El coronavirus, la alarma general y un hospital inacabado

virus y maletas

Por Sonsoles Fernández Day

Un brote de neumonía por un nuevo coronavirus que se originó en la provincia china de Wuhan ha causado una alarma social mundial por su rápida expansión y el elevado número de muertos. Hay registrados más de 20.000 casos y 427 fallecidos. La Organización Mundial de la Salud declaró el pasado 30 de enero una emergencia sanitaria internacional y manifiestan que su intención es luchar contra la epidemia en el origen y evitar que salga de Wuhan y de China. La OMS afirma que mientras la propagación a otros países sea mínima y lenta, la epidemia podrá ser controlada fácilmente. Hasta hoy, excepto un fallecido en Filipinas, todos los muertos por coronavirus se han producido en China, y allí se encuentran también el 99% de los infectados.

Mientras China aísla a la ciudad de Wuhan, el resto del mundo aísla a China. Las multinacionales cierran sus franquicias en la zona, los vuelos a China han sido cancelados, las fronteras están cerradas para los viajeros procedentes del gigante asiático y los extranjeros han sido repatriados a su país de origen donde permanecen en cuarentena y en observación. Los 21 españoles que residen en Wuhan están ya en España y se encuentran ingresados en el hospital militar Gómez Ulla. Ninguno presenta síntomas de la enfermedad. El único caso que se registra en España es el de un turista alemán en La Gomera. El protocolo necesario se puso en marcha y el paciente y todos los que estuvieron en contacto con él están controlados.

Tenemos información diaria e inmediata de todo lo relacionado con el coronavirus. Dudo que les haya contado hasta ahora nada que ya no sepan. Todos hemos visto en reportajes de televisión las calles desiertas de Wuhan, los supermercados con las estanterías vacías, los hospitales colapsados y los restaurantes cerrados a pesar de la celebración del año nuevo chino. Las enfermeras se cortaron el pelo porque decían que así el riesgo de contagio era menor y los médicos dormían en el suelo después de largas jornadas de trabajo. En los momentos de mayor tensión, vimos como unas personas habían encerrado a un vecino en su propia casa taponándole la puerta desde fuera con maderas porque venía de Wuhan, así que le organizaron la cuarentena por su cuenta.

En las redes sociales la información es aún más exagerada y explícita. Todo apunta a que el virus de Wuhan tuvo su origen en un mercado mayorista de marisco y pescado, el Huanan Seafood Wholesale Market, donde también se comercializan animales vivos de especies exóticas como serpientes, pequeños cocodrilos, murciélagos, ratas de bambú, perros, marmotas, ranas, erizos, puercoespines o pavos reales. Nos sobrecogían las imágenes de estos espacios reducidos, las condiciones antihigiénicas, donde se mezclan los animales vivos con la sangre y desechos de los muertos y, especialmente, las costumbres alimentarias tan diferentes. En la China continental, la carne fresca es un manjar exquisito. Circulan vídeos realmente asquerosos, más bien repugnantes. He visto a un hombre comerse una rata empezando por la cabeza, y masticar sonriendo a la cámara. En realidad, no terminé de verlo y es posible que no sea de Wuhan, pero les aseguro que no era un centollo ni un pulpo, aunque también son feos.

Si nos siguen llegando imágenes desagradables, si la cifra de infectados aumenta, si no descubren el origen del virus y si no encuentran pronto la vacuna, la alarma social no parará. Para colmo, el doctor Cavadas, el reconocido cirujano valenciano, se descolgó con unas declaraciones a un programa de televisión en las que decía que China no es transparente y que las cifras de muertos y de contagiados será de diez o cien veces más. Ya estaba media España comprándose el kit de supervivencia y aislamiento para bajar a comprar al super del barrio. Y las mascarillas se agotaron en la mayoría de las farmacias.

Los yanquis también se encargaron de meternos el miedo en el cuerpo y han vuelto a circular unas declaraciones de Bill Gates de 2018 en las que decía que el mundo no está preparado para una posible pandemia. El magnate pronostica que habrá una nueva pandemia mundial mortal. ‘Casi 33 millones de personas en todo el mundo morirían en solo seis meses si se produjese una situación como la gripe española de 1918.’ La buena noticia es que Bill Gates también confía en que gracias a los avances científicos y al sector privado es cada vez más posible que se encuentre una vacuna universal contra la gripe.

Para tranquilizarnos, la OMS asegura que, aunque el coronavirus se transmite rápidamente, la mortalidad asociada al virus no es demasiado alta. Igualmente insiste en que las personas que han muerto en China eran gente muy mayor o con patologías previas. El Ministerio de Sanidad, también para tranquilizarnos, sostiene que España está preparada para contener una hipotética epidemia y tratar adecuadamente a los pacientes. Eso dicen, pero todos sabemos que las urgencias de los hospitales se colapsan todos los años cuando hay epidemias de gripe. Además, el año pasado se registraron en España 6.300 muertes asociadas a la gripe y se espera que este año la cifra sea similar. Sorry, me acabo de cargar el argumento tranquilizador, pero esos son los datos.

Lo más sorprendente de lo ocurrido en China es que hayan construido un hospital en tan solo diez días. Los hospitales de la ciudad estaban desbordados y era necesario aislar a los infectados. Cientos de grúas y 7.000 operarios finalizaron los dos pisos del conjunto que incluye 30 unidades de cuidados intensivos y salas de aislamiento. El pasado lunes ya estaba abierto para los primeros pacientes. No es un edificio levantado ladrillo a ladrillo, son módulos prefabricados que se unen con tornillos. Aun así, impresionante.

En España lo habitual es tardar de seis a siete años. Tres años para planear la obra y realizar el proyecto y otros tres o cuatro para la ejecución. A ese ritmo, en caso de pandemia, se nos ha muerto medio país. Nos pierde la burocracia. ¿Qué nos van a contar a nosotros, los de Guadalajara? La construcción del nuevo hospital comenzó en el 2009 y se paralizó en 2011 siendo Dolores de Cospedal presidenta de Castilla-La Mancha. Durante años hemos visto el edificio inacabado y abandonado y se sucedían las promesas de próximas fechas para retomar las obras. En 2018 y 2019 avanzaron, pero muy lentamente. Parece que por fin están con ello, con visitas guiadas y fotos en prensa. La fecha anunciada para la finalización definitiva es abril 2021.

Doce años para acabar un hospital. Saquen sus conclusiones. Nos pierde la burocracia, los cambios de gobierno, la alineación de los astros y el choriceo. Y que no trabajamos como los chinos.

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