El verano en juego

Polideportivo San José de Guadalajara preparado para las vacunaciones. //Foto. J.G.

Por Sonsoles Fernández Day

Vacunar, vacunar y vacunar’, decía el martes Pedro Sánchez en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, como una especie de mantra político para sacar al Gobierno de un más que justificado descrédito y a la población del aburrimiento pandémico. ‘Cada mes mejoraremos al siguiente, avanzaremos y cumpliremos los objetivos que nos hemos propuesto’. Eso lo entiende un niño de escuela, señor Sánchez. Cada mes debería haber más vacunados o mal vamos. Y en cuanto al objetivo propuesto, será el último de esta semana, porque su primer plazo, tener al 80% de los mayores de 80 años inmunizados en marzo, ya se ha retrasado hasta mediados de mayo.

Entre las promesas del presidente en cuanto a plazos y objetivos tenemos que 15 millones de ‘españolas y españoles’ estarán vacunadas y vacunados en junio, 25 millones a mediados de julio y 33 millones, el 70% de la población adulta, a finales de agosto. Ustedes recordarán como yo, que esta ansiada cifra del 70% iba a alcanzarse en un principio en el mes de junio, con el fin de salvar la temporada de verano. Teniendo en cuenta que la vacunación no elimina el virus, sino que lo hace más llevadero, y que en junio solamente contaríamos con 15 millones de inmunizados, un 31,8% de la población, ya podemos hacernos a la idea de que el verano estará lejos de ser ‘normal’, continuaremos pendientes de medidas y restricciones y, probablemente, aún será complicado recuperar la actividad turística en todo el país.

Solo el 14% de los españoles ha recibido la primera dosis y nada más que un 7% tiene ya la pauta completa. Mientras terminan con los mayores de 80 años y deciden a quién se le pone y a quién no la vacuna de AstraZeneca, hay un sector de la población de entre 70 y 79 años del que nadie parece acordarse. Dicen que ya van a empezar con ellos, eso esperan. Claro que hay que vacunar, vacunar y vacunar. La vacunación nos salvará de la ruina económica absoluta, porque medio arruinados ya estamos, pero dependemos de las dosis que nos vaya pasando Bruselas. Y, cuando llegan las vacunas, son las Comunidades Autónomas las que se están ocupando de administrarlas. Las medallas se ponen cuando se consiguen las victorias. Antes de eso, trabajar, trabajar y trabajar. Y menos sambear con tufillo a propaganda.

El 9 de mayo finalizará el decreto del estado de alarma. Pedro Sánchez, en su postura positiva y optimista, anunciaba que su objetivo es no prorrogarlo. Sin estado de alarma, las Comunidades Autónomas no disponen del respaldo legal para limitar la movilidad de los ciudadanos, no son posibles los cierres perimetrales, ni pueden ordenar un toque de queda. Las Comunidades han utilizado estas medidas como control de la pandemia y muchos desearían seguir haciéndolo. Jesús Fernández Sanz, consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, opina que ‘deberíamos seguir perimetrados, no solo esta Comunidad Autónoma sino todas las regiones’. En el Consejo Interterritorial de ayer miércoles se trató este tema, estudiando el ‘marco legal’ en el que pueden moverse las autonomías. Ha debido quedar en el aire, porque es un asunto jurídicamente complicado. Lo que sí ha trascendido es que estamos liberados de la obligación de usar la mascarilla mientras se toma el sol en la playa, aunque sigue siendo obligatoria en el paseo por la orilla. Un pequeño dato de gran trascendencia. Sin ironía ninguna.

Las últimas noticias de Covid en Guadalajara son ‘pésimas’ y ‘muy preocupantes’ por una tasa ‘disparada’ según los medios digitales locales. La incidencia acumulada es de 353 casos por cada 100.000 habitantes, mientras que la media nacional es de 151 y la regional de 102. Los datos son especialmente preocupantes porque todavía no deberían ‘notarse’ los efectos del movimiento de Semana Santa, aunque hayan sido dentro de la región. Como dice Juan Camacho, el director general de Salud Pública de Castilla-La Mancha, ´nos preocupa mucho cual va a ser el comportamiento de la transmisión del virus en los próximos días fruto del lógico aumento de movilidad que ha habido en estas fiestas de Semana Santa’. De momento, Yunquera, Horche y Alovera están en nivel 3 reforzado y Cabanillas del Campo en nivel 3 normal.

Ya huele a cuarta ola o a ‘repunte’, como prefieren llamarlo ahora desde el Gobierno para seguir con la pose positiva. Veremos la incidencia si el 9 de mayo nos sueltan del todo. Veremos si nos sueltan. Veremos si hay vacunas. Veremos si hay veraneo. Son malos tiempos para hacer promesas. Pero si prefieren ser crédulos, sepan que Pedro Sánchez se ha comprometido a que cualquiera que lo desee estará vacunado en septiembre. Ya veremos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .