Alcázar Real: las ruinas donde descansan las promesas políticas

*

Por Patricia Biosca

Lleva en la ciudad desde el siglo IX. El Alcázar Real de Guadalajara es un eterno vigía olvidado que en doce siglos de historia ha sido protagonista de encarnizadas batallas medievales, de ricos cortejos nobles, de florecientes empresas o de lugar de descanso de los enfermos. La Guerra Civil terminó con su papel activo y lo relegó a secundario en ruinas, y de los reyes que pasearon por sus pasillos pasó a ver solo curiosos y gamberros que en su mayoría no tenían ni idea del historial de tan magnánima obra, que incluso se afirma fue un precedente de la Alhambra de Granada. Pero en los últimos veinte años, sus visitantes más habituales son los políticos, porque son ellos -de uno y otro signo político, tal como van a ver-, los que llevan realizando a voz en grito y cámaras de los medios de comunicación mediante, eternas promesas que nunca terminan de concretarse. 

Pocos saben que detrás de esos adoquines derruidos que amenazan el Barranco del Alamín se ciernen increíbles historias. No me repetiré, pues ya escribí sobre el tema hace casi un par de años, cuando confesé ser una de aquellas turistas ilegales que se adentraron una vez en los vestigios gloriosos que quedan de una ciudad que ahora lucha por no ser un destartalado dormitorio. Es por ello que una amarga sonrisa sarcástica aflora cada vez que veo una nueva foto de las ruinas decoradas con un grupo político enseñando planos y proyectos. El último ha sido el equipo liderado por el alcalde Alberto Rojo, prometiendo que las obras para restaurar este cachito de memoria alcarreña podrían comenzar al inicio de 2021 sirviendo, según sus palabras “para poder empezar a poner en valor esta instalación tan desconocida para la ciudad a la vez que con una historia muy importante”. He visto tantas veces esta escena que ya no sé si estoy inmersa en un bucle espacio-temporal. 

Desde la Guerra Civil, el Alcázar Real cayó en el más profundo olvido hasta finales de los noventa. Es por aquel entonces, cuando el alcalde popular José María Bris, impulsa unas excavaciones y estudios arqueológicos que consiguieron identificar entre sus restos cuatro fases de construcción del recinto: una primera correspondiente al alcázar andalusí, otra al palacio mudéjar, una tercera a la fábrica de paños y la cuarta correspondiente al cuartel de San Carlos. A principios de los 2000, ya con el socialista Jesús Alique en el poder, se establece un convenio con la Escuela de Estudios Árabes de Granada (dependiente del CSIC) para continuar con los trabajos y apuntalar las zonas más deterioradas, así como crear una serie de pasarelas que podrían ser visitadas por los turistas y convertirlos en testigos de excepción del buen hacer de los arqueólogos. 

Y en esas que llega la crisis. Con Antonio Román (PP) como nuevo primer edil, las obras, a un 15 o 20 por ciento de su ejecución, se paralizan en un letargo que durará casi una década. Ni socialistas ni populares se acuerdan demasiado de aquellos viejos ladrillos tapiados en su acceso por la calle Madrid. Pero de repente irrumpe en el escenario político Ciudadanos. Y de boca de su candidato, Alejandro Ruiz, en 2015 afirma que aquel edificio que lleva más de medio siglo abandonado se puede recuperar en tan solo un mes con un “presupuesto asumible”, si bien no da cifras exactas del desembolso necesario. Después de esta increíble promesa, el tema queda de nuevo en papel mojado (con alguna mención del ya concejal naranja en ruedas de prensa esporádicas y la votación a favor en un pleno en 2016 de que se retome el convenio con la Escuela de Estudios Árabes del CSIC) hasta julio de 2018, cuando el teniente alcalde Armengol Engonga anuncia casi de soslayo que el Ayuntamiento de Guadalajara solicitaría al Ministerio de Fomento que contribuyera a la restauración del patrimonio a través del 1,5% Cultural. Mientras se discute en los despachos y las salas de prensa, los gatos y la maleza se apoderan inexorablemente de sus muros medio caídos por culpa de la desidia general. El único organismo que se acuerda de aquel edificio que una vez rivalizó en belleza con los alcázares de Sevilla y Córdoba es la asociación Hispania Nostra, que en 2019 incluía el complejo en su Lista Roja del Patrimonio. 

Así llegamos hasta hace unos días, cuando aquellas viejas ruinas volvieron a tener visitantes diferentes a la decena de felinos callejeros que ahora moran el lugar. Enarbolando, precisamente, la llegada de la partida del 1,5% Cultural (que no me queda claro si lo pidió el anterior equipo del PP o el actual, del PSOE), se afirma que los nuevos trabajos comenzarán a principios del año que viene. El objetivo primordial es consolidar los muros y toda la zona que apoya sobre la ladera del barranco de El Alamín, además de la conexión peatonal de la calle Madrid con el propio barranco, “que permitirá una mejor integración de este Bien de Interés Cultural con el conjunto de la ciudad”, afirmó Rojo. De momento, no hay ningún plan concreto para abrirlo nuevamente al público, solo “adecentar” décadas de abandono. 

A falta de menos de dos semanas para que acabe el año y empiece uno nuevo, imagino al Alcázar como un ente que se ríe igual que yo, entre la tristeza y la ironía de haber albergado el sueño de reyes y ahora haber quedado casi en pesadilla. Espero que nos despertemos algún día. 

*En la imagen de cabecera: El alcalde de la ciudad, Alberto Rojo, y del delegado del Gobierno de España en Castilla-La Mancha, Francisco Tierraseca, acompañados del primer teniente de alcalde y responsable del Área de Urbanismo, Rafael Pérez; de la segunda teniente de alcalde y responsable del Área de Patrimonio Histórico, Sara Simón y de la subdelegada del Gobierno en Guadalajara, Mercedes Gómez

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .