensar en las resacas frente al mostrador de los menos de diez establecimientos que aún están abiertos en el vetusto edificio. 

Y hablando de priva. Tuvieron que esperar hasta la jornada de reflexión de las elecciones municipales, el 25 de mayo, para poder beberse la primera cerveza en el flamante nuevo espacio del Mercado de Abastos. La cita no podía tener más polémica: no solo la fecha olía raro, sino que muchos candidatos de la lista del PP estuvieron presentes en aquella inauguración llevada a cabo por una misteriosa empresa que no había accedido a las instalaciones por ningún concurso público. Poco se sabía de las condiciones del contrato, y los demás grupos se quejaron de que ni siquiera había pasado frente a sus narices. De forma paralela, la empresa que se encargaba de las obras afirmaba que éstas no estaban concluidas y, por lo tanto, que no se hacía responsable del uso del edificio, que desaprobaba. Solo faltaba una historia de amor imposible para convertirse en un culebrón venezolano o en la película “Titanic”: el naufragio se veía venir incluso aunque Jaime Carnicero dijese que aquel buque era “prácticamente indestructible”. Uy, perdón, que creo que he mezclado realidades.  

Además, a modo de festival veraniego, se creó una moneda propia, el “abasto”, y se pagaba por el alquiler del vaso. Se trata de una medida que también se suele llevar a cabo en este tipo de eventos con la intención de no generar tantos desechos de plástico. Pero no era un festival y los vasos eran de cristal, como en el 99 por ciento del resto de establecimientos de la ciudad que cuentan con terraza. Imaginen si todos estos establecimientos empleasen este “novedoso” invento, que además debía ser abonado en barra porque no contaba con servicio en el exterior.

Para aumentar la trama, el fin de semana siguiente se cancelaron las actividades por culpa de una pulidora rota, según el entonces vicealcalde, Carnicero. El desconcierto de los comerciantes, a los que no contaban nada, ganaba terreno a la esperanza de la resurrección del espacio. Servidora solo estuvo una noche veraniega entre semana y pudo comprobar que la terraza se parecía más a un merendero ocasional y medio vacío que al agente “dinamizador” (chupito) que prometían desde el Ayuntamiento. 

La puntilla llegó con el cambio de Gobierno local, que ha acabado desalojando el bar “okupa” porque, como todo el mundo se temía, no tenía licencia para estar allí y no pagaba ni luz ni agua. De hecho, según los concejales Lucía de Luz (PSOE) y Fernando Parlorio (C’S) se acaba de saber que se firmó un contrato el 23 de mayo y el mismo Carnicero, que aún defiende el proyecto, lo revocó al día siguiente. El nuevo equipo asegura que no descarta tomar cartas judiciales en el asunto y que tiene previsto sacar a concurso la licencia de restauración antes de que acabe este mes. 

Mientras, los comerciantes ven cómo se vuelve a pinchar el sueño del esplendor del mercado, que lleva esperando su turno para brillar desde hace años. Esperemos que su máximo esplendor no acabase con el fin de los bolsos de lentejuelas que colgaban de los puestos, esos en los que compramos los míticos calcetines “Kike” y las bragas a un euro.  

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .