2019: como el año que fue en Guadalajara

Calendario de bolsillo de 1997 de Caja Guadalajara. // Foto: Todocoleccion.net

Calendario de bolsillo de 1997 de Caja Guadalajara. // Foto: Todocoleccion.net

Por Patricia Biosca

Día 31 de diciembre. Ese en el que la gente “se pone como La Moñoño” -que se dice en mi casa, que para eso son días familiares- entre el vermú y el cotillón, en el que te atragantas con las uvas, en el que las parturientas hacen carreras para dar a luz en la primera campanada y en el que echas de menos a alguna gente y a los especiales de Cruz y Raya de antaño. Y ya que nos ponemos a mirar para atrás, “hacemos el balance de lo bueno y malo”, que canta Ana Torroja con Mecano. Así que me he propuesto hacer la revisión de lo que han dado de sí estos doce meses en los que ocho juntaletras (porque ha habido bajas y altas este 2019 en la plantilla “hexagonera”) les hemos intentado acercar la realidad de una forma diferente -tal y como marcan nuestros estatutos-.

ENERO:

2019 ha sido un año de elecciones. Y lo sabes porque has tenido que ir a votar tres veces entre unas cosas y otras. En enero solo estábamos seguros de las autonómicas, así que la maquinaria de la política regional, provincial y local se ponía en marcha sin dejarnos casi tragar la bola de los polvorones. El PP se ponía a tope en Nochevieja  (¡ay si hubiese tenido un Delorean para viajar al futuro y ver el descalabro…!) y el PSOE sacaba pecho con encuestas en las que ya se vaticinaba su mayoría casi absoluta, si bien pocos nos las creíamos.

En ese afán de conquistar las elecciones, el entonces equipo del Ayuntamiento de Guadalajara liderado por Antonio Román presentaba el proyecto de la ribera del Henares, un cuasi delirio a la altura de filmes como “Aterriza como Puedas” o “Hot Shots”, donde las consecuencias no serían tan divertidas como plantea la ficción, pero cuya trama comparte los mismos tintes de locura que todos sabemos apreciar. Aunque todas las voces hablaban de inundaciones cíclicas -que, de hecho, han ocurrido-, desde el Consistorio se defendía a capa y espada el proyecto, afirmando que el mobiliario resurgiría de entre las aguas, a lo Moisés, y que los restos serían barridos por los operarios de limpieza, dejándolo todo de rechupete. Aquí no había que ser adivino para saber cómo iba a acabar aquello…

Enero también es tiempo de Fitur y, una vez más, la Diputación y la Junta se declaraban la guerra fría de los stands, promocionando lo mismo por separado y haciendo mogollón de panfletos que cabrearían mucho a Greta Thunberg si supiera del derroche de papel. 

FEBRERO:

El segundo del año 2019 Pedro Sánchez anunciaba elecciones generales un mes antes de nuestras locales. Entonces empezó la fiesta de verdad. Y eso que aún no imaginábamos que no serían las últimas en el año ni que Guadalajara se convertiría en un escenario de guerra, con invitaciones a cañas, el Buero a rebosar o mítines improvisados por la Calle Mayor. Una fantasía, oiga. 

Mientras, la maquinaria de los partidos a nivel provincial y regional seguía girando endiabladamente, y se sacaban a relucir proyectos que guardaban polvo desde los últimos comicios, como es costumbre. Así es como se volvió a hablar de las obras del Alcázar, del Museo Carlos Santiesteban con promesa incumplida a un fallecido, la eterna cantinela del inacabado y manoseado Parador de Molina

El chascarrillo venía con la polvareda levantada por Antonio Román, quien afirmó sin sonrojarse que no era feminista porque él no creía en los “ismos” de ningún tipo. Ríos de tinta -incluidos los míos- corrieron con aquella frase sentenciada en un Pleno…

MARZO:

Marzo fue el mes en el que la España vaciada se fue a la capital a clamar por algo tan básico como su supervivencia. Teruel, Soria y Guadalajara aunaban sus pocas voces ocupando por primera vez mucho espacio en televisiones, radios y titulares de prensa escrita en diarios nacionales, esos que solo les miran cuando ocurre una tragedia o los fines de semana, cuando hay que rellenar hueco. Entonces nadie sabía que Teruel Existe conseguiría representación en el Congreso -a la segunda-, abriendo una espita que empieza a doler a muchos -porque aquí seguimos siendo pocos-. 

También fue el tiempo de la sentencia histórica del Tribunal Supremo contra el Plan Hidrológico del Tajo, esa que nos dio una esperanza a los irreductibles guadalajareños que ven como el elemento líquido se va por las tuberías haciendo falta aquí. En ella se establecía que es necesario aumentar el caudal de los puntos estratégicos. La pregunta entonces era: ¿se quedaría la sentencia en papel mojado o realmente serviría para marcar un antes y un después en la cuenca del Tajo? De momento, los trasvases no han parado…

Marzo también supuso el adiós definitivo de Germán Retuerta de la cabecera del Club Deportivo Guadalajara tras 17 años haciendo y deshaciendo a su antojo. Pero no el fin de los quebraderos de cabeza de Dépor, que aún a día de hoy las sigue pasando un pelín canutas…

ABRIL:

Elecciones, elecciones y elecciones. En abril no hablábamos de otra cosa, quizá por aquello de que eran las primeras en dos años y las pillábamos con alegría. Desde la precampaña, a los debates, pasando por la jornada de reflexión, el cuarto mes estuvo marcado por las Generales y los buenos resultados del PSOE. Aunque, como todos sabemos, la cosa no acabó bien y aún teníamos regalos con lazos rojos que desenvolver…

MAYO:

Y si abril fue el mes monopolizado por las Generales, mayo fue el de las elecciones municipales, regionales y europeas. No había espacio para nada más hasta el final, aquel día en el que las sorpresas fueron más de las esperadas (al menos por mí).  Page consiguió la mayoría absoluta en la región y el PSOE barrió sin creérselo en la provincia sin que aún se lo haya creído del todo. Las guerras llegaron al PP poco después, con la clara escisión entre el equipo local de Guadalajara capital y la formación provincial, si bien era un secreto a voces que nunca existió mucha sintonía. 

Sin embargo, la vida seguía de forma paralela a meter una papeleta en una urna. Por ejemplo, tuvimos la suerte de contar con el hito de la primera alcarreña que jugó con la Selección Absoluta de fútbol, la yunquerana Sheila García (y lo pudimos ver en nuestra ciudad); se sentenció la muerte al mítico Gelco, el primer hipermercado de la capital alcarreña; y Kiko Rivera dio un concierto inversamente polémico a la gente que acudió a verlo. Eso sí, dio para muchos plenos posteriores y cuchillos voladores varios. 

JUNIO: 

El principio de junio estuvo marcado por los pactos para hacerse con los ayuntamientos, sobre todo el de la capital arriacense. Román no tiraba la toalla, pero al final Rojo se acababa llevando el gato al agua gracias al apoyo de Ciudadanos, si bien la decisión se tomó desde Toledo y en forma de “pack” estatal.  

El sexto mes también se firmaba la cesión definitiva del Palacio del Infantado al Ministerio de Cultura a cambio de dinero. Tal cual. La parte buena: el pisito del duque de los findes finalmente no se construirá, si bien nos saldrá por un pico a todos.

JULIO:

La llegada del verano del 2019 trajo consigo fiestas de los pueblos, y los ilusionados y precarios becarios. Pero también asuntos nuevos como el desmantelamiento del polémico Mercado de Abastos reconvertido en zona de copas y conciertos -sin permiso- que se abrió de forma precipitada un día antes de las elecciones y su posterior declive a pesar de los esfuerzos por dotarle de algún tipo de sentido. En esas mismas aún andamos.  

Así mismo, vimos promesas de que se desempolvarían las posibles vergüenzas -así llama mi madre a cuando te dejas sin barrer alguna pelusa- del anterior equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Guadalajara en los patronatos de Cultura y Deportes. Según comentó el nuevo equipo de Gobierno local, el segundo contaba con un roto en el calcetín de 350.00 euros. Desde el PP negaban tales acusaciones y afirmaban que aún quedaban por celebrarse eventos en los que se recuperaría ese dinero con creces. De momento, no tenemos balance final, pero tal y como pinta, todos tendrán argumentos para rebatirlos. 

AGOSTO:

El mes de las vacaciones por excelencia también fue el del descanso de estos chavales de El Hexágono. ¡Que todos necesitamos un periodo de asueto, incluso nuestra incombustible plantilla altruista!

SEPTIEMBRE: 

A la vuelta de las vacaciones aún el verano nos dio un poco de tregua. Celebramos el festival Gigante finalmente en las pistas de la Fuente de la Niña, aunque sin saber que sería la última vez… También los conciertos de ferias con Melendi a la cabeza, si bien a 31 de diciembre aún no conocemos el lugar en el que se ubicarán en próximas ferias o si quiera si se celebrarán.

Y aunque vivimos unas fiestas grandes pasadas por agua, eso no evitó que Pepito, ahora en modalidad de cabezudo, saliera a desfilar por las calles de la capital alcarreña.

Días después, teníamos que dar la despedida a Ascensión Mendieta. Aunque no fue triste, porque consiguió finalmente realizar su sueño: dormir para siempre junto a los huesos de su padre, fusilado al final de la Guerra Civil. 

OCTUBRE:

Con las segundas elecciones generales en mente, empezaba una campaña en la que Guadalajara se erigió como epicentro de forma sorprendente: Pedro Sánchez llenó el Buero días después de que Abascal hiciera lo mismo; desde el PP prefirieron un sencillo paseo con Cayetana Álvarez de Toledo; Albert Rivera se atrevió con unas cañas en La Favorita; y de Unidas Podemos no vino ningún cabeza de cartel, pero tampoco sirvió de mucho -o quizás sus malos resultados se debieron a la falta de presencia de sus estrellas, quién sabe-. 

Pero octubre no fue solo un mes de generales (que para eso ya tuvimos noviembre), sino que la política local dio de qué hablar en los mentideros políticos y periodísticos -si es que hay distinción alguna entre esos dos cosos-. Por una parte, la crisis en Ciudadanos después de que el PP denunciara que dos de los tres concejales naranjas habían “colocado” a sus hermanos de asesores. Y nos enteramos de que el Festival Gigante finalmente se escaparía de la ciudad. Desde el Ayuntamiento se confirmaba la ruptura con la empresa, que finalmente optará el año que viene en celebrar la nueva edición en Alcalá de Henares (para pesar de muchos guadalajareños entre los que me incluyo). 

NOVIEMBRE:

Noviembre fue el mes de la marmota: las segundas elecciones generales en el año volvieron a traer a sus candidatos, su campaña y su debate. Para acabar con unos resultados que a muchos nos asustaron, aunque nos explicaran que en realidad, era lo mismo. Por lo menos, pusieron los pelos de punta a muchos en Guadalajara, donde VOX obtuvo el tercer escaño en discordia y fue primera fuerza en 25 localidades de la provincia. 

Pero ante tanto mensaje disgregador y violento disfrazado de política, hubo quien alzó la voz para pedir igualdad y justicia. La Plataforma Feminista de Guadalalajara llevó a cabo varias iniciativas que colocaron su lucha en los grandes titulares provinciales, algo que no ocurre muy a menudo. Y así lo reivindicamos nosotras: una, otra y otra más. A ver si la carta a los Reyes Magos de la semana que viene surte efecto y me conceden el deseo de no tener que escribir más artículos sobre mujeres muertas o reivindicar algo tan básico como el feminismo. Que ya huele demasiado a machismo, oiga. 

DICIEMBRE: 

Y llegó el último mes, con su típica Navidad, sus luces, sus roscones y sus borracheras. Antes, como la profecía del Niño Jesús, se nos cumplía otra: la de la ribera del Henares desbordada y las nuevas infraestructuras hechas un Cristo. 

También tuvimos “salseo” local gracias a la encuesta abierta pero no vinculante del Ayuntamiento sobre las Ferias y Fiestas, que en los próximos días se cerrará y dará luz los resultados como la estrella de Oriente a sus queridas Majestades (aunque lo mismo está muy alta y no se ve tres en un camello). Y nos queda pendiente el tema de la repoblación de nuestros pueblos, esos que se alejan del populoso Corredor del Henares y que se nos está haciendo callo, los trasvases y todos los puntos que se desempolvaron en enero como el Parador de Molina o el Alcázar. Ojalá no vuelvan a dormir el sueño de los justos otros cuatro años.  

Menos mal que aún nos queda el fútbol para ilusionarnos.

¡Feliz 2020 y nos leemos a la vuelta, que dicen los cuñados!

 

 

PD: Si se me olvida algún hit del año, por favor, no duden en aportar su granito de arena en los comentarios, que ya saben que me encanta procrastinar en redes sociales. ¡Muchas gracias y disfruten de lo que queda de las fiestas!

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