Microrracismos, realidad o lenguaje

Por Gloria Magro y Ana García L. (*).

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“El desarrollo de un pueblo va unido al de su lengua” E. B. De Condillac.

Quién no ha dicho alguna vez las siguientes expresiones sin sentir el más mínimo atisbo de culpabilidad: Me engañaron como a un chino, No hay moros en la costa, Vas hecha una gitana, Trabajo como un negro… Las frases que aluden a otras comunidades en su versión más peyorativa son habituales en nuestro lenguaje diario y están totalmente aceptadas; después de todo el lenguaje es eso, solo lenguaje. Las palabras no matan ni hieren y sin embargo, los microrracismos se nutren de ellas, de los códigos compartidos que para comunicarnos usamos como sociedad. El Ayuntamiento de Guadalajara pone el acento en estas conductas lingüísticas en su última campaña audiovisual con motivo del Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial.


“Los microrracismos son conductas que debemos eliminar para fomentar una sociedad más justa, igualitaria y respetuosa hacia personas racializadas que forman parte intrínseca de la sociedad en la que vivimos”, afirma el concejal de Diversidad, Ignacio de la Iglesia, que justifica así la idoneidad de lanzar desde su concejalía una iniciativa de estas características. La campaña que ha puesto en marcha el Ayuntamiento de Guadalajara incluye un video en defensa de un lenguaje libre de microrracismos titulado ‘Cuidado con lo que dices‘, protagonizado por vecinos de la ciudad. 


Khadija Khallouq, Omar Nivar, Piedad Maya, Luigi Acha y Pilar Jiménez son el moro, el latinoamericano, el gitano y el chino que se pueden sentir aludidos por nuestros usos lingüísticos. “Vecinos y vecinas de nuestra ciudad, personas que trabajan con nosotros; en sectores como la docencia, alimentación, limpieza o del diseño gráfico, completamente integradas en nuestra sociedad y con las que debemos mantener una postura respetuosa a la hora de utilizar expresiones que muchas veces llevan asociadas connotaciones racistas o xenófobas”, explica Ignacio De la Iglesia. El spot formaría parte de una campaña más amplia de concienciación contra la discriminación racial que el Ayuntamiento pretenden llevar a colegios e institutos cuando pase la pandemia. Desde la Concejalía de Diversidad se pretende así fomentar políticas municipales que aborden la discriminación a nivel inter-seccional, y hacer de Guadalajara “una ciudad a la vanguardia en tolerancia, libre de prejuicios, hospitalaria y justa”, en palabras de su responsable.


Para el edil Ignacio de la Iglesia el lenguaje “no es algo inocente” sino que detrás de sus palabras y oraciones “pueden esconderse múltiples connotaciones discriminatorias que se transmiten generación tras generación, frases que conllevan criminalización, esclavismo, vejación, cosificación o ridiculización”. Esta frase la suscriben las asociaciones que trabajan con inmigrantes. En este sentido, para Abriendo Fronteras Guadalajara la campaña lanzada desde el Ayuntamiento es un gran acierto, “un spot, protagonizado por vecinos y vecinas de Guadalajara con el objetivo de concienciar sobre la importancia del lenguaje, concretamente las expresiones con connotaciones racistas, los microrracismos -explica María Sánchez -. Desde Abriendo Fronteras Guadalajara, valoramos mucho este tipo de acciones porque precisamente uno de los objetivos de nuestra asociación es ayudar a integrar en nuestra sociedad a la población migrante y convivir desde el respeto”.

Braulio Carlés, cabeza visible de Accem en Guadalajara, cree que en el contexto actual se acentúan los comportamientos ligados al racismo, “en estos momentos es muy importante hablar de la diversidad como un factor integrador -afirma-. Esta pandemia nos ha dejado a todos trastocados. Vemos más tensión en el ambiente, más enfados, y eso se concreta en quien es más débil y tiene que hacer más esfuerzo por integrarse. Hablamos de población inmigrante, gitanos, refugiados políticos que es fácil de estereotipar debido al desconocimiento o la frivolidad”. Accem dirige sus esfuerzos a mejorar las condiciones de vida de personas en situación de vulnerabilidad sin preguntar por su origen étnico o procedencia. Dada su larga experiencia trabajando con estos colectivos, Carlés, vicario episcopal para la Pastoral Social de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara, cree que “La diversidad es una riqueza y una oportunidad para todos. Vivimos en un ambiente de diversidad, globalizado. La globalidad es el Covid y también la comida, el coche que tienes… La diversidad es una oportunidad para integrarnos y descubrir la riqueza del otro“, por lo que apuesta por trabajar socialmente en ella. Un paso en este mismo sentido es el que ha dado el Ayuntamiento de Guadalajara con la campaña audiovisual que pretende desterrar las conductas impropias que infiltran el lenguaje.


Ahora bien, elabora el lenguaje la realidad o es esa realidad cotidiana la que da lugar a los usos lingüísticos establecidos. El fondo de la cuestión estaría por tanto en dilucidar la importancia del lenguaje en la conducta y a partir de ahí preguntarse si a día de hoy tienen cabida en castellano frases hechas que arrastramos de un pasado que socialmente hoy nos queda remoto. Una cuestión añadida serían las consecuencias derivadas de su uso. Para la profesora de Lengua y Literatura Ana García L., “no cabe duda de que es absolutamente necesario desterrar de nuestro lenguaje cualquier palabra o expresión que pueda ser entendida o interpretada como un comentario racista o xenófobo”. En su opinión, “todos nosotros deberíamos prestar más atención de la que le dedicamos a nuestro lenguaje, a la forma que tenemos de expresar algunas cuestiones, pues ya sea de forma consciente o, la  mayoría de las veces,  sin darnos cuenta, es decir de modo inconsciente usamos léxico o expresiones coloquiales que llevan asociadas connotaciones y valoraciones racistas o xenófobas”. Para esta experta lingüista, “muchas de estas expresiones se han ido transmitiendo de generación en generación y forman parte de nuestra trayectoria como país, de nuestro acervo cultural, de nuestro ADN lingüístico”. Y avisa también de las consecuencias que tiene un uso indebido del lenguaje asociado a valores discriminatorios: “Este hecho que, en apariencia, podría resultar inocente puede crecer enormemente hasta convertirse en algo mucho más serio, en eso que podemos denominar el discurso del odio, discurso que puede ir calando en la sociedad constituyendo un enorme  riesgo, degenerando  hasta  transformarse en un peligro de mayores dimensiones”. Así, según Ana García L., “no descubrimos nada si decimos que la violencia empieza en el lenguaje y luego va creciendo sin parar a través de otros modos de ejercerla cada vez más salvajes, pero al principio siempre está el lenguaje. Como sabemos, muchos maltratos hacia las personas empiezan siendo maltratos verbales, que lógicamente pasan desapercibidos para la mayoría o  a los que no se atiende como se debería”

De la misma manera que podemos encontrar micromachismos verbales, es más fácil de lo que parece  encontrar microrracismos verbales entre los individuos de cualquier nacionalidad: cada cultura tiene los suyos.

¿Discriminamos a través del lenguaje ¿Por qué? ¿Cómo? La profesora Ana García L. cree que sí:

A través del lenguaje nombramos la realidad y en ese nombrar lo que nos rodea lo hacemos con una mochila a cuestas, la de nuestro conocimiento del mundo y nuestra forma de ver las cosas, así que si hay cosas que no nos gustan, que nos desagradan, que no nos parecen lo suficientemente buenas vamos a referirnos a ellas con términos que descalifican, que dejan clara nuestra disconformidad, nuestro disgusto o incluso nuestro rechazo, cosas a las que, en realidad,  asignamos menos valor. Ahora bien, a esto podemos darle la vuelta y en lugar de discriminar a través del lenguaje podemos centrarnos en los aspectos positivos y usar un lenguaje inclusivo, un lenguaje que destierre algunas ideas que históricamente nos han acompañado. Ese supongo que será el objetivo de la campaña a la que antes hicimos referencia. En definitiva, que esta situación puede revertirse a través de la educación y empezando por los jóvenes, para evitar que ellos lo sigan trasmitiendo a los que vengan después.

Por ejemplo podríamos comenzar por eliminar de nuestro lenguaje términos como los siguientes: trabajar como un negro,  ser la oveja negra, se lo ha escrito un negro, (referido a un escritor que tiene alguien que escribe por él), negrata, sudaca, panchito, paki,  hacer el indio, ir a comprar en el chino/ al chino, engañar como a un chino, hacer una judiada, hacer una gitanada, ir hecho un gitano/a, no hay moros en la costa, ser muy  un moro.

Para evitar que los microrracismos no se queden con nosotros, para conseguir que no salgan por nuestra boca, incluso aquellos que hemos dicho que lo hacen de forma inconsciente, tenemos que entender que estas palabras, que muchos consideran inocuas, pueden ser ofensivas  y dolientes para quienes las reciben y pueden hacer pensar a algunas personas que  no son iguales a los demás y, en mi modesta opinión, constituyen un menoscabo intolerable.

Después podríamos seguir por cuestiones un poco más serias como por ejemplo  evitar asociar determinadas razas o nacionalidades con delitos o hecho fraudulentos, o poner todo nuestro empeño en   eliminar comentarios como que los alumnos inmigrantes disminuyen el nivel educativo en un centro, algo que a mí me duele especialmente pues, por profesión, me lo encuentro en muchas ocasiones, o ideas desgraciadamente generalizadas como la de  que los inmigrantes les quitan el trabajo a los españoles o que todos los musulmanes son unos radicales.

Así que, si se me permite, pediría ir un poco más allá y elaborar un manual de buenas prácticas comunicativas que logre acabar con las palabras que discriminan no solo por raza, sino por sexo, por edad o por cualquier otra condición. Y  ya lo saben #CuidadoConLoQueDices, por la #DiversidadGu en nuestra ciudad”.

(*) Ana García L. es profesora de Lengua y Literatura en un Instituto Público de Guadalajara, experta en lenguaje y juventud, colabora asiduamente con diversos medios de comunicación como articulista.

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