Emprendedores S.A. (II)

5a69a0dc5add5-Andone-Bolso-Carricoche-Tutete-7_l.jpg

Andone Bag se fija al coche del bebé y despliega una cesta de gran capacidad sin riesgo de vuelco para el carrito. Foto/Andone Dynamic Walks.

 

SI BUSCAS RESULTADOS DISTINTOS, NO HAGAS SIEMPRE LO MISMO.

 

Por Gloria Magro.

Este lema se puede leer en una de las cristaleras del Centro Europeo de Empresas e Innovación de Guadalajara, el CEEI. Este pasado miércoles se celebró en sus instalaciones la Noche del Emprendimiento, acto central del décimo aniversario de esta iniciativa que funciona como Fundación y tiene como patronos a las principales administraciones públicas de la provincia -Ayuntamiento, Junta de Comunidades y Diputación Provincial- además de a APETI, la Asociación de Profesionales de las Tecnologías de la Información. El CEEI está gestionado por CEOE-CEPYME

El emprendimiento tal y como lo conocemos es un fenómeno no solo económico, sino también social y en Guadalajara en la última década ha girado en torno a las instalaciones del CEEI en la avenida de Buendía. Lo que en un principio era un edificio mastodóntico, de dimensiones colosales para lo que en 2009 era el incipiente mundo del emprendimiento en una provincia como la nuestra, una década después funciona a pleno rendimiento y con el cien por cien de sus instalaciones ocupadas, según explican sus responsables.

Recapitulando, las cifras de actividad que registra la Fundación CEEI son apabullantes. Según la presidenta de CEOE-CEPYME, Marisol García Oliva, en este edificio tenemos 404 empresas alojadas, que arrojan una cifra de negocio de 23 millones de euros. En estos años, hemos asesorado a 3.708 emprendedores con un total de 62.525 horas de tutorización y 415 programas formativos a los que han asistido cerca de 14.000 personas”. De esas empresas, 70 funcionan hoy en el edificio dando trabajo a más de ciento cincuenta personas de manera directa. Se calcula que el impacto económico que ha tenido el CEEI en esta década supera los cinco millones de euros. Y todo gracias a la colaboración entre las principales administraciones locales y regionales, apoyadas en empresas privadas colaboradoras, como Ibercaja. El objetivo de la Fundación es claro: según la presidenta de CEOE-CEPYME se trata de dotar a la provincia de emprendimiento y ayudar a los empresarios de Guadalajara a hacer realidad sus proyectos”.

En el acto del pasado miércoles se hicieron entrega de las distinciones a los emprendedores más significativos, a las empresas privadas que más han apoyado al CEEI en estos diez años. También al equipo de técnicos que en el día a día trabajan codo con codo con los emprendedores: Enrique Aranda, Marta Paredes y María Engonga. Ellos descubren, apoyan y ayudan a avanzar el talento empresarial de Guadalajara. Tanto la presidenta, Marisol García Oliva, como el director general del CEEI, Javier Arriola, coinciden en valorar y agradecer su trabajo en una provincia como la nuestra que según su director general tiene un gran potencial emprendedor. “Aquí hay grandes y futuros empresarios. Y hay que decir que nuestros programas son de alto nivel, generan sinergias”, afirma Javier Arriola.

Las iniciativas en torno al emprendimiento se suceden y tienen diversos escenarios. Todas las administraciones ya sea de forma conjunta o con medios propios, mantienen programas dirigidos a este sector y los resultados en muchos casos son sorprendentes, abarcando mucho más que una mera actividad económica presente o futura.

Ayuntamiento de Yebes, sábado 19 de octubre. Un grupo de mujeres se reúnen en torno a sus mentores del programa Impulsa Mujer de la Diputación de Guadalajara. A lo largo de la mañana se van a desgranar historias de superación, de retos personales y de como salir adelante en el medio rural con pequeñas iniciativas empresariales. Historias que aportan vida e ingresos a los pueblos de la provincia y que en muchos casos también han aportado vida a sus protagonistas.

Es difícil no emocionarse con sus testimonios. En la sala del Ayuntamiento de Yebes, que auspicia la jornada, también hay maridos e hijos. Detrás de cada pequeña empresa que ha nacido impulsada por esta iniciativa hay una persona que en un momento determinado de su vida, por el motivo que sea, ha necesitado reinventarse, hacer realidad un sueño o bien aunar una trayectoria curricular con un viejo anhelo, un hobby o una pasión. Son historias femeninas con final feliz o al menos en el tránsito hacia un final feliz si por ello entendemos ingresos económicos y un proyecto que reúne el crecimiento personal y el profesional.

Rosa Pradés es una de esas mujeres que ha llegado al emprendimiento a través de una crisis vital que la llevó a replantearse lo que era, lo que tenía y hacia a donde iba. Funcionaria, con experiencia en centros de salud -un máster en salas de espera escuchando a los pacientes, como comentaba el sábado en Yebes-, el resultado de dejar atrás todo y reinventarse tanto en lo personal como en lo profesional, la ha llevado a La Ventosa, una pequeña pedanía de Corduente, en la zona del Señorío, donde solo viven dos personas y Rosa es una de ellas. Desde allí está poniendo en marcha una iniciativa empresarial de coaching y salud emocional dirigida a mujeres del ámbito rural. Su historia está plasmada en el libro que ha escrito, “Cuando el amor baila con el miedo”, disponible en Amazon y en sí misma merecería un artículo propio.

Los caminos que llevan al emprendimiento, a querer llevar las riendas de tu propia iniciativa económica y desarrollarla por medios propios, son intrincados y a veces tienen su origen en pequeños gestos del día a día. Un ejemplo de esto es Irene Rodríguez. Apeada del mercado laboral cuando quebró su empresa, la aerolínea Spanair, y dedicada desde entonces a tiempo completo a la crianza de sus hijos, a esta emprendedora se le encendió la bombillita al ir a hacer la compra con su primera hija y ver que en la práctica era imposible manejar a la vez el carrito del bebé y el del supermercado. Con esta idea en la cabeza buscó algún dispositivo que permitiera anclar la cesta de la compra al Bogaboo de turno pero no encontró nada adecuado ni lo suficientemente estable. Lo que se vendían eran anclajes de sujeción que en la práctica podían hacer volcar el carrito del bebé. Así que Irene maduró una idea empresarial entorno a esto y así nació el bolso Andone.

Irene es una emprendedora de manual: una mujer de más de treinta años a la que la maternidad y la crisis económica apartaron en su día del mundo laboral y que cuando quiere reincorporarse no encuentra la manera de conciliar, con el añadido de que ella tenía una idea de negocio por desarrollar. Recabando ayudas públicas y embarcándose en cuantos programas de formación tuvo a su alcance -incluso una estancia en Berlín organizada por la Escuela de Organización Industrial-, Irene montó una empresa familiar en la que ha involucrado a su marido y que de momento funciona aunque no le permita vivir de ella. “Está de moda emprender -cuenta- pero es muy difícil y muy complicado vivir de ello”. Irene Rodríguez obtuvo en 2017 el Premio de Excelencia Empresarial de la CEOE-CEPYME de Guadalajara pero a día de hoy sólo cubre gastos.

Andone se vende en tiendas, en la web de la empresa de Irene e incluso en Amazon y en El Corte Inglés. También se puede adquirir a través de Mosttaza, el proyecto de Luis Arias Moranchel que en 2018 se alzó con el premio del Programa de Apoyo a Emprendedores que organiza CEOE-CEPYMEEncuentro a Luis en un Congreso de Mujeres Emprendedoras en CaixaForum. La sororidad en este caso no tiene género, el sentido de comunidad en el ámbito del emprendimiento está muy arraigado.

DdvOpqoU0AE1S8Q

El código QR funciona como monedero, se lee a través de una app y da acceso a productos y servicios.

Me cuenta por teléfono que su idea de negocio surgió a partir de los cofres con experiencias que suelen ser ese presente tan socorrido que muchas veces recibimos para después comprobar que se suele tratar deun regalo envenenado porque luego hay que invertir tiempo y dinero en llevarlo a cabo. Así que en el inicio tuve la idea de como mejorarlo. Y así nació Mosttaza.

Se trata de una taza física personalizable con el logo o mensaje de quien la adquiere, ya sea una persona o una empresa. El elemento novedoso es que Mosttaza también es un monedero rellenable a través de un código QR impreso en ella que permite gastar en la plataforma de servicios y productos desarrollada por Luis Arias Moranchel en su  aplicación. El proyecto, que a día de hoy es una realidad rentable y en expansión, fue desarrollado en su día en el Espacio Coworking celebrado en Cabanillas del Campo en 2018, en el Centro de Nuevas Empresas de la localidad organizado desde CEOE-CEPYMEExplica el promotor y CEO de Mosttaza, que están abriendo mercado desde Guadalajara con algo que hasta ahora no existía en España. A lo que hay que añadir la complejidad del márketing que requiere, además de la plataforma informática externa que ha desarrollado el proyecto de I+D necesario para dotar de contenido al código QR. Y si, la taza se puede lavar: el código es indeleble y no se pierde el dinero si se mete en el lavavajillas. A día de hoy, Mosttaza es una empresa a pleno rendimiento y en expansión en la que ya colaboran empresas a nivel nacional, aunque Moranchel no se olvida de la provincia. “Para 2020 –explica- quiero ofrecer condiciones ventajosas a empresas rurales como vía para su promoción”. 

Más historias de éxito, de emprendimiento por nuestra provincia aquí, en El Hexágono, el próximo sábado.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .